lunes 27.06.2022
Cordoba Hoy

ROSA MARÍA RODRÍGUEZ. NÚMERO DOS DE LA LISTA DE POR ANDALUCÍA

"No podemos consentir que haya personas que tengan que elegir entre pagar la luz o comer"

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
"No podemos consentir que haya personas que tengan que elegir entre pagar la luz o comer"

Rosa María Rodríguez es Montilla. Y además de eso, mujer, jurista, trabajadora en el Servicio de Atención a Víctimas de Andalucía (SAVA) dentro del equipo itinerante que trabaja por la provincia de Córdoba yendo por todas las sedes judiciales que son cabeza de partido prestando asistencia jurídica, psicológica y social a las víctimas de delitos violentos. Algo que le ha permitido "tener experiencias de todo tipo, porque se ve de todo". Está también "felizmente casada" y lleva con la misma pareja desde los 17 años, que se dice pronto, y ahora tiene 44.

"Llevo toda mi vida con él", y ésa es una idea en la que ha querido insistir, porque "existe por ahí la teoría de que las feministas vamos cortando cabezas a los hombres y, como comprobarás, es mentira, porque comparto mi vida en igualdad con ellos". Habla en plural porque es también madre de dos hijos varones, de 17 años, gemelos, de modo que "no tengo ningún problema contra los hombres".

Pero es también política. Y ésta es la faceta que va a salir a relucir en esta entrevista por motivos obvios, a sólo 14 días de las elecciones autonómicas y en plena campaña electoral. Y si una de las principales acepciones de inteligencia es la adaptación, hay que reconocer que a la izquierda le sobra por la cantidad de veces que se ha remodelado para convivir con los nuevos tiempos. Una cuestión que, quizá, maree un poco a quienes tienen que depositar el voto en las urnas. O no.

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy

¿Los cambios constantes de nombre en la marca no está liando un poco al electorado medio?

Sobre eso nuestra candidata, Inma (Nieto), ya habló cuando se produjo el revuelo de Por Andalucía y del problema que Podemos tuvo con la llegada tarde a la presentación de la candidatura. Hay que tener en cuenta que cuando se trata de confluir lo hacen diferentes elementos, diferentes fuerzas, diferentes personas, en definitiva, y esa confluencia a veces no es fácil. Dentro de eso hay que salvar las diferencias de la mejor manera que se pueda y lo importante es que IU, junto con otros partidos, tiene un proyecto ilusionante, con personas de diferentes ámbitos, de diferentes edades, que hemos logrado cohesionar un grupo que consideramos fantástico, que tenemos muchísima ilusión y muchísima esperanza puesta en ese grupo.

IU está dentro de esa confluencia porque entiende que el electorado, los simpatizantes, los militantes de Izquierda Unida debemos hacer un esfuerzo, igual que el resto de agentes que confluyen en esta coalición, por integrar una una unidad, un proyecto unitario que nos va a hacer mucha falta para enfrentarnos a todos los retos que nos quedan por cumplir y que vienen a deteriorar en parte las condiciones de vida de la clase trabajadora. Nosotros lo que queremos es facilitar la vida, contribuir en positivo a las necesidades de la clase trabajadora, y eso lo vamos a hacer igual que lo hemos hecho de forma independiente llamándonos IU, lo vamos a seguir haciendo de la confluencia Por Andalucía, junto con otras fuerzas que tienen las mismas ganas.

No lo dudo, pero de un tiempo a esta parte, ¿cuantas veces se ha cambiado el nombre?

(Suspira) Alguna. Pero es que las circunstancias también cambian. Y como eso es así hay que adaptarse al cambio y a las nuevas circunstancias. Siempre intentando cumplir ese objetivo de trabajar para ese interés común. Los nombres cambian, las situaciones cambian, las confluencias cambian, la vida en general va cambiando y la de hoy no tiene que ver ya con la vida de mañana y hay que ser conscientes de eso. Tenemos que trabajar en ese cambio constante para intentar obtener el máximo beneficio posible para los trabajadores y trabajadoras y para toda la mayoría social.

¿Y también la izquierda cambia?

La izquierda no cambia, porque siempre tiene la misma ideología, sus mismos principios, pero eso no significa que no haya que adaptarse a las circunstancias que son cambiantes, claro que sí.

