ENTREVISTA. RAFAEL BADOS, PRESIDENTE DE COMERCIO CÓRDOBA

"La BLET nos va a traer a esos miles de nuevos clientes que podemos atraer hasta nuestras tiendas"

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
photo_camera Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

La evolución del comercio andaluz ha sido una auténtica montaña rusa desde que en 2008 comenzó la crisis inmobiliaria, que acabó derivando en una crisis financiera, hasta la llegada de la pandemia de la Covid-19. Esas tres circunstancias supusieron una auténtica sangría de pequeños comercios calculada en 15.872 establecimientos menos entre 2008 y 2012 en toda la comunidad (con una caída de 82.359 empleos entre 2028 y 2013) y de otros 15.899 de 2020 a 2022 (20.762 empleos destruidos entre 2020 y 2021, aunque luego en 2022 se recuperaron 17.423), tras un periodo incierto en el que parecía que se había recuperado en cierto modo del varapalo anterior.

En Córdoba, entre 2008 y 2022 Córdoba se llegaron a perder uno de cada cinco comercios en el periodo (-19,3%), es decir 2.535 establecimientos que echaron la persiana para siempre

Desde entonces se han intentado dar pasos para tratar de fortalecer el tejido comercial andaluz, acosado no sólo por la enorme competencia de las grandes superficies, la excesiva liberación de horarios y festivos y los efectos de las zonas de gran afluencia turística (ZGAT), pero resulta harto complicado sin una implicación mayor de las administraciones, especialmente a la hora de llevar de la mano al sector hacia su definitiva digitalización que les permita afrontar el futuro con menos miedos.

Para el principal portavoz de los comerciantes andaluces –y de los cordobeses también–, Rafael Bados, que es quien ha aportado todos esos datos previos, se trata también de darle vueltas a la cabeza para ver de qué modo hacer los comercios atractivos para el consumidor joven, más propenso a las compras online.

Por lo menos, en el horizonte se vislumbra una luz que puede dar un respiro al sector, aunque no es tampoco la panacea para resolver todos sus males: La Base Logística y los miles de potenciales clientes que va a traer consigo a la ciudad y a la provincia.

El comercio andaluz tiene por delante un reto importante para desenvolverse en el, nuevo mundo que le ha tocado vivir y para ello debe agudizar el ingenio.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

¿Desde cuándo es usted presidente de la Federación Comercio Córdoba?

Llevo ya unos pocos de años. Desde 2010, si no recuerdo mal. Aunque en la directiva estaba desde mucho antes.

¿Y a nivel andaluz? ¿Como representante de los comerciantes andaluces?

Como presidente, creo que desde la pandemia, más o menos: Desde 2019.

Hombre, pues con este bagaje a la espalda, me da que está capacitado como para hacerme un balance de como ha evolucionado el comercio cordobés desde entonces y hasta ahora.

Cuando yo accedo a la Federación, estábamos en un momento muy complicado. Estábamos en plena crisis inmobiliaria y financiera de 2008. Una crisis que fue muy, muy dura y que afectó de manera gravísima al sector del comercio. Fueron unos años muy, muy complicados. Duró casi hasta 2012 aproximadamente, de manera muy intensa. Fueron años en que se produjeron muchísimos cierres.

El comercio ya viene inmerso en una crisis larvada desde comienzos de siglo, prácticamente. Una crisis en la que aparecen nuevos actores. Primero fueron las grandes superficies, luego fueron los grandes formatos comerciales y, por último, empezó la venta online, que es ese gran ogro al que todos tememos. Por todo ello, las situaciones que he vivido en la Federación han sido todas muy complejas. La crisis de 2008 dura cuatro años y afectó a muchísimos establecimientos. Y ahí empezamos un periodo de intentar recuperarlo.

Aparte de las crisis, ¿qué otras cuestiones influyeron en el comercio?

A ver, hubo otros hitos: En 2012 se produce la liberalización de los periodos de rebaja por parte del Gobierno central de entonces, de Mariano Rajoy. Fue una gran empresa de este país la que realmente empujó muy fuerte para liberalizar los horarios en todo el territorio nacional. En aquel momento yo estaba en el comité ejecutivo de la Confederación Española de Comercio y asistía a muchas reuniones sobre esta cuestión, con el que en aquel momento era el secretario de Estado de Comercio. Al final se buscó una vía intermedia, que fueron, por un lado, las zonas de gran afluencia turística (ZGAT). Curiosamente, en las 14 primeras declaraciones de estas zonas siempre había un establecimiento de esa gran empresa del sector comercial en su interior.

