El alcalde de córdoba, José María Bellido (PP), ha confirmado esta mañana que se van a producir "derribos" de casas en la zona que aún está inundada, ya que es habitual tener que desalojarlas, porque se sitúan prácticamente en la 'zona de policía' del río, y al menos en una de ellas va a ser "de inmediato".
Se trata de una casa para la que está ya todo en orden –evaluada por la Fiscalía y con autorización judicial– para proceder a su derribo, que se llevará cabo "en cuanto baje el agua para poder entrar allí". Igualmente, hay otras cinco casas, que están en trámite, en diferentes fases, y cuando hayan terminado "también queremos hacerlo de inmediato, en cuanto lo permitan las condiciones del terreno".
El regidor ha aclarado que ahí "no debería vivir nadie", aunque tampoco está seguro de si hay alguien viviendo, y también ha avanzado que se podrían evaluar otros "derribos quirúrgicos al margen de estas seis. Igualmente ha recordado que esas viviendas están claramente –como se ha demostrado en varias ocasiones– en zona inundable, de modo que "ninguna ley urbanística permite su legalización; es imposible". De igual modo, tampoco es posible que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) realice allí actuaciones para evitar esas crecidas.
Al mismo tiempo, Bellido ha reconocido que es "una situación compleja", porque no dejan de ser las viviendas de alguien que se va a quedar en la calle. Una situación que viene arrastrándose desde hace muchos años, de modo que "habrá que seguir avanzando en derribos quirúrgicos para las que tienen un peligro extremo", sobre todo porque cada vez son más frecuentes los fenómenos climáticos extremos que acaban en riada.
En cuanto a actuaciones en arroyos, el alcalde ha señalado que en este último episodio con el 'río atmosférico' no ha quedado ningún arroyos desbordarse, y no sólo los de Majaneque y Alcolea, de modo que hay una serie de actuaciones pendientes de que la CHG apruebe el convenio con el Ayuntamiento por el que se comprometían a encauzarlos hasta llegar al tramo urbano, y, a partir de ahí, ya lo hacía el Consistorio para que fueran a los colectores de Emacsa.
En este convenio. la CHG es la que realiza un esfuerzo económico mayor al encargarse del. encauzamiento, mientras que el Ayuntamiento financiaría lo que es la conexión última con la red urbana. "Cuando Confederación lo apruebe y tenga los fondos, lo ejecutaremos". En opinión de Bellido, ese encauzamiento solventaría gran parte de los problemas al recogerse el agua en los colectores, de forma que los arroyos ya no correrían tan libres y se desborden.
También ha explicado bueno se sabe cuándo se producirá el realojo de vecinos y vecinas de las 40 viviendas que quedan por regresar, y que se sitúan en la calle Las Tórtolas –donde. aún hay agua–, Perdiz y en la calle Trigos, pero que será "lo antes posible".
En las calles Perdiz y Trigos hay que entrar con la maquinaria para retirar los lodos y a lo largo del día de hoy se están coordinando bomberos y la Delegación de Infraestructuras para que ésta meta las máquinas y limpie de barro ambas calles antes de reabrirlas.