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy

Andalucía se enfrenta ahora a un reto de peso. Hay una serie de circunstancias que sobrevuelan la comunidad y que genera cierta tensión en el aire. ¿Cree usted que la división de la izquierda frente a una derecha más unida van a hacer buenos los resultados de las últimas encuestas? Recordemos que prácticamente otorgan la mayoría al PP y una subida de la ultraderecha a costa de Ciudadanos.

Nosotras no creemos en las encuestas. Si tienen o no razón se verá el día 20. Nosotras vamos a trabajar para revertir lo que dicen las encuestas. No creemos en lo que dicen; nos gusta reventar las encuestas y vamos a trabajar para reventarlas y darles la vuelta.

Si conseguimos ese objetivo, perfecto. Y si no lo conseguimos, vamos a trabajar con la misma ganas, la misma dignidad y el mismo tesón para, en la medida de nuestras posibilidades, mejorar la vida de las personas.

¿Cuál es el mensaje machacante que hay que transmitir al electorado?

Que queremos colocar la vida de las personas, los problemas de las personas, en el centro de la política.

Creí que iba a optar por algo más práctico, como que nadie se quede en casa y vaya a votar el día 19.

Evidentemente. Es que para conseguir ese objetivo hay que ir a votar.

Lo digo porque hay un 30% de indecisos y se espera una abstención similar a la de 2018, que fue superior al 40%, y eso siempre acaba redundando negativamente en la izquierda.

Pues sí. Pero, evidentemente, para conseguir nuestros objetivos tenemos que ir a votar. Particularmente, creo que el derecho al voto no es sólo eso, sino que incluso una obligación, porque luego para poder 'quejarnos' de cómo nos va la vida o no quejarnos hemos tenido que contribuir a eso. Una de las formas, porque no es la única, para que la ciudadanía pueda quejarse de que sus problemas no tienen solución o alegrase de que los tengan es acudir a las urnas.

Una vez oí que un partido político es como un autobús, que nunca te deja en el sitio exacto donde tú quieres estar, pero te puede acercar. Unos te van a dejar más cerca que otros. Si nosotras somos ese partido político que vamos a llevar a la gente al lugar donde quieren ir o vamos a dejar a dejar cerca de ese lugar, entonces que nos voten a nosotras. Nosotras nos vamos a dejar el alma por que nos voten.

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy

Por tanto, el mensaje sigue siendo "las personas en el centro de la política".

Totalmente. Las personas y las preocupaciones de las personas, de la mayoría social, las vamos a poner en el centro de nuestras políticas.

Bueno, pero eso también lo dice la derecha.

Pero no lo hace. Nosotras sí lo hemos hecho. Formando parte del Gobierno central hemos subido el salario mínimo interprofesional; hemos luchado contra la precariedad, contra la temporalidad. Ahora se va a iniciar un proceso de fiscalización de las horas extraordinarias para que la patronal no pueda seguir enriqueciéndose a costa del sobre esfuerzo de la parte social. Nosotros decimos lo que vamos a hacer y lo hacemos. Pero la derecha no hace. ¿Qué hace la derecha? Recorta en sanidad, recorta en educación, recorta en dependencia, convive con el discurso negacionista de PP y Vox de que las violencias machistas no existen; intenta subsumirlas dentro de otras violencias para intentar que pierdan su singularidad y de esa manera no luchar contra la causa que las origina, que es el machismo. Todo eso es lo que hace la derecha.

Nosotras decimos eso y lo hacemos. Lo hemos demostrado que podemos hacerlo, y lo estamos demostrando ya, de hecho, en el Gobierno central.

Imaginemos que vuelven a gobernar en Andalucía. ¿Qué van a hacer primero, recuperar todo lo que se ha perdido o afianzar lo que quede?

No son excluyentes ambas cuestiones. Se puede recuperar y afianzar al mismo tiempo. Nosotras estamos cansadas de ese discurso de 'no se puede', de 'ahora es el momento de apretar el cinturón', 'que estamos en una guerra' y antes estábamos en otra'. Pensamos que es posible afianzar y reconquistar los derechos que se han perdido y los servicios que se han perdido, que son muchos.

Desde Por Andalucía vamos a trabajar, por supuesto, por la sanidad pública, porque entendemos que el único camino para que haya una igualdad real y efectiva entre todas las personas. No podemos permitir un sistema pensado sólo en personas con recursos económicos, mientras que quienes están peor no puedan acceder a esos servicios. No podemos consentir que se sigan cerrando líneas en colegios públicos para desviar esos recursos hacia la concertada, que es la privada con apoyo institucional, y vamos a recuperar, y a trabajar, en la medidas de nuestras posibilidades, en un sistema de cuidados que no te tenga que condenar a renunciar a una vida laboral y social quedándote en casa para cuidar a alguien. Hay que revertir todo eso, y eso se consigue apostando por lo público.