El otro elemento de la vía intermedia era la liberalización de los periodos de rebaja. En principio, yo estaba más fijado en el tema de las ZGAT; lo veía como más grave. Y me decía un compañero que lo realmente grave era la liberalización de los periodos de rebaja, aunque reconozco que en aquel momento no lo terminaba de ver bien.

Pero, efectivamente, el tiempo le ha dado la razón a ese compañero. Se cambió completamente el escenario del sector comercial, diseñando un escenario adaptado a los grandes y poderosos de la distribución comercial de este país.

A partir de aquel momento, cada año ha ido creciendo con nuevas fechas y estamos permanentemente de descuentos, de ofertas, de 'días de', de 'semanas de', y en eso el pequeño y mediano comercio no tenemos capacidad para afrontarlo. No tenemos las posibilidades ni los márgenes comerciales que pueden tener los grandes. Por lo tanto, es mucho más difícil para nosotros.

Se junto el hambre (las crisis) con las ganas de comer (un cambio normativo muy duro para el pequeño y mediano comercio de nuestra tierra), y seguimos ahí peleando por mantener la actividad.

Huele a escabechina comercial...

En todo ese periodo se produjo un cierre importantísimo de establecimientos comerciales en toda la provincia de Córdoba.

¿El problema es el mismo para todas las provincias andaluzas? ¿O cada una tiene su propia idiosincrasia y tiene su problemilla particular?

No. Es un problema general. El mundo ha ido cambiando y los hábitos de consumo han cambiado. Y la aparición de esos otros actores hace que el pequeño comercio vaya perdiendo espacio.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

Pero entonces, ¿el pequeño comercio es igual en Sevilla que en Almería o en Córdoba?

Muy similar. Ahí puede haber algún matiz entre un comercio de una zona costera y el de una zona de interior. Pero es un comercio muy similar. Dicho todo esto, el recorrido ha sido muy complicado y muy duro a partir del 2012, con un cierre muy importante de establecimientos. Y, para colmo de males, desembocamos en el tema de la Covid-19, que fue la puntilla para muchísimos miles de establecimientos que no consiguieron superar esa situación. Evidentemente, fue un drama sanitario y de vidas de personas. Pero a nivel empresarial fue también muy duro y complicadísimo para el sector. Es el día de hoy, y aún no hemos recuperado esas ventas pre-Covid.

En esa etapa de la Covid, precisamente, la venta online se disparó, ¿no?

Fue una explosión absoluta. Estaba ya muy posicionada, pero, a partir de ese momento, calculamos que dio un salto de más de una década en su desarrollo. Además, la población, desde los 40 o 45 años hacia abajo, creo que cada vez lo usa de manera más intensa. El problema es que se trata de un reto mayúsculo para el pequeño comercio, ya que somos un sector fundamentalmente integrado por micropymes y por autónomos. Y dar ese salto es muy difícil.

Somos empresas con pocos recursos económicos, con poca formación y con poco personal. Y dar ese salto es muy complicado.

Pero, al mismo tiempo, ustedes llevaban hablando del tema de comercio electrónico dentro del comercio tradicional desde finales ya del siglo pasado.

Toda la vida hablando del comercio online. Pero, bueno, todo eso ha sido algo progresivo y que, insisto, no es fácil. Si ya era complicado competir con esos grandes equipamientos, esas grandes empresas de distribución comercial de entonces y las grandes superficies a día de hoy, todo es un juego de niños comparado con la competencia ante esos grandes oligopolios de la distribución comercial. Es muy difícil, pero debemos intentar dar ese salto a la transformación digital y a la venta online.

Es que no todas las empresas de la distribución comercial tienen productos para esa venta online. Hay empresas que sí y empresas que no lo tienen. Pero debemos intentar que todo aquél que tenga esa proyección a la venta online pueda dar ese salto. Y en esto las administraciones están poniendo mucho dinero en circulación para esta cuestión, que nosotros, a través de Comercio Córdoba y Comercio Andalucía como altavoz, lo estamos poniendo en circulación.

