ENTREVISTA. ALFREDO PICAZO, CINEASTA Y MÚSICO

"La escuela de cine debe ser un templo de debate donde maestro y alumno confronten al mismo nivel"

El joven cineasta baenense Alfredo Picazo
photo_camera El joven cineasta baenense Alfredo Picazo

Nadie puede dudar a estas alturas que 'Los restos del pasar', de Luis Soto Muñoz y Alfredo Picazo, película que contó con el apoyo de la Diputación de Córdoba dentro de la marca 'Córdoba de Cine', ha gustado, y mucho, al público, y no sólo a la crítica, que se ha deshecho literalmente en elogios. Es una historia, un cuento híbrido entre la ficción y el documental, que se ha abierto paso, con su manera lenta de narrar, en un mundo plagado de urgencias visuales, y ha encontrado su hueco para establecerse y asombrar.

La película, porque es una película y no un documental, narra la infancia de Antonio durante la celebración de una Semana Santa de Baena, que en. lavada real fue muy especial, al ser la primera celebrada en ese municipio del Guadajoz-Campiña Este tras la pandemia de la Covid. Y si el público local le dio. el visto bueno, 'Los restos del pasar' podría alzar el vuelo en un recorrido por premios y reconocimientos muy largo.

Ha obtenido el Premio Fipresci al Mejor Largometraje (Sección Oficial Competición Tierres en Trance), el Premio AMAE al Mejor montaje de película española a Rafael Cano y la Mención especial a mejor película española en el LXI Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX); participó en XXII Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria (LPA Film Festival); obtuvo el Premio a Mejor Película en la Sección Panorama Andaluz del XXI Festival de Cine Europeo de Sevilla; consiguió la Mención especial del jurado de la competición nacional en el XXI Festival Internacional de Cine de Madrid (DocumentaMadrid); participó en los estrenos híbridos del Festival Internacional de Cine & Cultura Entrelazada de Madrid (Rizoma); logro la Nominación a Mejor Dirección de Cine en en los XXXVII Premios Asecan del Cine Andaluz; tuvo su Nominación a Mejor Dirección y a Mejor Película en los Premios de Cine Independiente Blogos de oro.

Además, y todo hay que apuntarlo, fue seleccionada en Semilleru-LAB, del Festival Internacional de Cine de Gijón en 2022, obteniendo como galardones el OpenECAM, con reconocimiento a la excelencia en la (post)producción y el Mecas Del Mercado Internacional de Cine Casi Hecho del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, para la difusión del proyecto.

A eso se añade que fue  uno de los  cuatro proyectos seleccionados por el ICAA e ICEX, junto con Zinebi y el FICX, para representar a España en Cannes Docs. durante el Marché du Film del Festival de Cannes en 2023.

En fin, un palmarés impresionante que no puede dejar indiferente a los y las amantes del cine.

En esta ocasión, y para conocer un poquito más el proyecto, hemos hablado con Alfredo Picazo, quien ahora se ha sumergido en su otra faceta artística, la musical, pero que no puede evitar relacionarla con el mundo de las historias audiovisuales. Es director, realizador y colorista. En 2019 dirigió junto a Soto Muñoz el mediometraje 'Buona Novella' y el cortometraje 'Apollo'. También con Luis se encargó de la dirección de fotografía del mediometraje 'El Cuento del Limonero'.

En su filmografía personal destaca 'Cuando se hundieron las formas puras', ambientada en la Guerra Civil española y con un protagonista muy especial. Obtuvo el Laurel a Mejor Cineasta Debutante en el XV Festival de Cine Independiente de Montreal

Y, por cierto, no es que vaya disfrazado para llamar la atención. Viste así, con cierto aire de los años 40, con trajes de sastre, porque le gusta. Así de sencillo.

El joven cineasta baenense Alfredo Picazo, junto a Luis Soto,en Fitur
El joven cineasta baenense Alfredo Picazo, junto a Luis Soto,en Fitur

Están arrasando con la película, y es una temática difícil para que triunfe en el cine. ¿Cómo lo han conseguido?

Nos hemos llevando una sorpresa realmente, porque creíamos haber hecho una cosa muy de nicho y nuestra principal preocupación era lograr el respeto en primer lugar del pueblo. Ni que decir tiene que el estreno en Baena fue de los estrenos en los que más nervios teníamos y para nosotros el éxito popular que tuvo en el pueblo de Baena ha sido para nosotros el premio. El de verdad, el que para nosotros pesa.

