ENTREVISTA. ELENA HORCAS, PRESIDENTA DE LA PLATAFORMA CORDOBESA CONTRA LA VIOLENCIA A LAS MUJERES

"Si la infancia se educa ya en la violencia sexual, qué​ nos deparará el futuro si no le ponemos freno ahora"

Elena Horcas, presidenta de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres
photo_camera Elena Horcas, presidenta de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres

Cada vez que hay un avance en los derechos de la mujer hay una reacción contraria desde la sociedad patriarcsl que presiona con todas sus fuerzas para minimizar sus efectos. Y más aún tras la llegada de Vox a las instituciones.

En opinión de Elena Horcas, presidenta de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres, se trata de un proceso cíclico que coincide precisamente con la situación actual, después de los avances experimentados en la Ley de Sólo Sí es Sí y la Ley Integral.

Aún así, espera que la presencia hoy en la manifestación por el 25N sea masiva, porque hay motivos de sobra para salir a la calle a visibilizar una lacra que sigue avanzando con fuerza alimentada por los bulos que pululan por la red de redes y por las redes sociales. En esta entrevista se intenta arrojar luz algo de luz sobre esos motivos y sobre las posibles soluciones.

Elena Horcas, presidenta de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres
Elena Horcas, presidenta de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres

Aparte de por motivos obvios, por el mes en el que estábamos, esta entrevista tiene su origen en lo que comentó su compañera, Magdalena Sánchez Armenta, en el pasado Pleno municipal de Córdoba, pidiendo no ya nuevas medidas contra la violencia machista  sino que se cumpla con las mociones ya aprobadas. Preocupa,  porque da la sensación de que los compromisos con el feminismo se quedan en mero papel mojado. No sé​ si es una sensación mía que usted puede no compartir...

Sí, sí. Sobre todo tú ten en cuenta que en pleno 25 de noviembre se ha convocado un Pleno extraordinario sobre los Presupuestos. Eso ya expresa qué poca sensibilidad hay para que un 25N, Día Internacional contra la Violencia de Género, se utiliza para hablar sobre presupuestos. Es una señal de que esto no es ninguna prioridad política, ni ningún compromiso, ni nada. Es que hay un montón de mociones guardadas que no se han llevado a cabo. Ahora, sí es verdad que se ha iniciado ahora, por ejemplo, el protocolo contra las agresiones sexistas, que lo llevamos pidiendo hace ya algunos años. Son como propuestas en segundo plano, por si da tiempo a cumplirlas, y no se toman con la urgencia con la que se tiene que tomar.

También, y está dentro de la moción nuestra, aunque no es del ámbito del Ayuntamiento de Córdoba, pedimos la creación de los centros de crisis 24 horas, que es para atender a mujeres que sufren agresiones sexuales y que tienen de caducidad hasta diciembre. Es decir, tienen un tiempo límite y más allá de diciembre ya se incumple la normativa que establece que todo territorio tiene que contar con uno de esos centros, establecido por la Ley del Sólo Sí es Sí. En Córdoba, todavía no existe un centro de crisis de 24 horas.

¿Y en el resto de Andalucía?

Ese dato lo desconozco. Creo que en algunos sí. Creo que en Huelva circula un vídeo sobre que todavía no se habían instalado tampoco allí, pero no sabía decirte. Entonces, esto se une con el dato de que la violencia sexual ha aumentado un 40% y los menores están accediendo a la pornografía desde los ocho años. Es decir, un niño de ocho años no te va a buscar un vídeo pornográfico con tal título, pero es que le está llegando a través de los stickers, a través de los móviles que utilizan de las familias, por mucho que tenga protección, y de miles de maneras que la industria sexual introduce a través de un montón de algoritmos. Incluso con las palabras, donde, por lo visto, la industria sexual compra palabras a través de Internet, y si tú, por ejemplo, pones 'culo', que es una palabra que llama mucho la atención a la infancia, te pueden salir ya vídeos de publicidad pornográficos.

Entonces, con todo este contexto, no se están tomando medidas urgentes. Porque esto lo estamos hablando ahora, nos estamos echando las manos a la cabeza, pero es que vamos a pensar en el futuro. Si esta infancia -porque ya no es adolescencia- se está educando en esa violencia sexual, qué​ nos deparará el futuro cuando no le estamos poniendo ningún freno.

