ENTREVISTA. JUAN GUIJO, PRESIDENTE DE ASAENEC

"Los jóvenes son muy vulnerables a la enfermedad mental por las redes sociales, el acoso o las drogas"

Juan Guijo, presidente de Asaenec
photo_camera Juan Guijo, presidente de Asaenec

Juan Guijo, presidente de la Asociación de Allegados y Personas con Enfermedad Mental de Córdoba (Asaenec), acaba de tener una semana algo estresante, tras la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, el pasado 10 de octubre. La labor informativa y de divulgación de los asociados y asociadas en los centros sanitarios, en el Hospital Universitario Reina Sofía, el Hospital General y en el centro de salud Carlos Castilla del Pino, ha sido, como él mismo dice, "potente".

A eso se le une una conferencia coloquio en la Fundación Cajasol, impartida por él, y la entrega, el pasado martes, de los Premios de Salud Mental Andalucía, que, por primera vez, se han desarrollado en Córdoba, en el Centro de Recepción de Visitantes (CRV), después de 17 años seguidos en Sevilla.

A la ciudad califal acudieron todos los presidentes de las 19 asociaciones de Andalucía, y el acto estuvo presidido por el presidente del Parlamento y exconsejero de Salud, el cordobés Jesús Aguirre. Se celebró en Córdoba porque en Asaenec se ha pensado en la conveniencia de descentralizar los premios y llevarlos al resto de provincias andaluzas, con Córdoba como primera etapa, tal y como planteó a sus. colegas Juan Guijo.

Esos premios reconocen al mejor familiar, al mejor usuario o usuaria, a la mejor entidad, a la mejor personalidad artística o literaria, que este año ha recaído en Rozalén y la propia artista viajó a Córdoba para recibir la Insignia de Oro, hasta 10 galardones en total.

Últimamente se ha desvelado que el problema de la enfermedad mental se ha extendido mucho, especialmente por la incertidumbre mundial, los problemas laborales, las drogas, el alcohol o las redes sociales en su vertiente más perniciosa.

La buena noticia es que si se detecta y se trata a tiempo, la enfermedad no acaba siendo crónica y se puede llevar una vida bastante llevadera y hasta feliz. Para ello, hay que asumir la enfermedad y buscar ayuda cuanto antes. Y la verdad es que la Asociación Asaenec brinda mucho apoyo tanto a la persona enferma como a los familiares.

Juan Guijo, presidente de Asaenec
Juan Guijo, presidente de Asaenec

Ha hablado usted de 19 asociaciones en Andalucía. Son más que provincias, con lo que no se limitan a las capitales.

Son 19 y 330 me parece en España. Sólo en Córdoba hay cuatro: Están la capital, Pozoblanco, Montoro y Priego. Estamos hablando de asociaciones federadas. Puede haber alguna suelta por ahí que vaya por su cuenta. Lo interesante es estar federadas para conseguir en la Administración más fuerza y mayor subvención.

¿Y de qué depende que haya en un sitio concreto una asociación relacionada con la salud mental?

Bueno, depende muchas veces de que haya asociaciones que no quieren federarse, que quieren ser, por la razón que sea, independientes. Y otras pretendemos unirnos porque la unión, como tú sabes, hace la fuerza. Al final las reivindicaciones son comunes, más o menos iguales. Y si tenemos que ir al Parlamento, a la Junta de Andalucía, al SAS o a quien sea, no es lo mismo que vaya una asociación a que vayamos 19 con una cantidad importante de personal detrás de nosotros. Pero las hay que no quieren eso. Por ejemplo, creo que en Baena hay una, y hay otra en Lucena.  

