ENTREVISTA. JAIME SARMIENTO. SECRETARIO SALUD LABORAL DE UGT

"Cuando hay alertas por calor establecidas por agencias oficiales, el empresario está obligado a adoptar las medidas necesarias, aunque sea otoño"

Jaime Sarmiento, secretario de Salud Laboral de UGT en Córdoba
photo_camera Jaime Sarmiento, secretario de Salud Laboral de UGT en Córdoba

Ayer, sábado, dio comienzo oficial al verano de 2025, que ha entrado con fuerza y temperaturas infernales, aunque hace ya días que asusta ver el marcador de los termómetros, y uno se pregunta cómo será eso de trabajar al aire libre y a plena luz del sol en esta ciudad en una dura época estival (que no es lo mismo que salir a pasear).

Uno de los que cada año se encarga de que esos efectos perniciosos no sean excesivamente graves en el sector laboral cordobés es Jaime Sarmiento, secretario de Salud Laboral de UGT en Córdoba. A sus 68 años, es un defensor incansable y obsesionado de la seguridad y se complementa a la perfección con su homólogo de CCOO, Aurelio Martín, con quien va a la par en sus acciones sindicales. 

Nacido en caracas, de padre colombiano y madre de Cádiz, acabó en Córdoba como suele ser habitual por amor. Se enamoró de una cordobesa y adoptó esta tierra como propia. Lo de acabar en un sindicato, concretamente UGT, tiene su explicación en que "siempre he estado metido en temas sociales; desde pequeño, motivado por mis padres y estudiando en los Salesianos", y al empezar a trabajar en una contrata de mantenimiento en abril de 1982 participó también en temas sociales. Cuatro años más tarde, cuando su empresa estaba con un contrato de obras y servicios para el Hospital de Cabra un compañero suyo, responsable de UGT en la localidad egabrense, le convenció para ser delegado de personal.

Desde entonces, las cosas han cambiado mucho para bien, pero según dice él mismo, queda mucho por hacer, especialmente en materia de salud mental que se ceba en profesiones como la de periodistas o trabajadores de banca. Además, los accidentes laborales siguen disparados en Córdoba, e Andalucía y en todo el país. ¿Qué falta? Formación e información a raudales.

Jaime Sarmiento, secretario de Salud Laboral de UGT en Córdoba
Jaime Sarmiento, secretario de Salud Laboral de UGT en Córdoba

¿Se está poniendo las pilas Córdoba para luchar contra los efectos del calor en el trabajo?

Nosotros en materia de calor hacemos siempre campañas. Yo te puedo hablar de hace 25 años, cuando existían algunos convenios, como el de la construcción, muy avanzado y que tiene establecido la jornada intensiva para evitar los golpes de calor y el estrés térmico, pero, en realidad, donde se controlaba el tema de las temperaturas en el convenio era en la capital, pero no en la provincia. Por entonces, yo visitaba las empresas de construcción en Cabra y Lucena, hablaba con los trabajadores y los empresarios sobre el convenio y comprobar que había mucha ignorancia al respecto. Los trabajadores te respondían que era un convenio para la capital y que alelos les interesaba trabajar sin jornada intensiva para ganar más dinero, y los empresarios te decían que había mucha competencia y que les interesa trabajar.

Desde Córdoba veníamos en coche para hacer piquetes informativos, denunciando y obligando a las empresas para que respetaran la jornada intensiva. Y tuvo su efecto: A medida que se les explicaba el tema, fueron tomando nota. Había un Real Decreto, el 486/97, que está vigente, aunque ha sufrido algunas modificaciones, que habla de temperaturas máximas y mínimas, y por ahí más o menos se fue extendiendo, en parte apretando por nuestra parte con esos piquetes informativos, pero también con información previa a patronal y trabajadores de la provincia.

Gracias a eso, y a las denuncias, iban tomando notas, y los trabajadores, e incluso algunos empresarios, empezaron a decir que, en realidad, llevábamos razón y que se trabajaba mejor respetando la jornada intensiva, sin que mermara la productividad.

Lo llamativo es que no hubieran llegado a esa conclusión ellos mismos en una provincia como Córdoba.

