jueves 02.12.2021
Cordoba Hoy

SEBASTIÁN PÉREZ. COORDINADOR PROVINCIAL DE IU

"La Iglesia tiene todo el derecho a tener su propia actividad económica, pero con transparencia"

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba
Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba
"La Iglesia tiene todo el derecho a tener su propia actividad económica, pero con transparencia"

Lo mejor que podemos hacer en este caso es que el flamante coordinador provincial de IU en Córdoba, Sebastián Pérez, se presente al lector, y le preguntamos sin tapujos cómo se ve a sí mismo:

"Soy una persona normal, nacido en Córdoba, mi padre es de Peñarroya-Pueblonuevo y mi madre de Hinojosa del Duque; mi padre era profesor y mi madre ha trabajado siempre en casa y por circunstancias profesionales he tenido la suerte de vivir en muchos sitios, porque a mi padre le daban diferentes plazas y se movió por todo el país, desde Badajoz, Salamanca, Murcia...

"Ahora soy una persona más que vive en su barrio normal de toda la vida de mi pueblo. Estudié Ciencias Políticas y de la Administración en la Universidad de Granada, hice un Máster de Cultura de Paz y Conflicto y Educación y Derechos Humanos en la Universidad de Córdoba (UCO) y también tuve una estancia en el extranjero, por Erasmus, en un centro de Investigación Histórica en la Universidad de Perpignan y luego, como ha hecho mucha gente de aquí, fui un tiempo también a Francia a trabajar en una explotación agrícola.

"Me metí en política por transformar este mundo, que no me convenció nunca por las injusticias de la vida, y encontré en la izquierda, en el Marxismo, la lucha política en el movimiento obrero y la organización de la clase trabajadora las soluciones a intentar mejorar las condiciones de vida de la gente normal y corriente, de la clase trabajadora".

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba copy

¿Y cómo llegó a esa conclusión? ¿De dónde le vino?

Sobre todo porque en mi casa mi padre tenía bastante conciencia humanista mi madre también la tenía, y a eso se suma seguramente que tenga experiencias con una maestra, una gran maestra ya fallecida, que creo que me marcó. Nos hizo conocer el mundo, me ayudó a entender lo que estaba ocurriendo, lo que había ocurrido en el pasado. Además, ella lo vivió en sus propias carnes porque sus padres fueron víctimas del genocidio franquista, a su madre la asesinaron, y me enseñó a entender el mundo o, al menos, intentar entenderlo, me abrió los ojos a la injusticia que había y me hizo ver que había que aportar lo que uno tiene, lo que uno sabe y, sobre todo, lo que uno aprende para intentar cambiar las cosas.

También es verdad que mi formación intelectual académica va dirigida a intentar tener las mayores herramientas posibles para poder contribuir a cambiarlo.

"Una gran maestra ya fallecida me hizo conocer el mundo, a entender lo que estaba ocurriendo y lo ocurrido en el pasado y me abrió los ojos a la injusticia que había"

Nombra mucho a su padre. Se supone que fue una persona que le marcó también mucho.

Era profesor, y con él tuve varias estancias. Primero viví en Salamaca un año he vivido en Villanueva de La Serena, en Águilas en Murcia, en Badajoz capital, en Castuera y luego ya con 13 o 14 años me vine de forma definitiva a Hinojosa, que era mi puelo de siempre y el de referencia porque era al que veníamos siempre en vacaciones cuando acabab el curso escolar o en las Navidades. Después me fui a estudiar a Granada y luego me volví a Hinojosa y hasta hoy.

Se ha pasado una buena parte de su vida en La Serena pacense.

Es que mis orígenes casi todos son extremeños. Mis abuelos casi todos eran extremeños, unos de Campanario, otros de la Granja de Torrehermosa.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

Hablemos de política. ¿Usted sabe dónde se ha metido, no?

