Cordobesa del Campo de la Verdad (Distrito Sur), María José Merino se formó en el Salesiano y en Las Mercedarias, pero quien de verdad le ayudó con el Bachillerato y la Selectividad fue el IPFA (el Instituto Provincial de Educación Permanente), de la Junta, en la Fuensanta. "Se portaron súper bien conmigo y me ayudaron a llegar a la Universidad", señala. De hecho, cursó Derecho en la Universidad de Córdoba (UCO), aunque todavía le queda por terminar el quinto curso. Le pilló el Plan Bolonia que cambió la forma de cursar universitaria "y aquello ya fue una locura". La verdad es que siempre estuvo compaginando estudio y trabajo, y justo en ese instante le hicieron indefinida en Zara, del grupo Inditex, donde entró a trabajar en 2006, con lo que se le juntó 'el hambre con las ganas de comer', que dice el dicho.
Optó por el trabajo porque también era la época de la gran crisis, "cuando todo el mundo se estaba quedando en paro", así que la elección en ese momento era clara: Trabajar, porque el empleo era de lo más inseguro. Desde entonces lleva ya 20 años en Inditex (entró cuando tenia 18 años). De todos modos, asegura que algún día, "en el momento que pueda y antes de morirme", terminará Derecho, "aunque sólo sea por orgullo". Y, de hecho, ya se ha quitado de encima algunas asignaturas matriculándose en la UNED.
Cuando entró a trabajar recuerda que los contratos que tenía eran temporales, porque "a la gente más joven en Inditex nos ofrecían los contratos que había de sobra". Eso implica pocos derechos y mucha parcialidad. Y eso le tocó la fibra, porque sus padres "siempre han sido bastante activistas", y las injusticias se detectan antes de ese modo. Así que cuando se hizo indefinida, lejos de acomodarse, intentó actuar pos los derechos de sus compañeros y compañeras en una situación de mayor precariedad y el mejor camino para eso era el sindicalismo.
CCOO es el sindicato mayoritario en Inditex y coincidió en que se iban a producir unas elecciones sindicales, se presentó y sacó adelante su candidatura junto con compañeras suyas más veteranas, con muchos más años que ella, que llevaban puestos de salida. "Incluso estuve viviendo en Inglaterra año y medio trabajando también en Inditex, y nunca me he desvinculado del sindicato, porque entiendo que es una forma de entender la vida y el trabajo. Puedes estar más activa o menos activa, pero siempre me ha gustado participar".
Con eso en mente, cuando hace unos años llegó la etapa más dura, "empezamos a ser muy fuertes en Inditex a nivel estatal". Eso significó. que otras compañeras suyas pudieron moverse hacia otras posiciones y ello empezó tener mucho peso en Córdoba. Así que terminó participando en el Congreso, siendo parte activa del sindicato y, finalmente, responsable del sindicato en CCOO.
A día de hoy forma parte de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Andalucía, tras un recorrido dentro del sindicato, y sin dejar de trabajar en su puesto, prácticamente dos décadas, con los dos últimos años como responsable de la organización.
Ahora uno de los retos a los que se enfrentan los sindicatos de comercio en la capital es la famosa Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT), a la que la Junta acaba de propinar un mazazo al no aceptar las alegaciones del Ayuntamiento de Córdoba sobre una reducción temporal.
¿De quién es el invento de la Zona de Gran Afluencia Turística?
Bueno, es una figura jurídica que siempre existió. Es lo que normalmente hemos conocido como las tiendas de la Judería. ¿Por qué las tiendecitas de souvenirs de esa zona podían abrir los domingos para los turistas y demás? Pues porque existía una figura jurídica, que era la Zona de Gran Afluencia Turística, que en Córdoba únicamente estaba delimitada alrededor de la Mezquita por ser la parte más turística de la ciudad. Y ahí se regulaban los horarios comerciales de manera diferente. ¿Qué pasa? Con el cambio de Gobierno de la Junta de Andalucía y la llegada del PP éstos hicieron su apuesta y usan esa figura jurídica que ya estaban utilizando comunidades como Madrid, donde están totalmente liberalizados los horarios comerciales, para empezar a ampliar los horarios comerciales en Andalucía también.
