Prácticamente el 100% de las aproximadamente 500 personas que componen la plantilla de Hitachi Energy en Córdoba ha secundado la primera jornada de huelga convocada por el comité de empresa (conformado por CCOO, UGT y USO) ante el bloqueo de la negociación colectiva por la actitud obstruccionista y antisindical de la empresa que no solo no se presentó ayer al acto de mediación previo a la huelga, sino que esta mañana, a 10 minutos del inicio de la huelga, comunicó unos servicios mínimos abusivos sin margen para la negociación.
Para mostrar su rechazo a la actitud de la empresa y exigir una actitud negociadora que permita llegar a un acuerdo beneficioso para ambas parte, los trabajadores y trabajadoras se han manifestado hoy por el centro de la capital cordobesa y han concluido ante el Ayuntamiento de Córdoba, a cuyo Pleno ha accedido una representación del comité, acompañados por la secretaria General de CCOO de Córdoba, Marina Borrego.
Los representantes del comité se han reunido con el alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), y concejal Salvador Fuentes (PP), que era presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) cuando se tramitaron los permisos para la ampliación de la fábrica.
En la reunión, los representantes sindicales han reclamado al gobierno municipal que medie con la Dirección de la empresa y les recuerde que las inversiones y exenciones que le ha proporcionado el Ayuntamiento deben estar vinculadas al empleo de calidad. El alcalde se ha comprometido a reunirse con la dirección para tratar de desbloquear la situación.
El presidente del comité de empresa, Álvaro García Leiva (CCOO), ha remarcado que "no estamos pidiendo una subida salarial abusiva, lo único que estamos pidiendo es que no nos recorten los derechos de los trabajadores habiendo inversiones tanto por parte de la empresa –que va a invertir 80 millones de euros en la ampliación de la planta– como de la Junta de Andalucía, que aporta 4 millones de euros, y del Ayuntamiento, que le exime del IBI".
"Queremos sentarnos en la mesa de negociación, pero no con imposiciones. Nos han amonestado a otro delegado y a mí con una falta muy grave por ejercer nuestro derecho a informar a los compañeros de sus derechos. Ayer, el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, que nos está asesorando en la negociación, tuvo que llamar a la Policía porque le impidieron acceder a la empresa para asistir a la reunión sobre los servicios mínimos. Ésa es la actitud de la empresa, que ha mandado correos a las personas trabajadoras con mentiras como que la huelga era ilegal", ha denunciado García Leiva.
"Nosotros queremos lo mejor para Córdoba, nosotros queremos inversiones y que entre nuevo personal, pero en las mismas condiciones que los que ya estamos, lo que no vamos a permitir es que le bajen 10.000 euros a las personas que entren nuevas a la fábrica", ha aclarado el responsable sindical quien también criticó la pretensión de la empresa de imponer 300 horas de flexibilidad los fines de semana. "Nosotros no vamos a aceptar esa propuesta, porque queremos conciliación familiar. Creemos que las 110 horas de flexibilidad actuales son más que suficientes", ha puntualizado.
García Leiva ha insistido en que "queremos una negociación digna, no queremos que la empresa pierda, porque si ganan ello, ganamos nosotros, pero entendemos que las inversiones y las ayudas que están recibiendo tienen que repercutir en el empleo" y "no vamos a consentir que constantemente nos estén amenazando con un ERE, con trasladar la fábrica. Si están haciendo inversiones es porque la planta es rentable, porque aquí se hace un trabajo de calidad, y de hecho tenemos pedidos hasta 2030".
En este sentido, el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez, ha añadido que "la empresa ha demostrado con su actitud autoritaria y dictatorial que no busca llegar a un consenso con el comité de empresa, sino imponer recortes para sufragar la importante inversión que va a llevar a cabo, algo injusto e inasumible por los trabajadores y trabajadoras".
"CCOO lamenta que la empresa haya roto la paz social que tradicionalmente ha reinado en la fábrica cordobesa, en donde siempre se ha buscado el diálogo y el consenso, desde el respeto a las relaciones laborales a las que Hitachi le está dando la patada", ha recalcado Jiménez
La movilización continuará con paros parciales y nuevas movilizaciones la próxima semana.