PERIFERIA ESTE

Un investigado por cazar con artes prohibidas aves protegidas en un arroyo próximo a Santa Cruz

Los agentes del Seprona contabilizaron hasta 42 aves capturadas, de las que 26 ya estaban muertas y el resto fueron liberadas
Parte del material y las aves incautadas por los agentes del Seprona en Santa Cruz FOTO GUARDIA CIVIL
photo_camera Parte del material y las aves incautadas por los agentes del Seprona en Santa Cruz FOTO GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil ha investigado a una persona como presunto autor de un delito contra la flora y fauna por caza furtiva de aves fringílidas protegidas en una zona aledaña a Santa Cruz, en el Distrito Periferia Este de la capital cordobesa.

En el marco de las operaciones llevadas a cabo para la vigilancia en la captura de aves fringílidas, la Guardia Civil tuvo conocimiento de que se podría estar cometiendo caza furtiva en una zona de paso de este tipo de aves en el entorno de un arroyo cercano a Santa Cruz.

Inmediatamente, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), estableció un dispositivo orientado a la identificación del posible autor, logrando sorprender in fraganti a un varón de 59 años, vecino de una localidad cercana, realizando captura de pequeñas aves protegidas con artes prohibidas por la Ley.

Redes japonesas

El presunto autor tenía colocadas tres redes japonesas de grandes dimensiones en un lugar escondido del arroyo, donde, aprovechando la vegetación de la zona para ocultarse y no ser detectado, manipulaba las artes de caza prohibidas donde quedaban atrapadas las aves, encontrándose un total de 42 aves fringílidas de distintas especies, de los cuales 26 se encontraban sin vida y el resto pudieron ser devueltas a su entorno natural por los agentes.

Tras las averiguaciones realizadas por la Guardia Civil, se pudo conocer que este individuo, al usar medios de caza masivos no selectivos, capturaba indiscriminadamente especímenes protegidos, sacrificando todas las aves capturadas de variedades distintas al jilguero, guardando esta última especie de ave en una jaula que poseía escondida en las inmediaciones.

Entre las especies rescatadas había jilgueros (Carduelis Carduelis), verdecillos (Serinus serinus), verderón común (Chloris chloris), papamoscas gris (Muscicapa striata) y pinzón vulgar (Fringila coelebs), todas ellas protegidas estando prohibida su captura.

Los agentes de la Guardia Civil procedieron entonces a identificar e investigar a esta persona como presunto autor de un delito contra la flora y fauna (caza furtiva), aprehendiendo cuatro redes invisibles de tipo japonesas, y otros medios de caza utilizados.

Las diligencias practicadas, así como la persona investigada fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente.

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