¿Pero en beneficio de quién?
Básicamente de las empresas. Hay que recordar que hubo modificaciones estatales legales, que eso siempre lo han hecho los gobiernos, en este caso de José María Aznar y Mariano Rajoy, donde apuestan, y es una opción muy lícita para el modelo de sociedad que quieren, por que los comercios abran 365 días al año casi las 24 horas. Así que las grandes empresas, que se organizan alrededor de grandes patronales, impulsan y presionan a las autoridades para que establezcan leyes y normas que a ellos les permitan abrir más días, más horas, hasta que se llegue a una apertura totalmente libre.
Hay que recordar que en Andalucía hasta hace escasamente ocho años, antes de llegar Juan Manuel Moreno Bonilla, abríamos los 16 festivos del año anuales. No más. Y con la llegada a la Junta del Partido Popular esto cambia. Nosotros hablamos de Córdoba, pero es un problema que sufren muchas provincias andaluzas donde también ha cambiado el paradigma: La Junta atienden a las necesidades de las grandes empresas, desoyen a las organizaciones no solamente sindicales, sino también a las de pequeños y medianos empresarios del comercio, a las personas que están organizadas a través de las asociaciones de consumidores, incluso a las asociaciones de vecinos, que a través de sus plataformas establecen que se perturba igualmente el derecho al descanso, de modo que los centros de las ciudades se convierten en atracciones turísticas, y van cambiando hasta encontramos en la situación en la que estamos hoy en día.
¿Y esa figura de la ZGAT de quién es? ¿El Gobierno central? ¿El autonómico? ¿A nivel local?
Las competencias en materia de comercio siempre las tiene el Gobierno autonómico. El Gobierno central dicta leyes. que son normas generales, pero las competencias en comercio las tiene la autonomía y en última instancia los ayuntamientos.
Bueno, en muy última instancia por lo que se está viendo, ya que el Ayuntamiento presentó alegaciones que no han sido tenidas en cuenta.
Nosotros hemos hecho un trabajo en el seno del Ayuntamiento donde participaron todas las fuerzas políticas y también las organizaciones sociales de la ciudad, de ahí que nos costara mucho esfuerzo sacar adelante la Comisión de Seguimiento de la ZGAT. Eso básicamente significaba decirle al Ayuntamiento que no era tan maravilloso como ellos decían. No olvidemos que el Ayuntamiento de Córdoba al principio decía que esto de la ZGAT era maravilloso, y cuando hubo movilizaciones y se produjo cierto escándalo social, dijeron, '¡espérate! Vamos a escucharlos, que a lo mejor esto no es tan maravilloso'.
Así que se saca una licitación, una empresa externa hace un estudio y el estudio dice: 'Mira, habéis aprobado todo el municipio de Córdoba como Zona de Gran Afluencia Turística y unos determinados meses y esto no tiene sentido; ni todo el municipio de Córdoba es ZGAT ni todos los meses son ZGAT'. Todos los que estábamos en esa comisión después de un año bastante duro de reuniones, porque quienes estábamos participando éramos muy dispares, cada uno de su organización y de su corriente, llegamos al entendimiento de que por encima de todo está el modelo de ciudad que queremos para Córdoba.
De hecho, yo siempre he dicho en nombre de CCOO que si tuviera que imponer aquí nuestro modelo de comercio y de ciudad, seguramente no se llegaría a ningún acuerdo, porque el sindicato y yo entendemos la ZGAT como lo que hemos vivido toda la vida.
Que es la parte alrededor de la Mezquita-Catedral.