En Córdoba, la situación geográfica y climática que tiene es muy especial. Lo que pasa es que se está trabajando con el cambio climático, porque te dicen los expertos que, generalmente, las altas temperaturas y el periodo estival se va ampliando sobre todo hacia el otoño y algo hacia la primavera. En mayo pasado se han registrado unas temperaturas altas por encima de las medias. Nosotros siempre alertamos e informamos de que hay una obligatoriedad, porque la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece, en líneas generales, que la primera responsabilidad corresponde al empresario. Eso no quita que después el trabajador haya sido culpable, pero siempre que hay un accidente, la primera responsabilidad es para el dueño del cortijo, y tiene que velar por la seguridad y prevención de los trabajadores.

¿Qué pasa con el calor? En Córdoba siempre ha estado presente, pero cada año va aumentando algo más. Nosotros siempre hemos dicho que el calor nos mata. No sé si has oído hablar del informe Momo, que depende del Instituto de Salud Carlos III, que es del Ministerio de Sanidad, pues dice que del 21 de junio al año pasado, hasta el 20 de junio de este año, hay un exceso de fallecimientos, y por por causa de las temperaturas hay un total de 159 fallecimientos.

"Nosotros siempre hemos dicho que el calor mata, pero las prisas en el trabajo también matan"

¿En todo el país?

No, no. En Córdoba. El informe añade que entre los 18 y los 65 años, que es la edad laboral, murieron cinco personas, pero los sindicatos decimos que seguramente han sido muchos más. ¿Por qué? Porque si un albañil está en un andamio sin las medidas de seguridad, se marea por el calor, cae y se mata el registro base es que se ha matado por caída, pero nosotros estamos seguros de que ha sido el calor el que está detrás. Por eso nosotros informamos de que hay que adoptar las medidas. Ya no sólo Del Real Decreto, sino de algunas modificaciones, entre ellas la Ley 4/2023 del 11 de mayo, que modifica las limitaciones del 486/97, porque éste habla de temperaturas en espacios cerrados y no en el exterior, especificado a través de los diferentes convenios colectivos, como el ya citado de la jornada intensiva de construcción, el de cemento o el campo. Y el 4/2023 recoge ya las obligaciones que tienen las empresas en trabajos exteriores cuando hay altas temperaturas o alertas sanitarias.

Por ejemplo, te dice que si hay alertas por calor, el empresario está obligado a adoptar medidas preventivas: Puede reducir jornadas, puede pactar cambios de jornada, hacer jornadas intensivas, y todo sin merma económica para el trabajador.

Eso está bien, pero ¿todo eso se está aplicando? ¿Están notando ustedes que haya mejorías?

Cuando te hablaba de hace 25 años atrás, hay un cambio efectivo. Es verdad que hay empresas que no cumplen, y para esos casos los sindicatos decimos que los trabajadores se pueden dirigir a nuestros sindicatos, porque en materia de salud laboral los sindicatos podemos denunciar sin meter por medio al trabajador. Si a ti tu empresa no te paga, ahí te podemos echar una mano, pero tienes que denunciar tú, porque son cantidades económicas. Lo que nosotros no podemos es meternos en la cantidad que se adeude. Podemos pelear contigo por un convenio mejor, pero no en las cantidad que te deban.

En salud laboral sí podemos meter mano, y para ello necesitamos datos que sean fehacientes para nosotros poder denunciar. Ahí tenemos un arma muy importante, que es la Ley de Prevención, y podemos intervenir. Y en ese sentido ha habido una evolución positiva. Hay empresarios que no cumplen y las ramas del sindicato, que son los que aplican la acción sindical, pueden denunciar.

"Si el empresario no cumple, el trabajador o su familia se pueden ver perjudicados por no poder acogerse a las cuantías que marcan los convenios porque las aseguradoras son muy vivas, como ha ocurrido, de hecho, en Córdoba, y el empresario se puede ver denunciado ya no por incumplimiento de negociación colectiva y de convenio, sino por vía civil y por vía penal"

¿Y las denuncias son útiles? ¿Sirven para algo?