Por cierto, tenemos que volver de nuevo atrás, a 2019, ya en pandemia, con otro hito: La Junta de Andalucía, que es quien tiene las competencias en materia de comercio, modifica el decreto de transposición del decreto de 2012, y eso permite ampliar más la apertura en días festivos de apertura, y también las condiciones de la ZGAT, de tal manera que son más restrictivas. Todo eso afecta aún más al pequeño comercio.

Me estaba diciendo que las administraciones destinan dinero para que el comercio se ponga al día en materia tecnológica.

Claro. Hay muchísimo dinero desde las distintas administraciones: Desde la central, con los KIT digitales; la Junta, ayuntamientos, diputaciones... Todos están poniendo en circulación mucho dinero. Pero te decía que desde Comercio Córdoba, y en este caso a través de Comercio Andalucía, se está trasladando que para las pequeñas empresas en tamaño muy reducido, quizá sería muy interesante que la Junta ponga en marcha algún instrumento para acompañar a las empresas en esa transformación digital.

¿A qué se refiere?

Mira, cuando los empresarios andaluces decidieron dar el salto a la venta en el exterior, a las exportaciones, se creó una empresa en Andalucía, Extenda, que les acompañaba a dar ese salto a la venta fuera de nuestro país. Pues creo que quizá habría que crear alguna estructura que acompañe al sector del comercio en ese salto a la transformación digital. Sería importante, porque somos estructuras muy débiles y con pocas capacidades para según qué cosas.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

¿Me está hablando, por ejemplo, de que se faciliten técnicos que vayan directamente a los negocios y guíen desde dentro los pasos que hay que dar?

Al final, todo ese dinero se está poniendo en circulación y se están haciendo cosas. Yo no digo que no se estén consiguiendo dar pasos, pero creo que para que fueran más sólidos harían falta esas estructuras que acompañaran al sector del comercio, porque de otra manera será complicado.

En cualquier caso, el sector del pequeño y mediano comercio, está claro que debe apostar clarísimamente por esa transformación digital. Hay que apostar por la formación, que también es importante, y hay que buscar también una formación adaptada a las peculiaridades del sector. Por otro lado, está claro que debe buscarse la especialización.

Creo que el comercio que va a tener una mayor capacidad para resistir en este nuevo ecosistema comercial van a ser los que estén especializados. Y tenemos muchísimos ejemplos que así te lo dicen. Te hablo de sectores que tengan un producto diferenciado frente a esa uniformidad comercial que te plantean todos esos grandes formatos, tanto de la venta física como de la venta online. Por tanto, hay que tener productos que se salgan de esa uniformidad.

No sé si le estoy entendiendo, pero para eso, ¿dónde podemos ver ejemplos? ¿Hay en algún país del mundo algo similar que podamos usar?

No, no. Si no se trata de que haya o no en otro país del mundo. Nos debemos poner en el traje del consumidor y detectar que hay determinados tipos de productos y determinados tipos de servicios, que no los buscas en la gran superficie, y que sí los buscas en determinados establecimientos que tienen ese servicio o ese producto. Hay que seguir trabajando en buscar ese producto que nos diferencie de esos grandes formatos.

En caso contrario, va a ser difícil competir con ellos, para empezar, en materia de precios.

Tenemos comercios que se siguen batiendo el cobre en estas cuestiones y están ahí peleando. Pero a los que les va mejor son los que tienen un tipo de producto diferente al que hay en las grandes cadenas comerciales y buscan su espacio en el mercado. La línea va por ahí. Pero si intentas competir con el mismo tipo de producto la competencia es más difícil.

Hasta que la gran superficie acabe adoptando también ese producto...

Te pongo un ejemplo de adaptación en Córdoba a la transformación digital. Es de un establecimiento del sector de la alimentación, Pescadería Pablo. Algunos, durante la pandemia, empezaron a crear un grupo de listas de difusión a través de WhatsApp y, a día de hoy tienen a miles de personas en la ciudad de Córdoba y han crecido muchísimo. Este hombre tiene a una serie de personas repartiendo pescado por toda la ciudad. Él te manda todos los días la lista que tiene de productos y tú le escribes con lo que necesitas, con la fórmula de pago y dónde quieres que te lo lleven... Todas esas facilidades que da el comerciante, al final lo que demuestra es una gran adaptabilidad a la nueva realidad de sus consumidores.

