ENTREVISTA. RAFAEL SÁNCHEZ MADRID, PORTAVOZ DE AUGC EN CÓRDOBA

"Agravando las penas, más de uno se lo pensaría mucho antes de agredir o insultar tan alegremente"

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
photo_camera Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

Para que vean que eso de que 'las cosas de palacio van despacio' es realmente cierto, hace dos años que  le hicimos entrevista a Rafael Sánchez Madrid, a la sazón, portavoz y secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba, y prácticamente perderán los mismos problemas, con minúsculas mejoras, pero la Guardia Civil sigue sin poder sindicarse y tiene, junto con la Policía Nacional, una gran diferencia en salario respecto de otros cuerpos de seguridad armados del Estado.

Pero, quizá, lo peor –y más incomprensible–  es que ni la Benemérita ni la Policía Nacional –las locales, sí, por ejemplo– están consideradas profesionales de riesgo (entiéndase por ello 'trabajo con condiciones excepcionalmente duras, peligrosas, tóxicas o insalubres que elevan la morbilidad o mortalidad'), muy a pesar de que las agresiones contra agentes son cada vez más comunes, en claro contraste con el hecho de hay cada vez un cariño mayor por parte de la sociedad cordobesa hacia este cuerpo armado, al que apenas se asocia ya con el régimen franquista preconstitucional.

La razón de esta entrevista, por tanto, es profundizar un poco más en el incremento de la criminalidad en la provincia ligada, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles, a la elevada falta de efectivos de la Benemérita en tierras cordobesas, lo que lleva de nuevo a reclamar por parte de estos profesionales que se comercialice el servicio.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

Asombran un poco bastante las cifras que aportaron ustedes muy recientemente sobre la criminalidad en la provincia de Córdoba.

Ah, bueno, la verdad es que había algunas que casi eran peores que ésas, pero bueno. Sobre todo lo que más preocupa ahora es Puente Genil.

Curiosamente, el mismo día que ustedes remitieron la nota, yo no sé si fue casualidad, el Ayuntamiento pontanés anunció que iba a haber seis nuevas plazas de Policía Local, aunque el proceso venga de antes, por supuesto.

Sí, lo he visto. No sé, puede ser casualidad. Ese Ayuntamiento, de todas formas, no se enfada con nosotros. 

¿Por que dice eso?

Es que hay otros ayuntamientos que, cada vez que sacamos estos comunicados, se molestan con nosotros, porque dicen que les estamos dando mala imagen, que tampoco es para tanto Y que no damos bien los números... Porque, claro, hay veces que decimos que se han duplicado o que han pasado de uno a dos y dicen que es que sólo ha aumentado en uno. Bueno, en una población como Puente Genil, por ejemplo, no estamos diciendo falsedades.

Eso es lo primero. En segundo lugar, hablamos de delitos tan graves como las violaciones o las agresiones sexuales con penetración. ¡Oye! Eso es algo que ya debería preocuparnos. Pero, además, se lo digo siempre a ellos, cuando hacemos este tipo de comunicados es precisamente para beneficiar a la población de la que eres alcalde. Porque lo que estamos pidiendo son más efectivos.

Por el ejemplo de Puente Genil, a lo mejor el refuerzo policial podría venir también por parte de las policías locales de los municipios.

Sí, pero no es ésa la solución. Está claro que cuanta más policía haya, ya sea de Policía Local o de Guardia Civil o de Policía Nacional, más seguridad habrá. Eso, sin duda. Pero la solución que proponemos no es ésa. Es que aumenten las plantillas y que se comarcalice, como ya hemos dicho muchas veces.

¿Cómo ha dicho?

Que se reorganice el despliegue territorial.

¿Y eso qué conlleva?

Una comarcalización de las unidades y una agrupación de efectivos para que podamos sacar más patrulleras a la calle.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

¿Eso lo han hecho en alguna provincia alguna vez?

