Primera y dolorosa (aunque en absoluto merecida) derrota del Córdoba CF de Iván Ania ante un Mirandés que ha optado en su feudo por lanzar latigazos de juego para encerrarse luego en una defensa numantina y feroz, desde la que tratar de sorprender a unos blanquiverdes, que han ido de menos a más y se han merecido como mínimo el reparto de puntos en lugar de volverse con la bolsa vacía.
Por es que los porteros también juegan. Una máxima que en muchas ocasiones ni se tiene en cuenta ni se le hace el menor caso. Y esta tarde-noche la afición jabata le debe una muy grande a Rául Fernández, para desesperación de su rival más directo hoy: Jacobo, quien se ha revelado como un peligroso lanzador de faltas directas sin complejos de ningún tipo.
Hasta el minuto 25, con el gol local a cargo de Alberto Reina (de muy bella factura, que hay que reconocerlo, en una jugada que rompió a la defensa visitante en dos) ambos equipos se tantearon, se miraron a los ojos con respeto y salvo pr un dispar de Genaro que salió desviado, apenas sí hubo nada reseñable o peligroso, aunque sí se vieron lagunas en la defensa blanquiverde que hay que limar y enmendar. Esos minutos iniciales también dejaron al descubierto carencias de los dos rivales en el centro del campo.
El Córdoba optaba por avanzar demasiado horizontal y más por el centro que por los laterales, sin profundidad real y sin sensación de peligro. El Mirandés, por contra, tiene en la velocidad y fortaleza de Izeta su principal arma en ataque, que han aprovechado a la perfección rompiendo la igualada en el marcador. En resumen, más balón para los visitantes, pero sin ideas para arrostrar la portería rival. Es sí, el CCF no notó en ningún momento el gol en contra en su moral y en su juego, y eso un tanto a su favor.
De hecho, los de Ania salieron en la segunda mitad dispuestos a comerse a los locales por los pies y éstos se protegieron en su caparazón como una tortuga tozuda para hacer inútiles todos los intentos blanquiverdes por pinchar el globo con un gol, que, en realidad, se merecieron. Rául Fernández no sólo desbarató dos buenos lanzamientos de Jacobo, sino también un envenenado tiro de éste dentro del área. Y para colmo, en otro falta directa el lanzamiento de Jacobo lo saca a pocos centímetros de la línea de gol la defensa local.
No hubo manera. El Córdoba toca, el Córdoba mueve balón, se adueña del juego... Aunque todavía le falta contundencia en la definición. Pero personalmente nos ha gustado la imagen de este CCF en su primer partido que ahora recibirá en El Arcángel al Burgos, el lunes, 26, a las 21.30 horas, con 15.054 abonados por el momento.
Ficha técnica
CD Mirandés: Raúl Fernández, Hugo Rincón, Tachi (Gabri, m. 70) (Asier, m. 84), Sergio Postigo, Juan Gutiérrez, Julio Alonso (Víctor Parada, m. 52), Tomeo, Lachuer, Gorrotxategi, Izeta y Reina.
Córdoba CF: Carlos Marín, Albarrán, Lapeña, Martínez (Matías Barboza, m. 77), Calderón, Genaro (Théo Zidane, m. 70), Álex Sala, Carracedo, Jacobo, Adilson Mendes (Ander Yoldi, m. 77); y Obolskii (Casas, m. 70).
Gol: 1-0, Alberto Reina (m. 25).
Árbitro: González Díaz (comité asturiano). Amonestó a Sergio Postigo por ls locales, y a Casas por los visitantes.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada de la Liga Hypermotion, disputado en el Municipal de Anduva, ante 3.005 espectadores, con abundante presencia cordobesista que se hizo notar.