miércoles 18.05.2022
Cordoba Hoy

ALEJANDRO MUÑOZ. DIRECTOR ORQUESTA JOVEN

"El público de Córdoba tiene derecho a escuchar música en un espacio adecuado para ello"

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy
Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy
"El público de Córdoba tiene derecho a escuchar música en un espacio adecuado para ello"

La Orquesta Joven de Córdoba cambia de director, Después de ocho años al frente, Alejandro Muñoz cambia de rumbo en su vida para mirar a otros proyectos que tiene en mente o que ya está inmerso en ellos. De su paso por esta formación se lleva muy buenos recuerdos, pero también momentos terribles, especialmente en la pandemia, que han sabido capear con tesón y abriendo la mente a todas las posibilidades que tenían en la mano.

Seguirá al frente de l Camerata Gala y hoy, domingo, se ve las caras con los cinco candidatos a dirigir la Orquesta Joven en los próximos tres años. Dice que deja la formación con la robustez suficiente como para que tenga futuro. En caso contrario, "no me iría".

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Qué ha pasado? ¿Por qué deja la dirección de la Orquesta Joven?

La verdad es que no hay un motivo específico. Dejo la Orquesta Joven, porque da la sensación de que está llegando un poco el fin de una etapa conmigo en la Dirección siempre he pensado que la Orquesta Joven tiene que ser un proyecto autónomo; que no dependa mucho de un director. Es decir, que pueda gestionarse por sí mismo, independientemente de la persona que esté en la Dirección Artística.

También hay otra cosa, y es que un proyecto de una orquesta joven creo que requiere también de ofrecer su estructura a un director en formación, que es importante que en la Orquesta Joven se formen jóvenes músicos de todas las especialidades, pero también jóvenes directores. Entiendo que es un proyecto que debe estar abierto a que jóvenes directores tengan esa experiencia, que tengan una orquesta que gestionar.

¿Pero, después de ocho años, ha sido una decisión así de golpe o lo tenía meditado desde hacía tiempo?

Yo llevaba, más o menos, un año pensando que el ciclo tenía ya que terminar.

¿Por qué no nos recuerda un poco la historia de la Orquesta Joven?

La Orquesta Joven se crea en 2012 por iniciativa de José Santofimia, que fue su primer director titular y estuvo en el cargo durante los dos primeros años, hasta 2014. Surgió para que Córdoba tuviera un proyecto para jóvenes músicos. Hay muchas ciudades que tiene su propios proyectos de orquesta jóvenes, y en Córdoba no había prácticamente nada. Ese proyecto surge para que los jóvenes músicos cordobeses y también de otras ciudades andaluzas pudieran venir aquí y hacer encuentros sinfónicos con directores, con solistas y formarse en el ámbito de la música orquestal, a fin de que el día de mañana pudieran ofrecer esa experiencia tan importante a la hora, por ejemplo, de presentarse a una plaza a una orquesta profesional.

¿Fue su caso?

Sí. Es mi caso. Yo me formé en muchas orquestas jóvenes.

¡Vaya! ¿En dónde?

Yo estuve en la OJA, que es la Orquesta Joven de Andalucía, estuve en la Joven Orquesta Nacional de España, en la Joven Orquesta Europea. Y al final, todas esas experiencias me ayudaron a prepararme para unas pruebas y para la vida como músico profesional de orquesta.

¿Usted entró en la Orquesta Joven del mismo modo que va a entrar el siguiente, es decir por concurso?

No. Mi acceso a la Orquesta Joven fue diferente, porque el anterior director titular dejó la plaza y me invitó a mí para hacer el siguiente concierto. Yo hice ese proyecto de transición y justo después presenté un proyecto a la Orquesta Joven. Esta lo aceptó y desde entonces estoy en el cargo.

¿Quién elige al director? ¿Quién se encarga de decirle a alguien que es válido para ocupar el puesto?

Ahora mismo, en el proceso selectivo que hemos convocado, la junta directiva de la Orquesta, que la forman cinco personas, y yo mismo somos los encargados de seleccionar al próximo director titular.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Ya les han llegado propuestas?

El proceso está en marcha ya. Han llegado solicitudes, hemos hecho ya una preselección de estas solicitudes. De hecho, estamos ahora mismo inmersos en el lío. Este domingo (se refiere a hoy, ya que la entrevista se realizó ayer, sábado) haremos las entrevistas a los cinco candidatos preseleccionados y ellos han presentado un dossier, unos vídeos dirigiendo, que forman parte de un proyecto de orquesta joven, su curriculum, evidentemente, y en función de los que veamos en las entrevistas, de lo que nos comenten los directores candidatos escogeremos a alguien para que siga durante el proyecto durante tres años.

