El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Córdoba, Jesús Coca (PP), ha informado hoy sobre la campaña de control de vehículos de movilidad personal -los patinetes eléctricos- puesta en marcha del 7 al 22 de julio en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT) y hasta el pasado 10 de agosto se han realizado 183 denuncias documentadas, de las que 77 fueron en agosto y el resto, en julio.
Esto significa, en palabras de Coca, que la campaña "efectivamente ha funcionado con todas esas denuncias". Y por esta misma razón, el concejal ya ha avanzado hoy que se va volver a poner en práctica durante todo el mes de septiembre "en los mismos términos" para vigilar y controlar los patinetes eléctricos.
El concejal, además, ha destacado que la infracción principal ha sido circular por el acerado o por zona peatonal, con un total de 40 infracciones en julio y 25 en agosto, es decir 65 en total, y en todo ese tiempo de la campaña se han registrado 20 accidentes con este tipo de vehículos con el resultado de un herido.
Otro de los motivos con más denuncias es conducir con auriculares, con un total de 10 denuncias en julio y 15 en agosto. Igualmente, se ha detectado otro problema muy común al conductor estos vehículos de movilidad personal, y es que vayan subidas dos personas en el mismo patinete: Ocho denuncias en julio y 12 en agosto.
No respetar las señales de prohibición ha sido motivo de 13 denuncias (más en agosto que en julio); no respetar el semáforo en rojo, con un total de seis; conducir en dirección contraria se ha llevado un total de seis; usar el móvil conduciendo, cuatro; conducir bajo efecto de drogas, tres; con hasta tres personas montadas, han sido tres y por condiciones técnicas (es decir modificar lo que viene de fábrica) se ha llegado a intervenir un patinete.
"Hay otras denuncias que son por motivos varios y que los tenemos en un cajón de sastre, y que son 16, por lo que el total final es de 183 documentadas", ha expuesto Coca, quien ha añadido que "esa educación vial, que estamos haciéndolo de común con la Dirección General de Tráfico, tiene que acabar resultando en el uso cívico de los vehículos de movilidad personal". Es decir, que esos VMP circulen únicamente donde tienen permitido hacerlo y que desaparezcan de las zonas peatonales.