(Sonríe) Sí. Lo sé. Además lo asumo con responsabilidad, sé la responsabilidad que conlleva, pero lo asumo con las fuerzas y las ganas de contar con un equipo de gente, compañeros y compañeras, que queremos y vamos a iniciar una nueva etapa y con la confianza y necesidad de que tenemos que empujar para aplicar un cambio real en esta provincia, que tiene muchos problemas y que la gente normal y corriente y trabajadora, y familias trabajadoras, están sufriendo mucho, así que necesitamos transformarla.

Creo que para llegar a eso IU es la mejor herramienta para poder transformar la vida de gente, no sólo de esta provincia, sino a nivel estatal. Sabemos que la izquierda de Córdoba es fundamental paa explicar lo que es la izquierda de este país.

"IU es la mejor herramienta para poder transformar la vida de gente, no sólo de esta provincia, sino a nivel estatal"

Ha citado al equipo que tiene detrás o a su lado, mejor dicho. ¿Quiénes son? Hábleme de esas personas.

Bueno. Todavía falta que aprobemos la próxima colegiada provincial, que tiene que aprobarse en una coordinadora provincial. Pero actualmente ya hay compañeros y compañeras referentes como la parlamentaria andaluza Ana Naranjo; el portavoz de IU en la Diputación, Ramón Hernández, que, a su vez es diputado de Memoria Democrática y primer teniente alcalde en Almodóvar del Río; contamos también con la compañera Carmern María Ruiz, que es responsable del Área Interna del partido; con Juan Miguel Sánchez Cabezuelo, que es el alcalde de Carcabuey y, a su vez, representante de IU en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), y con mucha gente joven que se ha incorporado, porque hemos hecho una renovación importante, y también, a su vez, con gente con trayectoria histórica, referentes en su municipio y en sus barrios en lo político, en responsabilidades institucionales, como gente que son militantes de peso y referentes políticos y humanos en sus entornos.

Es, además, una candidatura muy diversa con gente del Norte y del Sur, Este y Oeste y llegando a Córdoba ciudad.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

¿Está ya completo? ¿Faltaría alguien más para rematarlo?

Ahora mismo tenemos la coordinadora provincial de 59 y ahora hay que presentar la colegiada provincia, que es el pequeño órgano un poco de dirección, que es el que tenemos que configurar, que todavía no está acabado.

Hablando de la provincia y de la capital, en las últimas municipales IU salió bastante bien parada a nivel provincial, donde no sólo se mantuvo, sino que creció, pero sigue cojeando en la ciudad califa. ¿Qué es lo que pasa?

Hay varias cuestiones. Primero hay una dinámica a nivel global que afecta mucho más a las ciudades que a los municipios, porque en éstos tenemos la capacidad de conocer a las personas de forma directa y eso influye muy mucho en relación a las políticas que hace Izquierda Unida o a los referentes políticos y humanos que presentamos en nuestros municipios, de conocerlos directamente, de saber que sus políticas mejoran directamente las condiciones de vida.

"En los municipios pequeños tenemos la capacidad de conocer a las personas de forma directa y eso influye muy mucho en relación a las políticas que hace IU o sobre nuestros candidatos y candidatas"

Y creo también que en las grandes ciudades la capacidad de influencia de los grandes medios de comunicación, que evidentemente son propiedad de quienes son, de bancos, de fondos de inversión, y nosotros desarrollamos una política radicalmente diferente a los intereses de las grandes multinacionales, de las grandes compañías. Y es verdad que la izquierda supone un dique frente a esas políticas del gran capital y creo que ahí lo hemos pagado.

Es verdad que también es importante que los ciclos políticos afectan mucho más a las ciudades que antes. Pongo un ejemplo: Hace tiempo era compatible perfectamente un ayuntamiento donde ganaba el Partido Comunista de España o ganaba Izquierda Unida y en los mismos meses ganaba el PSOE las elecciones generales. Si contemplamos el mapa último de las elecciones, o en la anterior, donde el Partido Popular sacó unos resultados que barrió en todas las ciudades del país, dudo mucho que fuese sólo por la capacidad de gestión de un alcalde o una alcaldesa y de su equipo de gobierno, sino de la capacidad del ciclo político y de las influencias que estaban más allá de la propia ciudad.

