Nacido en Valenzuela (Guadajoz-Campiña Este), Juan Manuel Luque se trasladó con apenas cinco años a la capital, donde lleva ya viviendo 62 años; primero en la Colonia de La Paz (Distrito Noroeste), estudiando en el colegio Núñez Herrera, y luego en Santa María de Trassierra, en El Jardinero, donde lleva ya 30 años.
No cursó en el instituto, porque a los 11 años se tuvo que poner a trabajar en Almacenes Sánchez Cano, una empresa que vendía productos congelados (pollo, huevos, pescado o carne congelada) y ahora ya está felizmente jubilado.
Se adentró en el movimiento ciudadano cordobés, porque cuando llegó a la Sierra sede dio cuenta de que había muchas carencias, "por entonces las barriadas estaban muy, muy, muy abandonadas; mucho más dejadas de lo que están hoy". Por eso entendió que la participación de las personas era fundamental para que se pudiera conseguir algo. Preguntó por la Asociación Vecinal, formó parte de ella y ya son tres décadas formando parte de su directiva. Igualmente, se metió en el Consejo de Distrito Trassierra 10 años después.
Esto que parece tan sencillo, en realidad tiene su complicación. Como él mismo recuerda, el Consejo de Distrito en el que se metió era extremadamente diferente al de hoy en día. "Ahí se sacaban navajas; era un reflejo de la sociedad de entonces", señala. Es más, ahonda un poco más en el concepto diciendo que "Las personas que ahora mismo están viviendo en la periferia, en las parcelas, en las urbanizaciones, ya no tienen el sentido de parcelista de hace 30 o 40 años, que era: "Yo compro un terreno, hago una casa, hago un pozo ciego y otro de gua y me traigo el sofá que no quiere mi vecina o la silla que no quiere mi suegro".
Hoy en día las parcelas son lugares donde se vive perfectamente y que cuentan con Internet, un WiFi, amén de todo lo necesario para vivir, como en el resto de la capital.
¿Por que ha hecho esa diferencia entre consejos de distrito de antes y de ahora? ¿Qué pasaba en el que usted entró hace 30 años?
Lo que ocurría era que todo el mundo arrimaba al ascua a su sardina. Ya está. Había un presidente que era dueño de media Sierra, como era Campanero, por ponerte un ejemplo, y el Tío del Puro, y el de más allá... O sea, eran todos el típico cacique que ha habido toda la vida en España y más pronunciadamente en Andalucía. Te lo podría haber dicho de forma más aderezada, pero a mí me gustan las cosas muy claras y siempre digo lo que pienso. No me gusta ponerle muchos adornos a las cosas. Así que era un sitio donde no podías ir a escuchar nada: Ni los vecinos tenían la palabra ni las asociaciones tenían la palabra. Nada. Era el presidente, el secretario y poco más.
¿Y cuándo empezó a cambiar la situación? ¿Y por qué?
Aunque esté mal decirlo, aquello empezó a cambiar cuando entramos personas más demócratas. Me tocó a mí. Yo tengo un montón de compañeros que podían haber entrado ellos y, de hecho, tengo un montón de compañeros en los consejos de distrito que son tíos fabulosos, y son tíos demócratas al máximo. Personas que escuchan a sus vecinos, que se desviven por sus vecinos, que trabajan por sus vecinos desinteresadamente. Por tanto, cambió porque tenía que cambiar, porque la época cambió. Pero que tampoco es que nosotros seamos los héroes de este tema.
Es porque también la vida nos cambió mucho en España, en Andalucía, y conforme fue cambiando nos fuimos adaptando a esos cambios que indudablemente para toda la ciudadanía eran mucho mejores.
"Los consejos de distrito son un reflejo de la sociedad, cuando cambió el país entraron personas de mentalidad democrática y también cambiaron"
Por lo que me está comentando, me da la sensación de que eso estaba ocurriendo en todos los consejos de distrito de Córdoba, no solamente en Trassierra.
Eso era una dinámica a seguir. No había otra forma de hacer eso.
Cuénteme cómo está ahora la barriada.
No sé si has tenido contacto con otros compañeros de la periferia.
Sí, con algunos.