O sea, que han optado por poner límite a la Dirección.

Sí. A partir de ahora será así. Era una de las premisas que yo quería que se cumpliera. Y es que la Orquesta Joven renueve su titularidad cada equis tiempo, porque me parece que es lo lógico para un proyecto como éste. Que una persona no se pueda hacer con el proyecto de por vida, por decirlo así, sino que haya una renovación constante, cada tres o cuatro años de director titular.

Es decir que, por narices, usted va a ser el más longevo en el cargo.

(Se ríe). Bueno, esas bases pueden cambiarse y la Orquesta Joven puede modificar su forma de funcionar y de seleccionar directores. Pero eso es ya cosa de la propia Orquesta Joven.

¿Qué va a pasar con usted ahora? Usted es violinista, ¿verdad?

Yo soy violinista en la Orquesta de Córdoba. La verdad es que dejo la Orquesta Joven, pero estoy mirando en los próximos meses y creo que tengo más trabajo incluso que cuando estaba con la Orquesta Joven (se ríe). Tengo un montón de proyectos ahora mismo por delante, porque aparte de mi proyecto de despedida con la Orquesta, que será el próximo mes de abril, que será mi último concierto con ellos... O no, ya veremos. Pero en principio será mi último concierto como titular, tengo más iniciativas en la mente.

Está la Camerata Gala, de la que yo soy director, y es la Orquesta residente en la Fundación Antonio Gala, y presentaremos en unos meses la segunda edición del Gala Fest, que es el Festival de Música de Cámara de Córdoba, y que se hace en el claustro de la Fundación. Es un festival al que vienen artistas de distintos puntos de España y que es muy importante para la ciudad. Se celebra en el mes de junio y estamos ahora mismo inmersos en la organización de este ciclo.

Queda también la presentación de un disco, que saldará a lo largo de este año 2022, que hemos grabado con la Camerata Gala para el sello IBS Classical de Granada, uno de los sellos más importantes a nivel internacional y que graban con los mejores artistas de España y del extranjero y tiene una distribución en todo el mundo.

Tengo, igualmente, un par de giras de conciertos también con la Camerata, tengo algún proyecto con algunas otras formaciones que están ahí a punto también de ver la luz... Siempre haciendo cosas, siempre moviéndonos, generando un poco cultura y música, que es a lo que nos dedicamos.

Ya veo que no se va a quedar en el paro, precisamente.

(Se ríe).

¿Cómo contactaron los de IBS con ustedes?

Es el segundo proyecto que hacemos con el sello y a decir verdad fuimos nosotros los que contactamos con ellos.

En cualquier caso, para que les acepten en IBS Classical ya tienen que conocerles bien.

Sí. Les presentamos un primer proyecto y cobró forma de disco en septiembre de 2020, en la temporada pasada. Era un disco con todo música nueva compuesta o escrita para el proyecto de seis compositores. Y estaba pensado para dar visibilidad a las distintas vertientes compositivas que hay en la actualidad. Salió un disco muy bonito, que ha gustado mucho; la crítica ha hablado muy bien de él en España y fuera también. Como acabamos muy contentos con aquello decidimos seguir en esa línea. Estamos ya trabajando en la producción del segundo disco.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Va a seguir la misma  línea que el primero?

No quiere desvelarlo todo ahora pero sí puedo decir que está destinado a la música de Gustav Mahler.

¿Alguno de los aspirantes que se presentan a la Orquesta Joven es de Córdoba?

Sí. Hay algún cordobés.

Pero no es condición indispensable, ¿verdad?

No. Condición indispensable es ser nacido o residente en Andalucía. No porque queramos acotar el número de directores que vengan, sino por una cuestión puramente práctica, y es que la persona que al final escojamos tiene que estar cerca del proyecto. Alguien que tenga disponibilidad para estar en Córdoba o para venir a Córdoba. En la Orquesta Joven tiene que quedarse alguien que la represente aquí en la ciudad. Si cogemos a un director de San Sebastián-Donostia va a resultarle difícil estar en las reunión es que se celebren.

Claro. Me imagino que la gente que se dedica a esas cuestiones, tiene además otras responsabilidades.

Claro. En el caso de la Orquesta Joven de Córdoba es un proyecto que requiere mucha implicación, pero no es una titularidad a tiempo completo.