¿La política es algo matemáticamente cíclico?

Sí, claro. En la historia hubo ciclos políticos donde se sitúan más en unas tesis que en otras. Es evidente que hay una cuestión clave, y es que estamos nadando en un sistema económico capitalista y el capitalismo es una cuestión cíclica de subida de crisis y de expansiones.

Todos sabemos cuando llegan las crisis del capitalismo lo que pasa. Ahora mismo estamos inmersos en una de ellas a nivel global, y esa ola reaccionaria responde a eso. Igual que en los años 30 del Siglo XX, de las crisis del capitalismo respondieron y salieron con posiciones reaccionarias en toda Europa. Y ahora estamos en las mismas.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

Bueno, ha cambiado un poco la situación en comparación con el siglo pasado en que resultaron unas primeras décadas un tanto convulsas, con una guerra mundial incluida.

Seguro que sí. Pero ahora hay posiciones reaccionarias o comentarios que serían imposibles de escuchar hace 20 años. Estamos hablando de organizaciones políticas en este país que piden la deportación de ciudadanos españoles, lo mismo que pedían los nazis en sus tiempos. Eso hace 20 años sería impensable. O hay ataques y se señalan a posiciones y personas por su orientación sexual o se ataca con dureza a aquellas posiciones políticas como las nuestras que demandamos una redistribución justa de la riqueza. Y en eso somos muy atacados por grupos de la extrema derecha o reaccionarios. Digo con esto que se está empezando a normalizar un discurso que hace 20 años era imposible y la derecha se está volviendo reaccionaria.

"En Andalucía, este Gobierno de la derecha está sustentado por la extrema derecha, día a día, con políticas absolutamente reaccionarias y peligrosas. Juegan a la moderación, pero detrás están sustentados por la extrema derecha"

¿Hasta dónde teme que puede llegar esa situación?

Yo no pongo límites nunca a nada, porque nunca se sabe lo que puede pasar, pero evidentemente espero que el ser humano haya aprendido de los errores del pasado y que no se pueden pernitir ciertos comportamientos, ciertas actitudes y cierto lenguaje.

Y también ciertas acciones políticas en algunos parlamentos. En Andalucía, este Gobierno de la derecha está sustentado por la extrema derecha, día a día, con políticas absolutamente reaccionarias y peligrosas. Juegan a la moderación, pero detrás están sustentados por ellos, y en la Comunidad de Madrid ya lo estamos viendo. No hace mucho el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, en la sede del Congreso de los Diputados, justificó y blanqueó al golpe de Estado que hubo en 1936. Saben prefectamente lo que están haciendo, lo dicen abiertamente y eso es muy peligroso.

¿Qué significa ser de izquierdas? Es que se habla y se usa mucho la palabra de marras, pero quizá haya que definirla o redefinirla.

La izquierda es una forma de ser, una forma de pensar que tiene mucha reflexión interna por su diversidad histórica y también presente. Todos sabemos cómo suge la izquierda, desde las diferentes corrientes que ha habido de pensamiento de izquierdas, desde el Socialismos de carácter Marxista a posiciones anarquistas, y dentro del Socialismo Marxista ha habido diferentes corrientes.

Pero ser de izquierdas en el fondo no deja de ser una posición y una actitud y una acción política en defensa de la gente normal y corriente, de la clase trabajadora, en una humanidad que tiene que ser más justa, donde la gente y el ser humano viva en mejores condiciones.

En el fondo son valores para transformar y mejorar las condiciones de vida de la humanidad, con todos sus matices y con todas sus diferencias.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

¿O se es de izquierdas o se es de derechas? ¿No hay otra?

Bueno. Yo siempre digo: O se es racista o se es antirracista, o se es homófobo o se es antihomófobo. Pues creo que uno está con la gente normal y corriente, con la humanidad, o está en su contra. Evidentemente, dentro de la izquierda hay muchas actitudes, pero ser de izquierdas supone una concepción de un mundo más justo, más igualitario, donde los seres humanos puedan desarrollarse con libertad, puedan tener un futuro digno frente a un modelo de explotación, de subyugación o de opresión. Por eso diferenciamos izquierda y derecha.

