Los hábitos de consumo han cambiado y Córdoba, como el resto de España, ha tenido que adaptarse. Los típicos días de compras por Godomar y Cruz Conde con los billetes bien doblados en la cartera son cada vez menos frecuentes. Ahora la mayoría de cordobeses solo necesitan desbloquear su smartphone para darse un capricho y aquellos que siguen prefiriendo los negocios físicos utilizan cada vez menos el dinero en efectivo para hacer sus compras. Mucho ha tenido que ver la pandemia Covid-19 en este cambio de paradigma. Aunque los métodos de pago digitales ya estaban presentes antes de la llegada del virus, terminaron de consolidarse con las restricciones sanitarias pertinentes. Parece que era esto lo que hacía falta para que la población se habituase a los nuevos tiempos, puesto que ya para el año 2022, según un estudio realizado por el Banco de España, el 86% de la población hacía uso de tarjetas bancarias y el 19% de sus dispositivos móviles.
Por supuesto, la preferencia por un método u otro radica en el tipo de negocio. Mientras que en las grandes superficies la mayoría de los cobros se realizan con tarjetas o Bizum, en los pequeños comercios es el dinero en efectivo el que se lleva la palma. Esta diferencia viene motivada, fundamentalmente, por la accesibilidad que han ido ofreciendo los distintos negocios a sus consumidores. Como siempre ocurre, las grandes empresas fueron las primeras en adoptar métodos más modernos, como Bizum, mientras que los comercios locales lo han hecho a un ritmo más lento. Sin embargo, incluso estos últimos han tenido que aceptar la nueva realidad, debido a la fuerte demanda por parte de la población. Según los datos, el 15% de los consumidores españoles hacen uso de sus teléfonos móviles para realizar sus compras. Y no solo eso, sino que cuatro de cada diez españoles compran por internet una vez a la semana, tanto a través de sus smartphones como de sus ordenadores. De este modo, para poder lidiar con la competencia y satisfacer a la demanda, los diferentes sectores de la industria cordobesa han tenido que ampliar sus métodos de pago y, en muchos casos, ofrecer un canal digital con sus productos y servicios.
Esto último se extiende a todos las industrias del mercado, incluso a aquellas dedicadas a bienes de primera necesidad. Por ejemplo, 7 de cada 10 consumidores admiten realizar alguna compra de supermercado de forma online. El 54% de ellos se justifica en el ahorro de tiempo que implica y el 49% en la comodidad que brinda el no tener que cargar con bolsas. Sin embargo, en otras industrias el cambio es aún más evidente. Es este el caso del sector de los juegos de azar, un campo que ha sufrido una gran transformación en los últimos años. Mientras que antes era habitual que los jugadores se tomaran su tiempo en visitar los bingos, los casinos y las salas de juego, a día de hoy optan por su vertiente digital. El principal motivo es la flexibilidad que esta les proporciona, permitiéndoles jugar desde el salón de sus casas. Pero, además, los casinos online también ofrecen muchos otros incentivos, como la retirada instantánea de fondos, por ejemplo los que aparecen en esta lista time2play.com/es/casinos/retiro-instantaneo/, o los bonos para nuevos jugadores. Así, los casinos online han adoptado todo tipo de métodos de pago, reinando a día de hoy las billeteras electrónicas. También ha sido notable la transformación en el sector de la moda. Cada vez son más las tiendas cordobesas de este sector las que aceptan Bizum como método pago, posiblemente presionadas por la tendencia de las grandes marcas, como Inditex.
Más allá de las características propias de estas dos industrias, hay que tener en cuenta que el cambio se ha visto propiciado por el perfil de sus consumidores. En ambas los jóvenes ocupan un lugar de relevancia y son precisamente estos los que muestran mayor aceptación a los métodos de pago digitales. Según el mismo estudio del Banco de España, la franja comprendida entre los 25 y los 34 años es la que mayor uso hace de las tarjetas bancarias, mientras que en el caso de los dispositivos móviles son aquellos de entre 18 y 24 años los que recurren a esta forma de pago regularmente.
No obstante, sin detenernos en los diferentes perfiles de consumidores ni en los distintos sectores que conforman la industria cordobesa, la realidad es que nuestra provincia está ganando cada vez más en accesibilidad en cuanto a métodos de pago se refiere. Por supuesto, se espera que esta realidad no haga más que seguir evolucionando