Y yo sigo preguntando todos los años lo mismo: ¿Qué se puede hacer?

Primero, coherencia y un posicionamiento muy claro, sin titubeos. El problema es qué les vamos a pedir a representantes o a ciertas organizaciones que no creen en la violencia de género, que ya está en las instituciones y por lo tanto votan, se toman en cuenta, se meten en acuerdos para dirigir una política pública en igualdad, y esa falta de sensibilidad intrínseca. Que esto no sea poner el balcón morado, ni encender las luces moradas, ni aprobar una moción y guardarla en el cajón, sino que esto tiene que ser un compromiso real de sensibilidad de conocer realmente por lo que pasan la mujeres víctimas de violencia de género, estar en continua coordinación y comunicación con esos centros que atienden también a la mujer en situación de violencia de género, que en Madrid se han puesto en huelga, ¡cuidado!

¿Y eso?

Por la situación que están pasando debido a la empresa que lleva la atención a mujeres víctimas.

¿Es una empresa privada o qué?

Exactamente, es una externalización. Entonces, si no cuidamos ni los recursos que atienden a mujeres víctimas de violencia de género, a las profesionales, de qué estamos hablando. ¿Por qué hemos metido en una moción el protocolo contra las agresiones sexistas? Porque conocemos la realidad de Córdoba. No sé si te acuerdas de un caso que pasó en el Soho de una sumisión química que se denunció, y aquí no existe ningún protocolo contra las agresiones sexistas, como pasa por ejemplo en Barcelona, cuando sucedió lo de Dani Alves. Son cosas pragmáticas, realistas, de cuando ocurre algo, cómo se debe de actuar. Entonces, conocer la realidad es lo que les falta a aquellas personas que elaboran políticas públicas en igualdad.

¿Y no será también un problema de que la sociedad es como si lo hubiera asumido, como si lo hubiera normalizado, como si ya se hubiera relajado? Lo digo, porque hace unos años la participación en las manifestaciones por el 25N eran más masivas que ahora y cada año va disminuyendo. Quizá la llegada de la ultraderecha, a través de Vox, esté causando este tipo de efecto.

Pero luego tú le preguntas a la gente, y saben perfectamente lo que es la violencia de género. ¿Qué pasa? Que ahora estamos en una fase de crecimiento de bulos constante, que también suponen un pensamiento para nada crítico, ni para nada reflexivo, ni para conocer una cierta realidad. Que eso también es una sociedad que se está formando. Tú me dices esto, pero ahora yo te creo un bulo con lo contrario, y eso es lo que me creo porque así no tengo ni que luchar, no tengo que salir a la calle. Y es que es un problema de la sociedad actual de que nos están enseñando a no pensar. Es generar pereza mental. Tú te creas una mentira no para que no se crea eso, sino para que no te creas nada.

Nosotros vamos a los talleres y ya el alumnado se ha sacado sus datos de cuántas denuncias falsas hay; va súperpreparado ya. Yo creo que es que siempre ha sido cíclico en la lucha feminista: Cuando se ha avanzado en los derechos de las mujeres, a través del avance del feminismo, siempre ha habido una reacción patriarcal. Y creo que lo que estamos viviendo ahora, más que una normalización, es una reacción patriarcal, porque se han conseguido avances en algunos derechos, en la actualización de la Ley Integral, o en la definición de la violencia de género, o con la de la Ley del Sólo Sí es Sí, donde ya se puede constar como delito algo que antes no lo era.

Por tanto, ahora lo que está sucediendo es la reacción patriarcal, sumado a esa inactividad de la sociedad, que no sale a la calle ni por la sanidad pública, ni por la educación pública... Y con la violencia de género, que es una cuestión que afecta al 50% de la ciudadanía, pero que hay otro tanto por ciento que puede ser señalado, incluso aquellos que se consideran feministas, la gente se va a posicionar incluso menos.