Exactamente. Nosotros tendimos nuestra mano y vimos que las cosas no iban a ser como nos gustaría y que teníamos que entendernos con con gente muy diferente para tratar de llegar a un acuerdo. Éste acabó sugerido, porque, además, un estudio externo e independiente lo avaló y nos dijo que la ZGAT en Córdoba es el Distrito Centro, que es muy amplio, y que el tiempo por el que debe de estar limitada esa ZGAT es clara: Debe ser octubre, abril y mayo, y la Semana Santa cuando caiga fuera de abril. Eso la la limitaba bastante geográficamente y temporalmente.
Cuando eso llega a la Junta, el Gobierno autonómico demora los trámites lo máximo posible y le comunica su decisión al Ayuntamiento en mayo, en plena Feria. Y no se me olvida lo que dijo el alcalde, José María Bellido, porque me encontraba en una copa institucional en la caseta de CCOO y me enseñaron sus declaraciones sobre que podíamos estar contentos, porque la Junta había escuchado parcialmente a la ciudad de Córdoba. Se conformó con esa parcialidad. Se montó tal revuelo, porque todos los grupos políticos y los sindicatos, además de otra mucha gente, salimos a decirle al alcalde: '¡Oye! Aquí se ha llegado a un acuerdo y tú no eres capaz de decirle a la Junta, que para colmo es de tu mismo color político, que respete lo que ha decidido la ciudad'. De inmediato empezaron a decir que iban a presentar alegaciones.
Las presentan, es de suponer, porque nos asaltan ya las dudas, no porque las hayan presentado o no, que seguramente sea así, ¿pero de verdad el PP del Ayuntamiento de Córdoba no puede presionar al PP de la Junta de Andalucía y decirle en mi ciudad yo entiendo esto de esta manera, respeta lo que hemos firmado?. Nosotros eso sí que lo ponemos en duda.
Pues han dicho que van a llevar el tema al Tribunal Superior de Justicia.
Sí, sí, sí. Lo hemos visto en prensa. Nosotros vamos a pedir una reunión en el Ayuntamiento, porque después de todo a nosotros no nos ha llegado notificación alguna oficial por parte del Ayuntamiento.
Nosotros le pedimos al Ayuntamiento que vamos a seguir participando y a seguir hablando. A lo mejor así nos entendemos y les podemos hacer ver sus colegas de la Junta no nos están entendiendo y que tienen que presionar. Pero el seguimiento de cómo va funcionando el Ayuntamiento nos llega por la prensa, pero directamente a nosotros no nos dicen nada.
¿Por qué cree usted que la Junta no ha aceptado reducir los meses de duración?
Entendemos que la Junta del PP y de Moreno Bonilla gobierna de espalda a la ciudadanía. Así que, al igual que tenemos el problema de los recortes en sanidad, que acaba de salir todo lo que está pasando con las mamografías, que arrojan una luz muy clara de lo que significan esos recortes y de que ellos gobiernan para Quirón y para las cuatro empresas gordas de sanidad, con el comercio funciona exactamente igual. Para ellos lo primero no es la ciudadanía. Primero están las grandes corporaciones comerciales, las grandes firmas comerciales, y eso nos enfada mucho.
Ésa es la razón de que se hayan pasado por el arco de triunfo el estudio que había al respecto y el procedimiento que se había hecho correctamente: Ellos, para no enfadar mucho a la gente con la que se mueven, las grandes firmas comerciales y las grandes superficies de alimentación, les han dicho 'mira, voy a tocar un poquito el tema, pero no demasiado, para que tú sepas claramente que yo soy quien te defiende a ti". Para nosotros ésa es una prueba más de que el PP de Andalucía no gobierna para la ciudadanía, sino que gobierna para las grandes empresas.
Frente a eso, nosotros siempre, siempre, siempre hemos dicho, más allá de mi opinión política, que la posición política que tenemos como organización es de modelo de ciudad. ¿Y qué modelo de ciudad tenemos? Vamos a recordar que el comercio es uno de los motores económicos de Córdoba. Desgraciadamente en Córdoba la industria está floreciendo, pero todavía no es tan fuerte, y la ciudad tiene los medios que tiene, por lo que el comercio es uno de sus motores, que ocupa a miles de personas.