¿Cómo se ve más, como director o como violinista?

(Duda). Es una buena pregunta (se ríe). El violín es el instrumento al que he dedicado parte de mi vida y fui a estudiarlo a París muy joven. Es un instrumento que me apasiona y al que dedico gran parte de mis días. Estoy también muy implicado en proyectos pedagógicos impartiendo clases y cursos. Estoy muy metido en ese mundo violinístico.

Pero es cierto que la dirección de orquesta es una dimensión completamente diferente a la del violín. El violín es muy centrado en el propio instrumento, en su repertorio, en su técnica. Y la dirección de orquesta te da una visión muy amplia de la música. Digamos que se complementan las dos cosas, pero sí es verdad que últimamente oriento profesionalmente mi carrera un poco más hacia la dirección.

Ya, pero la pregunta era para que se mojara. La replanteo: ¿Cuál de las dos cosas le llena más?

Me llena más dirigir ahora (se ríe).

¿Qué se lleva de esos ocho años al frente de la Orquesta Joven?

¡Buf! Cosas fantásticas. La Orquesta Joven ha supuesto un antes y un después en mi carrera. Me llevo una experiencia maravillosa, recuerdos, aprendizajes. He conocido a músicos de excelencia. También hemos tenido que enfrentarnos a problemas y dificultades. Todos hemos pasado la pandemia y proyectos como el nuestro son muy frágiles frente a circunstancias como ésas. Es muy fácil que una orquesta joven por su idiosincrasia desaparezca ante una situación como la que hemos vivido.

Ha sido un trabajo difícil, pero muy gratificante, junto con la junta directiva de la Orquesta, que quiero hacer mención especial a la junta directiva, porque parece que la Orquesta Joven soy yo y no es así. La Orquesta Joven soy yo y más personas y los músicos que la forman, y con el esfuerzo de todos hemos conseguido no voy a decir que poner a Córdoba en el epicentro de la formación orquestal de jóvenes músicos, pero por lo menos Córdoba ya aparece en el mapa. Y además lo hace con buena nota. Con unos resultados pedagógicos y artísticos muy importantes.

Por ejemplo, cuénteme de alguien que hay pasado por allí y ahora sea destacado.

Hay muchos músicos. Hay muchos que se han ido fuera tras haberse formado aquí. Por ejemplo, recuerdo a Juan Antonio Martínez, que fue trompetista nuestro, que luego estuvo durante unos años en la Orquesta Real Filarmónica de Lieja y que ahora es trompetista de la Orquesta Nacional de España.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Hay algún otro del que le guste presumir?

¡Hombre! Me gusta presumir de todos, pero está Antonio Torres, que era contrabajista y estudió aquí en Córdoba. Luego estuvo como academista en la Ópera Nacional de París y ahora es catedrático de contrabajo del Conservatorio Superior de Sevilla.

¿Qué tiene París que se van todos para allá, aparte de lo obvio, claro?

(Se ríe). Buen, en el caso del contrabajo, imagino que estudiar con arco francés. Los contrabajistas tiene dos tipos de arco: El alemán y el francés, y los que están más orientados a tocar con arco francés suelen estudiar allí.

En mi caso, simplemente que conocí una maravillosa profesora, Anne-Marie Morin, con la que aprendí muchísimo sobre violín y sobre la música. La conocí en unos cursos y decidí irme a estudiar con ella.

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¿Me ha dado a entender, acaso, que han llegado a temer por la desaparición de la Orquesta en los peores momentos de la pandemia?

Que desapareciera, no. Pero que tuviera que parar su actividad como Orquesta Joven, sí. Un Orquesta Joven no es como una profesional. Una Orquesta Joven se debe a ofrecer a los músicos una formación. es su principal objetivo. Entonces, un año y medio sin ofrecer conciertos es una generación de músicos que se quedan sin disfrutar ese proyecto.

Sí, evidentemente, pero hay medios tecnológicos como para tocar juntos en la distancia.

Pero eso no es lo mismo.

Tiene toda la razón. Entonces, ¿cómo han logrado superar la situación y la crisis?

Hemos invertido el doble de tiempo y de esfuerzo del que invertíamos habitualmente hemos conseguido en os momentos en los que ya se podía empezar a tocar hacer varios proyectos con formaciones más pequeñas. En una orquesta los músicos tiene que estar todos allí, los de viento tienen que tocar sin mascarilla y ante eso hemos conseguido programar conciertos al aire libre, hemos conseguido programar conciertos en formatos un poco más reducidos de lo habitual, dando prioridad a distintos músicos de las distintas secciones para que se fueran incorporando.