En las cabeceras de comarca...​

Claro. Es que los pueblos grandes realmente tiene que haber algo, aunque muchas no tienen la infraestructura necesaria o han decidido no federarse, por la razón que sea. Están apareciendo ahora asociaciones que se han federado últimamente, en los dos o tres últimos años, y que ya son asociaciones específicas. Por ejemplo, una de Bipolares de Granada, otra de Trastorno de la Personalidad de Sevilla. No son como la mayoría de asociaciones que incluyen todo el campo de la salud mental. Ésas son específicas, porque algunas enfermedades son más complicadas de llevar que otras, como el trastorno de personalidad, que se llama Avance y está en Sevilla. Pero nunca está de más que se federen, y queremos que se federen más.

Para ello tienen que cumplir una serie de condiciones, como aprobar el estatuto, tener una cierta seriedad, y practicar una serie de comportamientos. Es decir, que una vez federadas no pueden ir a su bola. Hay un presidente de la Federación, con una junta directiva, y tenemos nuestras reuniones, de cuatro a seis al año... Pero, ya digo, hay gente que no quiere entrar porque dicen que no les controla nadie.

La nuestra es la más antigua de Córdoba. En noviembre cumplimos ya 36 años. Y somos de las más antiguas de Andalucía.

"En Andalucía somos 19 asociaciones federadas y en España, 330; la nuestra es la más antigua de Córdoba, cumplimos en noviembre abre 36 años"

¿Y es potente?

¿La nuestra? Sí. Es potente; es fuerte. En primer lugar, porque es la única, eso de entrada. Luego, el hecho de que lleve 36 años es porque tiene un bagaje detrás importante, y 36 años dan para mucho. Nosotros todos los años entregamos también nuestros propios premios, Premios de Salud Mental Córdoba, en la Magdalena, porque la Fundación Cajasur nos la deja para ese evento. Han tocado allí con nosotros Medina Azahara y han venido presentadores como Luis del Olmo o el Loco de la Colina. Con ello quiere hacer ver que tenemos una cierta relevancia. Siendo sinceros es porque empezamos los primeros, había muy poco antes, y fue más relevante.

¿Cuánta gente está asociada?

Ahora mismo estamos asociados casi 300 personas, más o menos.

¿Representan a 300 familias?

No. Hay tres tipos de asociados: Hay gente colaboradora que son socios pagando una cuota de 15 euros al mes. Luego tenemos socios, que son los realmente afectados, los pacientes. Y luego tenemos a familiares. Tenemos un poco de todo. Allí en la Asociación atendemos a usuarios, como es lógico, pero también atendemos a familiares, que para nosotros son muy importantes.

Tenemos talleres de ayuda, de acompañamiento, y grupos de ayuda mutua para familiares, con psicólogos que hacen terapias grupales, y donde efectivamente, comparten todos los problemas que tienen, que son muy parecidos, por cierto. Es que muchas veces, la persona que convive o tiene un problema de salud mental cree que el suyo es único, y cuando habla con el resto de familiares, comprueban que muchos de esos problemas son prácticamente los mismos.

Eso le quería preguntar: ¿Qué ofrece Asaenec? ¿De qué manera se puede tentar a alguien para que se decida a asociarse?

Pues tenemos varias cosas. Por ejemplo, tenemos una página web, que, por cierto, vamos a actualizar,  donde están nuestros teléfonos; tenemos dos sedes, una de ellas la abrimos hace algo más de dos años y la otra que la abrimos hace 15 años, muy cerca de la Cruz Roja, en Isla de Tabarca. La gente llega a nuestra sede, pregunta, le informamos de lo que hacemos y de lo que podemos ofrecerle solicitar y conseguir cuestiones de discapacidad, de dependencia, y que conozcan los recursos que hay.

Lo primero de todo es información general, y luego información de lo que nosotros aportamos. Nosotros damos psicoterapia; damos talleres, que incluyen ocio y deporte; servicios de acompañamiento y visita a domicilio, si fuera necesario; viajes... Ahora hemos abierto el centro nuevo y con él han llegado los grupos de ayuda mutua, o mejor dicho de conexión, con grupos de conexión juvenil. ¿Por qué? Pues porque hay chicos jóvenes, que ya tenemos un grupo de ocho, que no salían de la casa, cuyos padres no sabían qué hacer con ellos, porque no daban ese paso adelante por su problemática. Y ahora hemos conseguido que salgan de casa y vayan a nuestra sede y con una psicóloga que se conozcan unos a otros a través del ocio y el deporte, que es la forma inicial de 'enganchar".

