martes 25.01.2022

ENTREVISTA PACO GONZÁLEZ. FOTÓGRAFO

“Para mí un fotógrafo es la persona que sabe pensar”

Paco González anda enfrascado en “A World Inspired”, un proyecto multidisciplinar en el que busca a personas inspiradas que inspiran a los demás

Paco González
Paco González es jefe de Fotografía de Diario Córdoba y un reputado periodista gráfico Foto: Roldán Serrano
“Para mí un fotógrafo es la persona que sabe pensar”

Es, sin duda, uno de los referentes del periodismo gráfico cordobés, al que lleva dedicado toda una vida. Sin embargo, su mente anda siempre un poco más allá, pergeñando un nuevo proyecto, una nueva búsqueda de ese punto de unión entre culturas que ha de ayudarnos a reconocer la humanidad como una sola y que le ha llevado, casi literalmente, por medio mundo. Ahora, “A World Inspired” –“Un mundo inspirado” en español- quiere descubrir a personas que están inspiradas por otras y a su vez, con su trabajo, inspiran a mucha gente y todo desde la perspectiva de la unidad desde la diversidad. Ahí es nada.

Llevas toda una vida dedicado al periodismo gráfico y la pregunta es casi inevitable. ¿Cómo ves la situación del fotógrafo de prensa actualmente?

Yo creo que la prensa en general, con las nuevas tecnologías, ha vivido una crisis real de identidad. Estamos en un periodo de transición en el que estamos reubicando el papel de la prensa, dónde estamos, cómo debemos hacerlo. A eso se ha unido también que las nuevas tecnologías han ayudado a que todo el mundo tenga acceso a una cámara de fotos o a tomar imágenes. Eso creo que es una ventaja importante para la prensa respecto a hace unos años y es que somos capaces de tener una imagen de cualquier acontecimiento, no una, sino muchas, o muchas más oportunidades de tener una imagen que antes era imposible tenerla. La desventaja es que cualquiera parece que es fotógrafo, que cualquiera puede hacer una foto y que cualquiera sabe hacer una foto y la verdad es que no, cualquiera puede hacer una foto pero no cualquiera sabe hacer una foto. Yo veo que hay mucha gente que con coger una máquina y saber cómo funciona se cree que con eso ya está. Bueno, está bien para hacer ciertas fotos, pero luego entrar en un reportaje, una entrevista, el retrato, incluso la noción periodística de cómo se cubre una noticia de calado, eso ya son otras historias.

¿No es paradójico que cuándo más importancia se da a la imagen haya más intrusismo?

Sí, es verdad. Ese “intrusismo” fotográfico puede existir, pero yo no creo que ese sea realmente el problema. Hemos cedido ese espacio que teníamos antes para buscar esa imagen que realmente podía representar la noticia como un escaparate para que todo el mundo se sienta representado. Me parece bien que todo el mundo esté representando, pero a lo mejor tenemos que ver cómo encajar las piezas de que todo el mundo esté representado y, en el caso de la imagen, que podamos dar imágenes de más calidad. El siglo XXI ha traído muchos cambios para todo, y las nuevas tecnologías que deberían habernos facilitado las cosas desde el punto de vista tecnológico y habernos permitido desarrollar más nuestra faceta más periodística, artística, yo creo que han hecho todo lo contrario.

"Cualquiera puede hacer una foto pero no cualquiera sabe hacer una foto”

¿La foto tiene que retocarse? ¿Lo necesita?

Si eres un fotógrafo que utiliza la foto como arte contemporáneo la toma es casi lo de menos, pero yo no le hago más retoque que lo que antes era el laboratorio químico, ahora digital. Me empeño, me esfuerzo por que en el momento del disparo la foto ya esté hecha, ya esté ahí. Yo pongo siempre el ejemplo de la diapositiva. La diapositiva era muy sensible, si medio punto se te iba abajo o arriba se iba al carajo, era crítica. A mí me gustaba la diapositiva porque me obligaba a pensar , cuando disparaba la foto tenía que estar allí, no había margen de maniobra.  Yo creo que eso  se ha perdido con el digital. Para mí un fotógrafo es la persona que sabe pensar, que sabe lo que quiere y que cuando dispara ya lo tiene. Luego, por supuesto, la técnica es muy importante. Ya lo decía Robert Kappa. La técnica hay que aprenderla y luego olvidarla. Eso quiere decir que como conoces la técnica cuando tienes una idea en la cabeza sabes cómo usar esa técnica para obtener un resultado final, más las casualidades que surgen una vez, no siempre, aquí sólo hay trabajo, trabajo y trabajo.

