La Cabalgata, en palabras de Ortega, "ha costado cuatro veces más que la que se hizo el año pasado y todo ese dinero gastado no ha repercutido en los críos y las crías que cuando van a ver la Cabalgata lo que quieren es recibir caramelos, juguetes y otras sorpresas", para añadir que "es un fiasco para los niños esperando algo en la Cabalgata y apenas se recogen según zonas".
Por ello, AeT ha considerado que se trata de otro pinchazo del alcalde, Jose María Bellido (PP), y es algo que deberían mirar con algo más de cuidado para "no recibir las mismas críticas que ellos hicieron en su día" cuando se suspendió la Cabalgata de 2016 por la lluvia.
Por contra, las cabalgatas de otras partes de la ciudad han sido todo un éxito, sin alharacas ni grandes alardes, pero con caramelos y regalos en abundancia para todos, arrancando sonrisas e ilusión a su paso, para demostrar que sin gastos faraónicos pueden hacerse las cosas muy bien, como ha sido el caso de la Cabalgata de La Medina o la de la Asociación Vecinal El Arenal del Arcángel en la Fuensanta.
En este sentido, Manuel Ortega ha señalado que el alcalde actual decidió no suspender, sino adelantar la Cabalgata, rompiendo con una tradición navideña, como es que ésta se celebre en una fecha concreta, en lugar de moverla de fecha al gusto el consumidor. "Ellos, que se supone que son los acérrimos defensores de las tradiciones, hubieran puesto el grito en el cielo si la decisión hubiera procedido de un gobierno progresista, como en su día pusieron a caldo a la entonces alcaldesa, Isabel Ambrosio, por suspenderla por la lluvia, y ahora se adelantó, a pesar de que apenas llovió esa tarde".
En este sentido, AeT ha considerado absurda esa sensación permanente de la derecha y del obispo de esta provincia de sentirse atacados en sus creencias por parte del pensamiento progresista. "Con esta historia no se hace guerra cultural alguna, aunque ellos sí la hacen, porque la gente con un mínimo de raciocinio no se mete en guerras culturales con este tipo de eventos, que fundamental y básicamente son la ilusión de muchos niños, como Santa Claus lo es en el mundo anglosajón o el Olentzero en la zona de Euskadi, la Bruja Besana en Italia, Hoteiosho en Japón o Ded Moroz en Rusia, sin ir más lejos".
"Habrá que imaginar la confusión de muchos críos que han visto cómo la Cabalgata llega antes en la zona del Casco y luego se celebran otras cabalgatas en otras partes de la ciudad el día 5 para recibir los regalos el días 6; van a pensar que los Reyes han venido por partes y por separado, algo incomprensible".