"En Asaenec ofrecemos un interesante y amplio abanico de crecimiento, tanto para el enfermo como para sus familias, con talleres, ocio y deporte, servicios de acompañamiento y ahora grupos de ayuda mutua"

Pero también aportan terapia, ¿no?

Sí, sí damos terapia. Tenemos tres psicólogos y damos sesiones de psicoterapia, además de terapia grupal y terapia individual. Creo que tenemos un abanico amplio e interesante de crecimiento. Y algo muy importante es el beneficio que eso tiene para las familias. Supone un respiro familiar. Si las personas van allí todas las mañanas, las familias en ese tiempo están más libres para comprar, para descansar o para lo que sea. No tienen todo el día el peso de la persona con enfermedad mental al lado. Ante la incertidumbre de lo que puede hacer está la solución de llevarlo a la asociación para que haga talleres de todo tipo. Tenemos muchos. De hecho, yo dirijo un taller de hábitos saludables. Hay talleres de rehabilitación cognitiva, musicoterapia, también damos pilates, damos lectura, hay un taller de arteterapia, otro de gestión emocional, ahora vamos a empezar unos de competencias digitales, que es más que necesario.

Los beneficios que me ha comentado para las familias están ya muy claros, pero ¿ocurre lo mismo para el enfermo? ¿Se nota mejoría?

Sí, se nota mejoría. Totalmente. Te voy a dar un ejemplo, y lo vas a entender perfectamente. Todos los que estamos metidos en este tinglado tenemos familiares con algún tipo de enfermedad. Los que estamos en la junta directiva no ganamos nada y es todo altruista. Nuestra Asociación es sin ánimo de lucro, no podemos ganar ni perder dinero, porque, entonces tendríamos que estar echando a los siete trabajadores que tenemos. Y voy al ejemplo: El familiar mío, y cualquiera de ellos, carecen de amigos, no salen de la casa, no salen por la noche o por la tarde y no tienen vida social. Sin embargo, a través de esa red nuestra han hecho grupos de amigos vía WhatsApp, y quedan, por ejemplo, el fin de semana, para salir por la tarde.

Eso es lo importante, es que nosotros no nos damos cuenta de eso. Tener amigos a los que llamar y salir a dar una vuelta el sábado o ir a ver el fútbol. Para nosotros, que lo tenemos totalmente normalizado, nos puede parecer una tontería, pero estas personas que han conseguido a través de la asociación conocer a gente que tiene su misma problemática, y que yendo todos juntos van perfectamente sin importarles nada, ni que los miren. Dicho de otro modo, son mucho más felices.

"Hemos conseguido que un grupo de jóvenes hayan salido de sus casas y ahora queden entre ellos para estar en la calle o ir al fútbol ni hemos a que les miren"

Eso ya de por sí es muy importante. Luego en los talleres hacen deporte, se tienen que mover, porque son personas a las que normalmente la medicación hace que cojan peso y se muevan poco. Además, por su tipología, son gente más lenta y tienen menos actividad. Allí hacen pilates, senderismo, hay un campo de futbito y de baloncesto. Otros talleres son para empoderarlos, esa palabra que está tan de moda. Son talleres de gestión emocional, de rehabilitación cognitiva, de relajación. Todo pensado para que mejoren.

La relación entre el enfermo y sus familias también mejora, ¿no?