Y cuando ellos, por los intereses económicos de las grandes empresas, aceptan que haya gente que trabaje gratis, que no tenga derecho a la conciliación, que trabaje en malas condiciones, en precariedad o con contratos parciales, ¿qué modelo de ciudad están creando?
En la capital hubo una gran concentración contra la ZGAT con todos los sindicatos, de derechas y de izquierdas, movilizándose. Ahí algo pasó, ¿no? Sirvió como fórmula de presión adecuada.
Sí. Bueno. Vamos a ver. Yo te puedo dar la respuesta oficial o no oficial. La respuesta no oficial es que al final esto funciona como en los partidos políticos. O sea, cuando se ve que algo está haciendo mucho ruido, ahí se engancha todo el mundo. Nosotros no podemos entender que haya sindicatos amarillos de la esfera de los grandes almacenes que siempre se hayan posicionado en contra de la reducción de jornada laboral y ahora vengas defendiendo que no se abran los domingos.
Ya digo que esto es como en la política, cuando hay un tema muy candente que todo el mundo ve que remueve a la sociedad y todo el mundo se apunta al carro. Pero los sindicatos de clase, los sindicatos mayoritarios y especialmente CCOO en el Consejo Andaluz de Comercio y en todos los ayuntamientos de Andalucía somos los que llevamos la batalla de los domingos y festivos. Y en ese sentido reconocemos que cuanto más ruido, mucho mejor.
Pero que el modelo comercial andaluz y el modelo comercial en Córdoba lo hemos defendido quienes lo hemos defendido.
¿La ZGAT sería útil si realmente creara empleo?
La Zona de Gran Afluencia Turística no crea empleo. La pregunta está mal formulada, porque ¿crea empleo la ZGAT? No. ¿Lo creaba hace 10 años? No. ¿La Zona de Gran Afluencia Turística sirve para que determinados negocios, que además forman parte de la economía local de la ciudad, que son pequeñas y medianas empresas que se dedican a un comercio muy especializado, como es el caso de la marca de aceite de oliva virgen de Priego de Córdoba que abre una tienda gourmet de aceite de oliva y de jabones de aceite en una esquina de la Judería, puedan estar abiertos un domingo? Si me preguntan mi opinión personal, diría que no, pero eso no es la respuesta realista. La realista es que aquí los domingos, los sábados, los viernes por la tarde-noche, hay mucho turismo y esa gente vive de eso. ¿Que la tiendecita de la esquina de mi barrio que vive de los olvidos, los ultramarinos típicos que viven de los olvidos, tiene que estar abierta y dejar a ese pobrecito que abra cuando quiera? Pues claro que sí.
Ahora bien, ¿tiene que estar abierta una gran superficie de la Ronda Norte de Córdoba? Pues no. ¿Crean empleo? No. A la vista está que no han creado empleo. Y el poco empleo que han creado es muy precario, porque no hacen contratos a jornada completa, porque abusan de la temporalidad y porque hacen contratos en los que una persona no puede pensar en forjarse una vida.
Hace 10 o 20 años, el que entraba a trabajar a una gran superficie se casaba, sacaba una hipoteca, criaba a su hijo, le pagaba los estudios a su hijo y hasta se iba de vacaciones 15 días en verano con su salario del comercio. Hoy en día, cuando el pequeño comercio mete a una persona es porque verdaderamente le hace falta, pero los contratos de las grandes marcas comerciales sólo generan empleo basura. Tienen a gente muy joven para determinados horarios, y al final se queman y se cansa. La novedad que estamos viendo ahora es de personas que, además del comercio, tiene que trabajar en la hostelería, porque si no, no pagan el alquiler o no pagan la hipoteca.
¿Es eso cierto?