Sí, porque actúa la inspección. De hecho, en 2006, Córdoba fue pionera, porque a iniciativa mía personal, se realizó un estudio por parte de la Comisión Provincial de Riesgo Laboral, donde participó la patronal, la Delegación de Salud, los técnicos del Centro de Prevención, CCOO y UGT, sobre el calor y el riesgo del efecto térmico. Ahí aparece una escala que está vigente y que utiliza Defensa Civil, que yo la conseguí en Internet de las Fuerzas Aéreas argentinas, y era un estudio de científicos norteamericanos de finales de los años 50 del siglo pasado sobre el golpe de calor. Era una escala que, según las temperaturas, la humedad y la velocidad del aire, determinaba el nivel de riesgo y alertaba para evitar los golpes de calor.

Eso lo presentamos y coló gracias al doctor Antonio Varo, que nos echó una mano y nos hizo el favor de presentar la escala de estrés térmico como si fuera cosa suya, porque la patronal de aquel entonces no quería oír hablar de jornadas intensivas. De ese estudio se sacó y se aprobó un manual. Es la escala que utiliza Defensa Civil y que menciona indirectamente el Real Decreto 4/23 del 11 de mayo. Lo que te quiero decir es que Córdoba en ese aspecto ha sido pionera y ha habido una mayor cultura de aceptación en estos temas, aunque haya empresarios que no cumplen.

Jaime Sarmiento, responsable de Salud Laboral en UGT Córdoba
Jaime Sarmiento, responsable de Salud Laboral en UGT Córdoba

Pues por eso le preguntaba si las denuncias son válidas.

Las denuncias son competencia de las ramas sindicales: El Sector de Construcción de CCOO y en nuestro caso, la Federación de Industria y Construcción y Agroalimentaria. Hace unas tres semanas, en la reunión de la Comisión Provincial de Riesgo Laboral nosotros sacamos de nuevo el compromiso de la Delegación de Empleo, del Centro de Prevención, de la Inspección de Trabajo, de la patronal y de nosotros mismos para que la Inspección actúe e intervenga. Lo hace y cuando vete mano, sanciona.

Pero aquí es de vital importancia que quede reflejado que el incumplimiento de las normas de seguridad, en este caso de no adoptar las medidas preventivas o de la jornada intensiva, puede acarrear grave perjuicio en caso de accidente a los trabajadores. Los convenios establecen unas cuantías en caso de accidente que tienen que pagar las compañías de seguro que están obligados a tener los empresarios. No hablo de Seguridad Social, sino de seguros privados. Y si hay un accidente fuera de la jornada, la aseguradora no paga. Y ha habido juicios al respecto. Hay que denunciar también al empresario y le puede acarrear esto y, además, otra denuncia con sanciones por vía civil y penal.

Esto hay gente que no lo sabe, y es importante darlo a conocer: Si el empresario no cumple, el trabajador o su familia se pueden ver perjudicados por no poder acogerse a las cuantías que marcan los convenios porque las aseguradoras son muy vivas, como ha ocurrido, de hecho, en Córdoba, y el empresario se puede ver denunciado ya no por incumplimiento de negociación colectiva y de convenio, sino por vía civil y por vía penal.

Si tuviera que realizar un porcentaje de sinestralidad laboral por culpa del calor, ¿en cuánto estaríamos en Córdoba?

Lo que pasa es que si vamos a registros por golpe de calor, efectivamente son pocos los casos, pero es que el calor está ahí. Yo pienso que mayoritariamente o prácticamente en su totalidad en la capital cordobesa se está cumpliendo, y en la mayoría de la provincia se cumple. Ahora bien, hay empresarios que no. En estos casos lo que decimos los sindicatos es que se dirijan a nosotros para que intervengamos de manera confidencial y actuemos. Nosotros denunciamos para que no salga el trabajador afectado, pero nos tienen que avisar.

Eso es de perogrullo. No pueden actuar sobre algo que no conocen.

Exactamente. Y la Inspección del Trabajo no actúa de oficio; tienes que denunciar.

Pero la Inspección sí debería actuar de oficio, ¿no?

