Alejandro Sánchez Ramos es arquitecto, pero en el mundillo underground cordobés se le conoce como Ale, y, junto a su mujer, Lina Rodríguez, forman la banda musical Lady Coulson. Ale es cordobés de Ciudad Jardín, aunque en la actualidad vive en Vallellano, en Doctor Fleming, aunque sus padres continúan en la casa familiar de Poniente Sur. Estudió en el Cervantes, donde realizó los dos ciclos antes de marcharse a Sevilla a hacer Arquitectura.
Llevo más de 20 años –desde 2005– ejerciendo su profesión, que le gusta mucho, compaginándola con su pasión por la música. Lo consigue "con mucho cuidado" y gracias a que "me organizo bien, trabajando desde muy temprano, para tener las tardes algo más libres, pero los fines de semana son netamente musicales, porque dejé de trabajarlos como cuando era más joven, y la música me sirve para desestresar la rutina diaria".
Tiene un estudio de arquitectura con un compañero, pero no es 'físico' como al principio, es decir que cada uno de ellos teletrabaja desde casa en casa. El estudio está especializado en reformas de locales para transformarlos en clínicas dentales. Han hecho ya unas cuantas en Barcelona, Madrid, Cabra, varias en la capital cordobesa (incluido en Cerro Muriano), ahora mismo están con una en Badajoz... "Es algo que se nos da bien y ahora nos centramos en eso, pero aparte hacemos de todo lo que puede hacer un arquitecto: Informes, proyectos, asesoramiento en proyectos", señala. Han estado también muchos años trabajando en la fábrica de la antigua ABB (actual Hitachi) con servicios de oficina técnica. Y hay más. "Con otro compañero hacemos cosas en almazaras y envasadoras de aceite... Lo dicho, todo lo que pueda hacer un arquitecto lo tocamos", a través de su empresa SM Oficina Técnica.
Pero lo suyo es la música. Como él mismo dice, "la arquitectura es lo que me da dinero para poder perderlo con la música". Su trayectoria musical es conocida por quienes se mueven en ese mundo. Empezó tarde, porque aunque de pequeño tocara la guitarra, nunca tuvo el típico grupo de adolescencia con local de ensayo y demás. Esa fase se la saltó y hasta los 30 años no estuvo en su primer grupo, los Underwood, con lo que dieron algunos conciertos, y luego formó The Cabots con los que ya sí hicieron un montón de actuaciones "y lo pasamos súper bien". Pero como todo lo bueno se acab, llegó un momento en que se quedó huérfano de grupo en una época en la que Lina mostró interés por empezar a tocar algún instrumento. Siempre le había gustado mucho la batería, se apuntó a unas clases y, a partir de ahí, alquilaron un local y montaron el grupo Lady Coulson, en plena pandemia de la Covid-19.
¿Por qué el nombre de Lady Coulson?
Porque somos súperfans de Twin Peaks, una serie que no pudimos ver en su momento en 1992. Teníamos 11 años y a mis padres no les gustaba que yo viera eso, algo que no entendimos bien por entonces. La redescubrimos de mayores y cuando la vimos nos flipó todo el universo que plantean David Lynch y Mark Frost. Es una serie que cada vez que podemos, la vemos. Y hay un personaje que es la 'mujer del leño', Log Lady, que la interpreta una actriz ya fallecida, Catherine Coulson, y la combinación del personaje y de la actriz, Log Lady y Catherine Coulson, acabó dando Lady Coulson.
Defíname un poco la música que hacen.
Nosotros siempre decimos que hacemos Garage. Es verdad que depende de la parte del concierto. Sobre todo en la parte primera es un poquito más Blues-Rock, con mucha influencia de riffs repetitivos y cantar sobre el riff, con mucha más influencia del Blues que del Garaje. Y luego hay una parte del concierto que ya se anima un poquito más la cosa derivando hacia el Garage-Punk, con temas mucho mucho más rápidos y contundentes. Todo viene un poco por la influencia por el revival del Garage que hubo en los años 2000. Sobre todo por parte de los White Stripes, obviamente, que es una referencia muy clara, y también de los Black Keys, que es otro grupo en formato dúo, del que también hemos bebido muchísimo. Entonces, cuando la gente nos pregunta "¿pero bueno, a qué se parece lo que hacéis?", para que la gente se entere un poco, siempre digo que hacemos una cosa entre medias de de esos dos grupos.