Al final nuestra media de tres, cuatro encuentros orquestales al año, se ha mantenido incluso en 2020, que ha sido el año más complicado de la pandemia.

¿Deja, entonces, a la Orquesta con robustez suficiente? ¿Le augura un buen futuro?

Sin duda. El esfuerzo conjunto mío y de la junta directiva es que ahora que se hace esta transición la Orquesta esté artísticamente en un nivel increíble, socialmente en una posición muy buena también en el sentido de la importancia que la ciudad de Córdoba le da a la Orquesta Joven. Tiene mucho, mucho apoyo de la ciudadanía. En cuanto a los contactos con las instituciones de Córdoba, con el Ayuntamiento, con Cajasur, que también es patrocinadora de la Orquesta, se queda en una posición muy buena y creo que es una Orquesta que ahora mismo tiene mucho futuro. Es que si no fuera así, no me iría (se ríe).

Aclarado. Si tuviéramos que situar a la Orquesta en un ranking nacional, ¿en que posición estaría?

¿En cuanto a orquestas jóvenes?

Sí.

Hay tres tipos de orquestas jóvenes en España: La Orquesta Joven Nacional de España, que aglutina a todos los jóvenes músicos más preparados del país; las orquestas de las distintas comunidades y luego están las orquestas en las ciudades. En las de las comunidades, por ejemplo, está la Orquesta Joven de Andalucía, la de Extremadura, la de Castilla-La Mancha. Luego están las de las ciudades, como la de Córdoba, Granada y demás.

Entonces digamos que la Orquesta Joven de Córdoba, en cuanto a su calidad musical, ha llegado a competir incluso con algunas orquestas de nivel regional.

Vuelve a no querer mojarse, me está dando a entender.

(Se ríe) Estoy diciendo que para una ciudad del tamaño de Córdoba es una orquesta que tiene un nivelazo.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Ha echado de menos que hubiera un auditorio en Córdoba, como se suele decir, como Dios manda?

La verdad es que sí. Un auditorio como Dios manda hace lucir a una orquesta mucho más. Lo he echado de menos como director de la Orquesta Joven y como músico de la Orquesta de Córdoba. No es que lo haya echado de menos, es que es fundamental. Y no para la Orquesta Joven y de Córdoba, sino para el público. Es que el público de Córdoba tendría derecho, como el de otras ciudades, a escuchar música en un espacio adecuado para ello.

Hasta Lucena tiene su propio auditorio.

Sí, sí. Hay muchas localidades que los tienen y hay ciudades que hasta cuentan con varios espacios apropiados. ¡Ojo! Que el Gran Teatro de Córdoba es un espacio muy bueno.

Sí, pero...

...No es un auditorio. Correcto. Es un teatro de ópera, un teatro con foso, antiguo. La verdad es que a mí, personalmente, me gusta tocar y hacer conciertos en el Gran Teatro. Es espectacular. Es un teatro precioso y, además, está en un sitio privilegiado en la ciudad. Por la noche, en el Bulevar del Gran Capitán se forma un ambiente muy bonito en torno al Gran Teatro con el público que acude a algún evento. Y un auditorio nuevo tendría que competir contra esa circunstancia.

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Pero es verdad que lo que es acústicamente Córdoba se merece un auditorio.

A día de hoy, ¿le ha llegado alguna novedad al respecto?

No. Yo llevo 15 años en Córdoba. Durante todo ese tiempo he oído hablar del auditorio quizá en seis o siete ocasiones. Se han producido muchas promesas, se ha hablado de muchos proyectos, pero a día de hoy, lo que yo sé es que no hay nada firme. Es una pena. Dicen que su ubicación sigue siendo al otro lado del río. Digo que es una lástima porque la Orquesta Joven es un proyecto que cumple ahora 10 años, pero la Orquesta de Córdoba lleva muchos más trabajando con un nivel increíble, con programas de una calidad buenísima, con solistas impresionantes que vienen a tocar con ella y directores de prestigio. En fin, que todo eso merecería un escaparate para el público adecuado al nivel que merece sonar tanta calidad junta. Es un sueño que está ahí, que está aprobado y con su presupuesto, y renace de cuando en cuando, pero no termina de cuajar.

Ha dicho que lleva 15 años en Córdoba. Yo creí que era usted de la tierra.