"Dentro de la izquierda hay muchas actitudes, pero ser de izquierdas supone una concepción de un mundo más justo, más igualitario, donde los seres humanos puedan desarrollarse con libertad"

Vale, pero parece que la derecha en ese modelo subyugador, como dice, parece que está muy cohesionada, pero en la parte más humanitaria, la izquierda, está bastante más atomizada, ¿no le parece?

Decía un politólogo que me gusta mucho, y que trabaja ahora mucho en las campañas electorales americanas, que si la clase trabajadora tuviese conciencia de clase no habría elecciones; no tendrían sentido. Con esto vengo a decir que la derecha ha hecho su trabajo para que la clase trabajadora no tenga conciencia de clase, porque en ese caso no llegaría a haber elecciones, ya que todo el mundo estaría de acuerdo en que las condiciones de vida sociales no casarían con el sistema capitalista.

Pero como no es así, no tengo más remedio que preguntarle en qué punto están las alianzas en la izquierda. ¿Funcionan o no? ¿Están viendo que hay que tomar otro camino? ¿IU debe seguir siendo Izquierda Unida? ¿Cómo está la situación?

Me voy un salto al pasado. Lo primero que hace el movimiento obrero cuando surge la revolución industrial es organizarse a nivel sindical y político. A partir de ahí, lo primero que se intenta son los procesos de unidad. A veces fracasados, a veces acertados. Pero desde el principio la génesis de la izquierda es la unidad de la clase trabajadora para poder plantar batalla ante la ofensiva del gran capital.

Siguiendo esa línea, creo que para ser de izquierda uno tiene que defender su unidad. Por ejemplo, la alianza del gobierno de Unidad Popular de Chile, la estrategia del Frente Populista de unidad en España, en Francia y en el resto de Europa. O me voy más recientemente a Francia, donde se acaban de celebrar las elecciones legislativas, donde el Partido Comunista hizo una gran alianza con muchas organizaciones de izquierda y el resultado ha sido que han sacado 33 diputados y diputadas más.

"En la famosa crisis de 2008 hubo consecuencias en forma de decisiones políticas y hoy en la provincia de Córdoba hay 4.500 ERTEs y eso es gracias a las decisiones que se toman en el Gobierno"

Hoy también habría que reflexionar en una cuestión: Si no estuviésemos en un Gobierno Unidas Podemos no habría que irse muy lejos para saber qué pasaría. En la famosa crisis de 2008 hubo consecuencias en forma de decisiones políticas. Hoy en la provincia de Córdoba hay 4.500 ERTEs y eso es gracias a las decisiones que se toman en un Gobierno y a que la política ha cambiado de forma radical con una posición de los ERTEs que ha defendido la economía de este país, a los trabajadores y a las trabajadoras. Y el otro día, sin ir más lejos, se produjo la mayor bajada del desempleo de la historia de este país.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

Frente al año 2008, donde no había una izquierda organizada y unida en las instituciones, hoy sí existe una izquierda organizada y unida en el Congreso de los Diputados, y la línea de actuación es radicalmente diferente. Por eso necesitamos de la unidad de la izquierda, tenemos muchas más cosas que nos unen de las que nos separan. Eso hay que entenderlo y es algo que la izquierda tiene que asumir y la militancia, los hombres y mujeres de las diferentes organizaciones de izquierda, tenemos que entender.

Eso, por supuesto, no implica anular ni eliminar nuestras posiciones ni nuestras organizaciones. Al contrario. Tenemos la obligación de fortalecernos, de crecer, de ampliar y a su vez todo eso volcarlo en procesos de unidad. No a la inversa. No se trata de disolver las organizaciones de la izquierda. La premisa es hacerlas más fuertes para poder volcarlas en la unidad. Cada uno tenemos nuestros matices y eso es lo que enriquece y amplía nuestro espacio de influjo.