Ustedes tienen temas propios y originales.
Todos. En los conciertos más largos, hacemos una versión de los Black Keys y luego durante un tiempo, una versión del 'Come together' de los Beatles, pero una versión que había hecho Gary Clark Jr. Normalmente hacemos unos 18 o 20 temas que son nuestros.
Aparte de los dos grupos ya citados, ¿cuáles son las principales influencias para Lady Coulson?
Pues podríamos empezar por Nirvana. Bueno, más bien podríamos empezar por los Beatles, porque al final todo sale de ahí. Pero también hay cosas de la música que escuchábamos cuando teníamos 15 o 16 años, pues eso, Nirvana y un poco más tarde el Rock británico, cuando salieron los Arctic Monkeys y demás. Sobre todo grupos muy guitarreros. Hacían canciones con la guitarra muy presente, que tiran mucho de riffs. También algunas partes de nuestras canciones tienen ese toque así un poco de los Queens of the Stone Age. Y sobre todo proyectos de Jack White, no sólo los White Stripes, pero también los Dead Weather, que es un grupo que tiene con Alison Mossard y también el otro grupo de ésta última, que son los Kills, que también es un dúo. Entonces, con todo eso metido en una batidora sale lo nuestro (se ríe).
¿En Lady Coulson componen los dos?
No. Normalmente compongo yo. Lo que pasa es que yo traigo una idea o un riff que se me ha ocurrido al ensayo, y luego entre los dos lo vamos puliendo y dando forma. Lo que es el desarrollo de la canción sí lo hacemos en el local, pero normalmente la idea original del riff, la letra y todo eso ya lo hago yo.
¿Tienen muchos conciertos a la vista?
Tenemos cuatro antes del verano. Tenemos uno en Utrera, otro en Benalúa, Aguilar y terminamos en Madrid el 19 de junio en la sala Fun House. Ahí no hemos estado nunca. Habíamos estado dos veces en Madrid, pero las dos en el Wurlitzer Ballroom. Y ésta va a ser la primera que vamos al Fun House, que es un sitio mucho más garagero.
Entonces, los conciertos de ustedes son, sobre todo, fuera de Córdoba, ¿no?
La verdad es que es algo raro, por lo complicado que es para los grupos cordobeses tocar fuera de Córdoba. No sé cómo nos lo hemos montado, pero es verdad que tocamos mucho fuera. A lo mejor hacemos unos 12 o 14 conciertos al año, que no es que sean muchos, pero casi todos son fuera. Repetimos en sitios que ya tocamos el año pasado y que este año nos han vuelto a llamar. Y aquí en Córdoba lo que pasa es que no queremos cansar a la gente (se ríe). No queremos poner en un compromiso a los amigos y ya tocar más de dos veces al año en Córdoba te acaban diciendo "tío, es que eres muy pesado" (se ríe).
¿Qué tipo de público va a sus actuaciones?
Pues, sobre todo, gente de nuestra edad, es decir a partir de los 40 para arriba. Hay una expresión que a mí no me gusta mucho y es que parece ser que hacemos 'música de padres' (se ríe).
¿Quién dice esas cosas?
La gente joven. Dicen eso, que hacemos música de padres. Porque esto de los grupos de guitarra y batería, sin ningún componente electrónico y sin pregrabaciones y demás, parece ser que eso ya es de otra época.
Pues, a mí me da la sensación de que hay un nuevo revival de formaciones clásicas en la música, en los dos lados del gran charco, y que hay un buen puñado de salas que los acoge con mucho cariño en la actualidad.