No, no. Por la vía de los hechos –en la práctica– se está haciendo algo parecido, pero muy mal. Consiste en mezclar personal de distintos puestos, porque es que no les queda más remedio. En muchas ocasiones no pueden sacar a la calle una patrulla si no es juntando a un efectivo de Adamuz con otro de Montoro o uno de Cerro Muriano con otro de Villa del Río. Porque si no, no podrían sacar patrullas a la calle por falta de personal. La comarcalización es algo parecido, pero lo que están haciendo no es lo que nosotros pedimos.

Nosotros lo que decimos es que al personal lo reubicas oficialmente, los pones todos juntos, y vas a poder tener más patrullas en todos los municipios. Que es lo que les explicamos a los alcaldes, porque cada vez que les hablas de algo así, se les ponen los pelos de punta y dicen que lo que quieren es quitar la Guardia Civil de su pueblo. Y es todo lo contrario: Hoy en día prácticamente todos los cuarteles están cerrados; todos menos los cinco o seis grandes.

Entonces comercializar el servicio implica concentrar los efectivos en las cabeceras de comarca, ¿no? Baena, Peñarroya, Montoro...

¡Claro! Y así tendrías patrullas en todos los municipios. No como ahora, que hay una para siete u ocho pueblos a la vez. Y a la hora de recoger denuncias, esa misma patrulla se desplaza a las dependencias que haya –ya sean del ayuntamiento o de Guardia Civil–, y sería unas dependencias de recoger la denuncia, simplemente, sin tener que mantener tantos cuarteles como hay y sin tener que necesitar mucha más gente de la que hay ahora.

Pero a efectos prácticos, ¿qué habría que hacer? ¿cómo se podría hacer eso?

Pues reagrupar puestos pequeños, juntarlos, para que desde ahí puedan salir muchas más patrullas. Tendrían menos personal dedicado a funciones administrativas y más personal operativo en la calle, haciendo servicios de patrulla.

Vale. Es de suponer que ustedes ya lo habrán planteado.

Sí, sí.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

¿Y qué respuesta hay?

Eso, incluso en Dirección General sabemos que hace años se recibió bien. Hubo algún proyecto por ahí, pero eso se queda siempre guardado en el cajón, porque de cara a los políticos es impopular, sobre todo a niveles locales y provinciales. Es por lo que te he dicho antes: Porque le suena a que les vas a quitar el cuartel y le vas a quitar la Guardia Civil en los pueblos, cuando es, precisamente, lo contrario.

Y, de hecho, nosotros, en las reuniones que tenemos con mancomunidades, con diputación y con alcaldes de las provincias, intentamos hacer un poco de pedagogía en ese sentido, explicándoles, con números sobre la mesa, que sería mucho mejor. Pero hay mucha reticencia. Yo reconozco que es muy difícil llevarlo a cabo, sobre todo porque con el personal que tenemos ahora mismo ni siquiera ese sistema funcionaría bien, porque tenemos tan pocos efectivos que no se podría.

Ya hemos llegado al meollo del problema.

Exactamente. Hay que empezar por cubrir primero las 220 vacantes que tenemos. Eso sería el primer paso. Y no sería tampoco la solución, porque el catálogo es pequeño. Habría que ampliar después el catálogo para que se cubrieran más todavía. Y, a partir de ahí, hacer la comarcalización del servicio. Entonces, sí podríamos funcionar.

De nada sirve tener cuatro guardias en un pueblo, siete en otro y cinco en otro, que entre bajas, vacaciones, uno dedicado a funcionar como comandante del puesto, otro personal recogiendo denuncias... Al final no sale una patrulla a la calle. Para sacar una patrulla hay que escoger a un efectivo de un lado y a otro de otro.

Son constantes las notas de ustedes diciendo que somos la provincia de Andalucía donde menos se refuerza el servicio, y que, cada vez que hay un refuerzo, donde menos llegan es aquí. ¿Qué pasa con Córdoba?