Por supuesto. Las familias cuando ven que su hijo sale fuera, están súper contentos. Su hijo ya no es el de antes, ya no se recluye en la casa, ya no se aísla, ya no se cierra dentro de la habitación, sino que sale. Eso repercute enormemente en las relaciones entre la familia. Tienen más independencia, porque ése es el fin último: Que sean más independientes y autónomos. En el fondo el problema es la autonomía personal. Tú la tienes, yo la tengo, cualquiera, pero es que ellos no la tienen porque 'están prohibido'. Hago esto, no hago esto, me dejan, no me dejan, puedo, no puedo... Cuando tú les das unas armas con las que ellos se sienten mucho mejor y tienen más autonomía, normalmente en las familias están más tranquilos. Ya puede coger el autobús, que antes había que llevarles, y eso tiene mucha importancia.

Se me antoja llamativo que aportando tanto no haya más asociados.

¡Y mira que llevamos años y mucha gente no nos conoce! Es que cuando se tiene un problema de este tipo, a la gente se le viene un mundo encima y se queda anonadado. No sabe qué hacer, a quién acudir. La gente acide al hospital, y si está muy mal, en fase aguda, te ingresan, te mandan una pastilla y te vas a tu casa. Y vuelven a preguntarse ¿ahora qué hago? Porque le dan la pastilla, pero no quiere salir de la casa ni relacionarse con nadie, ¿qué hago yo? Pues mira, para eso estamos aquí nosotros. Siempre decimos que las personas tienen que dar un paso adelante para buscar ayuda, a quien sea, pero no quedarse quietos, no quedarse en la casa. Nosotros estamos ahí, ¿quieren venir con nosotros? Pues perfecto. ¿Que no? Busquen otra cosa, que no pasa nada, el mundo es muy grande.

Uno de los motivos que me ha llevado a elegir hacer la entrevista con usted es que me llamó mucho la atención que el Hospital Reina Sofía dijera públicamente que el problema está creciendo.

Sí, sí, Cierto.

¿Lo están notando también ustedes?

Sí, lo estamos notando. Tenemos más gente. De hecho, hace un mes me han enviado a una persona. Y no damos abasto con las personas que teníamos.

¿Y por qué cree que ocurre eso?

¿Por qué hay más enfermos? Mira, hay más enfermos por muchas razones, a nivel colectivo y a nivel individual. Y si hay más enfermos, también es verdad que hay menos recursos. Que no hacemos más que preguntarnos el motivo de que haya listas de espera, y es porque los recursos que tenemos de psiquiatras en España es mucho menor que en el resto de Europa. ¡Hacen falta psiquiatra! Lo dice todo el mundo. Psiquiatras, psicólogos, enfermeros de salud mental... Luego, por un lado aparece la falta de recursos, sí. Pero el aumento de la demanda habría que entenderla por otras razones.

¿A nivel colectivo? Pues cada vez que estamos todos un poco más tocados en el sentido de que cada vez tenemos más incertidumbre. Están los conflictos geopolíticos y, al final, hay un montón de problemas sociales que están ahí y que, efectivamente, minan la salud mental. Hablamos de la inmigración, la soledad de los mayores, el tema laboral. Cada vez hay más problemas de inestabilidad o de precariedad. El uso de tóxicos y alcohol...

"Cada vez hay más gente con enfermedades mentales, pero, al mismo tiempo, carecemos de recursos: Hacen falta más psiquiatras, psicólogos, enfermeros especializados en enfermedad mental"

¿El alcohol está ligado a esto, entonces?

Sí. Nosotros no somos especialistas en tratar alcohólicos, pero sí es verdad que hemos tenido pacientes con problemas de adicción, de alcohol y problemas de salud mental, que, por cierto, cada vez es mayor. Lo que se llama patología dual, que es adicciones más problemas de salud mental. Es la patología de las desigualdades sociales, y a nivel colectivo es un campo que mina la salud mental. Yo creo que el problema es que cada vez somos más vulnerables, sobre todo los jóvenes, a los que ahora mismo están bombardeando por todos lados, empezando con las redes sociales, el acoso escolar, las drogas. Y luego está todo lo que le meten en la cabeza sobre dónde está la felicidad y en eso muchos jóvenes están un poco ennortados.