Pues lo ideal es tener un público más joven, pero es verdad que al final el núcleo fuerte son nuestros amigos, que están entre los 40 y cincuenta y algo. ésa es, más o menos la franja de edad que tienen nuestros fans (se ríe).
Ustedes han montado –o lo están montando aún– un sello discográfico en Córdoba: Magnetic Pie Records. ¿Por qué se han decidido a hacerlo?
Como Lady Coulson fichamos por el sello madrileño Lucinda Records hace ya unos años, y todo el mundo nos decía que teníamos mucha suerte por estar en un sello, porque cada vez que sacamos un disco Lucinda Records nos hace la publicación y nos organiza algunas cosas. No demasiadas, porque los sellos discográficos ya no son lo que eran las discográficas antiguamente, cuando sí había dinero y te grababan el disco, te lo editaban y te lo mandaban a El Corte Inglés y demás. Los sellos, sobre todo los independientes y chiquitos, a lo que se dedican ahora es a dar un apoyo y un respaldo al artista, apostando por tu música y defendiéndola, valorando lo que hace una banda y poniéndola en su catálogo.
Nosotros veíamos que había muchas bandas de amigos de aquí de Córdoba que son superbuenos y nos encantan, pero no tenían esa posibilidad de tener más difusión, más visualización o salir más de Córdoba o poder difundir más su música. Lo del sello lo teníamos desde hace tiempo en la cabeza. Magnetic Pie Records es el nombre que ya le habíamos puesto al estudio que tenemos en casa y que realmente surgió para grabar las canciones de Lady Coulson. Desde primera hora siempre lo teníamos muy enfocado al tema analógico, porque queríamos evitar en la medida de lo posible el mundo digital. Nosotros apostamos por la grabación en cinta; tenemos un magnetófono de ocho pistas, y, de hecho, el primer disco lo grabamos sin ordenador y ése era nuestro orgullo. Quizá eso fuera lo que llamó la atención a Lucinda Records para ficharnos. Porque hicimos un disco muy crudo, con una mezcla muy simple y muy pocas pistas.
Después de eso empezamos a traer gente a casa e hicimos un proyecto con 10 bandas para que grabaran un tema cada una. En una sola toma, directamente en la cinta de media pulgada y sin posibilidad de grabar nada después. Y, claro, fue una experiencia muy chula, porque la gente está acostumbrada a grabar los instrumentos por separado y a repetir las partes que no te han gustado o en los que te has equivocado. Así que lo de grabar en una toma fue un desafío. El proyecto lo llamamos One Take Project y lo editamos en casete recopilatorio de las 10 bandas. Luego hicimos un concierto en la Sala Ambigú para presentar el trabajo. Fue un Magnetic Festival.
Y ahí fue cuando la idea cobró realmente forma, ¿no?
¡Claro! Empezó a picarnos el gusanillo eso de hacer cosas y darles difusión a otras bandas. Después de eso siguieron viniendo gente a grabar a casa algunas costas que les hacían falta: Paul Barham Pablo Carrascal, Mike Sun... Y entonces nos dijimos que ya que teníamos esa inquietud y tal. era el paso natural para empezar a montar un sello discográfico. Independiente, por supuesto. Y muy humilde desde el principio. Pero sí con el objetivo de impulsar, apoyar o dar ese respaldo que a lo mejor a las bandas les puede venir bien para que su música llegue un poquito más. No creo que les vayamos a cambiar la vida a nadie, pero todo suma, y al final no es lo mismo que una banda se presente por sí misma en cualquier sitio a que haya representada o respaldada por alguien que apuesta por ello. Se trata de eso.
¿Desde cuándo exactamente está funcionando el sello?
No hay una fecha concreta, porque el sello todavía está empezando. De hecho, en la página web con los grupos que forman parte del sello la tenemos desde hace poco. En las redes estamos anunciando todavía las bandas que están en el sello. Estamos soltando una banda cada dos o tres días. Estamos en esa fase de presentación del sello. y de pasar del estudio casero que teníamos a conformarlo como sello discográfico.
¿Qué tienen en mente?
