URBANISMO EN LA CAPITAL

El Consejo del Movimiento Ciudadano se opone a que se generalice construir por encima de seis plantas

Entiende que esa propuesta solo beneficiaría al promotor y no bajaría el precio de la vivienda 
La Torre del Agua es el segundo edificio más alto de la capital cordobesa con 49 metros de altura y 14 plantas
photo_camera La Torre del Agua es el segundo edificio más alto de la capital cordobesa con 49 metros de altura y 14 plantas

El Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha trasladado al alcalde, José María Bellido (PP), y al presidente de la Gerencia de Urbanismo, Miguel Ángel Torrico (PP), su oposición a que se generalice poder construir por encima de seis plantas en la ciudad de Córdoba.

A este respecto quiere recordar que no es cierto que en Córdoba no se puedan elevar más los edificios. Así ha pasado, por razones singulares, con la Torre del Agua, o se llegó a planificar en el Cordel de Écija junto al puente de Andalucía, o se intentó con el Ojo del Califa sobre el antiguo Hotel Meliá, o con el edificio administrativo que diseñó la Junta de Andalucía en Noreña. 

De hecho, en los Planes especiales que se han construido en Chinales transformándolos de industriales a residenciales, el PGOU ha permitido, desde su aprobación en 2001, que se alcancen nueve plantas transformando los derechos de edificación en altura para poder contar con zonas verdes o equipamientos.

Pero eso es algo que se permitió ocasionalmente, sobre una zona que ya estaba colmatada de edificación, aunque fuera industrial, y en busca de su transformación a residencial. "Otra cosa muy diferente sería incrementar la edificabilidad a los planes parciales pendiente de desarrollo en nuestra ciudad cuando ya tenemos en la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) el intento de colmatar de edificios el área entre la Ronda de Poniente y la Variante Oeste, supuestamente para compensar los costes de construcción. 

"Lo que ha defendido siempre nuestra planificación urbana es que la altura de las edificaciones tuviera relación sobre la anchura de las calles y avenidas, o sobre la imagen de nuestra ciudad al pie de la Sierra, de ahí que se calcularan las viviendas a construir en función de un techo edificable que no pasara de seis plantas", recuerda el CMC.

Para favorecer a los promotores, la Junta de Andalucía ya aprobó fórmulas para ampliar el número de viviendas sin ampliar la edificabilidad, o se ha permitido edificar en los bajos previstos para comercio. Esto ha pasado en Huerta Santa Isabel o va a pasar en la manzana de la antigua cárcel de Fátima. 

"Entendemos, por tanto, que la propuesta de Constructor es una presión al Ayuntamiento cuando se está elaborando el nuevo Plan de Ordenación Urbanística sin que hasta ahora hayamos podido acceder a los trabajos". En opinión el Consejo del Movimiento Ciudadano, incrementar el número de plantas "no redundaría en el precio de la vivienda, puesto que es un mercado libre basado en el mercado y lo único que aseguraría es un incremento de beneficios para el promotor".

Pr all plantea que "preguntemos por los precios de las viviendas de la Torre del Agua, con 14 plantas y 49 metros de altura, o de las promociones de nueve plantas en Chinales y comprobaremos que lo que se pretende es que el rendimiento lucrativo de los suelos sea mayor sin que haya ninguna contrapartida social o medioambiental".