MEDIO AMBIENTE EN LA CAPITAL

"Nos han dado un tiempo para regresar a ver a los perros que se quedaron allí y recoger medicinas"

La vecindad de Santa Ana de la Albaida teme por sus animales, alaban la labor de las fuerzas de seguridad y dan gracias por que sus viviendas no se hayan visto afectadas por las llamas, siempre sin perder su sentido del humor
Concentración de vecinos de Santa Ana de la Albaida afectados por el incendio en la Glorieta Rafael Rivas
photo_camera Concentración de vecinos de Santa Ana de la Albaida afectados por el incendio en la Glorieta Rafael Rivas

La vecindad de Santa Ana de la Albaida se ha levantado esta mañana todavía con el shock de haber sido desalojados con prisas de sus hogares, ayer por la tarde, para prevenir males mayores con el incendio desatado en la Sierra cordobesa, que todavía a estas horas sigue activo.

Al menos han tenido un momento de respiro hoy cuando les han dejado ir a sus casas entre las 10.00 y las 12.00 horas, aprovechando que el viento se ha parado, para recoger lo imprescindible, las medicinas necesarias y, sobre todo, echarle un vistazo a los animales, perros en su mayoría, que han pasado la noche rodeados de fuego y hoy tienen que tener hambre y sed.

Concentración de vecinos de Santa Ana de la Albaida afectados por el incendio en la Glorieta Rafael Rivas
Concentración de vecinos de Santa Ana de la Albaida afectados por el incendio en la Glorieta Rafael Rivas

Son gente que tienen toda su vida concentrada en sus casas, que se han salvado de las llamas por poco, y, sin embargo, no pierden tampoco su sentido del humor tan de esta tierra. "Vamos a ir acompañados por la Policía para que no nos quedemos allí, porque si no más de uno no se volvía", señala Juan, quien su necesidad por ir a casa radica en los perros, que "llevan sin comer ni beber desde ayer".

María cuenta su situación sin perder la sonrisa, a pesar de que las circunstancias las son bastante serias: "Esta noche tengo un concierto en la Starlite de Marbella (el de Miguel Bosé), que me ha costado una pasta y desde allí me voy de viaje con hoteles ya reservados, uno esta noche en Málaga, y tengo que hacer las maletas". Pero es también muy prosaica al respecto: "Si hay cosas más importantes que le den a esto, pero si está todo controlado tampoco voy a perder todo ese valor de gasto que he hecho para dos personas; vamos a intentarlo, si puede ser, bien, sino qué se la va a hacer y nos quedamos en casa".

En su caso ha pasado la noche en casa de su madre junto con sus hijos, a bajo en la capital, pero es que "desde ayer a las siete de la mañana no me ha cambiado de ropa interior y estamos con la misma ropa", señala riendo. 

Otra vecina, Conchi Baena, dice que antes del incendio se había ido desde el campo al piso en la ciudad, pero a su hija sí le ha pillado el fuego y "tuvo que salir por patas". Mientras nos habla su hija y su marido se preparan para subir y "echarle agua a los perros", porque "ése es mi problema, que tengo dos mastines que beben agua por tubo y más en verano y con el calor que han tenido alrededor los animales y sus abrevaderos tienen que estar llenos de ceniza".

Personal del Ayuntamiento toma nota de nombres a los vecinos y vecinas que quieran ir a sus casas a recoger los imprescindible
Personal del Ayuntamiento toma nota de nombres a los vecinos y vecinas que quieran ir a sus casas a recoger los imprescindible

Conchi aplaude que no se hayan producido ni pérdidas humanas ni materiales. "Lo bueno es que las casas se han salvado y me gustaría repetir por activa y por pasiva lo bien que se han portado las fuerzas de seguridad del Estado: La Guardia Civil, los bomberos... Ha sido una cosa exagerada. Ayer era para haber visto esto. Se reavivó de noche por el aire y yo no he visto trabajar más a esas criaturas", destaca.

Para subir a las casas de nuevo, hay personal del Ayuntamiento que toman nota antes de quien y dónde van a ir. Gloria vive en la parte baja de Santa Ana de la Albaida cedro a de donde viven sus padres, y cuenta cómo se desarrolló la situación. En su caso, sobre las 18.00 horas, se encintaba viendo la tele y recibió una llamada por teléfono preguntándole por el incendio.

Punto de la Cruz Roja para atender a la vecindad de Santa Ana de la Albaida en la Glorieta Rafael Rivas
Punto de la Cruz Roja para atender a la vecindad de Santa Ana de la Albaida en la Glorieta Rafael Rivas

"¿Qué incendio?, respondí. Me asomé a la ventana y en ese momento estaba rondando el Club Vista Sierra", recuerda. Pero en cuestión de minutos las llamas fueron en aumento hasta que pasó por su casa la Policía Local diciendo que se tenían que ir. "Tuvimos que desalojar; mis padres se quedaron en casa de un hermano y yo me fui a casa de otro hermano que tengo".

El apego a lo que tienen también ha quedado patente en el hecho de que muchos vecinos y vecinas no se han querido mover de la Glorieta Rafael Rivas, que es el punto de encuentro para los afectados por el incendio, y se han quedado durmiendo en los coches. "Cuando ha amanecido nos dijeron que no podíamos volver porque no está del todo apagado, aunque podemos subir con la Policía para ver a los animales y que personas mayores que cojan su medicación", remata Gloria.

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