Estamos trabajando con muchos proyectitos para darle a esas bandas esa difusión. Hemos empezado haciendo el fanzine.
¿¿¿¡¡¡Tienen un fanzine!!!???
¡Es una de las cosas más chulas que estamos haciendo! Ya vamos por el número dos.
¿Cómo se llama?
Magnetic Oh! Y lo estamos haciendo en un fanzine gratuito que se está distribuyendo en los bares, sobre. todo en los del Centro y la Ribera. Es analógico, como no podía ser de otra manera.
¿Qué temas tocan en esa publicación?
Pues tiene varias secciones, muy sencillas. Hacemos una entrevista al mes, porque es mensual. Hacemos una reseña de un concierto, tenemos una sección en la que hablamos del 'cacharro' del mes y que sea relevante en la historia de la música y la producción.
¿Cacharro? ¿A qué se refiere exactamente? Porque en muchos sitios un 'cacharro' es un cubata.
Pues por ejemplo en el primer número fue un pedal de guitarra, el segundo fue el grabador multipistas que inventó Les Paul, ahora en el tercero vamos a hablar lar del micrófono Shure SM58... Son cacharros de ésos musicales que nos gustan a nosotros (se ríe).
¿Son todas temáticas de Córdoba? ¿O puede haber de otros sitios?
Puede haber de otras cosas. La primera entrevista fue a Pablo Carrascal, que había venido a grabar al estudio su nuevo disco y lo va a sacar dentro de poco, y aunque no forma parte del sello era bastante interesante hacérsela a él. Y la segunda ha sido a sido a un grupo del País Vasco. Niña Coyote eta Chico Tornado. La tercera entrevista va a ser a Julio Ruiz, de Disco Grande de Radio 3, tenemos relación con él y ha accedido a hacerle la entrevista. Para la siguiente hemos pensado en Amparo llanos, la guitarrista de Dover... Así que estamos intentando tocar cuestiones allende las fronteras de Córdoba.
Es que si se quedaran sólo en Córdoba, el resultado olería demasiado a endogámico.
Claro, claro.
Aunque me ha dicho que van soltando poco a poco los grupos del sello, avánceme un poco quienes lo conforman.
Pues mira, está Jubilee, que es el grupo de los hermanos Pedro y Javier Cantudo, miembros del antiguo grupo Limousin, y, precisamente Gabriel Soriano está también en el sello nuestro con el otro proyecto que tiene con Dani Torrejimeno, Maquia. Hemos anunciado a Chitón, que son un trío de Surf-Rock instrumental, tenemos también a Vulpina, que también lo hemos anunciado. Mirror, que es el proyecto de Irene Espejo, que es una chica que canta superbien, con una voz preciosa. De momento, tiene muy poco publicado y eso es bueno, porque ya lo próximo que saque lo hará con este sello. ¿Quién más? Paul Barham lo vamos a publicar en breve (concretamente al día siguiente de la entrevista, es decir el día 15), creo. También está David Donnier, y va a estar Mike Sun.
¿Son ellos los que van a ustedes o ustedes son los que los buscan?
La primera pesca la hemos hecho nosotros. Porque era eso, los amigos sobre todo. Realmente el sello va a ser un poco colaborativo. Es decir, aunque yo lleve la voz cantante en este caso, porque siempre tiene que haber alguien que saque el látigo y ponga a la gente firme para hacer cosas, Pero cuando yo empecé a contarles la idea de lo que tenía, Pedro Cantudo y Gabri Soriano me dijeron que también tenían pensado hacer algo parecido de montar un sello para sus proyectos. Es verdad que todo el mundo está como en ese mismo punto.
¿Hay más sellos discográficos en Córdoba?
Sí que hay. Está Eureka Estudios, el sello de Fernando Vacas, que dentro del mundo independiente puede ser el que más suene. Yo creo que tiene que haber más sellos. Lo que pasa es que igual no tienen publicidad o se dedican a estilos que a lo mejor no lo tengo tan a mano. Ten en cuenta que nosotros nos movemos en el underground. El sello nuestro está orientado a grupos underground. Igual en otros ambientes más comerciales o en otro tipo de grupos habrá algún otro tipo de recursos.
