MEDIO AMBIENTE EN LA CAPITAL

Cruz Roja moviliza más de 20 personas, dos ambulancias y un furgón frigorífico para el dispositivo por el incendio en la Sierra de Córdoba

De igual modo, la institución humanitaria ha desplegado tres vehículos para el traslado de personas, otro de transporte adaptado y un último de logística
Personal y material de la Cruz Roja por el icendio en la Sierra FOTO CRUZ ROJA
photo_camera Personal y material de la Cruz Roja por el icendio en la Sierra FOTO CRUZ ROJA

Cruz Roja ha movilizado más de 20 personas, dos ambulancias (una de soporte vital avanzado y otra de soporte vital básico) y un furgón frigorífico para apoyar el dispositivo de emergencia desplegado desde ayer en respuesta al incendio declarado en las faldas de la Sierra de Córdoba.  

De igual modo, la institución humanitaria ha desplegado tres vehículos para el traslado de personas, otro de transporte adaptado y un último de logística.

"Como no podía ser de otra forma, hemos activado nuestros equipos y recursos para integrarlos dentro del operativo general que se puso en marcha ayer para dar respuesta a esta situación", explica Nerea Casas, responsable provincial de Socorros y Emergencias de Cruz Roja.

Ante los incendios, la entidad cuenta con Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE), compuestos por personal voluntario entrenado para dar la mejor atención a personas damnificadas por este tipo de situaciones; y está preparada para desplegar equipos con los que dar atención en el ámbito de la Intervención Psicosocial, Logística y Albergue provisional, Asistencia Sanitaria y Búsqueda y Salvamento, siempre en coordinación y como auxiliar de los poderes públicos.

Con la llegada del verano, la sequía y la falta de lluvias, el calentamiento global, las olas de calor o la falta de prevención en el cuidado de la naturaleza aumentan las posibilidades de que se produzca un incendio forestal que se propague sin control, con la consecuente destrucción de flora y fauna silvestre y sus graves consecuencias para la vida humana.

La prevención se torna fundamental para evitarlos, con acciones de sensibilización que se intensifican en las zonas y épocas con mayor riesgo, como el verano. Actuar antes de que se produzca una catástrofe; anticiparse a los peligros; reducir los riesgos; mitigar los efectos y, siempre que sea posible, evitar que los peligros se conviertan en grandes desastres son medidas imprescindibles.

Para prevenir en la medida de lo posible este tipo de catástrofes medioambientales, es imprescindible atender los siguientes consejos:

•    No hagas fuego en el monte. Si encuentras algún tipo de fogata encendida, apágala con agua y tierra, y no abandones el lugar hasta asegurarte que deja de humear. Recuerda que sólo se puede hacer fuego en zonas habilitadas para ello.

•    Evita fumar en el monte. Evitarás el riesgo innecesario de que prenda una llama en espacios naturales. Nunca arrojes cerillas ni colillas al suelo, ya que cualquier chispa o llama, por pequeña que pueda ser (como un cigarrillo mal apagado), puede provocar un incendio. Utiliza ceniceros de bolsillo para desechar los residuos.

•    No arrojes basura fuera de los contenedores. Lleva contigo los desechos hasta el punto destinado a ello más cercano y presta especial atención a vidrios y latas.

•    Si vas al monte con vehículo propio, estaciónalo sólo en los lugares indicados: el contacto del tubo de escape con la vegetación también puede ser causa de incendio. Además, aparcar un vehículo en un lugar no apropiado puede dificultar gravemente las actuaciones de emergencia.

•    Si encuentras cualquier objeto que pueda provocar una combustión en un espacio natural, o su aumento, ¡recógelo! (cristales, papel, plástico…).

Ante un incendio, sigue estas recomendaciones básicas:

•    Ante un incendio forestal, mantén la calma e informa al 112 especificando claramente la ubicación. 

•    Recuerda que, ante cualquier infracción sospechosa que pueda provocar un incendio, o involucrar a personas pirómanas, debes denunciarlo de inmediato en el teléfono 112. 

•    No pierdas de vista a los y las más pequeños y no les permitas jugar con petardos o juegos peligrosos que puedan poner en peligro su vida e incendiar los montes. 

•    Observa la dirección del fuego y prevé una vía de escape, alejándote en sentido contrario a la dirección del viento. 

•    Si estás en una montaña, procura bajar la ladera pues el fuego tiende a subir. 

•    No cruces las llamas, pero si fuera necesario, humedece tu ropa y cubre tu cabeza con una tela húmeda.

•    Si el fuego te rodea, sitúate en una zona ya quemada siempre que sea posible. Si las llamas están muy próximas, túmbate en el suelo, y cubre tu cuerpo con tierra.

•    Si circulas con tu vehículo por una zona incendiada, sube las ventanillas y enciende las luces, y siempre que puedas, regresa.

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