No lo sabemos. De verdad que no sabemos qué es lo que pasa. Pero sí es vergonzoso el trato que la Dirección General de la Guardia Civil y que el Ministro del Interior están dando a esta provincia de forma continua. Porque tenemos más de 200 vacantes sin cubrir y en la última convocatoria van y publican sólo 20. Y eso nos sitúa entre las cinco provincias de todo el país con menos cubrición de vacantes, y nada. Y llevamos mucho así; años y años aguantando eso, que seamos la provincia de Andalucía con menos vacantes cubiertas y con menos plantilla, cuando ni mucho menos es la provincia más pequeña ni la que tiene menos habitantes.

No somos una provincia de costa, no somos una provincia en la que en verano se desplazan grandes masas de turistas, como ocurre en la costa. Pero la realidad es que la criminalidad aquí se sigue manteniendo y sigue aumentando, unas veces en una población, otras veces en otra, pero no baja. Y a nivel provincial sigue aumentando la criminalidad. Eso debería hacer saltar un poco la alarma.

Además, es un castigo demasiado grande para lo que es una provincia eminentemente agrícola y una provincia muy rural. Que son muchísimos más los habitantes que hay en el campo que en la ciudad.

Y aparte que la excusa esta de que, por ejemplo, el narcotráfico, que es uno de los problemas más graves que tenemos ahora mismo en España y, sobre todo, en Andalucía, está en la costa. ¡Es que ya se está desplazando hacia el interior! Es que ya tenemos organizaciones de narcotráfico que se están refugiando, entre comillas, aquí, en provincias del interior por la presión policial que tienen en la costa.

Ya tenemos casos aquí, en Cabra, donde la Policía Nacional detuvo y desmanteló una organización de ese tipo con personas extranjeras que incluso llegaron a disparar contra los agentes.

¿Les dispararon?

 Bueno, estas organizaciones, siempre que hacen eso se excusan diciendo que creían que una banda rival les iban a dar el vuelco y que no sabían que es la Policía. Pues eso ya nos está entrando aquí. Y eso es lo que pretendemos hacer ver a los políticos de nuestra provincia y a la sociedad en general: Que somos una provincia más o menos tranquila, pero no tan tranquila. Y que si esto sigue así, al final tendremos aquí ese problema tan grande que ahora está en la costa; en mucho menos nivel, ya lo tenemos.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

En el comunicado que ustedes remitieron hace unos días hablan de delitos que, a mi entender, son ya bastante graves. Lo que quiero decir es que no sólo sube la criminalidad en cifras, sino también en gravedad del delito, ¿no?

Sí. Te puedo decir que las agresiones sexuales se están incrementando muchísimo. Otra buena muestra es también la violencia con las agresiones a guardias civiles, últimamente. Son más numerosas, no sólo en Córdoba, sino en toda Andalucía, como ya tenemos registrado con datos, pero, además, cada vez más violentas. Eso también es señal de que algo se está haciendo mal.

Pero, también la última vez que hablamos, se daba a entender que la sociedad parece que quiere más a la Guardia Civil, por decirlo de algún modo.

Exactamente, eso es un contraste muy claro. Es cierto que entre la población y la mayoría de la sociedad cada vez hemos tenido no sólo más aceptación, sino más cariño, por decirlo coloquialmente. Eso, a la vez, va en discordancia con el trato que recibimos de los delincuentes. Especialmente los más jóvenes y otros que vienen del extranjero, y que reaccionan muy violentamente, muchas veces por simples identificaciones. No los están deteniendo, sino simplemente identificando y te agreden, te insultan, te amenazan. Y eso requiere soluciones: El agravamiento de las penas de este tipo de hechos, entre otras cuestiones.

También la dotación de medios necesarios, como las pistolas táser, las cámaras corporales, que hace ya muchos años que no tienen otros cuerpos policiales. Y, sobre todo, el reconocimiento de la profesión de riesgo. Para nosotros y para los policías nacionales.

Es que es algo realmente increíble. Cuando comento a la gente que ustedes no son profesión de riesgo, se quedan boquiabiertos y te responden: "¿entonces qué hay que ser para que sea profesión de riesgo?". 