Hemos entrado también en que las mujeres estamos creando la historia a través de nuestros relatos. Cosa que antes no porque el patriarcado ha creado ese silencio colectivo. Pero ahora estamos hablando, y ahora podemos decir que cualquier hombre puede ser un agresor, ya sea político, ya sea un buen padre de familia, como le pasó a Gisèle Pelicot, a la que todos los hombres que la violaron en su casa eran bomberos, jueces, periodistas... ¿Tú que te has educado en un patriarcado te vas a unir a algo en el que puedes salir señalado? Lo que falta es valentía para unirse a esto, porque permite tener una vida digna al 50% de la ciudadanía, que son las mujeres y que son sus derechos humanos.

De todas formas, vamos a poner pie en tierra. ¿qué hay que hacer en Córdoba? ¿Qué medidas se tienen que aplicar? ¿Qué es lo que falta por hacer?

Pues, mira, falta parque público de vivienda, porque una de las necesidades que las mujeres piden una y otra vez es que si quieren salir de una situación de violencia de género y no tienen a dónde irse, cómo van a salir de esa situación de violencia de género.

Buena pregunta.

Por lo tanto, la Ley Integral ya establece que las mujeres en situación de violencia de género tienen prioridad al acceso de viviendas sociales. ¿Qué pasa? Que no hay viviendas sociales. Si no hay viviendas sociales y los recursos de atención y protección a las mujeres son cada vez más escasos, ¿cómo podemos decirle a una mujer que puede salir de su casa y huir del maltratador? Si es que esa noche tiene que dormir en algún sitio. Dependiendo de la situación y la emergencia pueden tener los recursos o no, pero que si los recursos son escasos, a veces es que no hay ni sitio.

¿Y esos recursos en algún momento fueron abundantes?

Eso ya no sabría decírtelo yo, porque no estoy trabajando en esos centros. Pero sí te puedo decir con claridad que actualmente no responden a la necesidad de las mujeres y tienen que establecer una prioridad. Segunda cuestión, vamos a hablar de las mujeres que utilizan otro idioma diferente al español; no hay un sistema de traducción cuando una mujer que sufre violencia accede a los servicios sociales, a los servicios sanitarios o a los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia de género donde necesita una traducción. ¿Cómo esa mujer que no puede expresarse en castellano puede ser atendida? Porque estos casos son los que nos estamos encontrando también en la Plataforma, con una situación tan sensible que es algo que no le puede relatar a cualquiera.

Profundice un poco en el protocolo contra la agresión sexista. No hay, ¿verdad?

Bueno, no hay protocolo en Córdoba. Ahora hemos leído una noticia de que van a iniciar el protocolo contra la agresión sexista a raíz de que lo hemos introducido dentro de las mociones. Y, como ya estamos cansadas de que se aprueben mociones y no se haga nada, estamos insistiendo. Hemos hablado de plazos, pero, sinceramente, no creo que se cumplan. Vamos a elaborarlo. Ya se ha producido una primera reunión para establecer los primeros pasos para este protocolo.

Cuando estamos ante una situación de violencia de género, lo más primordial es el protocolo. Es la coordinación, la organización, la protección de la víctima, porque en cualquier paso de éstos hay una desprotección total. Y ya que estamos hablando del protocolo, otra de las necesidades es que éstos se implanten dentro de los centros educativos y que el profesorado esté formado. Nos hemos encontrado casos en los que, cuando el propio alumnado expresa una situación de violencia de género, los centros no saben en muchas ocasiones cómo actuar.

A efectos prácticos, eso es lo que expresa un protocolo: Los pasos que hay que dar, ¿no?

Los pasos que hay que dar con toda seguridad para que no se dé ni un paso en falso, porque puede provocar una verdadera desprotección. Y saber estar coordinado con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado: Si tengo que llamar a tal o cual profesional, si cuando sufro una agresión sexual y asisto al sistema sanitario allí me tienen que hacer todo tipo de pruebas. Todo lo que sea un protocolo es fundamental para proteger a la víctima y que no se vea en ningún caso desprotegida.

¿Y hay diferentes protocolos? ¿Está el protocolo sanitario, el policial, el de los funcionarios, o todo hay que unificarlo? ¿Cómo va eso?

Pues es diferente. Pero es que en todos los protocolos tiene que haber una coordinación y depende mucho de dónde se origina esa violencia. Por ejemplo, si se da una agresión sexual, dentro de los protocolos de agresión sexista, primero hay que llamar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, luego ir al centro sanitario para hacerse las pruebas y todo ello. Toda la coordinación de los diferentes profesionales es esencial y va a tener que ser la misma.