Bueno, pues te voy a decir lo que es la barriada de Trasierra. Por ejemplo, aquí no hay colegios. Todos los días, 70 niños se suben en dos autocares que bajan y suben una carretera de montaña. No hay ni una instalación deportiva. Hay un campito de futbito. Simple y llanamente. Éstas que te he dicho son carencias fundamentales. Estamos hablando de nuestros chiquitos y de que una madre tenga que subirlo con tres años y medio o cuatro en un autocar y viaje 20 kilómetros para abajo y 20 kilómetros para arriba por una carretera de montaña, que ya es fuerte.
Pero es que, además, si aquí hay una madre o un padre que decide que su niño haga natación, tenis, pádel, fútbol o lo que quiera hacer, tiene que bajarlo a Córdoba, a las cinco de la tarde para que tenga esa actividad. ¿Que quiere estudiar inglés por las tardes? Abajo. ¿Que quiere aprender a pintar con acuarelas? Abajo, a Córdoba. O sea que Trassierra es una barriada olvidada de la mano de Dios.
Quizá sean reminiscencias de hace tiempo, pero es que ya el mero hecho de que se la denomine barriada suena un poco mal, como despectivo. En vez de decir barrio, se le llama barriada y parece tener connotaciones despectivas. Ocurrió con el Guadalquivir, que se pasó de llamarlo polígono a barrio...
Y si además luego le pones la coletilla de periferia, ya es que te suena a grajo negro. Eso quizá habría que cambiarlo en el lenguaje que usamos siempre. Ten en cuenta que la barriada de Trassierra es exactamente igual que el barrio de Fátima. Lo mismo. Los vecinos que aquí vivimos pagamos nuestros impuestos, nuestro IBI y todo lo que haya que pagar en Fátima o en Cañero. Y como tú dices no suena igual decir, el barrio de Cañero que la barriada de Trassierra.
¿Y cómo es que tienen tan pocos servicios, porque espacio para construirlos hay de sobra, ¿no?
Totalmente.
Entonces, ¿cuál es el problema?
La dejadez de nuestros políticos que han pensado que para 70 niños, a lo mejor no hay que hacer ningún colegio o que 70 niños no puedan ir a una piscina a bañarse. Cuando yo hablo con la consejera de Cultura, con la encargada de Periferia, y les digo que aquí no hay nada de deporte ni hay colegios ni nada, se les cae la mirada. Pero solamente se les cae y no hacen nada más. Ya está. No te vayas a creer que se sienten aludidos. Nada.
¿Cuántos años lleva usted reivindicando esas cuestiones?
(Se ríe) Veinte años, te puedo decir, sin temor a equivocarme ni en un día.
¿Dos décadas? ¿Y no le agota?
Sí, sí, ya lo creo. Pero es más fuerza la que me imprimen los vecinos y más fuerza la que me imprimen esos niños que yo veo montarse a las ocho de la mañana todos los días en autobús. Fíjate, eso es más fuerte que mi hartura.
"Es más fuerte la situación que me imprimen esos niños de tres años que van al colegio a la ciudad por una carretera de montaña que la hartura de arrastrar décadas con los mismos problemas sin solución"
Ha hablado de una cuestión tan sencilla como una piscina, teniendo en cuenta que allí en verano va mucha gente a pasar las vacaciones...
Sí. Para que tú te hagas una idea, aunque datos es difícil tenerlos de forma correcta, pero yo pertenezco al Grupo de Voluntarios de Siete Fincas desde hace 30 años y hemos hecho varios sondeos de gente que vive normalmente en invierno y que luego en verano se acrecienta la población en unos porcentajes que son altísimos. Te puedo decir que aquí en la época estival puede haber 30.000 o 35.000 personas en la Sierra, mientras que en invierno puede haber entre 12.000 y 18.000 personas. O sea, que aquí hay mucha gente. Los residentes de la Sierra pedimos a todos los vecinos de Córdoba que suban a disfrutar de ella, porque es un sitio maravilloso. Ninguna ciudad de España tiene lo que tiene Córdoba: Una Sierra espléndida como ésta a 12 kilómetros.
Pero, ¿qué pasa? Pues que la infraestructura que hay creada alrededor de este maravilloso entorno no vale para que la gente suba. La gente viene y no tiene dónde aparcar los coches. Viene y se tienen que meter en caminos que son hasta peligrosos para aparcar un coche. Y, además, cuando ya no tiene ninguna posibilidad de aparcar en ningún aparcamiento público, lo mete en un camino, llega la Policía y lo denuncia.