Lo demás pues bueno, persiste en la historia, pero no deja de ser algo que para mí, quizá, no prevalece tanto. El reconocimiento y el respeto llega cuando una obra artística sobrepasa al artista, trasciende y deja algo, una enseñanza, un conocimiento, una reflexión y cuando eso se convierte en popular, ya sea por un reconocimiento o simplemente por conocimiento, pasa a ser del pueblo. Entonces en ese momento yo creo que es casi el momento en el que Luis Soto y yo nos volvemos inmortales por haber hecho esto para el pueblo y eso, al menos para mí, es el premio número uno.

¿Cómo han intentado transmitir la Semana Santa de Baena? ¿De qué manera para que entre por los ojos y para que la gente vea la película?

Primero tomamos una decisión un poco rompedora, que era aplicar el blanco y negro a una Semana Santa que es súper, súper colorida. Aplicando el blanco y negro nos focalizamos en primer lugar en un ejercicio casi de época, sin mojarnos en ningún momento en qué época estamos y segundo también en un ejercicio de atención. La Semana Santa es una sobreestimulación. Las ropas, los colores, las túnicas, ¡todo!, el humo, los olores.

Si de ese gran abanico de estímulos, eliminamos unos pocos, como podían ser los colores, nos centramos en la historia, y es ahí donde nosotros, como directores y ejecutores de la pieza, usamos a la Semana Santa como telón de fondo para guiar una historia más sensible, más sentimental, con una narrativa más profunda que es la historia de amistad que se forja entre Antonio y Paco Ariza, el pintor, y cómo eso evoluciona hacia un despertar de conocimiento y de sabiduría en el niño, como es el enfrentarse o afrontar la muerte y la pérdida de un ser querido y darse cuenta de que cómo sucede en la Semana Santa no es igual, sino que no hay una resurrección.

Pero para que quede claro de una vez por todas, es película, ¿no? No es documental, ¿no?

La gente lo encapsula dentro de documental y a nosotros eso nos ha abierto muchas puertas para que nos reconozcan en otros festivales, pero la verdad es que nosotros la rodamos como una ficción.

¿Qué ocurre? Pues que realmente la Semana Santa hay que rodarla como sucede y hay un ejercicio documentalístico que tienes que respetar, porque no puedes intervenir la Semana Santa, una cosa plenamente sagrada, y recrearla quedaría falso. Entonces, como tiene todo ese empaque documental, la gente, a la hora de generalizar, antes de verla lo incluye en el género documental, pero en el momento en el que la gente sale del cine la gente sabe que es una ficción, es una película.

El joven cineasta baenense Alfredo Picazo
El joven cineasta baenense Alfredo Picazo

¿Y han tenido facilidad para rodar? La Semana Santa es un tanto complicada para acercarse a plasmarla en imágenes sin que haya determinadas personas a las que eso les pueda molestar.

No. Es verdad que había mucha gente. Fue una Semana Santa después de la Covid, la primera después de la pandemia, por lo tanto yo vi a Baena relucir. Si te digo que a la gente le brillaban los ojos es porque le brillaban los ojos, porque era una apertura, un nuevo respirar.

Entonces, todo ese fulgor se notaba en el público, en la gente, en las calles. Pero nosotros íbamos con unos petos, emitimos una comunicación desde el Ayuntamiento para que todo el pueblo estuviese enterado de que iba a tener lugar un rodaje. Se hizo un casting, y la gente era conocedora de lo que íbamos a hacer.

Entonces, ¿la ciudadanía de Baena participó también en la película?

Sí. Pedimos que la gente enviase por correo historias, anécdotas de la Semana Santa que nos pudiesen servir a nosotros como inspiración para volcarlo en la película. Y eso, al mismo tiempo, fue una estrategia de comunicación porque la gente se dio cuenta de que iba a suceder algo aparte de la Semana Santa, durante la Semana Santa. Era llegar a los pasos y poder ponernos delante del paso y que la gente nos abriese camino sin ningún problema, la verdad.

Por lo que ha dicho había también actores en ese público. ¿Y el resto?

Sabían perfectamente que no tenían que mirar a la cámara y cuando a alguien se le escapaba y miraba, pues eso no se ha montado.

Es que eso también es un poco complicado.

Muy complicado.

Ahora mismo, ¿a cuántos premios están aspirando?