Es la última moda que estamos detectando. Está aumentando el número de personas que trabajan en el comercio y en la hostelería, y viceversa. Les hacen un contratito en una gran superficie para los fines de semana, y entre semana van a echar sus horitas a un negocio de hostelería para intentar emanciparse o poder pagar la factura de la luz. Eso nos llega cada vez más al sindicato, donde les ayudamos con dudas para la declaración de la renta y cosas así, y son cada vez más los que están maltrabajando en los dos sectores a la vez.
¿Qué opina la Federación de Comercio de Córdoba de la ZGAT, vosotros que habéis estado más en contacto con ellos?
Nosotros en la Comisión de Seguimiento de la ZGAT tuvimos buena sintonía con la patronal, CECO, y con los comerciantes de Córdoba. Y tuvimos buena sintonía, porque entendieron que al final, el modelo que nosotros buscábamos era el mediterráneo. Es decir, el modelo de toda la vida en el que las grandes superficies, por supuesto, tienen su sitio y tienen su derecho, pero en el que el pez grande no se come al chico.
Entonces ellos fueron firmantes en la Comisión de la ZGAT para que hubiera un estudio de seguimiento de la Zona de Gran Afluencia Turística. Y ellos también apostaban por que se limitara temporalmente. Les parecía bien la limitación geográfica. Pero también es verdad que después de las últimas noticias no se han pronunciado públicamente.
Porque se supone que quien está sacándole el jugo a la ZGAT son los comercios grandes y las grandes superficies, ¿no? Dudo mucho que los pequeños comerciantes saquen provecho a esta nueva situación.
Es que no pueden, no pueden hacer frente a la competencia. Si las grandes superficies comerciales como Inditex, Carrefour o El Corte Inglés, abren y cada vez pueden abrir más, los pequeños, por mucho que quieran, no pueden hacer frente.
Lo estamos viendo. Cualquiera que se dé un paseo por Europa verá que hay países donde los horarios comerciales están muy controlados, pero en otros países, no. Yo he vivido en Inglaterra, y a mí no me gustaban los centros de las ciudades inglesas porque estaban todos llenos de grandes cadenas comerciales o de franquicias. Años atrás allí se había apostado por la liberación de los horarios comerciales y allí los grandes sí se habían comido los chicos. Si tú vas por el centro de Madrid, por ejemplo, que tiene aplicada la liberación de los horarios comerciales, ya no están ni la pastelería de toda la vida ni el barecito de toda la vida, porque empiezan a ocupar los centros de las ciudades y las zonas comerciales la gente fuerte, los que pueden permitirse abrir todos los domingos y festivos. Así, el comercio y la hostelería tradicional, la nuestra, la que hemos conocido siempre, desaparece.
¿Me está diciendo, entonces, que la ZGAT es una soga al cuello del pequeño comercio?
La ZGAT es una soga al cuello del pequeño comercio y es la muerte de la conciliación para las personas trabajadoras del comercio.
Por cierto, ¿me ha parecido entender que ha dicho antes que hay gente que trabaja gratis?
Claro. Aquí hay varias realidades, según el convenio que se aplique. Hay convenios como el de provincial del comercio de Córdoba, que marca nuestra jornada laboral de lunes a sábado. La gran superficie se rigen por un convenio de grandes almacenes y tienen incluidos los domingos y festivos dentro de su jornada laboral. ¿Les dan días libres? Sí. Pero es que no es lo mismo descansar un domingo o un 24 de octubre, San Rafael, sobre el que el pasado año hicimos una campaña muy viral diciendo que queríamos estar ese día con la familia y no trabajando, que hacerlo un martes o un miércoles, cuando apenas puedes estar con tu familia o participar en la vida social y cultural de la ciudad.
Y eso es una realidad. Es que tú un Domingo de Ramos, que recordemos que ya llevamos varios años abriendo, da igual que seas o no religiosa, porque tú quedas para echar una cerveza con tu familia o tus amigos. Y lo mismo te digo del Domingo de Resurrección, o en la Feria que puedes estar en el recinto ferial o en la playa, que lo hacen muchos. Eso forma parte de vivir en sociedad y de vivir en una ciudad como Córdoba. Y eso se nos termina para un colectivo.