Por tanto, desde la vecindad de Trassierra pedimos al Ayuntamiento que participe en la Sierra, que hay que promover el turismo en la Sierra, pero antes hay que dotarla de una infraestructura básica en condiciones.
Vuelvo a insistir. ¿Tienen ustedes espacio para eso?
¡Claro que hay espacios! ¡Montones!
¿Y han ido ustedes a hablar con el Ayuntamiento con un terreno en la mano? Porque es lo que siempre demandan para poder poner en marcha un proyecto...
¡Que sí! ¡Pero si ellos lo saben perfectamente! ¿Cómo no va a saber el Ayuntamiento el terreno que tiene en cada sitio? Lo de que les propongamos un terreno nosotros es la respuesta fácil ¿O crees tú que a nivel general de Córdoba capital no hay terrenos para hacer vivienda y otras cosas? ¡Claro que hay!
En otras partes de la ciudad hay barrios que literalmente carecen de espacios para equipamientos.
Bueno, pero hay que irse a buscar otros espacios donde se puedan construir esos equipamientos. Es verdad que en, por ejemplo, en la Colonia de La Paz sería muy difícil hacer una piscina pública. No hay espacio. Pero sí, por ejemplo, en la zona del Hipercor, donde se han librado montones de terreno. Uno de esos terrenos podría ser para una piscina pública. ¿Que no la tienes a pie de escalera? Vale, pero en coche te plantas en cinco minutos.
"Es verdad que hay parcelas con piscina propia, pero hay muchas más personas que no tienen posibilidades o que viven en casas del núcleo urbano y que querrían una piscina pública"
Se me ocurre que si piden una piscina pública en Trassierra, el Ayuntamiento podría responderles que allí ya hay muchas parcelas con piscina propia.
Bueno, pero hay muchas personas que no tienen piscina. Hay muchas parcelas sin piscina, porque no se las pueden permitir. Y en la Sierra hay mucha gente que vive en casas del centro de la barriada, donde no hay piscina. ¿Que los hay que sí la tienen? Es verdad. Pero, a lo mejor, hay que hacer una piscina pública, no como se hizo la del Fontanar hace 40 años, pero sí hacer una piscina pública donde las personas que no tengan posibilidades propias, puedan ir a bañarse.
Pero quizá nos estamos centrando en el tema menos sensible para Trassierra. A mí, por ejemplo, lo que más me duele es el tema del colegio, de las clases particulares y las actividades extraescolares vespertinas para los niños. Aquí un niño de seis años, a las seis de la tarde no tiene nada que hacer. O lo llevas a Córdoba a hacer yudo, tenis, pádel o lo que sea.
Vamos, que un polideportivo les vendría a ustedes de perlas, ¿no?
¡Hombre! ¿Qué menos que una instalación deportiva, donde se pueda jugar al fútbol, futbito, tenis, baloncesto o algo, lo que sea, no? Algo que la gente podamos llevar a los niños allí y que pasen la tarde o la mañana, y que estén, más o menos, como un niño de Córdoba ciudad. Porque, hablando de niños, creo yo que deben de tener el mismo derecho.
Bueno, un polideportivo no es sólo para niños. También lo pueden usar los adultos.
Sí, sí. Para todo el mundo. Yo, por ejemplo, ahora llevo un año que no juego al pádel, pero cuando tenía que jugar me bajaba a Córdoba con mis vecinos. Si tuviésemos pistas en Trassierra, nos ahorraríamos el viaje.
¿La carretera ésa tiene alguna solución?
La responsabilidad de esa carretera, la CO-3402, es de la Diputación. Hace ocho años o así le echaron el pavimento nuevo, porque el que había estaba fatal. Además, según los técnicos, era de un pavimento que, por lo visto, era de una goma que no estaba ni reglamentariamente puesta, y hacía que los coches se escurrieran mucho. Se salían en todas las curvas. Por lo general, teníamos todos los años del orden de 15 a 20 accidentes de coches saliéndose en las curvas. Eso lo arreglaron, pero hablamos ya que han pasado 10 años y la carretera ahora está para darle un repaso.