Bueno, el siguiente festival al que vamos es a un festival en el Norte de Italia. No te sabría decir dónde exactamente. Y ése creo que será de los últimos festivales, a no ser que consigamos colocar la película en el Festival de Los Ángeles. Eso serían dos recorridos internacionales que estaría interesante lograr.

Pero los premios han sido poder entrar en Cannes con la película. Hemos ido a Gijón, donde nos llevamos tres premios. Hemos estado en el Festival de Las Palmas de Gran Canaria, en Documenta Madrid. En el Festival de Sevilla se llevó el premio a Mejor Película Andaluza. Puedo seguir enumerándote, pero de memoria no me lo sé. Creo que eso ha sido lo más interesante. Básicamente. También hemos conseguido nominación a los premios Feroz, presentamos la candidatura a Los Goya, porque ya teníamos opción a presentarla, y nominación a los premios Asecan, que se han celebrado en Sevilla.

Hablemos de proyectos de futuro. Porque cuando uno pone de inicio el listón alto, ya es complicado seguir el mismo ritmo.

Muy difícil.

El joven cineasta baenense Alfredo Picazo
El joven cineasta baenense Alfredo Picazo

Por eso le digo. ¿Qué tienen en mente?

Soto, como director individual, creo que tiene otro proyecto de largometraje entre manos. Y yo llevo tres años, al mismo tiempo que hacía la película, haciendo un álbum musical.

¿Un qué?

Un álbum musical. Que tiene en su parte más formal y visual una historia narrada por episodios, que cuando se termine de presentar el álbum completo, los espectadores y los oyentes podrán unir los lazos y conformarán una especie de cortometraje, historia más larga, basada en la historia del álbum. Y ahora estoy involucrado en la música. Yo hago música desde hace muchos años, y bueno, es un apartado de mí que me gusta dar a conocer para que también se sepa que ahora estoy, no apartándome del cine, pero sí volcando los conocimientos del cine en esa música que estoy haciendo.

Y viceversa.

Y viceversa. Exactamente.

¿Viven ustedes en Baena?

Ya no. Ya vivimos en Madrid. Desde hace seis años.

Entonces el proyecto lo han concebido en Madrid, no en Baena, ¿no?

Se rodó allí.

Sí, vale, pero pensar en ponerlo en marcha fue en Madrid.

No, fue en un coche camino a Valencia.

¿Tienen ustedes formación cinematográfica?

Sí.

El joven cineasta baenense Alfredo Picazo
El joven cineasta baenense Alfredo Picazo

¿Dónde han estudiado?

Estudiamos los dos en la Escuela Universitaria de Artes TAI, ahí en Recoletos. Pero, bueno, al fin y al cabo una escuela no deja de ser una escuela, y a lo largo del tiempo empezó a diferir bastante con los pensamientos y con la comercialización que se ha tenido de aprovechar que hay un 'boom' del audiovisual para sacar dinero, aún a costa de dejar de enseñar hasta cierto punto.

Cuando se mete de por medio un plan de estudios, el cine y la enseñanza del cine, que tiene que ser, para mi gusto, estricta, pierde mucho peso. Pero tenemos esa formación. Por ejemplo, asignaturas como historia del cine, nos han marcado y nos han servido mucho. Eran clases más divulgativas, más de foro, más de debate. Para mí la escuela de cine tiene que ser un templo de debate, como aplicó en su tiempo Sócrates. Llegará un punto en el que el alumno no supere al maestro, sino que puede confrontar su punto de vista al mismo nivel.

Las reglas en el cine y en el audiovisual se rompen; conforme pasan los años se crean nuevos estilos, se crean nuevos lenguajes. Y creo que imponer es un error y es una doctrina que debería de quitarse. Lo único que se debe de imponer es el conocimiento de la historia del cine, para ser un empollón realmente en la materia. De modo que, con esos conocimientos como. base, tú puedas desarrollar un punto evolucionable hacia el que poder viajar. Si cojo algo de aquí y de allí, de tal o cual época, a lo mejor acabo creando algo original.

Dejando huella a su manera.

Claro. Y, sobre todo, nunca te confundirán diciendo "estás copiando, estás imitando el estilo de...". Porque tú puedes sorprender a la persona y decirle. "No, no, es que esa persona a la que tú dices que copia, en realidad se inspira, que no es lo mismo, está haciendo un tributo a...".

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