Eso sí, se requiere formación para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. A la hora de proteger a las mujeres, qué pasos se ha de seguir y qué procedimientos. Es verdad que aquí en Córdoba, por ejemplo, tenemos muy buena experiencia con la Policía Local, porque hace un trabajo bastante bueno. Es más, nos informan, se comunican con nosotras y estamos en coordinación.

Pero sí vemos deficiencias en otros cuerpos, donde en muchas ocasiones no se ha seguido este protocolo del que hablamos y, por lo tanto, eso demuestra una falta de formación. Pero no me refiero a una formación de equis horas, sino a una de continuidad y compromiso a lo largo del desarrollo de su trabajo.

Lo ha comentado antes, y todos los años se incide sobre el tema, pero sigue sin haber avances, y es es el tema educativo en los colegios. ¿Cómo introducir este problema en la educación? ¿Hace falta una asignatura al respecto? ¿Qué?

Yo soy maestra de infantil. Y hay muchas posibilidades de introducir la igualdad dentro del contenido que se va a impartir, sin ser una asignatura aparte. Bueno, está la asignatura de Valores, que se utiliza cada uno como sea; no hay nada dictaminado. Sí es verdad que la educación es importante, pero ahí también entramos en la formación del profesorado. Actualmente nos estamos encontrando con mucha dificultad para realizar los talleres en los centros educativos, donde algunos han tenido denuncias de padres, que sabemos todos cuál es el origen que tiene todo esto.

Pero es que incluso el profesorado, a la hora de realizar la programación de igualdad, se encuentra con bastantes obstáculos, porque ya es un tema sensible, un tema de derecho humano, que si tú quieres trabajarlo, hay que hacerlo con cuidado. Yo creo que ahí el papel del profesorado es muy importante, porque es el que tiene que empezar a formar y a hacer pedagogía también a las familias. A día de hoy nos avala la normativa de que eso lo tenemos que trabajar sí o sí, porque lo establece la Consejería de Educación actualmente. Yo temo que eso se pueda cambiar.

Pero tenemos que hablar con las familias,  y, por parte del profesorado, plantarnos y posicionarnos, con una idea clara de que esto es la vida digna de las mujeres y que nadie puede sufrir la violencia por el simple hecho de ser mujer.

Por tanto, algo se está haciendo entonces, ¿no?

Se pueden hacer talleres, pero tienen que estar avalados por el equipo del centro educativo. Pero ahí es donde surgen ya las dudas. Muchas compañeras que han querido iniciar talleres y empiezan a encontrarse con las trabas. Les dicen: ¿Esto es para esas edades? ¿Y aquí las familias no tienen al que decir? Eso antes no pasaba.

¿Pero no se trata solamente de hacer ver que somos iguales?

Claro, exactamente.

Entonces, ¿qué problemas hay?

El problema que hay son los bulos: Somos las mujeres feminazis que queremos estar por encima del hombre, las mujeres que nos queremos quedar con todo y las mujeres que ahora, por querer acostarme contigo, tengo que firmar un documento. Es que esas barbaridades son las que se han escuchado.

Sí, pero yo me refiero a que incluso habría que ir más al origen del problema, dejando al margen las consecuencias de haberse educado en un sistema patriarcal. A un niño o niña se le tiene que hacer ver esa igualdad con toda claridad.

Se te olvida que estamos en una sociedad patriarcal, donde ese padre y esa madre se han educado patriarcalmente. Y donde tú puedes tener todo el discurso feminista que quieras en la calle, pero que cuando tú llegas a la casa, quien se pone a cocinar, quien se pone a limpiar y demás, seguro que es la madre. Porque a día de hoy el reparto de las tareas del hogar también son diferentes. Entonces, por mucho que avance la sociedad, el patriarcado es el patriarcado y está utilizando su estrategia para que eso se siga manteniendo. Yo no lo veo tan fácil como señalar a la educación de la familia, que sí es importante, pero muchas veces nos olvidamos que estamos en esta sociedad patriarcal donde todos y todas nos estamos desarrollando y educando y formando.

Que también ahí está la formación a la familia, ya que hablamos de formación, que también se podría gestionar por parte de estos centros educativos, si éstos están convencidos de que hay que formarse en esto.