No creo que la Diputación tenga problemas, porque el Consejo de Distrito mantiene una buena relación con la Diputación. Después de 20 años reclamándoles que limpiaran las cunetas y los adyacentes de la cuneta para evitar incendios y que nos respondieran siempre que eso estaba bien y que cumplían la legislación vigente, este año, gracias al vicepresidente, Andrés Lorite, con el que hablamos un día y le presentamos un proyecto, a día de hoy está ya ejecutándose.
Me preguntas si me canso. Pues sí que me canso, pero fíjate que después de dos décadas hoy mi reivindicación se está cumpliendo.
"Hace ocho años de cambió el asfalto de la CO-3402, porque se salían muchos coches en las curvas y ahora ya va siendo hora de que vuelvan a darle un repaso"
Yo me refería a ensanchar el trazado para hacerla más segura.
Es que las carreteras de montaña son muy difíciles de ensanchar. Ten en cuenta que hay un precipicio a un lado y una montaña de piedra en el otro. Entonces es muy complicado. Y fíjate que esa carretera, del Hipercor a la gasolinera, es la más transitada de toda la provincia de Córdoba, con mucha diferencia, según los datos de la Diputación. Por ahí pasan del orden de 10.000 coches diarios.
Con más razón para tratar de mejorarla y hacerla más segura.
Claro, claro. Hombre, sí pueden mejorar el asfalto y pueden mejorar lo que es el trazad y el pintado. Lo hacen regularmente, aunque, por cierto, ahora ya está haciendo falta que lo vuelvan a hacer. Ahora bien, ensancharla y esas cosas, es más complicado. Y a mí me vendría muy bien, porque paso por allí todos los días dos veces y hago buen uso de ella.
Cambio de tercio. Sadeco. ¿Cómo está ese servicio público allí?
(Se ríe) Venga, vamos con Sadeco. Pero también tenemos que hablar de Aucorsa, ¿eh?
No se preocupe, que igualmente estaba previsto.
¿Sadeco? Bien, bien. Vamos a ver. No como para ponerle un 10 de nota, pero sí un 5. ¿Por qué? Pues porque Sadeco durante la temporada de enero a mayo funciona muy bien, pero luego cuando llega el tiempo de verano, cuando la población se incrementa de una forma bestial, no lo tienen previsto para los meses de mayo, junio y mitad de julio. ¿Qué ocurre? Se acumula mucha basura en los contenedores que están en mitad del campo y el peligro para que se produzca un incendio se multiplica por 10.
Así que bien durante los meses de invierno, pero luego en verano se les atragantan un poco los dos primeros meses, junio y julio. Les cuesta hasta que programan más servicios o recogidas, y en lugar de hacerlas todos los días, lo hacen en días alternos. Hemos hablado con la presidenta Isabel Albás, muchas veces y ella nos presta atención, pero saca un aprobado raspado.
De ese mismo problema ya me habló usted en 2020.
Ese problema, ¿eh? (se ríe). Todos los problemas que te comente son reiterativos, y vienen de muchos años atrás. Al menos te puedo decir que no ha surgido ningún problema nuevo. El problema de los ayuntamientos, es que como son empresas municipales, éstas no son todo lo óptimas económicamente que podían ser, y entonces andan siempre recortando los servicios. No dan el servicio que le corresponde a un ciudadano que paga sus impuestos. Debería haber unos servicios a la medida de las necesidades de la ciudadanía. Y Sadeco en esos dos meses le cuesta más trabajo dar el servicio.
Aucorsa, por ejemplo, sabe perfectamente que llevamos 15 años con el mismo horario de autobús. Pero las características de la vida cambian, y tendremos que sentarnos de vez en vez, si no todos los años, porque creo no haría falta, pero sí cada dos, tres o cuatro años. Sería sentarnos y aclimatar esos horarios a las necesidades reales del público.
"Todos los problemas que tú y yo hablamos en 2020 siguen, porque son reiterativos y se arrastran desde hace muchos años"
¿Cambian cada dos años? ¿Cómo es eso?
El autobús a Trassierra es una concesión. Esa línea se hizo hace unos 10 años, en el mandato de Isabel Ambrosio, y pusimos unos horarios que son los que más o menos planteamos. Pero, evidentemente, 10 años después las necesidades de los vecinos han cambiado. Por eso, eso es el momento de sentarnos y programar qué hay que cambiar.