Yo creo que nosotros estamos recogiendo un poco la estela de lo que hacían Sisco Martínez y Migue Pérez con El Colectivo. Y, bueno, es seguir un poco en esa línea de grupos que tienen algo en común con nosotros por estilo, por filosofía. Se trata de estilos que están alrededor del Rock, aunque algunos pueden estar más en el lado de la Psicodelia, otros a lo mejor son más en el Pop y otros más en el Folk. Pero, más o menos son gente que hemos tenido alrededor en los últimos años y que tenemos una cierta afinidad. De momento hemos empezado con gente con la que tenemos confianza, con la que sabemos que se puede trabajar bien. Lo importante es que sea, buena gente. Esto lo hacemos sin ánimo de lucro y de lo que se trata es de apoyar a las bandas del forma colaborativa y colectiva, porque al final todo el mundo pone su granito de arena.
Por ejemplo, David Donnier sabe maquetar y sabe de diseño gráfico y quien sepa de fotografía aportará desde ese puto de vista. Pedro Cantudo, que tiene un súper-estudio, aportará en la parte de sonido. Y, bueno, ahí estamos. Una cosa que hace por gusto, porque no es nuestra actividad principal, si encima lo hace con gente que no te cae bien, acaba siendo horrible. Esto hay que disfrutarlo.
¿Qué pretensiones tienen con el sello y qué impresiones le está dando hasta ahora?
A ver, estamos un poco abiertos a lo que pueda venir. La pretensión no es ganar dinero, porque si yo montara el sello con la idea de ganar dinero, me estaría equivocando mucho. La realidad es que es muy complicado ganar dinero con la música y más con la música underground. Se trata de empezar a hacer cosas y contribuir en lo que se pueda a la escena underground de Córdoba, dando visibilidad a estas bandas, provocando que la gente los vea, generando contenidos y conciertos, grabaciones, que la gente pueda encontrar fácilmente a estos grupos, que estos grupos, además, dispongan de unos contenidos –vídeos, grabaciones o algo– que puedan darles un poquito más de carácter profesional, o de que cuando la gente los busque, vean un grupo que cuenta con bastante documentación y contenido. Queremos que todo eso sirva para presentar el catálogo a promotores, a festivales, promover eventos con distintas administraciones.
¿Cómo es eso?
Una de las ideas que tenemos es reunirnos con ayuntamientos de la provincia de Córdoba llevándoles el catálogo y explicarles un poco que el sello trata de apoyar a bandas de Córdoba. Queremos intentar contribuir un poco a esa escena que ya está creada, pero que no podemos abandonar.
¿Cuentan con una web?
La tenemos. www//magneticpierecords.es.
Le iba a preguntar por sus impresiones sobre la movida cordobesa, pero me ha gustado el término de escena que ha usado antes. En cualquier caso, ¿cómo está ahora mismo esa escena cordobesa? ¿Cómo la ve?
Si te digo la verdad, creo que está un poco más parada que hace unos meses, porque creo que en los últimos años Sisco y Migue han hecho mucho por la escena, sobre todo con una labor de que nos conozcamos y que nos apoyemos unos a otros. Creo que antes de que ellos empezaran con El Colectivo, no era tan normal eso de ir a ver el concierto de otra banda, o que una banda fuera a ver el concierto de otra banda, a no ser que fueran muy colegas. Pienso que lo que ellos han hecho con sus recopilatorios y con sus explosiones colectivas es provocar que las bandas se junten, que graben un disco junto, que actúen juntos. Han conseguido que la gente se una. Pero es verdad que ha decaído un poco, porque hay menos conciertos. No sé si es porque se programan menos. En El Ambigú, que es donde todas estas bandas han estado actuando todos estos años, últimamente ha dejado de programar tan asiduamente como antes.
