El cabo Obrero, perteneciente a la Brigada 'Guzmán el Bueno' X, con base en Cerro Muriano (Córdoba), tuvo una "intervención destacada el pasado 18 de enero, durante las labores de rescate desarrolladas tras el accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz, donde guió a los servicios de emergencia hasta el lugar de los hechos y atendió personalmente a las víctimas".
Así lo ha subrayado el Ejército de Tierra en su web, consultada por Europa Press, donde se informa que este militar, vecino de Adamuz y destinado en la compañía de Mando y Apoyo del Batallón de Infantería Motorizada 'Lepanto' II, del Regimiento de Infantería 'La Reina' nº 2, "salió inmediatamente al encuentro de los servicios de emergencia al oír las sirenas de las ambulancias y de la Guardia Civil, y se ofreció al alcalde de la localidad para guiarlos hasta el punto exacto del accidente, ya que conoce perfectamente el terreno".
En una primera intervención, el cabo Obrero "comenzó a colaborar activamente, junto a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y personal de Protección Civil, y ayudó a desalojar a los viajeros que podían desplazarse por sus propios medios, conduciéndolos hasta las ambulancias desplegadas en el lugar".
Paralelamente, el cabo "atendió a aquellas víctimas que no podían caminar, a las que practicó las técnicas de primeros auxilios adquiridas durante su formación militar, ofreciéndoles calma y apoyo".
La "actuación clave" del cabo Obrero ha sido "valorada muy positivamente por las autoridades y los servicios de emergencia, además de haber sido felicitado por Su Majestad, el rey Felipe VI", durante la visita que éste hizo al pueblo de Adamuz tras el accidente ferroviario que se saldó con 45 fallecidos y más de un centenar de heridos.