El colectivo vecinal Nodo Corduba ha asegurado, a través de su portavoz, Manuel Ortega, sentirse "relativamente satisfechos" con el anuncio de que se vayan a poner en marcha "una especie de juntas de seguridad de distrito, aprovechando las Juntas Municipales de Distrito como órgano de gobierno municipal que no de participación".
En teoría es algo que empezará a funcionar a partir de que se comunique en la próxima Junta Local de Seguridad y se apruebe el acuerdo.
La duda está en qué funcionalidad y qué competencias va a tener este acuerdo, porque si las competencias son las que se establecen en el Reglamento de Juntas Locales de Seguridad "no van a ser simples reuniones formales, sino de trabajo", ha advertido Ortega.
Un ejemplo de ello sería en el Casco Histórico, donde se tendría que estudiar el plan de intervención de las fuerzas de seguridad en eventos como las Cruces de Mayo, Patios y otras cuestiones "que el Ayuntamiento está empeñado en que se celebren solamente en esa zona de la ciudad". Y es que muchos de esos fenómenos "van asociados a botellones o facilitan el consumo de cantidades ingentes de alcohol en la calle".
Además, esas reuniones deberían tener un "carácter extraordinario y no ordinario", según Nodo Corduba, porque las Juntas Municipales de Distrito se reúnen cada dos meses y en este caso se tendría que unir cada vez que fuera necesario, y con tiempo y antelación suficiente como para prevenir aglomeraciones y otras situaciones de riesgo.
El portavoz del colectivo ha añadido que se incluyen las manifestaciones religiosas "que inundan el Casco en cualquier fecha y cualquier momento del año y eso tendría que regulares, como se está haciendo ya en otras ciudades". Y es que si en Semana Santa sí se consideran un hecho religioso, fuera de esa fecha, "con la proliferación que hay, ya se puede considerar como otra cosa distinta".
Por tanto, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, como presidente de las Juntas Locales de Seguridad, y la subdelegada del Gobierno, Ana López, tienen que aclarar esa situación, para que tenga un "funcionamiento adecuado". Hasta tal punto, que en la Mesa del Casco del día 21 "se debería considerar que ya tenemos esta figura funcionando y que va a regular y garantizar que en ese espacio de la ciudad se pueda vivir.
"Estamos a la expectativa de cómo van a funcionar, frente a un modelo del equipo de gobierno local que no es sano, que genera conflicto social de eventos con barras y que habría que modificar".