Es muy difícil de explicar, porque los compañeros de las policías autonómicas y las locales llevan muchos años con esa condición reconocida. Y, sin embargo, el Gobierno y el Ministerio del Interior se niegan a hacerlo con nosotros. El PSOE no deja de poner trabas en el Congreso cada vez que se ha intentado plantear esto allí. Prórroga, prórroga y más prórroga para no meterle mano al asunto y no aprobarlo.

No entendemos a qué viene eso. Porque toda la sociedad tiene muy claro que si hay una profesión de riesgo es la de Policía Nacional y la Guardia Civil.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

Vamos a hablar en plata: ¿Eso implica una mayor inversión de dinero?

El reconocimiento de la profesión de riesgo conlleva, por ejemplo, que te apliquen unos índices correctores en la edad de jubilación anticipada. Eso ya se está aplicando en muchas otras profesiones, y en esas policías autonómicas y locales. Pero no conlleva inmediatamente un incremento del presupuesto, porque no vas a pagar un complemento porque seas profesión de riesgo ni vas a aumentar las retribuciones... No es igual que si te dijeran que vamos a subir ahora mismo el complemento específico para que Policía Nacional y Guardia Civil cobren más de lo que les estás pagando. No se trata de eso.

¿Y qué conlleva? ¿Qué significa realmente? ¿Qué cambiará cuando se les reconozca como profesión de riesgo en comparación a ahora?

Lo más relevante ahora mismo es lo que te he dicho, que a la hora de jubilarte anticipadamente no se pierda una parte de la pensión como ocurre ahora. Ahora mismo, si llevas muchos años de servicio, puedes jubilarte un poco antes de la edad de jubilación, pero con una pérdida económica en la pensión.

Entonces, ese reconocimiento conllevaría que no pierdas nada de la pensión, igual que les pasa a la Policía Local.

Me refería, sobre todo, de cara a las agresiones y demás. ¿En qué cambia que te consideren profesión de riesgo?

Por ejemplo, que pudiéramos ya reclamar con más fundamento esa dotación de medios que te he dicho y, a nivel legislativo, un agravamiento de las penas. Llevamos muchos años reclamándolo, pero no parece que esto tenga mucha relevancia para los legisladores, y que sí la tiene para nosotros, que estamos a diario en la calle sufriendo lo que está pasando.

Entendemos que si hubiera un agravamiento de las penas, más de uno se lo pensaría un poco más antes de agredir tan alegremente, amenazar, insultar y demás.

Ya que estamos comparando con respecto a otras policías autonómicas y demás, ¿la diferencia de sueldo con respecto a esos otros cuerpos sigue siendo igual de lamentable?

Seguimos peleando para que se cumplan todas las cláusulas del acuerdo de equiparación salarial. Sobre todo, las dos más importantes: Tiene que hacerse una nueva auditoría, porque la que se hizo no era correcta y eso ya lo demostramos con una sentencia judicial. Y lo más importante, que se apruebe una ley para que no siga existiendo la desigualdad que sufrimos ahora respecto a los Mossos d'Esquadra o la Ertzaintza. Eso estaba incluido también en el acuerdo de equiparación salarial y no se ha cumplido, ni parece que tengan mucho interés en cumplirlo, de momento.

¿Pero está firmado?

Sí, está firmado con el Gobierno anterior del PP, pero cuando llegó el PSOE ya nos dijeron que lo único que estaban dispuestos a cumplir era un tercer tramo que faltaba del proceso de equiparación, que era una subida, pero no realmente la equiparación. Cumplieron eso y punto, y después no han hecho nada más. Nosotros nos vamos a cejar en el empeño y dentro de la plataforma que tenemos con la gran mayoría de las asociaciones y sindicatos, vamos a seguir reclamando eso.

Tanto en la profesión de riesgo como en la equiparación salarial no nos vamos a cansar, tardaremos años, o lo conseguiremos aquí o en la Unión Europea, pero lo conseguiremos.

Desde luego, tienen paciencia.

No queda otra.

Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba
Rafael Sánchez Madrid, secretario de Comunicación y de Relaciones Institucionales de la AUGC en Córdoba

El tema de la Unión Europea ya lo hablamos la última vez y comentamos que la sindicación vendría por la UE antes que por el Gobierno. ¿Ha habido avances? ¿Alguna novedad?

De momento no. La verdad es que es muy difícil que consigamos ese derecho de sindicación por la vía política. Sobre todo, porque incluso los partidos que supuestamente son más progresistas nos ponen piedras en el camino, como ocurrió con el PSOE. Es que, recientemente, el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska nos ha denegado la inscripción de nuevos estatutos de AUGC, simplemente por incluir en ellos una referencia a que "promoveremos las modificaciones legislativas necesarias para reconocimiento del derecho de sindicación". Bueno, pues simplemente por ese pequeño apartado nos han denegado la inscripción.

¿Qué pasa? Que nosotros nunca nos rendimos y lo hemos recurrido. Y al final lo conseguiremos en los tribunales, igual que pasó cuando nos tuvieron que legalizar como asociación por la vía judicial, no nos quedó otra. Y es que no entendemos aquí ese rechazo a nuestra sindicación, porque ya lo tienen otros cuerpos policiales de naturaleza militar, como el nuestro, en toda Europa.

Como la Gendarmería francesa, ¿no?

Sí. Y lo que está claro es que la regulación actual del asociacionismo profesional en la Guardia Civil es insuficiente y discriminatorio respecto a los otros cuerpos policiales y el resto de empleados públicos.

Ya es hora de que pasemos a un sindicalismo responsable, que es lo que siempre insistimos nosotros en las reuniones institucionales con grupos parlamentarios y demás. Lo que queremos es un sindicalismo responsable como el que tienen ya en Policía Nacional y en otros cuerpos. No pasa nada porque nos reconozcan el derecho de sindicación. La Guardia Civil no se va a hundir y no vamos a ir al día siguiente todos a la calle ni mucho menos.

Estoy comprobando que después de dos años que han transcurrido entre las dos entrevistas, no hemos avanzado en nada.

Un poco. En algunas cuestiones. Se van consiguiendo pequeños hitos, pero, claro, cuesta muchísimo trabajo. Hay compañeros que se cansan, otros tienen que coger el relevo, pero en nuestra organización ya estamos acostumbrados a eso. Nuestro propio nacimiento ya fue de esa forma. Fue traumático y por las vías judiciales y estamos acostumbrados a eso y no vamos a cejar en el empeño, ni mucho menos.

Por cierto, es de suponer que la AUGC es un equipo y que usted tendrá en su momento relevo.

Sí, hacemos cambios y nos vamos reajustando. Esto va evolucionando. Yo hasta 2021 estuve de secretario jurídico y siempre digo que es el área que más quema, porque es un trabajo constante, no para ni un día, y además con plazos cortos, tanto judiciales como administrativos, atendiendo cientos de consultas de los compañeros todos los días, problemas bastante graves algunos de ellos y eso lo puedes hacer durante unos años, pero al final tienes que dejarlo. Tuve la suerte de que aquí otro compañero, Fran Cruz, dio el paso al frente y se encargó de la Secretaria Jurídica y con muy buenos resultados. Lleva cuatro años y ha obtenido un montón de éxitos junto a nuestro abogado, Miguel Carbajo, que han hecho un equipo y ya lo ves en los comunicados que tenemos, que se están obteniendo sentencias muy buenas, aparte del servicio que le dan a los compañeros a diario, que eso no se ve en la sentencia. Eso es una labor callada.

Y aparte de eso, tenemos un equipo muy completo. Estábamos ahí a la cabeza con un secretario general que está haciendo una labor encomiable dirigiendo todo esto y organizando bien. El secretario de Organización, José Ángel Zafra, que está también en Cerro Muriano con Fran. Otro que trabaja muchísimo es el compañero de formación que está en Tráfico de Lucena, Francisco Javier Gutiérrez. Los cursos que organiza son de una calidad impresionante, y, de hecho, vienen compañeros de otras provincias cuando organizamos algunos de esos cursos. Fue el caso de el de investigación de la escena del crimen, de dos días, con compañeros de otras provincias bastante lejanas, y alumnos de universidad y demás.