Está la cuestión de configuración y de la identidad personal; no sabemos si soy macho o hembra, por hablar de forma exagerada. Pero ahí están los problemas de incertidumbre sobre el futuro, que suponen una presión de conseguir lograr tal o cual meta. Hay que conseguirlo como sea y no sabes si vas a estar a la altura o no. Otro tema que les acosa es el esfuerzo por los méritos, que se une a la tendencia de comparar personas y vidas, y las redes sociales nos muestran a tal o cual con lo que tienen, y la tendencia es compararse con es, cuando lo que tienes que hacer es no compararte con nadie. Tienes que ser feliz por ti mismo y no por lo que te dice el youtuber o el influencer de turno.

¿Entonces hay una relación directa entre juventud, redes sociales y enfermedad mental?

Sí, si no la gestionas bien, porque te pueden comer el coco, y si te dejas llevar por las redes sociales que no sean correctas, que no sean personas honestas, que no tengan un modelo de valores. El problema es que también cuestionamos el modelo de valores, y hay que tener en cuenta que la juventud es la etapa más frágil que hay, ya que el 75% de los problemas de salud mental se gestan en la etapa infantil-juvenil. Hay que gente que llega tocado a la madurez desde esa etapa, entre otras razones porque no se cultiva en las colegios una cierta educación emocional. No se educa para decirles "oye, mira, que si tienes un problema, no te preocupes, que esto es normal y esto efectivamente puede solucionarse". Eso lo tiene que decir el colegio y lo tiene que decir la familia, porque el otro problema que hay es la falta de comunicación familiar.

Todos somos conscientes de que los padres cada vez están más tiempo trabajando, tienen menos tiempo con los hijos, y muchas veces los padres no identifican frecuentemente los trastornos. Si no lo identificas, luego no puedes ayudarle.

"Hay una relación directa entre redes sociales, juventud y enfermedad mental si no la gestionas bien, porque te pueden comer el coco, y si te dejas llevar por las redes sociales que no sean correctas, que no sean personas honestas, que no tengan un modelo de valores"

Me temo que a través de las redes sociales no sólo hay riesgo para los jóvenes. Los mensajes de odio, las medias verdades mezcladas con falsedades que se lanzan constantemente por esas redes también deben afectar a los adultos, ¿no?

Sí, sin ninguna duda. Uno de las grandes patologías que hay son los trastornos de conducta, que son gente asocial, que vive un poquito al margen de la sociedad, y que tienen una alteración de la salud mental importante. Y en los mayores está la soledad no deseada, el cansancio de vivir.

¿El cansancio de vivir?

Es un fenómeno creciente. Ocurre en personas que están cansados, que se ven como inservibles, como indurados, marginados, y muchos pueden tener un problema de salud mental, y en algún caso, que ya conocemos desgraciadamente, pues terminan con su vida. Es uno de los riesgos de suicidio. ¿Y por qué? Ya digo que la sociedad es muy débil, nos hemos psiquiatrizado todos mucho, y la salud mental, al psiquiatrizarse, convertimos cualquier sufrimiento de la vida en un diagnóstico psiquiátrico, y eso no lo podemos tolerar. Es decir, en la vida todos tenemos problemas, y todos tenemos que superarlos.

Muy en relación con esto que estamos hablando es la obsesión por el físico, ¿verdad?

Sí, por eso te decía yo lo de las redes sociales. Tiene una relación efectiva con Internet y ese tipo de cosas, porque la gente vive comparando personas y vidas. Ven a un tío y dicen "mira qué cachas está" o "mira esa chica que guapa es". ¿Y qué se hace? Pues se pone unas botas de no sé dónde, compran donde se les dice, empiezan a comparar y dicen que quieren ser como ése o como ésa, cuando tú no puedes ser como ellos. Tú eres tú, y ésos son ésos. En caso contrario la frustración está a un paso. Pero no puedes frustrase por eso, debes conseguir las cosas siendo honrado y trabajando, como hemos estado haciendo hasta ahora. Así puedes conseguir cosas en la vida real y otras, no. ¡Pues ya está! No todo del mundo tiene acceso al dinero fácil o a un yate. Hay que conformarse con cómo es uno mismo.

