El alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), ha valorado negativamente la decisión de Hitachi Energy de reducir a prácticamente la mitad su inversión en la fábrica cordobesa y la ha considerado una noticia "triste" y "nada positiva", especialmente por parte de una firma "de éxito en la ciudad" como esta siendo el gigante japonés, que tenía previsiones de invertir inicialmente 80 millones para dejarlos ahora en 47, y con perspectivas de invertir más para seguir creciendo.
Bellido, no obstante, ha considerado que esos 47 millones siguen siendo "una apuesta importante" que "hay que agradecer, aunque "desgraciadamente con eso no se llega al máximo potencial que se había anunciado" en un principio.
La idea del Ayuntamiento es que Hitachi Energy siga invirtiendo para que la ciudad se desarrolle a nivel industrial, y el Ayuntamiento "seguirá trabajando en ese sentido", pero para conseguirlo se requiere que el "conflicto laboral abierto se reconduzca". En este punto, el alcalde ha sido claro al apuntar que las inversiones "no merecen la pena si es a costa de conflictos laborales" y de que "familias no lo estén pasando bien".
Ese conflicto laboral aludido por el regidor tiene una doble consecuencia. Por un lado, la propia reducción de la inversión anunciada y, por otro, que hay trabajadores que lo "están pasándolo mal, por estar sancionados".
Con esta situación abierta, el Ayuntamiento tratará de mediar y de lograr el acercamiento de posturas. De ahí que la semana que viene se buscará un encuentro con la empresa "al máximo nivel en España", en el que esté presentes todas las administraciones, del mismo modo que ya se mantuvo una reunión con la parte social, en la que participó la subdelegada del Gobierno, Ana López (PSOE), y la delegada de Empleo, María Dolores Gálvez (PP).
Ahí "trataremos de acercar posturas que lleven a desenredar este conflicto laboral y se alcance un posible acuerdo", porque no deja de ser una situación que "tienen que resolver entre las partes".
En cuanto a los incentivos aprobados para Hitachi desde la Administración local, Bellido ha recordado que no son ayudas, sino bonificaciones fiscales que están condicionadas a la creación de empleo de calidad. Se trata de un expediente en revisión permanente, ya que es la empresa quien tiene que acreditar que cumple los requisitos, de modo que si no se cumplen o se cumplen en parte, la bonificación se reduciría en proporción de manera automática o dejaría de existir.