Domingo 24.06.2018
Cordoba Hoy

ANTONIO BAENA, RESPONSABLE DE LA CASETA DEL CÍRCULO DE LA AMISTAD

"La feria de la Victoria no tenía nada que ver con El Arenal pero la sociedad tampoco"

Antonio Baena, responsable de la caseta del Real Círculo de la Amistad. FOTOS: ROLDÁN SERRANO.
Antonio Baena, responsable de la caseta del Real Círculo de la Amistad. FOTOS: ROLDÁN SERRANO.
"La feria de la Victoria no tenía nada que ver con El Arenal pero la sociedad tampoco"

Antonio Baena lleva casi cuarenta años participando en el montaje de la Caseta del Real Círculo de la Amistad; al principio en la pérgola del Paseo de La Victoria y ahora en El Arenal. Este año, junto a la arquitecta Ángela Moyano han querido que los cordobeses conozcan la majestuosidad de una caseta en la que llegaron a actuar Lola Flores, Marifé de Triana o Raphael para deleite de los afortunados socios que pudieron disfrutar de tantas ferias en una estructura del siglo XIX que hoy ocupa el Mercado Victoria.

Así, este año, se ha recreado una carpa de circo como la que se montaba en el exterior de los jardines del centro de la ciudad con un trampantojo espectacular y un cocotero, "el más grande que hemos encontrado" para que los 600 metros de la caseta de El Círculo tengan ese punto nostálgico junto a una decoración de casa andaluza tradicional donde también pueden verse algunos de los cuadros de Ginés Liébana ha donado a la entidad.

Baena valora que la de Córdoba sea una feria abierta, con oferta para todos los gustos pero no quiere que se pierda la esencia de la feria tradicional y considera que para ello hay que echar una mano a los caseteros que "construyen todos los años sus montajes de cero para tirarlos en una semana" y "hacen falta  infraestructuras que en 25 años no hemos sido capaces de hacer".

Para los pocos cordobeses que no sepan del Círculo de la Amistad, el responsable de Cultura de la entidad, Roberto Carlos Roldán, ha explicado a este periódico que se trata de una institución cordobesa fundada el 31 de mayo de 1854 en la calle Liceo hoy Alfonso XIII. Desde sus inicios, era un lugar de reunión y disfrute de sus socios donde se celebraban diversas actividades culturales como bailes con motivo de la feria hasta que en 1865 se acuerda instalar una "tienda" en el Paseo de La Victoria donde la feria estuvo hasta 1993.

Se accedía a este exclusivo club social mediante un carné muy codiciado y no pocas veces falsificado sobre todo por los grupos de jóvenes que no se querían perder la caseta más popular de la feria.  "La caseta levantada por el Círculo en el Real de la Feria, con sus magníficas arcadas con sus saltadores de agua y sus miles de luces, fue todo un acontecimiento y, obviamente, un signo de la prosperidad y progreso de esta asociación" explica el historiador y responsable cultural.

Baena junto a la arquitecta Elena Moyano, encargados ambos del diseño de la caseta. FOTOS: ROLDÁN SERRANO.

 La caseta de El Círculo de la Amistad es una de las más veteranas de la Feria de Nuestra Señora de La Salud pero me cuentan que no tenía nada que ver con la que se montaba en la pérgola del Paseo de La Victoria.

Absolutamente nada que ver. La caseta en el Paseo de la Victoria era Fastuosa, se alojaba en una carpa del siglo XIX -lo que hoy es el Mercado Victoria- y además se montaban dos carpas exteriores en los jardines. Era una maravilla. Allí se concentraban personalidades del mundo de la política y la cultura de la época con sus familias.

Imagen cedida por El Círculo de la Amistad.

Era un lugar para gente de clase alta entonces, no podía entrar todo el mundo.

El Círculo era y es una caseta donde quiere entrar todo el mundo, tanto los socios o gente de un poder económicos más alto, como cualquier sector de la sociedad. La caseta era espectacular; la parte de arriba tenía suelo hidráulico, las columnas simulaban los arcos de la Mezquita, había una escalinata preciosa que bajaba hasta los jardines.