"Lo que hay que hacer es conformarse con lo. que uno es y no estar constantemente comparando vidas y comparando a personas"

Entonces, ¿un familiar que vea ese tipo de señales en sus hijos, ya debería empezar a actuar?

Ahí está el problema. Debería empezar a actuar, pero no se actúa. Porque hasta hace poco –gracias a Dios cada vez menos– se ocultaba. Mi hijo es así y que no se entere nadie. Ocurre sobre todo en los pueblos, en los medios rurales. El problema ha sido el estigma, que no se quería que nadie supiera que tiene un problema de salud mental, porque la gente lo miraba mal y lo notaba como raro, como débil, como peligroso, incluso. Hoy día eso ya ha cambiando, ¿y qué ocurre? Pues que ahora la gente ya tiende a dar el primer paso, porque para la salud mental hay dos cosas fundamentales: Una la prevención, prevención familiar en los colegios y campaña, y otra –fundamental– es la atención precoz. Si tú atiendes precozmente, tienes la ventaja de que puede que no se cronifique. En caso contrario, corres el riesgo de que se haga algo crónico y que aquello sea más complicado de quitar.

Si lo detectas, no te callas y vas a donde sea: Médico de salud, la atención primaria, a un psicólogo, a nuestra Asociación, al hospital... Donde sea con tal de pedir ayuda. Cada uno tendrá su ayuda personalizada, porque no todo el mundo necesita lo mismo no todos requieren medicamentos o psicoterapia. A ver, hay mucha gente que está en contra de las pastillas, y hay que decir que hay caso en los que los medicamentos son necesarios, aunque es verdad que cada día se tiende a dar menos cantidad o a estar más controlado. Pero en fases agudas son absolutamente necesarios. Además, tienes que tener un apoyo social, un apoyo comunitario, un apoyo familiar, un apoyo asociativo para integrarse y salir del pozo.

Porque se sale, ¿verdad?

Se sale. Personalmente se sale asumiendo que tú tienes esa enfermedad y que vives con ella perfectamente y puedes ser muy feliz. Es como el que tiene un infarto y sabe que no puede hacer carreras de 10 kilómetros porque se puede morir. Uno tiene que asumir sus problemas.

¿Y quién asume el problema, la familia o el enfermo?

Todos, el primero el enfermo y la familia, también. El enfermo es el más difícil que lo asuma. Otro de los riesgos que hay es que la gente no asume que tiene un problema de salud mental. La mayoría, de entrada, después ya sí.

Me parece importante delimitar qué abarca la salud mental o, mejor dicho, la enfermedad mental.

Pues yo te diría sólo esto: La falta de salud mental es la falta de bienestar. Si tú vives bien, eres feliz, no tienes problemas de salud mental; ni te lo planteas. Cuando empieza a fallarte ese bienestar emocional, donde tú no controlas las emociones, donde tú no controlas tu conducta, donde tú a veces tienes hasta problemas cognitivos porque no te concentras, porque no duermes, ahí es cuando empieza el problema de salud mental. Es un problema súper, súper, súper complicado y súper, súper extenso. 

"Si lo detectas, no te callas y vas a donde sea: Médico de salud, la atención primaria, a un psicólogo, a nuestra Asociación, al hospital... Donde sea con tal de pedir ayuda"

Antes, los problemas mentales eran fundamentalmente los llamadas trastornos mentales graves. Esquizofrenia, depresiones grandes, trastornos bipolares y demás. Hoy día, y eso supone sólo el 5 o 10% no más. En la actualidad el 90% restante de los problemas de salud mental son más problemas de ansiedad, de depresión leve, de estrés, de insomnio... El gran problema en general de la sociedad ahora mismo son los trastornos psiquiátricos o ansiedades mentales leves, muchas de ellas derivadas de la vida cotidiana, o de la vida de presión o competitiva que llevamos.