Debería, sí. Pero el problema es que le faltan el medios, y en verano por la tarde no trabaja (se ríe). Ése es el tema.

"Las cosas han ido evolucionando positivamente, pero al que no cumpla hay que sancionarlo, y por eso es importante la información, que nos la tienen que dar los trabajadores a los sindicatos para poder intervenir"

Quizá se podría paliar esa falta de personal precisamente a través de esas multas.

Bueno, los sindicatos siempre hemos dicho que a veces a los empresarios les sale más barato pagar las multas que cumplir la legalidad. Pero la cuestión importante es que los trabajadores pueden dirigirse con total confianza a los sindicatos, y no hablo sólo de UGT, sino también de Comisiones, con el compañero Aurelio Martín, y actuamos de manera confidencial y metemos mano, porque la prevención es un tema que nos concierne a todos. Es verdad que hay empresarios sinvergüenzas y que hay algún trabajador en algún caso igual, pero a nivel institucional, por ejemplo con CECO vamos de la mano en muchas cuestiones. Otra cosa diferente es que después en la calle haya empresas que no cumplan con la legalidad.

Pero CECO, como patronal, sí lo tiene claro, ¿no?

Con Antonio Arroyo, que es de la ejecutiva de ellos, trabajamos en conjunto, porque todos nos creemos lo de la prevención. Hay empresas que incumplen y en la cultura preventiva queda trabajo por hacer, pero se está evolucionando. Ya te he hablado de hace 25 o 30 años, cuando iba a las empresas una por una para ver por dónde respiraban. Y eso ha ido mejorando. Lo que pasa es que siempre hay que estar como la Guardia Civil: Apretando un poquito.

Al hilo de lo que acaba de decir, ¿qué queda todavía por hacer? ¿De qué forma se podría mejorar el tema preventivo?

Hombre, primero hay que adaptar la Ley de Prevención. Porque hay muchas cosas que han evolucionado a partir de la Inteligencia Artificial, pero por ejemplo tenemos muchos problemas de salud mental y de condiciones psicosociales. Tú trabajas en prensa, y la prensa es uno de los actores como en la banca donde hay mucha presión y hay muchos infartos, ya no sólo por trabajos precarios, sino por la presión que tienes de mandos intermedios en la empresa cuando hay alguna crisis... Por eso exigimos también la evaluación de los riesgos psicosociales, que tiene que ser de manera frecuente como las evaluaciones médicas, cada año. Las evaluaciones de riesgos psicosociales sirven para detectar qué problemas hay en los centros de trabajo y evitar, por ejemplo, los ictus y los infartos, o, por lo menos, disminuirlos.

Y con el tema de las temperaturas hay que ser también contundentes. Ha habido evolución, pero hay que hacer también mayor presencia. Y ahí juegan mucho a favor los medios de comunicación, porque difunden, y la Inspección de Trabajo también. Activamente, cuando yo estaba en Cabra, visitábamos a empresas de Cabra y Lucena y a veces me alargaba hasta Puente Genil, y te puedo asegurar que las cosas han ido evolucionando positivamente. Pero al que no cumpla hay que sancionarlo, y por eso es importante la información, que nos la tienen que dar los trabajadores a los sindicatos para poder intervenir.

¿Por qué cree que se callan en más de un caso?

Insisto en que es por desconocimiento. En este tema si nos dan un dato de una empresa o de una obra donde están trabajando fuera de jornada y nos avisan, ahí hay dos maneras de actuar: Una que el sindicato se desplace sin meter al trabajador por medio a esa obra o a esa empresa y hacer presión. Eso antes de denunciar, porque aquí no se trata de ir denunciando a todo el mundo. Y si no, la segunda vía es la de la Inspección. Una empresa que falle constantemente en prevención de riesgos, se la denuncia y la Inspección actúa. Y en el tema de temperatura suele actuar, porque está en la Comisión y es algo que tocamos todos los años.