Precisamente, tengo una reunión el martes o el miércoles con Aucorsa y tengo que llevar un informe de las posibles personas que pueden coger los autobuses a tal hora, a otra hora, con el horario que les viene mejor. Se lo voy a llevar masticado, porque si nos presentamos sin un informe automáticamente nos dicen que no.
Muy bien. Ese informe ya lo tienen elaborado.
Sí, ya lo tenemos hecho.
¿Y cambia mucho?
(Se ríe). Fíjate tú que después de 10 años va a cambiar en que necesitamos que el autobús que llega ahora a Trassierra a las ocho de la mañana, lo haga a las siete, una hora antes, para poder bajar a las 07.05 o a las 07.10. ¿Por qué motivo? Pues porque hay entre 10 y 12 chavales que ya no son niños, así que han dejado de ir a Primaria para entrar en el instituto, que abre a las 08.30. No pueden coger el autobús a las 08.15 en Trassierra, porque cuando lleguen al Góngora o donde sea serán ya las nueve.
Eso quiere decir que ahora son los padres y madres quienes los llevan, ¿no?
Ahora tienen que bajar los padres. Hasta el curso pasado bajaban en el autobús de los niños pequeñitos. Pero como este año ya van al instituto, tienen que ir antes.
Una cuestión que se nos ha quedado pendiente de antes es el tema del colegio o centro escolar. Usted sabe que eso no depende de los niños que haya en un determinado año. Tienen que cubrir toda la etapa educativa. ¿Hay niños suficientes para? ¿Y, sobre todo, hay nacimientos suficientes como para que la Junta considere que merece la pena poner un centro escolar?
Hombre, estadísticamente los números exactos no los tengo. Tendría que hacer varias averiguaciones, que no las había hecho nunca. Pero sí te puedo decir que ahora hay 50 niños de tres años en adelante, que se montan todos los días dos veces en el autobús, y algo deberían hacer. Quizá hay otros 10 niños con edad de instituto y para 10 no creo que haya que hacer un instituto tampoco y nos apañaríamos de otra forma. Pero para esos niños chiquititos, montarlos en enero en el coche a las ocho de la mañana, creo yo que deberíamos de pensar de otra forma.
Ustedes cuentan con una paraje alrededor que es envidiable de bonito que es. Y es de suponer que ustedes han oído hablar de la idea de que la Sierra sea parque natural.
Sí.
¿Y qué opinan al respecto?
Mira, yo que he asistido ya a dos reuniones sobre el parque natural. Si las personas que lo proponen se sentaran con los vecinos de la Sierra y les explicaran qué es lo que se pretende con un parque natural, qué beneficios y qué perjuicios nos supondría, a lo mejor habría diversidad de opiniones. Pero con la información que tenemos, nuestra opinión es no al parque natural.
"Si quienes promueven la idea del parque natural vinieran a explicar a la vecindad los pros y los contras de esa iniciativa, a lo mejor habría diversidad de opiniones al respecto; ahora mismo no la hay"
¿Y con quienes se han reunido dos veces?
Con los movimientos ecologistas, con A Desalambrar y demás.
¿Y ellos no les han explicado en qué consiste eso del parque natural?
No, no, no. Ellos ni pueden ni saben explicarlo. En esas dos reuniones he estado con alcaldes y vecinos de Hornachuelos, que es Parque Natural; de Cardeña, parque natural, y Adamuz, parque natural. Bueno, pues si oyes hablar a esos alcaldes y vecinos se te saltan las lágrimas.
¿Por qué? ¿Qué dicen?
(Se hace un silencio prolongado). Que los parques naturales les han arruinado la vida a un montón de personas. (Nuevos silencia) Porque no se les permite hacer muchas cuestiones. Para hacernos una idea, hacer un parque natural donde hay 60.000 o 70.000 personas viviendo es imposible. Eso se hace en Cazorla, Segura y Las Villas, porque aquello es una zona desértica. Hay tres cortijos esparcidos por ahí, y a ellos incluso hasta les viene bien. ¿Pero tú te imaginas un parque natural en la Sierra de Córdoba, donde hay 20 o 30 urbanizaciones? ¿Cómo nos controlan a nosotros? ¿Qué régimen tendríamos? ¿Cómo nos administrarían? Cuando se hace un parque natural es porque quieres conservar la fauna, la flora, el agua, el entorno, ¿no? Si ese entorno está lleno de personas, lo que debes proponer ahí sería otra cuestión.