¿Y ésos son problemas de salud mental? Sí. Hombre, quizá tanto como una enfermedad mental no debería considerarse, pero sí como un trastorno. Es la alteración del bienestar emocional diario que te impide dormir bien, hasta no estar bien contigo mismo, o hasta saltar por cualquier cosa con tu pareja.

Pero eso indica que afecta a un porcentaje altísimo de la población. Quizá me aventuraría a decir que todo el mundo tiene algún tipo de problema así.

Bueno, la ONU dice que uno de cada cuatro personas tendremos o vamos a tener problemas de salud mental. Es un porcentaje realmente importantísimo, de una magnitud francamente grande. La ONU dice que ahora mismo hay más de 1.000 millones de personas en el mundo con problemas de este tipo.

En la conferencia mía del martes, que me presentó la jefa de Psiquiatría del Hospital Reina Sofía, se habló de que el año pasado se realizaron en Córdoba 110.000 consultas de psiquiatría, con un total de unos 26.500 pacientes. Este año sólo en el primer semestre ya van 60.000.

Ahora entiendo lo que ha dicho al principio de que hacen falta recursos.

Es que no hay. Es que no hay. No lo digo yo, lo dice todo el mundo. Lo dice la psiquiatra, lo dicen hasta los propios políticos. Lo que pasa es que me imagino que será un problema presupuestario y como todo el mundo pide –nosotros, los del autismo, los del Alzheimer– parece que no hay para todos.

Ha hablado falta de enfermeros y enfermeras con especialización en salud mental. ¿Existe esta formación específica?

Sí. Se aprobó hace dos años la especialidad de psiquiatría infantil y ahora estamos esperando que se apruebe la especialidad de psicología infanto-juvenil. Pero claro, el problema es que no hay psicólogos en los centros de salud. ¿Para qué quieres formar psicólogos si luego no los hay en los centros de salud? La idea es que hubiera de entrada como mínimo uno, que ya en algunos sitios los hay. Uno por ambulatorio, pero es que hasta hace poco no había ninguno.

"La ONU dice que uno de cada cuatro personas tendremos o vamos a tener problemas de salud mental. Es un porcentaje realmente importantísimo, de una magnitud francamente grande, y que ahora mismo hay más de 1.000 millones de personas en el mundo con problemas de este tipo"

En los países anglosajones sí, ¿verdad?

Sí, bueno, ya te he dicho que el ratio de psiquiatra fuera es casi el doblegue el nuestro. Y son equipos multidisciplinares. No solamente son psiquiatras, sino que son enfermeras de salud mental, que ya también las hay. 

¿Hay una formación buena para eso?

Sí, el EIR (Enfermero Interno Residente). Lo mismo que el MIR es para los médicos y el FIR para los farmacéuticos, hay una especialidad de enfermería a través del FIR, y lo mismo que hay matrona hay enfermeras de salud mental.

Y por lo que me estás contando, tiene una salida laboral interesante.

Sí, muy interesante. Y de trabajadores sociales y de psicoterapeutas, es decir, que el campo es muy grande. Entonces, ya no tenemos que suscribir más en psiquiatría al psiquiatra que te manda pastillas, no. Nosotros tenemos que suscribir al apoyo que hay con otros profesionales, como son esos enfermeros, psiquiatras, trabajadores sociales, integradores sociales, educadores sociales, que hay un campo ahí muy importante.

Una de las cuestiones que siempre me han llamado la atención es la gente sin hogar que vive en la calle.

Eso no es un problema, es un problemón con mayúsculas.

Ahí iba yo. Da la sensación de que la mayoría tiene algún trastorno mental.

Es cierto. Pero no es la sensación, es la certeza.