"Las alianzas no implica la desaparición de nadie, al revés tenemos que reforzar las diferentes organizaciones  para poder volcarlas en la unidad"

Por tanto, ¿funciona esa alianza?

Creemos que sí. Hoy IU tiene un ministro, que es el coordinador federal Alberto Garzón. El Partido Comunista tiene dos ministros, una ministra, Yolanda Díaz, que es la mejor valorada, y el citado ministro Alberto Garzón. Creo que eso no ocurría desde hace 80 años en este país. Y, a su vez, se está demostrando frente al discurso del odio de la derecha reaccionaria y de la extrema derecha que las decisiones que toman los ministros y las ministras de izquierdas y comunistas son mejores para la ciudadanía de este país.

Bajemos un poco. A nivel andaluz y a nivel cordobés ¿también funciona?

A nivel andaluz hemos tenido un hecho traumático, como ha sido la ruptura de Adelante Andalucía, que para nosotras es dolorosa porque siempre hemos apostado por los proyectos de unidad. Izquierda Unida siempre es garantía de unidad de la izquierda, por tanto cuando hay una ruptura nos supone dolor.

Con independencia de eso, vamos a seguir trabajando por la unidad. Hemos presentado en la comunidad Unidas Podemos por Andalucía, que es la alianza de IU y Podemos y que queremos ampliar a mucha más gente.

Y en la provincia de Córdoba, las alcaldías de IU, que tenemos 13 en Córdoba, son el mejor ejemplo de proceso de unidad. Si uno mira las candidaturas de Izquierda Unida en la provincia donde gobernamos con más evidencia, pero donde no gobernamos y somos oposición y somos resistencia en muchos sitios muy conservadores, te das cuenta que representan la unidad; son hombres y mujeres que vienen de espacios diferentes, de sitios diferentes, de matices diferentes de la izquierda, pero que son un éxito, porque al final configuran una oposición de izquierda frente a posiciones conservadoras y reaccionarias que no nos gustan.

Por tanto, la unidad de la izquierda es un valor aquí. IU, que es un proyecto de la unidad de la izquierda, tiene que defenderlo per sé.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

La Campiña cordobesa era antaño denominada la 'Campiña Roja'. ¿Hay alguna otra comarca que debería llamarse así?

No ha cambiado. La 'Campiña Roja' sigue siendo de ese color, pero las últimas elecciones nos dio por primera vez un elemento muy importante que fue un diputado provincial en el partido judicial de Posadas, en la Vega. A pesar de esa caída de un concejal en el Ayuntamiento de Córdoba, nosotros pasamos de tres a cinco diputados provinciales, indicativo del crecimiento del partido en la provincia.

"Hemos presentado en la comunidad Unidas Podemos por Andalucía, que es la alianza de IU y Podemos y que queremos ampliar a mucha más gente"

En el Norte de la provincia, en Los Pedroches, por ejemplo, que es un sitio complicado, muy conservador por cuestiones históricas, en todos los sitios donde presentamos candidatura sacamos un concejal y resistimos, teniendo en cuenta que tenemos la Alcaldía de Villaralto y la de Cardeña. Es un ejemplo de cómo IU esta implantada en el territorio, tenemos militancia que son referentes políticos y humanos y así responde el electorado.

Los Pedroches, conservador... ¿Pero ahí no hay mayoría de alcadías socialistas?

Está habiendo un avance muy importante del PP, pero hay muchos sitios donde el PSOE ha pasado a ser un partido con posiciones similares a las del Partido Popular. Es verdad que lo hacen con votantes que se sitúan claramente a la izquierda, pero que en muchos momentos hacen políticas muy conservadoras. Y eso supone un freno.

Lo cierto es que la situación del Norte de la provincia tiene varios condicionantes, y el primero por el tema de que fue una importante retaguardia republicana hasta el final de la guerra y después el genocidio franquista fue una auténtica barbaridad.

