Si algo ha demostrado el terrible accidente ferroviario que ha tenido lugar en Adamuz (Alto Guadalquivir) es la solidaridad y generosidad de los vecinos y vecinas de esta localidad, que Durante la pasada madrugada se han volcado para ayudar y colaborar en todo lo que han podido.
Así lo ha indicado esta mañana Manuel García Peralvo, quien ha asegurado que "el pueblo entero se ha volcado por completo desde el minuto uno". Él, junto a otros vecinos de la localidad, fue de los primeros en colocar balizas para ubicar la zona del accidente, y también fue de los primeros en recibir a los pasajeros que salían de los trenes accidentados por la puerta de una finca contigua.
A partir de ahi, "ya nos fuimos organizando y empezamos a llevarnos a la gente hacia el pueblo". Lo hicieron con vehículos particulares, pero cuando llegaron los autobuses "nos dijeron que ya no podíamos pasar y quizá con nuestros vehículos hubiéramos ido más rápido", ha Indicado. También les dijeron que no hacían falta los focos de los camiones que varios vecinos llevaron al lugar para arrojar luz, ya que habían llegado los grupos electrógenos.
"Ya lo único que podíamos hacer era esperar y ayudar aquí a lo que se pudiera", ha recordado Manuel García, quien ha señalado que la labor de los vecinos y vecinas con el pasaje de los trenes ha sido sobre todo de acompañamiento y apoyo. Según recuerda, la situación era bastante caótica, con un montón de personas perdidas que trataban de contactar con sus familiares a través de los móviles y que se encontraban por completo desorientados. "Había gente que se había quedado en el tren, niños que estaban todavía dentro... Mal, la cosa estaba mal".
En cualquier caso, este vecino sólo ha tenido palabras de felicitación para el conjunto del municipio, así como la Policía Local, Protección Civil¡ y la Guardia Civil, porque "a un pueblo pequeño como el nuestro, este tipo de tragedias nos viene grande, y aún así, el pueblo siempre apoya al pueblo, y el pueblo siempre es lo más grande que hay".
Otros voluntarios que han participado en las labores de apoyo a las familias de los accidentados han desvelado situaciones dantescas del accidente, en el que en un principio la falta de información era la tónica dominante. Así, se ha podido ver en el lugar a un hombre que buscaba desesperadamente a su hija, ya que, al parecer, ella junto otros pasajeros salieron despedidos del vagón en el que iban y no la había podido localizar. Y también narran el caso de un niño que ya era huérfano de padre y que ha perdido a su madre en esta tragedia, de modo que ya ha sido trasladado fuera de Adamuz.
Testigos afirman que todavía quedan por recuperar dos de los vagones que cayeron por el talud y que "quedan muchos cadáveres sin sacar", porque aún no se sabe lo que se van a encontrar en su interior.
Este mediodía el Ayuntamiento de Adamuz al completo ha guardado un minuto de silencio, que también se ha repetido en la capital y en multitud de instituciones cordobesas.