Y además, es que allí se celebraban las mejores actuaciones de la feria. Yo he llegado allí a ver a Lola Flores, a Marifé de Triana, Raphael. El año que actuó Lola Flores hubo una avalancha de gente, se desbordó.

Y además, es que allí se celebraban las mejores actuaciones de la feria. Yo he llegado allí a ver a Lola Flores, a Marifé de Triana, Raphael. El año que actuó Lola Flores hubo una avalancha de gente, se desbordó.

¿Y cómo es la caseta de ahora?

En la caseta de La Victoria el acceso era más exclusivo y cuando la normativa cambió al trasladarnos al Arena, las casetas son todas abiertas, no hay ninguna privada, sólo algunos medios días reservados para socios.

Ahora montamos un gran salón con carpas y nos esforzamos por ponerlo lo más cómodo posible. También ponemos dos carpas en el patio y una zona al aire libre. Son 600 metros construidos anualmente para la feria en 600 metros.

Es una caseta que llama la atención; está decorada con cuadros de Ginés Liébana, paredes de cañizo y este año, para homenajear nuestra antigua caseta de La Victoria, junto con la arquitecta, Ángela Moyano, hemos recreado una carpa de circo como la que se montaba en el exterior de la pérgola y nos hemos traído el cocotero más grande que hemos encontrado, es espectacular el resultado.

Además los precios son populares y la calidad la del servicio de la casa porque se encarga cocina de servir en feria en la caseta.

CORDOBA. 18/05/2018. ENTREVISTA A ANTONIO BAENA EN LA CASETA DEL CIRCULO DE LA AMISTAD. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.

¿Un balance de estos 25 años de feria en El Arenal?

La feria se ha ido poniendo cada vez más complicada porque cada año hay menos y los montajes son bestiales; hay que montar una casa todos los años de la nada. El esfuerzo es titánico. Y con respecto a mejoras en el recinto, seguimos sin sombras, sin espacios verdes, sin acerados por igual que delimiten la zona de casetas, el albero empolva las casetas y hay que estar limpiando a cada momento.

Han sido los caseteros los que han hecho su esfuerzo en mejorar los montajes y diferenciarse de las discocasetas o las carpas sin ningún tipo de decoración.

Y no es una crítica a la feria, la de Córdoba es una feria divertida, abierta pero creo que a veces perdemos la esencia de esa maravilla que era la feria del Paseo de La Victoria.

Han sido los caseteros los que han hecho su esfuerzo en mejorar los montajes y diferenciarse de las discocasetas o las carpas sin ningún tipo de decoración.

Noto cierta nostalgia con respecto a la ubicación de antes, no sólo por su parte, en general entre los caseteros más veteranos.

Claro, es que no puedes comparar unan feria en el centro de la ciudad, con ese Paseo de La Victoria maravilloso, que es cierto que los jardines se quedaban destrozados, todo hay que decirlo, pero la estampa era otra cosa diferente al Arenal. Y dentro de la feria, el enclave de la Caseta del Círculo era de ensueño, en pleno jardín, la arboleda, era algo maravilloso.

Confío que vayamos mejorando las infraestructuras para que a las hermandades y peñas no les cueste tanto montar cada año sus casetas porque si tienes un punto de partida que no es cero, podrás añadir más elementos.

Imagen tomada desde la caseta del Círculo del Paseo de la Victoria en feria. Fotografía cedida por el R.C.A.

Lo que ocurre es que quizá es complicado, por mas comisiones, mesas, foros ciudadanos satisfacer intereses de empresarios que montan caseta para sacar rentabilidad, hermandades o peñas que las montan para sacar algo para sus actividades y trabajan los propios socios, casetas de amigos.

Claro, nuestra feria tiene la particularidad que no es clasista como la de Sevilla o la de Jerez, aquí toda la ciudad tiene su espacio pero tenemos que ser capaces en 25 años de mejorar las cosas, las infraestructuras, los accesos, el alcantarillado, los saneamientos

Somos una feria diferente, todo el mundo lo pasa bien y es bien recibido pero se tiene que tener en cuenta el esfuerzo de montar de la nada una estructura que en casos como el nuestro es de 600 metros que en una semana estamos tirando otra vez.