"Un accidente no es fruto del azar ni por mala suerte; es porque se han dado dos o tres circunstancias que han provocado ese accidente"

Al margen del calor, y de forma más genérica, los sindicatos vienen constantemente hablando de que las cifras de siniestralidad laboral en Córdoba son escalofriantes, agravado por el hecho de que se están 'normalizando'. ¿sigue siendo así?

Es que es ahora mismo no tengo los datos de todos los accidentes. Lo que verdaderamente llama la atención son los accidentes mortales, pero son sólo una parte de los accidentes. Por el momento, tenemos seis fallecidos oficiales hasta el mes de abril, porque este registro va con dos meses de retraso.

¿Ah, sí?

Sí, sí. Eso tarda y, además, hay cambios a lo largo del tiempo. Por ejemplo, si un herido grave en un accidente laboral fallece al cabo de un año a consecuencia de aquello, pasaría a ser mortal computando con la fecha del siniestro. Antes un trabajador tenía un accidente grave y a los cuatro o cinco días fallecía y quedaba como grave no como mortal. También si el fallecido ha sido en otra provincia tardará un tiempo más. Recuerdo que hubo un fallecido hace un mes en la carretera N-432, que estaban pintando la carretera y un hombre fue atropellado. Murió aquí, pero era un trabajador de una empresa murciana y no computa en Córdoba. En accidentes de tráfico in itinere no los investiga el Centro, porque se encarga de  eso Tráfico y tarda un tiempo más.

Pero bueno, de todas maneras es cierto que los accidentes están disparados, porque en Andalucía creo que cada tres días hay un fallecido; llevamos 49 fallecidos, pero eso es sólo una parte de los accidentes. Hay que mirar también los graves. Hace tres años eran pocos en Córdoba, pero ahí sospechamos todas las partes que era porque no se habían registrado correctamente. Al año siguiente se dispararon, porque se estaba más encima de las empresas. En cualquier caso, los accidentes en Andalucía se están disparando, con un fallecido cada tres días.

¿Y por qué es? Suena a pregunta infantil, pero ¿qué pasa? ¿En las demás comunidades lo están haciendo mejor o qué?

A ver, ¡que en España cada dos días hay un muerto! Los accidentes se producen siempre por causa objetiva. Cuando te hablan de mala suerte no es así. Aquí no hay mala suerte. Si hay un accidente es porque ha fallado la seguridad, y si ha fallado la seguridad es porque no está bien evaluado el centro de trabajo, no se ha evaluado correctamente el trabajo que se va a hacer y no se han adoptado todas las medidas preventivas. Quizá porque no ha tenido los equipos de protección individuales o por lo que sea.

Un accidente no es fruto del azar; es porque se han dado dos o tres circunstancias que han provocado ese accidente. El trabajador es víctima, por falta de formación o de información -a lo que está obligada la empresa-, por falta de elaboración de los riesgos, por falta del equipo o lo que sea. Esas circunstancias hacen que un accidente, que podría haber sido leve, acabe siendo grave o mortal. Los accidentes a nivel de caída están más que estudiados: Cuando un trabajador fallece es porque no se ha adoptado una línea de vida o no han puesto las tablas de seguridad.

"Cuando se abre una investigación en España se hace siempre para ver quien es el culpable y los sindicatos queremos que se haga más bien una investigación técnica para evitar justamente que ese tipo de accidentes se vuelvan a repetir"

Todo eso que está comentando personalmente me deja asombrado, porque constantemente se está informando al respecto, y, a veces, me da la sensación de que tanto trabajadores como empresas saben perfectamente lo que hay que hacer y hay cierto pasotismo.

Yo hablaría, más bien, de exceso de confianza. El trabajador también falla, también tiene su responsabilidad. Por eso, cuando se investiga un accidente se determina de quién es la responsabilidad y vuelvo a decir que el primero de todos es el empresario que tiene que velar para darle a sus trabajadores toda la formación e información, todas las herramientas y los EPIs necesarios para que el trabajador lo tenga, pero también debe exigir al trabajador que todas esas herramientas las tiene que utilizar. Incluso si el trabajador está fallando lo puede sancionar. Nosotros ahí no entramos. Decimos que si un trabajador incumple que actúe: Dale primero una advertencia, si continúa igual que haya sanción económica, y ya verás cómo el trabajador cumple. La prevención es obligación de todos, empezando por el empresario, que es quien tiene que velar por que se cumpla. Pero muchas veces es el empresario quien le aprieta al trabajador, y éste, ante el miedo de un despido, lo hace todo con prisas.