¿Te consideras más fotógrafo o más artista?

Yo me defino más como fotógrafo. No me considero un artista, me considero un fotógrafo que intenta que el trabajo fotográfico tenga el mayor grado de excelencia. Cuando consigo ese mayor grado de excelencia y conectar con la gente, a lo mejor consigo que eso sea elevado a un trabajo artístico o a una obra de arte. Es muy difícil llegar ahí. Lo que sí puedo decir es que eso a mí me satisface y me enriquece mucho como individuo, no sólo como fotógrafo sino como persona, porque en ese momento yo no sabría diferenciar una cosa de la otra.

Paco González 3

Lo que sí eres es incansable. ¿En qué andas ahora, a qué país te marchas?

Estoy con una cosa a la que le he puesto el nombre en inglés “A World Inspired”. Estoy intentando fotografiar a una serie de personas que no necesariamente tienen que ser famosas, no son las que habitualmente vemos en la prensa, pero que son personas que están inspiradas por otras personas y a su vez con su trabajo están inspirando al resto de la gente y todo eso desde esa perspectiva de la unidad desde esa diversidad. Todos mis proyectos al margen de mi trabajo diario están delimitados por una línea de trabajo que consiste intentar desarrollar el concepto de unidad en diversidad. Como bahai que soy pienso en cómo puedo llevar esa concepción de la humanidad como una desde su diversidad a la fotografía y todas esas fotografías no son fotografías de viajes sino viajes que hago por el mundo intentando buscar esa conexión entre los pueblos, entre las culturas, para demostrar que esa diversidad enriquece y ayuda a buscar ese punto de unión y reconocer a la humanidad como una sola y ahora, dentro de esos capítulos que voy trabajando, estoy con “Un mundo inspirado”. Es algo que estoy terminando de diseñar. Además, aquí hay algo novedoso para mí, que es unir la fotografía, con el vídeo y con la entrevista.

¿Y los protagonistas son gente de aquí?

No sólo de aquí. Este proyecto aspira a tener un recorrido que ya está más o menos establecido. Empezará en Canadá, irá recurriendo parte de América, Europa, Asia y Oceanía y acabará en Banuatu, una isla del Pacífico.

"A lo mejor no lo hago tanto por lo que quiero comunicar como por lo que necesito recibir"

O sea, que es un proyecto internacional

No quería darle solo la dimensión local porque todos mis trabajos tienen ese sello de la diversidad de toda la humanidad, esa diversidad puede estar en un microcosmos dentro de una ciudad pero también en un macrocosmos que envuelve a todo el planeta y yo necesito salir, a mi las fronteras me ahogan mucho. Necesito ir más allá. Necesito comunicarme. A lo mejor no lo hago tanto por lo que quiero comunicar como por lo que necesito recibir. Yo necesito recibir de gente de otras culturas. Eso te lo pueden dar aquí, pero yo necesito que me enriquezcan ellos allí, en su propio medio, no en mi medio. El enriquecimiento es diferente cuando yo estoy involucrado en su sociedad, en su cultura y cuando estoy incluso obligado a vivir en un momento dado como ellos.

¿Esa involucración hace mejores las fotos?

Sí y no. Mi mejor foto siempre será la que no he hecho. Sí hay un número de fotos que son especiales no quizá por la foto en sí, sino porque las personas que fotografié son especiales y porque a mí me recuerdan la experiencia  que viví con esa persona pero también es verdad que ha coincidido que esas fotos, son bastantes, trasmiten la experiencia que yo viví con esa persona y son fotos que a la gente les gustan una barbaridad. Se han vuelto casi icónicas, son especiales para mucha gente.