Eso bien podrían aplicarlo muchos otros.

Claro, pero él se ha adaptado a esa nueva realidad. Y es un poco lo que tenemos que ir haciendo también el resto del pequeño y mediano comercio: Adaptarnos a las nuevas realidades y a los nuevos hábitos de los consumidores. No queda otra. Los hábitos de consumo actuales no tienen nada que ver con los que había hace 30 o 40 años. El mundo es otro, y hay que adaptarse a él.

Vale, dentro de lo que acaba de comentar, las iniciativas que llevan a cabo en los centros comerciales abiertos, sacando el comercio a la calle y demás, ¿cree usted que le llega al consumidor?

¡Claro! Nosotros intentamos conectar con el territorio que nos rodea. Y estoy convencido que estas actuaciones de dinamización que se llevan a cabo en los distintos zonas comerciales de la ciudad, y en la provincia –que también se realizan muchísimas–, son muy importantes para que el sector se dé a conocer, y también para conectar con esas personas que viven en nuestro entorno. O atraer a otras personas a estas actuaciones que llevamos a cabo.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

En la ciudad de Córdoba las realizamos con la ayuda del Ayuntamiento. En la provincia, normalmente son con la ayuda de sus ayuntamientos, y con la Diputación. Y, sin duda alguna, son actuaciones en las que hay que seguir insistiendo para mostrar ese escaparate que tenemos en cada una de las zonas comerciales de nuestro territorio. Desde la Federación estamos trabajando fundamentalmente en poner en marcha algunas campañas de concienciación. Es algo que llevamos también demandándoles mucho a las distintas administraciones, sobre todo a la Junta de Andalucía, para que se hagan grandes campañas de concienciación sobre qué supone comprar en el pequeño y medio comercio. Somos un sector vital para la economía y el empleo de nuestra tierra, y creo que es importante llevar a cabo esas campañas de concienciación desde la Federación de Comercio. También estamos haciendo alguna campaña de acompañamiento a algunas empresas para dar ese salto a la economía digital.

Yo supongo que uno de los objetivos que tienen en mente es captar al consumidor joven, que está muy metido en el tema de la venta online y que no dejan de ser los futuros consumidores, que, básicamente, van a sustituir a los clientes de toda la vida. ¿Qué están intentando hacer para captar a ese público joven?

Efectivamente, a día de hoy, el público que se mantiene más fiel al pequeño y mediano comercio es el de mayor edad. Eso es una realidad por los hábitos de consumo. Quizá el público joven se decanta –y así lo dicen todos los estudios– más por ese formato de la venta online. ¿Qué tenemos que hacer o qué estamos haciendo? Pues, dentro de los hábitos de consumo, hay que ir dando pasos hacia la transformación digital, de modo que seamos visibles para otro tipo de público y ofrecer productos que sean interesantes para ellos. Ése es el camino que hay que seguir.

¿Cree usted que el comercio cordobés se ha preparado tras las dos crisis sufridas para la llegada de una tercera crisis y evitar otra sangría de establecimientos?

Bueno, se utiliza últimamente mucho una palabra, que es la resiliencia. Estoy seguro de que quien acuñó esa palabra fue el comercio de cercanía. Creo que es un sector muy, muy resiliente. Un sector que está acostumbrado a sufrir dificultades importantes y a continuar al final. Somos microempresas, autónomos, y todos los que estamos al frente de pequeños negocios de alguna manera sabemos que en el momento en que dejes de resistir, lo que te queda es irte a las listas del desempleo.

Entonces, la gente pelea muy duro porque es su modo de vida. Y de ahí viene la resiliencia del sector del comercio. Evidentemente, en todo este periodo que estamos hablando, lamentablemente han desaparecido muchísimos establecimientos. Y si tuviéramos una siguiente crisis, como me dices, que esperemos que no ocurra, qué duda cabe que al final los más débiles son los primeros que caerían. Y el sector del comercio de cercanía, como me gusta llamarlo, está muy debilitado. Por lo tanto, seguirían cayendo y cerrando establecimientos.

¿Cómo vivieron en el comercio el apagón del pasado mes de abril?