El hecho de que no haya un parque natural no significa que la Sierra no está protegida. Nosotros tenemos en toda la sierra un plan de autoprotección por la Junta de Andalucía.
Pero ese plan de autoprotección tiende más al tema de incendios, ¿no?
No, tiende a todos los temas. Por supuesto a los incendios también. Pero yo, por ejemplo, no puedo hacer una casa en mi urbanización. Eso es proteger la Sierra. Tú no puedes pasar con una moto por el camino del Arroyo del Bejarano en verano, y eso protege la Sierra. Tú no puedes hacer una candela al lado del Guadiato, en Solanas del Pilar, y eso es también proteger la Sierra.
La Sierra está protegida. No nos hace falta un parque natural. Aunque te vuelvo a decir que si los que están de acuerdo en que se haga lo explicaran y pudiésemos nosotros saber los contenidos de los pros y los contras, a lo mejor, igual que ahora te estoy diciendo que no, te digo luego que encantado de que me hagan un parque natural alrededor de mi casa.
¿Se nos ha quedado algo en el tintero?
(Vuelve a reírse) Me gustaría hablar dos segundos más sobre los incendios.
"El 90% de los incendios son negligencias: Por una barbacoa, un tubo de escape en un camino... Pero los que arrojan la colilla tienen otro nombre: Cabrozanos, con todas las letras"
Faltaría más.
Como te he dicho, pertenezco al Grupo de Pronto Auxilio y este año hemos tenido un año muy complicado de incendios. Así que me gustaría que quedara reflejado que estamos en un sitio muy bonito y que es una maravilla, pero también es muy peligroso, y tenemos que tener mucho cuidado. No podemos venir aquí y hacer barbacoas poniendo en peligro a toda la Sierra de Córdoba. No hablamos de que pueda arder una parcela, que en cierto modo sería lo justo, sino que salga ardiendo todo.
Por tanto, el mensaje a la gente es que venga y disfrute de este ambiente, pero hay unas disciplinas que cumplir relacionadas con los incendios. Si las cumplimos, yo le aseguro a todo el mundo de Córdoba que tendremos Sierra para un montón de tiempo y podremos disfrutarla todos, no sólo quienes vivimos aquí.
Lo que ocurre con los incendios es que desconozco qué porcentaje corresponde a negligencia y qué porcentaje es voluntariedad. No sé hasta qué punto un tío que tiene una colilla lo hace queriendo o es que es tonto y medio y la arroja donde puede salir ardiendo.
Te lo digo yo: El 90% son negligencias. Ahora bien, ¿cómo llamamos a esa negligencia? ¿El tonto de la colilla? ¿El de la barbacoa? ¿El que se mete por un camino con el coche, con el tubo de escape a 3.000 grados de temperatura y roza una hierba y la quema? Ésas son negligencias. Los de las colillas que las tiran tienen otro nombre: Son cabronazos. Con todas las letras.
"Si quienes vienen a disfrutar de esta Sierra maravillosa que tenemos cumplen con las disciplinas relacionadas con incendios tendremos Sierra para rato"
El monte arde por dos motivos: Uno, porque la negligencia del hombre está ahí, y otro, el que menos, porque hay pirómanos que son desalmados. Y vuelvo a decir que son los menos. Y luego está la naturaleza, que también actúa: Un rayo, una tormenta seca... Ahora bien, ¿en un día de 40 grados que la Sierra salga ardiendo? Ya te digo yo que por sí misma ella no arde. Pero si salgo en mi coche, me fumo un cigarro y lo tiro, pues puede arder la sierra, ¡claro! Que voy con mi coche y me digo "voy a dar un paseíto por este camino, que es muy bonito" y se me avería el coche o sale ardiendo -porque los coches arden también; este verano en la carretera del 14% han ardido cuatro o cinco y el autobús de línea-, pues sale ardiendo la Sierra.
Por tanto, negligencia, el 90%. Un 5% de naturaleza y el otro 5%, de gilipollas.
Que es mucho.
Lo es. Son muchos.