Greenar, Vorn Bioenergy y Oleícola El Tejar han reafirmado hoy, durante una rueda de prensa celebrada en el Casino de Baena (Guadajoz-Campiña este), su compromiso con la transparencia, la sostenibilidad y el desarrollo económico del territorio en relación con el avance de la planta de biogás proyectada en el municipio. La iniciativa ha superado los procedimientos de evaluación y autorización previstos en la normativa vigente y está llamada a desempeñar un papel relevante en la transición energética, el impulso de la economía circular y la gestión sostenible de los residuos orgánicos de la comarca.
Actualmente, el expediente se encuentra en fase de información pública, un procedimiento que corresponde tramitar a la Junta de Andalucía. Ante las recientes manifestaciones públicas realizadas por distintos colectivos y plataformas contrarias a la instalación, el CEO de Greenar, Diego Aranda, y la responsable de Materias Primas de Vorn Bioenergy, María Martín, han querido trasladar a la ciudadanía, a las administraciones y a los agentes sociales un mensaje de tranquilidad y confianza, insistiendo en que la propuesta ha sido sometida a todos los controles técnicos, ambientales y administrativos exigidos por la legislación vigente y por las autoridades competentes.
En este sentido, Diego Aranda ha señalado que "estamos dispuestos a ofrecer toda la información que se nos demande por parte de la ciudadanía, siempre que se haga de forma correcta y con buena fe". Asimismo, ha anunciado la puesta en marcha de un canal directo de comunicación a través de la página web biometanobaena.es, donde se atenderán las consultas de quienes se identifiquen y utilicen el formulario de contacto habilitado para ello.
El CEO de Greenar ha lamentado las acusaciones de falta de transparencia vertidas desde distintos ámbitos y ha defendido que la documentación ha estado disponible para todas las personas que la han solicitado. "El documento del proyecto está publicado en la web de la Junta de Andalucía y, además, propusimos la creación de una comisión informativa a quienes han impulsado actividades contrarias a la planta, sin haber recibido respuesta desde que planteamos esa posibilidad el pasado mes de febrero", ha explicado.
Aranda también ha advertido sobre "la enorme cantidad de bulos, mentiras, desinformación y convocatorias fantasma que circulan por las redes sociales y que únicamente contribuyen a generar confusión entre la población". Por este motivo, ha reiterado la voluntad de los promotores de facilitar cuantas aclaraciones sean necesarias para evitar situaciones como la vivida esta semana.
"Se convoca una manifestación de forma anónima, sin solicitar autorización a las administraciones correspondientes, se genera una gran repercusión en redes sociales y posteriormente se desconvoca", ha afirmado. A su juicio, se trata de asuntos que deben abordarse con responsabilidad y rigor.
En la misma línea, ha dejado claro que la empresa no participará en debates promovidos desde el anonimato o a través de redes sociales y ha apelado a la confianza de los vecinos de Baena, ofreciendo información a colectivos, asociaciones, organizaciones y particulares que deseen conocer más detalles sobre la instalación, siempre desde la transparencia y el respeto a las normas de participación.
Tanto Diego Aranda como María Martín han coincidido en la necesidad de promover un clima de diálogo constructivo y de facilitar el acceso a la información mediante la creación de una comisión informativa abierta y representativa. La finalidad de este órgano será proporcionar un espacio de encuentro donde compartir información técnica, resolver dudas, aclarar aspectos relacionados con el funcionamiento de la planta y escuchar las inquietudes de los distintos sectores de la sociedad.
Un proyecto respaldado por los procedimientos administrativos y ambientales La planta impulsada por Greenar y Vorn Bioenergy ha seguido de forma rigurosa todas las fases de tramitación previstas por la normativa autonómica y estatal, incorporando los estudios técnicos, ambientales y sectoriales requeridos por las administraciones competentes.
La iniciativa ha sido analizada por los organismos encargados de evaluar su viabilidad técnica, su adecuación urbanística y su compatibilidad ambiental, cumpliendo los requisitos necesarios para la obtención de las autorizaciones correspondientes. Este procedimiento garantiza que una instalación de estas características únicamente pueda desarrollarse cuando acredita, mediante documentación técnica y procesos reglados, el cumplimiento de los estándares exigidos en materia de protección ambiental, seguridad industrial, gestión de residuos y salud pública. “
"Las autorizaciones obtenidas son el resultado de un procedimiento transparente, garantista y sometido al control de las administraciones competentes. Nuestro compromiso ha sido siempre trabajar con absoluto rigor técnico y dentro del marco legal vigente", ha afirmado María Martín. La responsable de Materias Primas de Vorn Bioenergy ha subrayado además que "la transición energética requiere soluciones capaces de transformar residuos en recursos, reducir emisiones y generar energía renovable de manera eficiente. Esta iniciativa responde precisamente a esos objetivos y ha sido evaluada conforme a los criterios técnicos establecidos por la normativa".
La planta de biogás de Baena se integra en las estrategias europeas, nacionales y autonómicas destinadas a impulsar las energías renovables y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles, poniendo en valor los residuos orgánicos procedentes de la actividad olivarera. La planta de biometano Hojiblanca Biometano 5 (HB5) es una iniciativa promovida por Greenar y Vorn Bioenergy Iberia, en colaboración con Oleícola El Tejar, para transformar subproductos agroindustriales del olivar en energía renovable y fertilizantes orgánicos.
Ubicada en el paraje de Amarguilla, en Baena, la instalación utilizará principalmente alperujo y alpechín desgrasado procedentes de Oleícola El Tejar, materiales que serán transportados mediante tubería, evitando así el tráfico asociado al transporte por carretera. La actuación contempla una inversión cercana a los 39 millones de euros, una capacidad de tratamiento de 300.000 toneladas anuales en una primera fase y de 400.000 toneladas en una segunda, así como la creación de más de diez puestos de trabajo directos y alrededor de treinta indirectos, además del empleo generado durante el periodo de construcción.