Fue una situación muy compleja, muy complicada, especialmente en los de la alimentación. Que se fuera la luz fue crítico para ellos. Los medios de pago dejaron de funcionar y se perdió la propia visibilidad en los establecimientos. Fue una situación muy lamentable y que al final supuso pérdidas importantes para el sector, sobre todo los de la alimentación, que tenían el género cámaras de frío. Fueron casi 24 horas sin energía.

Algo a lo que aquí no estamos para nada acostumbrados, pero también es verdad que como ya advierten que puede volver a ocurrir, ¿se han preparado para ello?

Entiendo que hay empresas que habrán hecho inversiones. Fundamentalmente las que tienen productos perecederos y que les puede suponer una pérdida importante. Por tanto, habrán invertido en tener sistemas de respaldo para esos momentos. Pero ten en cuenta que en un periodo tan largo es complicado tener sistemas que soporten todo ese tiempo. Por entonces se cayó absolutamente todo. Y menos mal que los hospitales tenían sistemas secundarios. Los comercios no son grandes instalaciones como los hospitales y no tiene capacidad para tener sistemas que aguanten tantísimas horas.

Tú puedes tener en un sistema informático y un sistema de alimentación montado que te aguante una hora, hora y media, dos, cinco horas... Pero llega un momento en que las baterías se agotan. Yo quiero entender que fue algo excepcional.

Me refería sobre todo a cuestiones más prosaicas. Por ejemplo, se tuvo que echar mano del dinero en efectivo y muchos establecimientos se vieron en un momento sin cambio y sin posibilidad de seguir vendiendo.

Claro, porque ten en cuenta –volviendo a los hábitos de consumo– el dinero físico cada vez se utiliza menos.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

Pues ese día sí hizo falta, ¿eh?

Sí, pero claro, en aquel momento hicieron falta muchas cosas y regresamos de golpe a etapas anteriores de nuestra vida, en la que hacíamos cosas que a día de hoy ya hemos dejado de hacer. Insisto en que fue una situación muy compleja en la que se dieron muchísimas situaciones complicadas y que, al final, supuso una pérdida importante para el sector empresarial.

La verdad es que personalmente tengo cierta obsesión por el Aeropuerto, así que no me queda más remedio que preguntarle si cree que al comercio local le vendría bien que nuestro aeródromo fuera también de mercancías.

Bueno, desde Comercio Córdoba hemos participado en alguna mesa de las que se crearon hace años sobre el Aeropuerto de Córdoba y una de las propuestas que nosotros hicimos es precisamente que se habilitara también como aeropuerto de mercancías. Creemos que sería interesante no sólo para el comercio, sino para el conjunto de la economía de la provincia de Córdoba.

Y ya que hablamos del Aeropuerto, te enlazo el comercio con algo que yo siempre he intentado vincular desde que estoy en la Federación, y es con el turismo. Creo que el comercio forma parte de alguna manera del sector turístico. Es algo fácil de ver si te paseas por las zonas turísticas de la ciudad. Alí lo que hay mayoritariamente son tiendas. Por lo tanto, yo siempre he peleado por que se nos integre en esa oferta turística de la ciudad de Córdoba como se hace con otros sectores. Estamos trabajando ahora con el Ayuntamiento en que eso sea en algún momento una realidad.

Creo que es una gran noticia para la ciudad y para la provincia que empecemos a tener vuelos que lleguen a Córdoba, y pienso que eso nos aporta una dimensión distinta en el ámbito del turismo. Yo espero que esos vuelos se vayan consolidando y vayan incrementándose.

¿Y qué puede ofrecer Córdoba para ser atractivo de cara al turismo de compras?

Tenemos un comercio muy interesante para el turismo. Tenemos algunos comercios que ofrecen un producto distinto y diferenciado al que puedes encontrar en cualquier otra ciudad europea o del mundo. Hablamos de la artesanía, hablamos de la joyería, de aceite de oliva virgen extra y de productos que puedes encontrar distintos a los que hay en otras ciudades.

En cualquier caso, cuando hablo de esa integración de la oferta comercial dentro de la oferta turística de la ciudad, es algo que se debe ir configurando en función del turismo y de su poder adquisitivo. Nosotros llevamos esperando mucho tiempo por conseguir vincularnos, empezando primero por la zona más cercana al espacio turístico por excelencia –el Casco Histórico–, y, a partir de ahí, empezar a mover a los turistas por otras zonas muy interesantes a nivel comercial que tenemos en la ciudad.