Me da la sensación que no lo están.

Pues claro. Cada vez hay más agua tibia sobre trabajar la igualdad, porque a ver a quién vamos a hacer sentir mal, cuando el 40% de la violencia sexual que ha aumentado ha sido en adolescente.

Y, además, adolescente muy cercanos a la edad de la infancia.

Exactamente. Entonces esto es como algo contradictorio. El profesorado que tienes que hacer conocimiento de la realidad, transformarla. Pues ya nada. Parece más importante no herir que luchar contra esta realidad.

Y vuelvo a preguntar si eso ha sido a raíz de la llegada de la ultraderecha a las administraciones.

Totalmente. Y que generan también esos bulos como para perpetuar toda esa realidad falsa, más aún. Y otro problema que nos estamos encontrando también, hablando de menores, para que veamos cómo todo esto está enlazado una cosa con otra: El Código Civil pone que se tiene que suspender el régimen de visita a padres que están en proceso de denuncia por violencia de género. Los últimos datos que nos dio la asesora jurídica fue que esa suspensión del régimen de visita fue de un 0,7%. Es decir, esa infancia está pudiendo tener una relación con ese padre que ha maltratado a la madre y está generando unas relaciones totalmente de violencia. Y a ese niño se le está educando en eso. ¿Y esto por quién está permitido? Por las instituciones; está siendo permitido por la justicia, porque se basan en ese supuesto interés superior del menor, que no sé yo en qué sentido puede ser avalado eso.

Por eso decimos que no todo es la familia. Incluso el sistema patriarcal también entra en este juego de esa complicidad, de cómo se está generando esta perpetuación de la violencia de género, y también esa educación que puede llegar por la violencia digital, que es otro tema en el que también hay que tocar.

¿Qué esperan para este año? Siendo prácticos: ¿Esperan una participación masiva en la manifestación?

Pues mira, nosotras esperamos que siempre haya más que otro año, porque cada vez que pasa más tiempo y la situación sigue igual, más urgente tiene que ser salir a la calle y movilizarse. La Plataforma está organizando esta actividad y esta manifestación desde la asamblea de julio pasado. Por lo tanto, la movilización de las organizaciones que forman parte de esta Plataforma vienen ya calentando desde entonces. Y ahora actualmente, con las actividades que se están haciendo, con el Árbol de las Mariposas, que se están instalando en cada barrio y demás, se está teniendo un gran movimiento previo al 24 de noviembre.

Y lo que nosotras hacemos es difundir la importancia de manifestarse. Manifestarse supone posicionarse, y si se está en contra de la violencia de género, supone defender estas causas a través de las actividades. Y de la provincia, porque la mayoría de las asociaciones son de la provincia y el trabajo que se hace en esta Plataforma es provincial, nos han confirmado que vienen 18 autobuses y dos coches particulares de pueblos.

Por lo tanto, tenemos una gran asistencia por parte de los pueblos, gracias al trabajo del asociacionismo. Y esperamos que se una la mayoría de la gente si realmente quieren alzar su voz contra la violencia machista y no es un simple posicionamiento pasivo.

¿De dónde vienen los autobuses?

Vienen de Villa del Río, Hinojosa del Duque, Villaralto, Villanueva de Córdoba, La Rambla, Aguilar de la Frontera, Fernán Núñez, Montemayor, Fuente Palmera y Doña Mencía, Castro del Río, Posadas, Nueva Carteya, Almodóvar del Río, Pedro Abad, Peñarroya, Montoro, Bujalance, Hornachuelos, Pozoblanco, Montilla y Adamuz.

Llama la atención la ausencia en esa lista de Lucena y Puente Genil, que son la segunda y tercera población más grandes en habitantes, respecticamente.

Estos autobuses están incluidos en la moción que presentamos en toda la provincia. Ahí instábamos a los ayuntamientos a fletar autobusespara que las asociaciones de mujeres se unieran a la manifestación de la capital, para que sea una general, en vez de hacer una en cada pueblo. Hay pueblos que han aprobado la moción y no ponen autobús porque dicen que no se llena -habría que ver el trabajo previo que se hace para eso- y otros que estiman que las mujeres se organicen para eso. Es un compromiso facilitar esos autobuses y muchas veces lo que les falta a las instituciones es comprometerse a fondo.

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