"Hay muchos sitios donde el PSOE ha pasado a ser un partido con posiciones similares a las del Partido Popular"

Nos quedamos en el Norte. Una lucha personal suya es El Cabril. ¿Lo de ese cementerio nuclear y la lucha de ustedes en contra va a llegar a algún sitio? Lo digo porque la empresa gestora, Enresa, no deja de hablar de ampliaciones...

Bueno, nosotros tenemos nuestra posición y vamos a ser muy coherentes. Lo hemos sido antes y no es sólo una posición mía, que también, sino que es una posición reflexionada, ética y casi fundacional de IU Córdoba. El Cabril ha supuesto un lastre para el desarrollo de nuestra provincia. Es el único cementerio nuclear del país y está situado aquí.

Recuerdo cuando en su día nos quisieron instalar el segundo cementerio nuclear en Belalcázar. Lo cual muestra un poco la apuesta por convertir la provincia de Córdoba en un sitio despoblado, sin desarrollo y sin futuro. Por lo tanto, luchar contra El Cabril supone luchar por mejorar y empezar a darle futuro a nuestra provincia

Vamos a seguir plantando batalla y nuestra posición es la misma: No a El Cabril.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

De acuerdo, ¿pero hay resultados en esa lucha? ¿No es como darse de cabeza contra un muro?

En resultados, hay una cuestión que fue clara bajo nuestro punto de vista. Yo que tuve la suerte de ir a la Comisión Europea a participar, en nombre de muchas organizaciones y colectivos, en una comisión explicativa de lo que es El Cabril y allí demostramos que ese cementerio nuclear había tenido fugas importantes, que era un peligro para nuestra ciudadanía y la propia Comisión Europea nos dio la razón, y nos lo aceptó.

"Con El Cabril tenemos batallas ganadas como que la Comisión Europea nos aceptara y nos diera la razón en que las fugas detectadas demuestran que es un peligro"

Por tanto, son batallas ganadas en momentos determinados. Cuando la Comisión Europea, que no es precisamente de nuestra cuerda, nos da la razón significa que hay matices y hay batallas que dar. Vamos a seguir con ellas y espero que podamos sacar conclusiones positivas para nuestra causa.

Ha mencionado la palabra despoblación. ¿Existe en Córdoba o no? Porque hay personas que dicen que los pueblos están llenos. El último que lo dijo así, literalmente, fue el presidente de la Diputación.

Yo sólo digo que de los 77 municipios de la provincia tan sólo 12 son los que crecen. El resto pierde población. La provincia de Córdoba pierde población. La ciudad de Córdoba pierde población y el Norte de la provincia, de manera especial, con municipios situados con 340 o 350 habitantes. Hablo de Fuente La Lancha, hablo de El Guijo, hablo de Valsequillo...

Decir que esta provincia no está perdiendo población es no entender ni analizar a fondo la realidad.

Dicho esto, ¿estamos aún con capacidad de remontar y darle la vuelta a la situación? Sin duda. Pero para eso, y creo que en el discurso de la despoblación hay un discurso real que es el que no se quiere afrontar por parte de mucha gente, es que tenemos un sistema económico que depende de los intereses de los cuatro o cinco oligarcas que son los que deciden dónde se interviene, dónde se crea y dónde se invierte, dónde se crea empleo y dónde se crea industria.

"Decir que esta provincia no está perdiendo población es no entender ni analizar a fondo la realidad"

Si el Estado no toma partido y empieza a planificar y a intervenir en la economía para diversificarla y generar nuevas alternativas y para industrializar, sabemos todos las políticas de la UE con los gobiernos de Felipe González y Aznar  que privatizaron este país, pero además lo desmantelaron industrialmente. El Estado tiene que intervenir, porque nunca va a venir ninguna multinacional a poner una fábrica en Fuente La Lancha ni en Soria ni en Teruel. Sin la intervención del Estado es imposible.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

Una pregunta que trata de satisfacer mi curiosidad y no la hago por maldad: ¿Cree que la gestión de la Mezquita por parte del Cabildo es mala?