¿Y llegan a ese trastorno por estar en la calle, o llegan a estar en la calle por ese trastorno?

Yo creo que llegan a la calle por estar en ese trastorno. Yo creo que esa gente tiene ese trastorno de salud mental. Algunos no tendrán familia .Otros seguramente han roto con la familia, a otros la familia les habrán echado porque ya no los aguantan y porque no los pueden controlar. Y son personas que, aunque yo fuera como presidente de la Asociación a hablar con ellos, o de otra asociación, ellos no quieren.

Primero, porque muchos no son conscientes de su problema. Si no eres consciente de tu problema, no quieres saber nada. Y luego tienen unas personalidades atípicas, anormales. Hay otros que quieren vivir solos sin control de nadie y la mente no les funciona bien. Entonces tú les ofreces cosas y no las quieren. Hay otras asociaciones que van. A nosotros nos ofrecieron, efectivamente, en un momento determinado meternos en un programa de ésos, pero no tenemos infraestructura para ello. Las asociaciones que les atienden no es de forma terapéutica, sino de apoyo por si quieren ir a un médico y acompañarles, pero es que no quieren, y no les puedes forzar a ir, y si van no compran el medicamento recetado.

"La gente sin hogar llega a vivir en la calle porque ya tienen un trastorno de salud mental y muchos han roto con la familia o los han echado porque no los aguantan bino los pueden controlar"

¿Qué se hace al final? Pues algo paliativo. La Cruz Roja tienen un programa, durante tres noches por semana y les llevan comida o mantas para el frío. Porque eso es todo un reto para las administraciones.

¿Y dónde deberían ser tratados los casos agudos? Porque antes estaban los manicomios y ya no.

Pues en la Unidad de Agudos del Hospital General, en la primera planta, que es donde está. Allí van las personas que tienen un cuadro agudo o una alteración de su control. No pueden estar en sociedad, porque pueden ser peligrosas en ese momento. Sobre todo peligrosas para ellas mismas, no para los demás.

¿Llegan ustedes a este tipo de enfermos desde la Asociación?

Nosotros a ellos nos llegamos. La unidad de agudos es una unidad muy... Ahí no podemos llegar, porque en fase aguda necesitan una terapéutica muy específica de psiquiatra, con medicación y tiene que controlarse bien. Entonces, ahí la interferencia externa no es buena. Entonces, en el momento que salen es cuando nosotros entramos.

Hemos tratado un tema muy interesante, que son las redes sociales. Yo no sé si por ahí a lo mejor deberían ustedes ir especializándose algo, quizá con charlas y demás.

Sí, sí, tenemos. De hecho, nosotros hemos dado curso y ahora vamos a abrir una página web para dar cursos. De todas formas, ya vamos a los colegios a impartir charlas de sensibilización y de información que nos demandan para la detección precoz de la enfermedad mental, y detección y prevención precoz del suicidio, dirigida en parte a los profesores y en parte también a los alumnos.

Y estamos obteniendo muy buenos resultados y pensamos que son bastante útiles. Y también vamos a Prisión, dos días, para tratar a las personas internas, que son muchas con problemas de salud mental.

"En la Prisión hay personas que tienen problemas de salud mental, asociados a las drogas y al alcohol, pero han cometido delitos y es un juez y una psiquiatra quienes determinan que estén allí y no en otro lugar"

¿Y quizá deberían estar en otro lado?

Bueno, eso es discutible. Han cometido delitos, y hay un juez y hay una psiquiatra que son los que, al final, determinan su ingreso allí. A lo mejor no pueden salir todavía porque su cuadro no está controlado.

Pero tienen enfermedad mental, ¿no?

Tienen enfermedad mental, sí. Algunos de ellos asociadas a la droga, obviamente, y al alcohol. No digo que la gente no se tome una cervecita, que a todo el mundo le gusta, pero lo que no puedes es emborracharte casi a diario. Eso ya no.

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