¿Ah, sí?

Sí. Vinieron alumnos y alumnas de la Universidad Loyola. Les gusta mucho todos los años lo que se imparte, y, además, algunos de los ponentes son profesores de su Universidad. Y luego, últimamente, hemos dado el curso de realización cardiopulmonar y el de control de sangrados, que han gustado muchísimo a los compañeros, incluso a otros estudiantes que han venido, que no tienen nada que ver con la Guardia Civil, pero que también les han gustado porque son problemas que te puedes encontrar a diario, no sólo en nuestro trabajo, sino también en la calle y en la vida diaria.

Es una cuestión muy práctica. ¿Han pensado en cerrar algún tipo convenio con la Loyola, ya que empieza a ser tan interesante?

No lo descartamos. Ya estamos contactando, porque este tipo de cursos llevan un trabajo detrás muy grande, por parte del compañero de formación y otros que le ayudan, como es el compañero de finanzas, que lleva muchísimos años, tanto como yo, y es uno de los mejores financieros que tiene la Asociación a nivel nacional. El caso es que para el curso de escena del crimen, de cara al año que viene, ya están contactando con el Ayuntamiento de Córdoba y con los organizadores y gente de la Loyola para que lo hagamos lo mejor posible cada vez. Ya tiene una calidad impresionante, pero, viendo el éxito que tiene, vamos a intentar que sea mejor todavía.

No quiero terminar la charla sin hablar un poco más de Puente Genil. ¿Qué problema tiene? ¿Es porque tiene su propio barrio conflictivo, como ocurre con Córdoba o Sevilla?

A ver, Puente Genil, evidentemente, sí tiene algunos focos que son los más problemáticos. Por supuesto, no es un problema generalizado a toda la población, ni mucho menos, pero hablamos de hechos muy graves. Son tiroteos, asesinatos, intentos de homicidio. Cosas que no son normales en un municipio de una provincia como Córdoba, que es más bien tranquila. Por eso insistimos tanto y no entendemos que se haya perdido una buena parte de su plantilla, hasta el punto de que estemos ahora mismo con personal comisionado de otras provincias y de la nuestra. De otras unidades hasta que se incorporen. Se han sacado últimamente cinco vacantes para ese puesto, cuando la realidad es que necesitaría muchas más.

Y, además, lo que nos choca es que un puesto principal, que son las unidades más grandes de la provincia, tenga que estar tirando de personal comisionado. Eso es una señal de alarma muy grande, porque si una de las unidades más grandes de la provincia –creo que es la segunda o la tercera, por el número de guardas civiles– necesita esos refuerzos, eso desvela que lo que está pasando por debajo en las unidades pequeñas es mucho más grave.

No tenemos personal, no podemos estar funcionando así. Y en Puente Genil, con esos índices de criminalidad subiendo, y con estos hechos tan graves, no podemos estar funcionando en precario. Hay que dotar de mucho más personal y empezar a hacer las cosas de otra manera. Obviamente, somos conscientes de que Puente Genil es uno de los pueblos más bonitos de la provincia y tiene muchas cosas buenas. Y, precisamente por eso, es por lo que hay que pelear para eliminar esos focos de delincuencia que hay.

Llama la atención que sabiéndolo todo el mundo, nadie haga nada al respecto.

A lo mejor en Dirección General o en Ministerio de Interior no les preocupa mucho lo que pase en un pueblo de la provincia de Córdoba.

Puente Genil es el tercer municipio en población de la provincia.

Por eso. Nos encargamos siempre de sacar esto a la luz. Alguien tiene que sacarlo. Somos conscientes de que desde el Ayuntamiento están luchando mucho contra eso y están apostando por medidas muy concretas. Pero, quizá, en esa pelea necesitan un poco más de apoyo de otras instituciones a nivel provincial, autonómico y nacional.

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