La Plataforma cordobesa Niñ@S del Sur, que aglutina a más de 40 AMPAs de la escuela pública cordobesa ha puesto en marcha un nuevo instrumento para valorar y hacer seguimiento a los servicios de comedor de sus colegios.
La Plataforma trabaja desde hace casi una década por dignificar los espacios escolares públicos y dotarlos de todo aquello requerido para la dupla aprendizaje-enseñanza, en aras de una educación pública de calidad para todas y todos. Y dentro de sus comisiones de trabajo se encuentra la de comedores, que es la que ha gestionado este formulario, con la colaboración de la ONG Justicia Alimentaria.
A través de un sencillo, pero completo, formulario, puesto a disposición de todas las familias usuarias de comedor de los colegios públicos en los que tienen presencia estas AMPAs, preguntan por los distintos aspectos de todo lo que rodea dicho servicio, desde la calidad y cantidad de comida hasta el trabajo de los trabajadores y trabajadoras, pasando por otras cuestiones relevantes no tan evidentes, pero también necesarias de analizar.
"Los comedores escolares están en el ojo del huracán debido a la muy mejorable calidad del servicio en cantidad y calidad, entre otras cosas", señala el comunicado de la Plataforma, pero "bajo el paraguas de que se cumple el pliego de condiciones de la licitación se amparan incumplimientos que no siempre son leves".
El propio "sistema perverso" de licitación por bloques que fomenta la Agencia Pública Andaluza de Educación hace que se alejen de las adjudicaciones empresas pequeñas, locales, que utilizarían producto de proximidad, potenciarían la economía circular y asentarían en el territorio la relación con los colegios y su alumnado. Por el contrario este servicio potencia que las adjudicatarias sean macroempresas como Mediterránea o Serunión.
La Junta de Andalucía, "responsable última", debería dejar de considerar los servicios de comedor y la educación como un gasto y empezar a hacerlo como una inversión.
Este formulario pretende seguir trabajando en la idea de que otros comedores son posibles y que conocer de primera mano la opinión de familias usuarias de los mismos es un paso más hacia ello.