¿Y qué problemas hay para que entren en la Mesa del Turismo?

Bueno, ahora mismo el Instituto Municipal del Turismo (Imtur) está configurado como está configurado, pero más allá de formar parte de esa Mesa del Turismo que tú dices, o del Imtur, nosotros estamos trabajando en que formemos parte de manera real en la oferta turística. Para que te hagas una idea, la gastronomía, que a día de hoy forma parte de esa oferta turística, no siempre fue así. Y ahora quiero reivindicar en parte que el hecho de que la gastronomía forme parte de la oferta turística comenzó con algo que se llamaba Clúster Fides, y que fue una iniciativa que llevamos a cabo desde Comercio Córdoba, junto con Hostecor, con las agencias de viaje y con Córdoba 'APTC'.

Lo pusimos en marcha en 2016, y comenzamos a trabajar para que la gastronomía diera un paso y se incluyera en la oferta turística de la ciudad. A día de hoy ya lo es de manera natural. Y creo que hay que hacer lo mismo con el sector del comercio. Como te decía, se está trabajando con el Ayuntamiento en dar esos pasos, quizá no al ritmo que nos gustaría desde Comercio Córdoba, pero creo que se van a dar y que llegará un momento en que esa vinculación exista y sea real.

Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba
Rafael Bados, presidente de la Federación Comercio Córdoba

Hablando de 2016, ¡qué diferente hubiera sido si se hubiera conseguido la Capitalidad Cultural! ¿Eh?

Sin duda. Fue una enorme ilusión frustrada para la ciudad. Se generó una expectación tremenda y el hecho de que finalmente no se consiguiera la Capitalidad Cultural Europea fue un enorme varapalo para la ciudad. Por contra, y aunque son cosas distintas, ahora se ha conseguido un equipamiento como es la Base Logística del Ejército de Tierra (BLET), y ha supuesto un soplo de aire fresco importantísimo para la ciudad y la provincia.

Muchas veces hemos hablado de cambiar el modelo productivo de un territorio, algo que resulta complicadísimo. La ciudad de Córdoba está fundamentalmente basada en torno al sector de los servicios, y la llegada de la BLET puede ayudar mucho a intentar, si no cambiar totalmente, sí modificar ese modelo productivo cordobés. Creo que va a ser algo muy importante para nuestra tierra. Ya lo estamos viendo en este último año: Hay un número importantísimo de empresas que o bien ya han desembarcado antes de que la propia Base se ponga en marcha, o bien hay algunas que han anunciado que van a llegar.

La llegada de la Base va a ser algo muy importante, muy relevante, con una inversión multimillonaria que se está realizando y, además, en unos tiempos muy rápidos. Debo reconocer que pensaba que esto iba a ir mucho más lento.

Es que esta gente militar es muy eficiente.

Sí. El ritmo es bastante rápido y van cumpliendo plazos, y esto va a ser una realidad en breve. Me hablabas antes de la Capitalidad Cultural, que fue una enorme decepción para todos los cordobeses, y la llegada de la BLET es importantísima para la ciudad y para la provincia. Al final van a ser miles de personas las que, de manera directa e indirecta, van a trabajar en el entorno de la Base, y eso tendrá también su repercusión en la provincia.

Me obliga otra vez a preguntarle de qué modo puede beneficiar eso al comercio local

Creo que es claro. Esas personas van a trabajar en entornos laborales donde la capacidad adquisitiva va a ser buena y serán potenciales consumidores del comercio de cercanía de nuestra tierra.

¡Claro! Eso es de lógica. Pero yo me refería a si el comercio cordobés se puede adaptar a las necesidades de la Base. Quizá con ese producto diferenciado del que ha hablado antes...

Vamos a ver. En lo que nos puede beneficiar directamente la Base es que habrá miles de consumidores con una capacidad económica interesante a los que tenemos que intentar atraer a nuestros negocios. Y, salvo alguna empresa con algún tipo de producto muy determinado que les pueda servir, nosotros no vamos a venderle normalmente a la Base, porque el producto que puede consumir y sus necesidades son diferentes a lo que tenemos. Insisto que lo interesante para nuestro sector son esos miles de nuevos clientes que podemos atraer a nuestras tiendas.

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