Las prisas matan, pues.

Hubo un accidente hace 10 o 12 años en Lucena. Había unos trabajadores de pintura de Puente Genil y era un viernes junto de terminar la jornada intensiva. Habían montado una máquina elevadora tipo tijera. Había un poco de pendiente, alargaron en exceso la apertura para la cesta donde estaban pintando. Se volcó y cayeron. Uno murió en el acto y el otro murió a los dos días, y fue por las prisas, porque quedaba poco para acabar la jornada y además era previa de fin de semana. Otros accidentes se han producido por otras circunstancias. Fíjate, en Urende, junto al Reina Sofía, que ahora está cerrado, había dos trabajando en del aire acondicionado, se toparon con un avispero en una de las máquinas; uno de ellos se echó para atrás y cayó por una claraboya de plástica varios metros. Estuvo grave varios días y finalmente falleció. Y era el empresario.

¿En ese caso concreto, de quién es la culpa?

Eso me pudo haber pasado a mí también. A cualquiera.

Por eso le digo. En ese caso de Urende, es muy complicado buscar un culpable. ¿Quién iba a pensar que había avispas ahí?

Mira, ese hombre le trabajaba a la empresa de mantenimiento de climatización en la que yo estaba trabajando, que ahora se llama Veolia, y le lleva el mantenimiento al Hospital Reina Sofía. Aurelio, de CCOO, y yo cuando vamos a los actos conjuntos por fallecimientos o cuando nos entrevistan a los dos, hablamos de los dos sindicatos y aquí vamos, y ambos nos complementamos, porque tenemos el mismo objetivo.

Te digo esto porque en el caso de Urende había una compañera de Comisiones que salió en la prensa vendiendo a todo el mundo que el empresario era culpable y que el hombre había muerto por culpa de la empresa. Y yo le repliqué en prensa también haciéndole ver que ese hombre era el empresario. A esa chica la acabaron quitando del medio.

"El último invierno, que es verdad que tuvo días de mucho frío, en comparación a otros inviernos ha sido de menos frío. Vamos hacia una cierta tropicalización"

¿Y si se pudieran aplicar las medidas correctamente, ¿en qué porcentaje podría bajar la siniestralidad?

De los accidentes, prácticamente la gran mayoría. 

Pero no pueden desaparecer, porque eso es imposible. La perfección no existe.

Ahí está el caso del fallecido en Urente. Ese hombre estaba en un techo, ¿cómo se pudiera haber evitado? Lógicamente, si las claraboyas hubieran estado separadas para que no las pisaras, no se hubiera producido. Pero lo normal es que tú vas a una azotea a revisar las máquinas de aire acondicionado de unas instalaciones, y la pregunta es ¿tenías que haber mirado los otros? Pues sí, pero no es lo habitual. ¿Se pudo haber evitado? Pues sí. Si aplicas toda la prevención, prácticamente todos los accidentes desaparecen. ¿Habrá alguno? Pues sí.

En Estados Unidos y en Francia, incluso en España ahora también, cuando hay accidentes se investigan las causas. Lo que pasa es que aquí los sindicatos no quejamos de que esa investigación se hace siempre para ver quien es el culpable. ¿Qué pasa? Si la culpa es del empresario, le abres un expediente sancionador y una multa correspondiente. Lo que desde los sindicatos queremos realmente es que se haga una investigación técnica para evitar justamente que ese tipo de accidentes se vuelvan a repetir.

Ya a modo de curiosidad, ¿cuando fallece un empresario, sigue siendo accidente laboral?

Vamos a ver. Hace cuatro años si pagaban sus cotizaciones entraban en las estadísticas. Pero la mayoría no pagaban. Ahora, ya todos los empresarios, como casi todos son autónomos, si tienen un accidente, entran en el registro de los accidentes.