Bueno. Es que no conocemos los números. Entonces, ¿cómo tener capacidad de conocer algo de una Iglesia, del Cabildo, que oculta los números, que no sabemos de la cantidad económica que dejan los turistas? Porque como no rinden cuentas, lo desconocemos por completo.

La gestión de la Mezquita está siendo absolutamente opaca y con desconocimiento por parte del Estado, que está olvidando que en este país todos y todas tenemos que pagar impuestos. No sabemos lo que está pasando en la Mezquita en términos económicos. Entonces, ¿cómo podemos juzgar si una gestión es buena o mala si ocultan el dinero al Estado?

Pero el número de visitantes sí que crece. Dos millones el pasado 2019, y parece que la tendencia es que se va a recuperar pronto en materia de visitantes. Eso podría indicar que algo no lo estarán haciendo tan mal, ¿no?

No lo sabemos por la opacidad. Más allá de una nota de prensa enviada por el Cabildo no tenemos muchos más datos. Cualquier hijo de vecino , cualquier padre o madre de familia, sabe que en su casa paga su IRPF y hay que dar cuentas como buen patriota para cumplir con sus impuestos. Pero de la Iglesia Católica en este caso no sabemos absolutamente nada.

"La gestión de la Mezquita está siendo absolutamente opaca y con desconocimiento por parte del Estado, que está olvidando que en este país todos y todas tenemos que pagar impuestos"

¿Qué ha cambiado con la inmatriculación? Porque antes la gestionaba igualmente la Iglesia.

Supuestamente era una propiedad a nombre de la Iglesia. La diferencia es que ahora se han apropiado de un patrimonio de Estado, un patrimonio público para su propio negocio. De todos modos, desde IU y desde la izquierda siempre hemos reivindicado que la Iglesia tiene que dar datos de su actividad económica. Sabemos que el concordato hay constitucionalistas de prestigio que ponen en duda los acuerdos con la Santa Sede en materia económica. Es una reivindicación de antes y lo es de ahora: La actividad económica de la Iglesia, como cualquier actividad privada, tiene todo el derecho del mundo a llevarse a cabo, pero con transparencia.

¿Apuestan por una gestión pública o por una gestión compartida?

Llegado el momento tendríamos que verlo. Se pueden hacer muchas cuestiones. Lo primero es que la Mezquita pase a ser de todos y de todas, que es lo lógico, y, a partir de ahí, podemos entrar en muchos debates, podemos ver al patrimonio de este país cómo se gestiona muchas veces de forma compartida entre el Estado y fundaciones, entidades privadas y sin ningún tipo de problema.

Pero lo primero, insisto, es que lo que es público tiene que volver a serlo.

Sebastián Pérez posa para Córdoba Hoy en la sede del PCA de Córdoba

¿Cómo le gustaría que fuera el turismo en Córdoba?

Lo primero es darle una vuelta al modelo turístico que tenemos en este país. Hemos pasado de un modelo turístico absolutamente de locura, donde venían sin nigún tipo de control, sin ningún tipo de calidad. Es más, somos una economía que está casi volcada al turismo y la pandemia ha puesto en evidencia que sin más actividad económica es imposible sustentar el desarrollo de una tierra como es la andaluza y en este caso también España.

Hay que darle la vuelta. Ternemos que apostar por un turismo de calidad. Tenemos que multiplicar también las pernoctaciones, la actividad cultural en una ciudad y en una provincia importante y, a su vez, todo eso tiene que repercutir en las condiciones laborales de los trabajadores y las trabajadoras. 

En el turismo hay un alto grado de explotación laboral y eso impide el desarrollo económico y justo y necesario de la distribución de la riqueza.

"Ternemos que apostar por un turismo de calidad, multiplicar también las pernoctaciones y la actividad cultural y eso tiene que repercutir en las condiciones laborales de los trabajadores y las trabajadoras"

Precisamente. ¿Cómo se come que en una provincia y en una capital haya tal nivel de pobreza y de desempleo y no haya habido ninguna 'revolución' (entre comillas)? ¿Qué es lo que ha pasado? Y, además, frente a eso se está produciendo un crecimiento significativo de las obras y de la construcción. Algo hay que no casa y que chirría.

