El Ayuntamiento de Córdoba ha perdido hoy una oportunidad de oro para iniciar un proceso de desconcentración administrativa, que bien podría haberse iniciado en Villarrubia (Periferia Oeste) para dar el salto luego al resto de barriadas de la periferia, porque, por una parte, el PP ha preferido no dar una respuesta hoy a las demandas vecinales y ha planteado una transaccional para crear una comisión que estudie esta posibilidad y aporte un dictamen dentro de un año, y el PSOE, que es quien ha presentado la moción popular para solicitar la creación de un ente local con circunscripción territorial desconcentrada de Villarrubia, rechazado la propuesta del gobierno local.
De este modo, la moción inicial ha salido rechazada por la mayoría absoluta del Partido Popular, aunque tenía el apoyo de la oposición del PSOE, Hacemos Córdoba y Vox.
El debate se adelantó en el orden del día, ya que los vecinos desplazados al Pleno y que llenaron la sala habían contratado unos autobuses de vuelta a una hora determinada y se les concedió esa gracia para que su viaje no fuera en balde. Comenzó hablando Juan Manuel León, como portavoz de la Asociación Vecinal Por la Autonomía de Villarrubia, quien ha advertido que la propuesta "no nace de la improvisación, ni del capricho, sino que es una demanda social legítima, madura y profundamente arraigada en la identidad colectiva de nuestro pueblo".
Y la base era que "Villarrubia no es un barrio más de Córdoba, sino una comunidad con historia, voz propia, una configuración urbana consolidada y una voluntad firme de autogobierno democrático en el marco de la legalidad municipal", que pide "una descentralización efectiva que les permita tener más capacidad de decisión sobre los asuntos que afectan a su día a día". Y el apoyo popular es incontestable: El 15 de mayo se registró formalmente en el Ayuntamiento una iniciativa respaldada por 2.501 firmas, es decir, por más del 65% del censo de la demarcación territorial propuesta.
Y como la reforma de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local de 2013, impide la creación de nuevas Entidades Locales Autónomas con personalidad jurídica, los que se pide ahora es una circunscripción territorial desconcentrada, que está legalmente reconocida tanto por la Ley de Autonomía Local de Andalucía como por la Ley de Bases de Régimen Local, que "no rompe la unidad del municipio, pero sí acerca la gestión a los vecinos", ha aclarado León.
En su alocución, León ha señalado que la descentralización no es una amenaza para el municipio, sino "una oportunidad de modernización, una forma de mejorar la eficiencia de la administración, de hacerla más cercana, más ágil, más adaptada a las realidades diversas de un término municipal tan extenso como el de Córdoba". Y, en caso de haberse aprobado, hubiera requerido que el Ayuntamiento iniciara los trámites necesarios para dotar a Villarrubia de una estructura administrativa descentralizada, con órganos de interlocución, competencias claras y recursos suficientes.
Pero no ha sido así.
Vox ha justificadom su apoyo a la iniciativa, porque la ven una solución "legal, razonable, asumible y aceptable", frente a la "competencia absoluta del gobierno local" para resolver la situación de la barriada. La portavoz, Paula Badanelli, ha recordado que en 1993 se iniciaron los trámites para que Villarrubia fuera una ELA "y entonces no parecía haber dificultades de gestión".
Juan Hidalgo, de Hacemos córdoba, ha considerado que es una demanda justa que "sirve para traer algo de realidad a los plenos". En su opinión, al gobierno local le resulta un "fastidio" la participación ciudadana, la cogobernanza y hablar con la gente, porque "les basta con su mayoría absoluta y el resto les sobramos".
El portavoz del PSOE, Antonio Hurtado, ha pedido que no se desaprovechara la oportunidad de iniciar un proceso "apasionante" para hacer que la ciudad sea más equilibrada, empezando con Villarrubia y con el debate de la desconcentración después, "una vez que veamos cómo funciona en esa barriada y llevándolo luego, con las mejoras necesarias, al resto".
Pero se ha negado de lleno a la transaccional del PP, en la que, según el concejal de Participación Ciudadana, Miguel Ruiz Madruga, se elaboraría un estudio "serio y sereno" tras constituir una comisión que analizara la realidad jurídica, administrativa, económica y organizativa sobre ola desconcentración de la gestión municipal, "que no descentralización", en relación a Villarrubia.
Esa comisión debería analizar, igualmente, la actual delimitación, composición y funcionamiento de los distritos existentes y su regulación en las juntas municipales de distrito, teniendo en cuenta las especificidades de las barriadas perturbadas. La comisión la presidiría él mismo, como edil de Participación Ciudadana, y tendrían representación los grupos municipales, el Consejo del Movimiento ciudadano (CMC) y funcionarios técnicos de distintas áreas municipales implicadas.
La idea era que se constituyera en el Pleno de septiembre para "tener de plazo un año a fin de elaborar un dictamen con sus conclusiones". Según Ruiz Madruga, ésa es la "hoja de Rita sensata a seguir", y luego se verían el resto de barriadas, porque "ya dijo el CMC en su dictamen que si se cambiaba el estatus de Villarrubia habría que aplicarlo al resto de la periferia", además de apoyar en 2023 "otras realidades como el nuevo Distrito de Levante Este".
Ni unos ni otros han llegado a un acuerdo y la oportunidad se ha acabado disipando, con el profundo malestar de los asistentes al pleno, quienes han abucheado al alcalde y a sus concejales, hasta el punto de que Bellido a micrófono abierto les pidió que abandonaran en orden el Pleno con la frase "¡Hala, a coger el autobús!".
Precisamente, Hurtado ha lamentado esa actitud del regidor y le ha solicitado que retirara esas palabras "de desprecio a los vecinos y vecinas de Villarrubia", pero "no ha retirado la expresión".