En 5 años los pagos online en España se multiplicaron casi por 3

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España ha cambiado la forma de pagar a una velocidad inédita. En apenas un lustro, los consumidores realizaron casi el triple de pagos online en 2024 que en 2019, según el Banco de España a partir de la encuesta SPACE 2024 del BCE.

No hablamos de recibos o suscripciones, sino de compras cotidianas por Internet, como entradas, ropa, comida a domicilio o tecnología. El giro es claro y medible, y explica buena parte del tirón del comercio electrónico en el país.

Qué se usa en Internet y por qué importa a quien vende

Dentro de ese auge, la tarjeta siguió mandando como instrumento de pago online en 2024, con el 51% de las operaciones. Pero pierde terreno frente a otras soluciones electrónicas, como carteras digitales, PayPal y apps, que ya suponen el 26% y crecen cinco puntos desde 2022.

Además, los pagos inmediatos ganan presencia en el e-commerce español y alcanzan el 6%, por encima de la media de la zona euro (5%). Para el usuario, esto significa pagar y ver el cargo al instante. Para el comercio y los servicios digitales, significa liquidez en segundos y menos fricción.

Esa lógica del “ahora” también está calando en el ocio online. Cuando un usuario deposita y, sobre todo, cuando retira en plataformas de juegos, espera la misma inmediatez que ya tiene en sus transferencias entre particulares. Por eso, al comparar operadores, muchos buscan un casino que paga inmediatamente, una plataforma que acredita las retiradas en minutos u horas.

Eso tras las verificaciones básicas y apoyándose en métodos compatibles con pagos instantáneos (transferencias inmediatas, monederos electrónicos o soluciones de push to card). La promesa para el jugador es de menos esperas y más control sobre su saldo, y para el sitio supone menos incidencias y mayor confianza, siempre que las pasarelas operen 24/7.

Pero la cosa en tiendas físicas sigue siendo híbrida. Por número de transacciones, el efectivo continúa como medio más usado, con un 57% en 2024, baja nueve puntos desde 2022. Además, los pagos con tarjeta suben del 28% al 32%, y el uso del móvil casi se duplica del 4% al 7%.

En importes, el efectivo cae del 51% al 45%, y el móvil ya supone el 12%, el doble que dos años antes. Y el cambio en la forma de pagar camina en paralelo al crecimiento del comercio electrónico. En el segundo trimestre de 2024, la facturación del e-commerce superó los 23.114 millones de euros, un 12,8% más interanual, según la CNMC.

Y el año cerró con 95.207 millones de euros, un 13,1% más que en 2023. Solo en el cuarto trimestre se alcanzaron 25.742 millones y 478 millones de operaciones. Por volumen de transacciones, juegos de azar y apuestas fue la categoría con mayor peso (7,1%), un indicador de la adopción digital del ocio y del empuje de los pagos instantáneos.

La instantaneidad que el usuario ya asume en transferencias entre particulares se ha trasladado al comercio. La encuesta del Banco de España subraya el papel de Bizum como caso nacional de pagos inmediatos y su efecto arrastre en los hábitos.

En P2P, Bizum concentra el 95% del valor de los pagos entre personas, lo que educa al consumidor en transferencias en segundos y eleva el listón de lo que se espera al pagar o cobrar online. Ese estándar de pagar ahora, cobrar ya es el que, poco a poco, se exige también a tiendas, plataformas de contenidos y servicios de entretenimiento.

El mapa que dejan cinco años de transformación

En síntesis, España llega en 2025 con un consumidor que paga mucho más por Internet que en 2019, con la tarjeta como base, carteras digitales al alza y pagos inmediatos abriéndose paso también en el e-commerce.

El comercio electrónico bate récords de facturación y operaciones, y el efectivo conserva relevancia en tienda mientras el móvil acelera. Es el terreno de juego sobre el que se decidirán las próximas ventajas competitivas. Procesos de pago sin fricción, autenticaciones menos intrusivas y, sobre todo, cobros y retiradas en tiempo real.

La palanca técnica del cambio tiene nombre y fechas. La transferencia inmediata en euros (SCT Inst) permite mover dinero en menos de 10 segundos, 24/7, y desde 2024 cuenta con un reglamento europeo específico que obliga a que su precio no sea superior al de una transferencia ordinaria.

El Reglamento (UE) 2024/886 fue aprobado en marzo de 2024 y empezó a aplicarse por fases. En España, el sector se preparó para su plena operativa a partir del 9 de enero de 2025. Para el comercio y los servicios digitales, esto significa menos fricción y conciliación casi en tiempo real.

Para el usuario, pagar y cobrar al momento deja de ser una promesa. Además, el BCE estima que en el primer semestre de 2024 las transferencias instantáneas ya fueron el 15% de todas las transferencias minoristas por número en la zona del euro.

El mismo informe subraya que el auge de los pagos digitales se apoya en una demanda muy clara de facilidad de uso, seguridad y privacidad. Son métricas que explican por qué el checkout sin fricciones y la confirmación de titularidad exigida por la nueva norma europea se han vuelto diferenciales.

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