Frente al anterior modelo productivo, donde había grandes centros industriales y los trabajadores y las trabajadoras se reunían, convivían y en las horas del bocadillo se podrían organizar y se organizaban de forma sindical y de forma política, este modelo productivo actual de diversos centros de trabajo pequeñitos y sin capacidad de organizarse impide la propia organización de los mismos. Eso, a su vez, entendemos que lo que hace es individualizar a la propia clase, y deja pocas alternativas de poder plantar batalla ante lo que sufren a diario: Con circunstancias de explotación, contratos de cuatro horas y trabajando 12, nóminas que nunca se llegan a pagar, pagas extra que nunca se cumplen...

"La izquierda tiene que adaptarse y reorganizar a la clase trabajadora atomizada en pequeños núcleos productivos"

Y todo eso donde a lo mejor hay cuatro o cinco trabajadores, en otro lugar otros tantos, frente al modelo anterior donde en una fábrica había 300 personas en un turno de trabajo.

Por eso también es importante que la izquierda tenga capacidad de adaptarse a estos nuevos tiempos. Tenemos que llegar y ampliar y organizar a la clase trabajadora que sigue siendo fundamental y es, como diría Karl Marx con la lucha de clases, el motor de la historia, pero para eso tenemos que adaptarnos y la izquierda tiene que adaptarse a los nuevos tiempos en un capitalismo que ha construido un modelo productivo diferente al de hace 40 años.

Es decir que cada individuo cuenta y suma y hay que captar no sólo grandes bolas de personas, sino a cada persona.

Y la conciencia de clase tiene que volver a expandirse.

Cuando antes decía que parece que no hay reacción a una situación anómala en Córdoba me refería a la economía sumrgida. Llama mucho la atención que haya unas cifras lamentables de paro y pobreza y da la sensación de que todo va bien. Hay cierto conformismo social que denota una economía sumergida importante.

Nosotros también planteamos una cuestión, que creo que es importante, y es que al final el capitalismo crea un modelo de sociedad que se ajusta a sus intereses y crea una sociedad individualista, egoísta, consumista y en muchos momentos hace culpables a los trabajadores y trabajadoras de su incapacidad de mejorar sus condiciones materiales, como si fuese un fracaso propio en lugar de ser un fracaso colectivo y de clase.

"El capitalismo crea un modelo de sociedad que se ajusta a sus intereses y crea una sociedad individualista, egoísta, consumista y hace culpables a los trabajadores y trabajadoras de su incapacidad de mejorar sus condiciones"

El capitalismo es capaz a una persona trabajadora, que ha cumplido todos sus deberes, que se ha formado profesionalmente, de hacerle sentir culpable y responsable de no encontrar empleo o de estar explotado. Es más, lo señala como a un incapaz de poder tener éxito, un éxito, por cierto, falso; por lo tanto, creemos que eso también influye evidentemente en la condición, al margen del modelo productivo, en la incapacidad de organizarse y de poder plantar batalla.

Implica una cuestión muy simple que es que el gran capital sabe que si un trabajador o trabajadora se rebela ante una situación de injusticia tiene capacidad, gracias a unas reformas laborales y legislativas, de poder despedirlo con facilidad, y tiene a todo un inmenso ejército de desempleados y desempleadas para poder acceder a ese hueco que deja.

Es casi una perversa situación de explotación, de subyugación, en la que, a su vez, el explotado sabe que está manteniendo el sistema y que si quiere llevar dinero a su casa tiene que aguantar esa situación de explotación.

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¿Solución, entonces?

Organizar a la clase trabajadora. La izquierda tiene que adaptarse y tiene que saber entender que tenemos que organizar a nuestra clase en los diferentes modelos productivos que se han presentado para poder articular una alternativa real.

Hay que organizar la clase y hay que tomar medidas políticas y legislativas desde el Gobierno de España y desde las administraciones públicas en defensa de los trabajadores. Por eso nosotros estamos en el Gobierno, para defender a esa clase.