El alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), ha señalado hoy que el trazado actual de la Ronda Norte por la Avenida de la Arruzafilla "es el idóneo y el que tiene sentido", y, aunque cambiarlo es una solución que seguramente a nivel técnico sería viable para salvar los importantes restos arqueológicos que han aparecido, generaría problemas más allá de la ingeniería: "Choca con que vuelve a acercarse a las viviendas y no tendría sentido; como tampoco lo tiene que generemos el mismo tráfico que hay ahora o que lo desplacemos al Norte, donde hay un parque, el del Canal, que forma parte del sistema general del Plan General" de Ordenación Urbana.
Para Bellido el trazado actual, que es un todo con el ya realizado en el Distrito Norte y cuenta con un amplio proceso participativo, mejora la calidad de vida vecinal al separar el tráfico de las viviendas de La Arruzafilla y cuenta con un cartel de servicios, tales como una zona verde intermedia y un parque. Sin embargo al realizar las catas se ha sacado a la luz un importante yacimiento arqueológico consistente en una basílica mozárabe de tres naves, con dos monasterios dúplices y un baptisterio.
Para Bellido, mover el trazado hacia el Norte, "cuestión con la que no estoy en absoluto de acuerdo", implicaría modificar el PGOU, pasando por todo el proceso pertinente, incluido el Consejo Consultivo, y "mutilar una zona verde" del sistema general. A cambio, el regidor ha dejado muy claro hoy que "nadie plantea la destrucción de los restos arqueológicos" y que se puede hacer compatible la conservación con el trazado.
¿Cómo? Mediante una modificación del proyecto técnico sobre el actual trazado. Eso permitiría hacer la obra y conservar los restos, y "ese es el camino que se va a intentar" desde la Junta. Una de las soluciones de las que ha hablado Bellido es modificar la cota del a Ronda y buscar la fórmula para compatibilizar la investigación de los restos y el inicio de los trabajos.
Como ha recordado el alcalde, inicialmente se planteó una depresión de la Ronda de 50 centímetros para que sirviera de barrera acústica contra el tráfico rodado, pero "si esa depresión se elimina, o incluso si hace falta se puede subir un poco la cota, podrían ser compatibles y aplicar fórmulas de conservación".
Además, ha indicado que la obra tiene dos partes muy bien diferenciadas: La propia Avenida de La Arruzafilla y la Glorieta del Hipercor, que ser va a soterrar, de modo que "los puntos de inicio bien pueden diferir para evitar también retrasos" en la ejecución, que estaba prevista para el próximo mes de octubre, pero está por ver cuándo comenzará realmente la obra.
Por otra parte, Bellido ha destacado que esta nueva situación descarta por completo la demanda vecinal de soterrar la Ronda. "Eso sí que es absolutamente imposible, porque es incompatible con los restos; no hay forma de hacerlo, no se puede soterrar porque entonces sí te los cargas", ha advertido.
En cuanto a la necesidad de proteger esos importantes restos de las inclemencias del tiempo en el otoño, el alcalde ha avanzado que se han mantenido ya conversaciones informales con la Junta en el sentido de que el Ayuntamiento, que es quien efectivamente ha llevado a cabo esas catas, pese a no ser competencia suya, podría cubrir los restos para protegerlos de las inclemencias climáticas si así lo requiere la Administración andaluza.