Grupos de vecinos de la urbanización Los Encinares de Alcolea, en la Periferia Este de la capital, llevan montando guardia desde ayer, jueves, y durante toda la pasada madrugada para evitar que Endesa les corte el suministro de energía eléctrica a 63 viviendas de esa urbanización, que afecta a unas 200 personas, entre las que hay personas dependientes, recién operadas, gente mayor de 70 años y niños muy pequeños.
"Hemos dormido poco y lo estamos pasando regular ante un problema de una mala gestión que se arrastra desde hace 16 años y en el que los vecinos y vecinas pagamos el pato sin tener culpa alguna", ha señalado un portavoz vecinal, Patxi Salinas.
La situación es la siguiente: Hay 63 viviendas de las calles Quejigo, Chaparrera y Fresno, que cuando se ejecutó la urbanización de Los Encinares sus canalizaciones de luz se quedaron a medio terminar. ¿El motivo? que la empresa encargada, Pavincorsa, SL, solicitó concurso de acreedores y no terminó, a pesar de que los vecinos y vecinas ya habían dejado pagada esa obra. Eso ocurrió entre 2009 y 2012, que es cuando se terminó la urbanización y se recepcionó la obra, con esa única cuestión pendiente.
Como ha recordado Salinas, Los Encinares es una urbanización parecida a El Sol, paralela a la anterior, pero cuyas viviendas no están legalizadas y carecen de servicios para una primera ocupación, a pesar de que sí tienen carretera. "Cuando comparamos las viviendas hubo promotores que se ofrecieron a urbanizar la zona a cambio de poder edificar y así se hizo, y esas viviendas ya sí se vendieron como legales".
¿Por qué se permitió decepcionar la obra de urbanización con ese fleco? "Visto desde ahora fue un error", reconoce el portavoz vecinal. Pero es que tenían el apoyo de Urbanismo del Ayuntamiento, que se comprometió con la entidad de conservación creada al efecto a que eso se resolvería y finalizarían las canalizaciones de luz.
De este modo, los vecinos volvieron a pagar una segunda obra para rematar ese tramo, y, según Salinas, llevan ya tres o cuatro actuaciones que no sirven, porque al ir siempre con retraso los cambios de normativas las invalidan. Entre tanto, son los únicos de la zona que pagan la luz a 0,32 euros, cuando el resto de vecinos lo hacen a 0,11 euros, y ese incremento es supuestamente para "subsanar todos los problemas que está habiendo con los transformadores y de roturas y averías". Es decir que pagan 15 euros de más (los demás de Los Encinares pagan 5 euros de más) por ese concepto en las facturas, llevan así 16 años y ahora les quieren cortar la luz.
La última de esas intervenciones para la luz la llevó a cabo un arquitecto del Ayuntamiento, que en su día fue el encargado de redactar todo el proyecto de urbanización de Los Encinares, por lo que conocía bien la obra. No obstante, en una de las partes de la parcela, la alta, se mezclaron en las canalizaciones las tomas de media con las de baja, cuestión que antiguamente estaba permitido, pero con las nuevas normativas, no.
Endesa, al enterarse, ha frenado en seco la actuación y ha señalado que a partir de ahora ella misma se iba a encargar de la actuación impidiendo que nadie más lo hiciera. "Esa actuación de Endesa nos va a costar muchísimo mas, pero hemos aceptado y hemos dicho que adelante con ello". Y cando parecía que la situación iba a resolverse por fin ha llegado el golpe de gracia.
¿Cómo? Al parecer, y siempre según los vecinos, al arquitecto municipal no le ha hecho gracia que Endesa le enmendara la plana, porque considera que su trabajo estaba bien hecho, y a cambio ha hecho unas fotos de los cables con los que se están nutriendo desde hace 16 años esos 200 vecinos y ha advertido a Endesa que son un peligro. "Endesa se lo ha tomado mal y ahora dice que corta por lo sano, porque es ilegal".
En todo este bochornoso asunto, "los perjudicados somos los vecinos, que llevamos 16 años pagando la luz a precio de oro". Al menos , cuentan ahora con una ventaja, y es que frente a los nueve vecinos que había al principio ahora ya hay 60 viviendas ocupadas, por lo que "estamos más haciendo presión; si no, nos hubieran cortado ya la luz hace tiempo".
En las últimas 24 horas han ido tres veces a cortar la luz. Una de ellas, a las 06.30 horas, "pero estábamos aquí y lo hemos logrado impedir", ha señalado Patxi Salinas.
El problema se agudiza cuando Endesa ha calculado que la finalización de la canalización de cables tardará cuatro meses. La vecindad ha pedido que en ese tiempo les mantengan la luz como hasta ahora, pero la eléctrica se niega y ha dicho a a las familias Ilias que compren un generador durante ese tiempo que duren las obras. "Es una locura porque habrá robos de de gasoil seguro y además, en los meses de julio y agosto, un generador no daría para las 63 viviendas", asegura el portavoz vecinal.
¿Por qué insiste Endesa en cortar? Según Salinas, porque ahora se ha hecho oficial la ilegalidad del cableado del que se están nutriendo de energía esas casas y ha recibido orden de la Consejería de Industria de la Junta de evitar que pueda ocurrir alguna catástrofe de la que no quieren ser responsables. "No quieren ahora asumir los riesgos que han estado dejando pasar durante 16 años", resumen el vecino.
Al parecer, desde ayer mismo el Ayuntamiento, a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU), y tras presiones al respecto de la Federación de Vecinos Al-Zahara, está tratando de mediar con la compañía eléctrica, pero ésta sigue en sus trece,. Por lo que ahora la gerencia ha movido ficha hacia la propia Consejería de Industria, de modo que la Junta "tome conciencia del problemón y nos deje con el suministro de luz hasta el fin de la obra".
De hecho, en épocas anteriores, en 2018 y 2019, hubo otros dos cortes de luz programados "y los respectivos alcaldes de entonces mediaron para que se mantuviera el suministro en cualquier caso".
Por tanto, ¿cuál será el siguiente paso de los vecinos y vecinas? Tienen claro que hay personas que irremediablemente no pueden quedarse sin luz, por cuestiones sanitarias, ya que acaban de ser intervenidas y necesitan que la heparina siga refrigerada, ademas de que las personas octogenarias mal van a pasar una vida sin suministro. Así que "vamos a denunciar en el juzgado", porque Endesa no da su brazo a torcer.