¿Y qué van a hacer al respecto? ¿Habrá protestas? ¿Se van a reunir entre ustedes para marcar estrategias? ¿Cuál es la idea?
Lo primero que vamos a hacer es solicitarles una reunión a los responsables del Ayuntamiento de Córdoba. Firmamos un acuerdo a nivel municipal, que fue muy aplaudido, muy celebrado y muy trabajado por todas las fuerzas políticas y sociales de la ciudad, y queremos que el PP del Ayuntamiento nos diga ahora qué pasa, en qué momento estamos, qué ha pasado, y por qué ellos no han sido capaces de poner en valor algo que es fruto del acuerdo. Porque los acuerdos que cuesta mucho trabajo conseguirlos, se deben respetar.
En caso contrario, ¿qué mensaje le hacemos llegar a la ciudadanía? Si la sociedad, ahora que está tan polarizada, entiende que una vez que nos ponemos de acuerdo, con independencia de las siglas sobre un modelo de ciudad, y no se respeta, ¿hacia dónde nos dirigimos? Vamos a pedir una cita con el Ayuntamiento, en las que se nos explique todo, y después, por supuesto, iniciaremos las medidas que tengamos que iniciar.
En cualquier caso, esa supuesta solución a la ZGAT cordobesa ya será para dentro de dos o tres años, ¿no?
Claro. Porque ellos, además, han anunciado que han puesto una reclamación y no sabemos cómo va la justicia. Mientras tanto, la gente sigue trabajando en festivos y fines de semana y las superficies están abiertas.
De ahí mi pregunta de posibles movilizaciones.
Esta semana hemos estado hablando con los comités de empresa, con los representantes legales de los trabajadores, y notamos que había una sensación agridulce. Ten en cuenta que la limitación territorial ha dejado fuera a centros comerciales, y esa gente estaba contenta. Pero no así quienes se han quedado dentro efe la ZGAT, porque, aunque todos éramos conscientes de que nos quedábamos dentro, al menos se había limitado temporalmente.
Ahora tenemos que medir nuestra fuerza. Tenemos que hablar entre nosotros y, al ser una cuestión de consenso, vamos a ser prudentes. Eso no significa, hablando mal y pronto, que seamos tontos. Ser prudentes es analizar lo publicado en el BOJA, pedir una reunión al Ayuntamiento y vamos a ver el siguiente paso que damos cuál es.
Mientras, les pedimos a las empresas que están dentro de Comercio Córdoba y a la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO) que igual que nosotros estamos ejerciendo presión y haciendo declaraciones en prensa, que ellos también lo hagan. Ellos también son afectados. Y también les pedimos a las empresas responsabilidad social.
A usted le afecta directamente al estar en un comercio del Centro, ¿no?
Sí, claro, obviamente. Soy trabajadora del comercio y además en la Zona Centro. Además nosotros tenemos una tienda grandísima y muy famosa ahora en plena calle Jesús y María. Es verdad que nosotros no nos regimos por el convenio provincial de comercio, que hay que recordar que nos ha costado mucho trabajo firmarlo, pero que finalmente lo hicimos con duración para cuatro años. Para nosotros los domingos y festivos son voluntarios, no nos obligan a trabajar, pero al final por muy voluntarios que sean no es lo mismo si tu tienda se pasa marzo, abril y mayo abierto que si tienes un horario comercial normal. Porque, además, hasta los procedimientos en el trabajo o el tiro laboral cambian.
¿Y es usted optimista?
Soy muy clara. Mientras el PP tenga mayoría absoluta en las administraciones públicas, no. Por eso lanzo un mensaje a la gente trabajadora del comercio, y a la clase trabajadora en general, para que, más allá del ruido, se paren a pensar y vean quién aprueba leyes a su favor y quién lo hace en contra de sus casas y de sus vidas.