No. Yo soy sevillano. Empecé a estudiar Música en Sevilla, en el Conservatorio. Aunque mi familia no son músicos, mis padres tenían mucho interés en que yo estudiara música, porque les parecía algo importante. Bueno, mi hermana es músico, saxofonista de formación, y es maestra en un colegio en Sevilla, en Espartinas. Al final yo me metí en esto de la música porque algunos profesores que tuve de pequeño decían que tenía buen oído y recomendaron que estudiara la carrera. Poco a poco, me fui enganchando y llegó un día en que tuve que decir si dedicarme a ello profesionalmente o tenerlo como algo más en mi vida.

Me decidí por dedicarme a la música y me fui a estudiar a París durante cinco años. Estudié violín y viola en el Conservatorio Nacional Superior de Música de allí, que es uno de los más importantes a nivel europeo y también muy probablemente mundial. Al cabo de ese tiempo apareció la plaza de violinista en la Orquesta de Córdoba y con muy poco tiempo para prepararme, porque terminé mi examen final de violín allí, y tenía sólo tres días para viajar a Sevilla y prepararme la plaza, pero estuve con intensidad todo ese tiempo en casa de mis padres día y noche estudiando como un loco y al final me presenté a las pruebas y gané la plaza. Y ha sido uno de los momentos más importantes y bonitos de mi vida.

Me mudé a Córdoba y de inmediato no sólo me involucré en la Orquesta como músico, sino que también empecé a mover otro tipo de proyectos.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿Y lo de la dirección cómo fue?

La dirección de orquesta viene, precisamente, a raíz de eso. Porque al llegar aquí, en 2006, en la Camerata Gala, es decir que la formación tiene los mismo años que llevo yo aquí, yo dirigía con el violín, como se hacía antiguamente en el Barroco, sin batuta, y poco a poco me fui dando cuenta de que una dirección de orquesta era algo apasionante. Me gustaba hacer, me motivaba, me interesaba y comencé a formarme como director. Con cursos y recibiendo clases.

Pero ¿dónde se formó como director?

Empecé recibiendo clases de Michael Thomas, que es un músico inglés, afincado en Sevilla. Es el director de la Orquesta de Almería, pero yo recibía las clases en Sevilla con él. Fue mi maestro de violín también. Fue director de la Orquesta Joven de Andalucía, donde yo le conocí y me formó como director y músico. Yo fui concertino de la Orquesta Joven de Andalucía durante cuatro o cinco años y tuve mucha relación con él y aprendí muchísimo de él. Como director de orquesta y violinista fue toda una referencia para mí. Así que me pasé unos cuantos años estudiando con él con clases privadas.

Además de eso hice algunos cursos aparte y al final terminé realizando un master de Dirección de Orquesta en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid.

Alejandro Muñoz posa para Córdoba Hoy

¿De dónde saca tiempo material para todo eso?

(Se ríe). Voy dando saltos adelante y atrás en el tiempo por mi vida. En mi cabeza también es difícil ordenar las cosas y recordar exactamente en qué año tuvo lugar tal o cual evento. El máster lo hice justo el año antes de la pandemia, porque llegó un momento en que te dices que tienes que tener una titulación de dirección de orquesta al estar tan metido en este mundo, pero sin nada que lo acredite. Ese máster me aportó un poco esa estructura y los conocimientos que, quizá, con clases privadas no se adquieren. Fue con un muy buen profesor, que se llama Borja Quintas, del que aprendí muchísimo, pero también del resto de profesores del master. Cuando acabé ya me vi un poco más preparado para afrontar la dirección de orquesta desde una perspectiva algo más profesional.

La última pregunta y le dejo ya meditar sobre su futuro: ¿Usted compone?

No.

¿No? Pero ¿qué les pasa? ¿Por qué se dedican sólo a interpretar?

(Vuelve a reírse) Hay directores que componen, aunque no es lo más habitual. Yo tengo tanta música todavía por estudiar y por aprender que creo que me falta todavía tiempo para escribir la mía.

¿Y en su interior no tiene esa melodía propia y particular que pugna por cobrar forma? Aunque sólo fuera una en su vida.

A veces lo he pensado, sí. Pero es verdad, y creo que es muy importante saberlo, que no tengo la formación para eso. No puedes limitarte a ser músico; ser compositor requiere de una formación específica. Yo no la tengo. Sí puedo plasmar algo con el violín para una orquesta de cuerda, por ejemplo. Pero está claro que para componer hacen falta unos estudios de composición y una formación importante.