Tenemos ahí El Hangar, que ha empezado también a hacer conciertos fuera de los fines de semana, pero no termina de ser un sitio donde estén todas estas bandas cada semana, si bien al final todo el mundo vamos pasando por ahí poco a poco. Y la M100 es ya muy grande. Se ha perdido un poco la costumbre que teníamos ya de ir a ver conciertos todos los fines de semana. Así que está un poco más flojo, pero por actividad, no por bandas, porque hay muchas y hay también un fuerte movimiento de gente joven que se reúnen en el Ideal, que son sobre todo cantautores y se ve que viene gente nueva.
¿El Ideal? ¿Qué es?
El Ideal es un local de la calle Alfaros, que antes era el Glam. Y ahora se dedica a los micros abiertos y a los conciertos de cantautor. Sabemos que allí hay un caldo de cultivo de gente joven que está haciendo cosas chulas dentro de ese campo. Pero, ya le digo, creo que la escena se ha venido un poquito abajo.
Bueno, pero quizá ustedes con este proyecto del sello Magnetic Pie Records, el fanzine y su intención de contactar con ayuntamientos puedan impulsar un poco las cosas, ¿no? Se me ocurre que Lucena, por ejemplo, sería un sitio muy interesante. Lo Digo porque es una escena que no se limita a la capital y eso es bueno.
¡Claro! Además, quien mas y quien menos todos tenemos algún familiar en un pueblo y todo eso lo vamos a ir tocando. Y luego una de las ideas que tenemos es provocar estos conciertos de gente del sello con bandas de fuera, para que se puedan hacer actuaciones de ida y vuelta, de modo que nuestras bandas salgan y toquen fuera. Al final, es la manera más sencilla para salir: Compartiendo proyecto con alguien de fuera; yo voy a tu ciudad y tú vienes a la mía. Desde el sello vamos a intentar también provocar ese tipo de cosas.
¿Habla de Granada y demás?
Granada, Madrid, Valencia... Lo que hagan falta. Todos tenemos que sumar nuestros contactos e intentar organizar algo. La cosa es que queríamos aprovechar este verano para hacer pre-producción de todas esas ideas que tenemos y empezar en septiembre a hacer cosas de verdad. Y, además, vamos a empezar a darle toda la difusión posible dándolo a conocer a todo el mundo porque es algo interesante.
Últimamente ha salido el debate entre los músicos de usar la Inteligencia Artificial para componer, sí o no. Especialmente a raíz de trabajos musicales por Youtube en los que in dicen que estaño hecho 100% con IA y no suenan nada mal. ¿Usted está a favor o en contra de eso?
No estoy a favor. Obviamente. Ten en cuenta que la idea con la que empezamos era hacer música analógica. Lo que nos gusta es un amplificador de válvula, meterle un micro delante y a ver qué pasa. Ya no te digo Inteligencia Artificial, te hablo de intentar evitar en la medida de lo posible lo digital en la vida. Lo que pasa es que al final acabó pasando por lo digital. Pero tampoco te digo que sea opuesto completamente a la IA, porque eso es como si hace 20 o 30 años te opusieras Internet. No deja de ser una herramienta que dependiendo de cómo lo uses, está bien o está mal. Así que creo que la IA es una herramienta que en alguna fase del proceso de producción o de composición puede servir para algo.
Por ejemplo, tengo una maqueta y quiero mandársela a un colega y quiero que la escuche fuerte porque quiero que se haga una idea de lo que hacemos. Pues entonces le hago una masterización rápida con un programita de IA para que lo escuche un poco mejor. Bueno, vale. O para hacer bocetos o si tienes algún momento de bloqueo creativo, tienes una idea pero no sabes cómo plasmarla, puede ser que la IA te ayude. Quiero decir que en alguna fase primigenia de la composición o si hay una frase que no te sale en inglés, porque no sabes qué quiero decir en inglés pero necesite que rime, pues también. Insisto, puede ser una herramienta, pero desde luego no como el fin en sí mismo de que la composición se la delegues completamente a una IA, porque entonces apaga y vámonos.