La instalación producirá biometano con una pureza superior al 98 %, que será inyectado en la red de gas natural mediante una conducción de aproximadamente 1.041 metros, sustituyendo combustibles fósiles por energía renovable de origen local. Asimismo, generará CO₂ biogénico licuado y digestato con valor agronómico, contribuyendo a un modelo de economía circular que permite aprovechar residuos del sector oleícola y devolver nutrientes al suelo agrícola.
Según los promotores, esta actividad permitirá diversificar los ingresos vinculados al olivar, fortalecer el tejido cooperativo y mantener en el territorio una parte significativa del valor económico generado. Uno de los principales argumentos que respaldan la instalación es su contribución a la modernización de la gestión del alperujo. Andalucía produce más de cinco millones de toneladas de este subproducto cada año y Oleícola El Tejar gestiona aproximadamente el 40% del volumen generado en la comunidad autónoma.
La incorporación de una planta de biometano se plantea como una evolución natural para el sector, al convertir un residuo complejo de gestionar en productos de alto valor añadido como biometano, CO₂ renovable y fertilizantes orgánicos, reduciendo al mismo tiempo las emisiones y mejorando la sostenibilidad de la cadena de producción del aceite de oliva. Desde el punto de vista ambiental y energético, la iniciativa destaca por su contribución a la descarbonización y al fortalecimiento de la independencia energética.
El biometano obtenido puede reducir hasta un 70% las emisiones de CO₂ en comparación con el gas natural fósil al que sustituye, mientras que la captura y licuefacción del CO₂ biogénico contribuye a avanzar hacia un balance de carbono negativo. Del mismo modo, la derivación de la fracción líquida del alperujo hacia esta instalación permitiría reducir en más de un 60% las emisiones atmosféricas asociadas al tratamiento actual de estos residuos.
El documento también da respuesta a algunas de las principales preocupaciones planteadas por parte de la ciudadanía. En relación con los posibles olores, emisiones, riesgos para la salud, contaminación de acuíferos o incremento del tráfico, los promotores sostienen que la instalación funcionará mediante sistemas cerrados y herméticos, incorporando tecnologías de tratamiento de gases, biofiltros y controles ambientales sujetos a las exigencias de la Autorización Ambiental Integrada (AAI). Además, recuerdan que la materia prima principal será el alperujo procedente de Oleícola El Tejar —hasta 340.000 toneladas anuales respaldadas por contrato de suministro—, por lo que el funcionamiento de la planta no depende de nuevas explotaciones ganaderas ni favorecería la implantación de macrogranjas.
Actualmente, la iniciativa se encuentra en fase de información pública ambiental dentro del procedimiento de Autorización Ambiental Integrada ante la Junta de Andalucía, mientras que la tramitación urbanística municipal continúa paralizada. Los promotores defienden que la actuación está alineada con las estrategias europeas y nacionales de impulso al biometano y con los objetivos de transición energética, economía circular y reducción de la dependencia energética exterior, considerándola una oportunidad para reforzar la competitividad del sector oleícola y generar actividad económica sostenible en Baena y su entorno.
La instalación permitirá valorizar residuos orgánicos procedentes de actividades agroindustriales y de otras fuentes autorizadas, transformándolos en energía renovable y productos útiles para la actividad agrícola, evitando que estos materiales generen emisiones de gases de efecto invernadero de manera incontrolada. Gracias a este proceso, se contribuirá a reducir la dependencia de combustibles fósiles, impulsar la producción energética de origen renovable y avanzar en los objetivos de descarbonización marcados por las instituciones europeas y españolas.
Asimismo, la valorización de residuos mediante tecnologías de biogás constituye una de las herramientas reconocidas internacionalmente para impulsar la economía circular, permitiendo que materiales tradicionalmente considerados desechos puedan reincorporarse al ciclo productivo de forma eficiente y sostenible. Impacto positivo para el empleo y el desarrollo local Junto a sus beneficios ambientales, la futura planta generará oportunidades económicas para Baena y su entorno, tanto durante la fase de construcción como una vez entre en funcionamiento.
Su puesta en marcha favorecerá la creación de empleo directo e indirecto, la contratación de servicios auxiliares y la colaboración con empresas locales vinculadas al transporte, mantenimiento, ingeniería y servicios técnicos. Además, la inversión asociada contribuirá a reforzar la actividad económica de la zona y a consolidar nuevas oportunidades ligadas a sectores estratégicos como las energías renovables, la innovación medioambiental y la gestión sostenible de recursos.
Greenar y Vorn Bioenergy reiteran que su objetivo es desarrollar una actuación que aporte valor ambiental, económico y social al municipio, manteniendo una relación permanente de colaboración con las instituciones y la ciudadanía. Las compañías consideran legítimo que existan distintas sensibilidades y opiniones en torno a iniciativas de esta naturaleza, pero defienden que el debate público debe sustentarse en información contrastada, análisis técnicos rigurosos y el respeto a los procedimientos administrativos que garantizan la protección del interés general.
Por ello, ambas entidades renuevan su invitación a todos los colectivos interesados para participar en espacios de diálogo y conocimiento que permitan abordar cualquier cuestión relacionada con la instalación desde la transparencia, el rigor y la voluntad de colaboración. Greenar y Vorn Bioenergy aseguran que seguirán trabajando para que esta planta de biogás se convierta en un ejemplo de innovación, sostenibilidad y compromiso con el futuro del territorio, contribuyendo a una transición energética ordenada, responsable y beneficiosa para el conjunto de la sociedad.