Así que si Por Andalucía forma parte del Gobierno andaluz desde luego vamos a afianzar lo público y vamos a recuperar todo lo que se ha perdido. Es el único camino.

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
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Por ejemplo, en materia de atención, ¿están pensando a una especie de empresa pública que evitara dejar algo tan delicado en manos privadas?

Nosotras pensamos que sí. Ése es el camino. Pensamos que eso se puede hacer y, de hecho, ya se está haciendo en ayuntamientos de Andalucía, como Chipiona o Conil, donde se está prestando ese servicio desde la municipalidad y creemos que es una forma beneficiosa para todos y todas de llevarlo a cabo. Y, por supuesto, ésa es la fórmula la que nosotras creemos.

Quien dice atención puede hablar perfectamente también de producción energética.

Por supuesto. Claro que sí. La energía no debe ser un privilegio. No podemos consentir que haya personas que tengan que elegir entre pagar la luz o poder comer. Eso no se puede permitir en una sociedad democrática, en una sociedad que se dice a sí misma social y democrática de derecho. No podemos permitir que una persona tenga que estudiar con una linterna, como leí recientemente en prensa sobre un chico que ha tenido que hacer sus últimos exámenes con una linterna por no tener dinero para pagar los astronómicos recibos de la luz. Eso es inhumano y hay que revertirlo. La energía no puede ser un privilegio. La energía tiene que ser para todos y para todas.

¿Y de qué manera se puede cortar esa locura de precios en alza constante?

Invirtiendo en energías renovables para evitar que las grandes compañías eléctricas sigan recibiendo beneficios indignos a costa de las carencias de otras personas.

En el caso concreto que tenemos en Palma del Río con trabajadora encerrados en la fábrica de Zumosol reclamando una solución de futuro, ¿qué se puede hacer desde la Junta?

Nos preocupa su situación desde hace mucho tiempo. Por aquí han desfilado Toni Valero, Sebastián Pérez, Martina Velarde; por aquí han venido todos los dirigentes o casi todos de nuestra formación.

Correcto, pero insisto, ¿desde la Junta qué se puede hacer con ese problema?

Se puede intentar que se cumplan los convenios, intentar que los fondos de inversión no sean los asesinos de la vida de las personas y que cuando un fondo de inversión entre en una empresa respete los derechos de los trabajadores y trabajadoras y ser vigilantes para que no haya ningún tipo de abuso. Eso es lo que vamos a hacer si gobernamos formando parte del gobierno.

Estamos aquí para eso. Nuestro objetivo, en Zumosol o cualquier otra situación similar que pueda surgir, es recoger todas las propuestas que se nos quiera hacer y nuestra obligación es defenderlas y hacerlas realidad. es lo que vamos a intentar hacer si la ciudadanía nos da su apoyo y su confianza.

Rosa María Rodríguez posa para Córdoba Hoy
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¿Tiene usted buen 'feeling' sobre los resultados que puedan salir de las urnas?

Yo es que no trabajo por los resultados. Los resultados son muy importantes, no digo que no, pero yo trabajo porque realmente, de verdad, creo en este proyecto. Personalmente creo en él y me hace muy feliz formar parte de este proyecto. Los resultados serán los que tengan que ser. Mis compañeros y compañeras y yo vamos a trabajar para que salgan los mejores resultados, pero vamos a seguir trabajando igual si esos resultados no son buenos.

Por tanto, es algo que no nos quita el sueño. Vamos a trabajar exactamente con la misma intensidad con buenos o con malos resultados.

Claro, pero cuando hablo de resultado aludo a algo muy práctico: Estar presentes en el Parlamento andaluz y poder llevar a cabo sus políticas desde allí, que es el fin de estas elecciones.

Eso para nosotras sería un privilegio. Poder poner voz a los problemas de nuestros convecinos y convecinas es un privilegio. Intentaremos que sea así. Nos vamos a esforzar al máximo y ahora ya la gente, la ciudadanía, es la que tiene que decidir. Y como demócratas sinceros que somos, vamos a aceptar el resultados de las urnas. No queda otra.