Es que en más de una ocasión, por ejemplo, en los accidentes con tractores, el conductor es el propietario de la tierra y no un asalariado.

Ya depende, porque si están fuera del horario laboral, no entra en el registro. Pero si están recogiendo cinturas, y hay trabajadores y un autónomo propietario sí entra en el registro. De hecho, ha habido jornaleros que han entrado por golpe de calor o por un infarto motivado por el calor. Hace años, en una finca cerca de Montalbán hubo un fallecido, pero estaba el calor por medio. Hubo otro en Lucena que le dio un infarto hace dos o tres años también, y ése creo que era autónomo y entró también en el registro.

"La temperatura era una reivindicación que veníamos haciendo los sindicatos luchando por la jornada intensiva en Córdoba. En 2006 fuimos pioneros y sacamos una guía técnica para prevenir los golpes de calor, que en 2023 se reconoció oficialmente y, por tanto, obliga a las empresas"

Su labor en Salud tiene que ir muy de la mano de las ramas del sindicato, como Comercio o Construcción, ¿no?

Nosotros lo que hacemos es representar a las ramas que conforman el sindicato. Por ejemplo, en el Comercio saben, porque se les ha informado, sobre el Real Decreto 486/97, y saben que las temperaturas máximas eran de 25, y se incrementaron a 27, con lo cual los comercios tienen que estar climatizados y no pueden sobrepasar esa temperatura. Se les informa que el empresario está obligado a poner en marcha medidas, pero no es lo mismo trabajar a la intemperie que a trabajar en interior.  Esa información les llega también de CECO, pero vuelvo a decir que hay de todo como en la viña del señor, y hay empresas que cumplen, y otras que no. Pero se les puede meter mano, y, de hecho, en el comercio casi todas las tiendas tienen aire acondicionado, y no hay problema en ese aspecto.

Más vale, porque si no se les caerían los empleados como moscas.

Ya, ya. Además, ahora hemos tenido un mes de mayo caluroso. Y el último invierno, que es verdad que tuvo días de mucho frío, en comparación a otros inviernos ha sido de menos frío. Vamos hacia una cierta tropicalización.

Exacto. Y eso implica que habrá que adaptarse en materia de medidas preventivas, ¿no?

En absolutamente todo. Aparte de lo preventivo, eso implica que habrá que adaptar también nuevos cultivos, habrá que adoptar nuevas condiciones a nivel de productividad del campo... Estamos viendo lo del virus del Nilo con especies invasoras tropicales... Estamos viendo que los veranos se están ampliando hacia el otoño. Pero la Ley 4/2023 del 11 de mayo te dice que cuando hay alertas por calor establecidas por agencias oficiales, como la Aemet, el empresario está obligado a adoptar las medidas necesarias para evitar el efecto.

El 4/97 se habla de lugares, de puestos de trabajo y, además, de temperatura en espacios cerrados. La de 2023 se refiere a los trabajos exteriores. Lo de la temperatura era una reivindicación que veníamos haciendo los sindicatos luchando por la jornada intensiva en Córdoba y en el año 2006 fuimos pioneros y sacamos esa guía técnica para prevenir los golpes de calor. Y ya en el año 23 eso se reconoció oficialmente. Por tanto, las empresas están obligadas.

¿Aunque la alerta sea en otoño?

Aunque sea en otoño. Si hay una alerta las tiene que adoptar. Y si no la adoptan, vuelvo a decir que hay un peligro para los trabajadores porque las aseguradoras se buscan las vueltas, pero al empresario le pueden caer sanciones penales y por incumplimiento. Eso es fundamental, y la ventaja que tenemos nosotros es que cualquier pacto o acuerdo en materia de prevención de riesgos laborales tiene rango de ley. Eso es sagrado. ¿Que se incumple? Se sanciona y ya está. ¿Que el empresario incumple? Pues verá usted, ya no es un incumplimiento por convenio colectivo, y les puede acarrear sanción por la vía penal y por la vía civil, y la civil implica pasta, que al empresariado es lo que le duele. Y es una manera de que se cumpla con la prevención, que le interesa al empresario y le interesa la trabajador.

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