Nodo Corduba ha acusado esta mañana al alcalde de Córdoba, José María Bellido, y a su equipo de gobierno local de incumplir su propia ordenanza de ruidos, al permitir la celebración de eventos en la zona del Casco Histórico que exceden con mucho los decibelios permitidos y los que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS) para vivir en un entorno mínimamente saludable.
Se ha dado recientemente en el espacio del Cine Delicias, en el barrio de San Lorenzo, con la celebración de la llamada Navidad Infantil, tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y el empresario propietario de los cines de verano, y donde desde las 10.30 horas "estuvieron con las pruebas de sonido produciendo un ruido atronador que hacía imposible la estancia en sus casas a vecinos y vecinas y que se pudo escuchar perfectamente a varias calles de distancia", ha lamentado el portavoz del colectivo, Manuel Ortega, a través de un comunicado.
"El alcalde; su concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Torrico, y el de Festejos, Julián Urbano, deberían leerse su ordenanza de ruidos municipal y ver cuales son los decibelios permitidos en el Casco urbano". Son para zonas residenciales de 55 decibelios (dB) máximo entre las 06.00 y las 22.00 horas, y de 50 decibelios, desde las 22.00 y las 06.00 horas, "algo que no se respeta en eventos organizados por el Ayuntamiento o que cuentan con su beneplácito", señala Ortega.
Y es que lo que colinda con el Delicias son viviendas y no espacios desiertos, por el momento, "y las personas tienen derecho a tener un entorno saludable, pero el alcalde no parece pensar igual".
Por eso, se ha presentado por registro de entrada en el Ayuntamiento cordobés un escrito exigiéndole al regidor que cumpla con sus propias ordenanzas, ya de por sí bastante laxas en comparación a los indicadores de la OMS, que se verifique pir parte de la Policía Local que se está cumpliendo y que se obligue a las empresas que realizan este tipo de eventos bajo el paraguas del Ayuntamiento a que instalen limitadores de sonido para que no afecten a la vecindad del entorno. "No tenemos la misma capacidad económica de los vecinos y vecinas del entorno del Santiago Bernabéu, que han obligado a Florentino Pérez a parar los conciertos vía judicial, y no podemos hacer lo mismo, pero sí apelar al alcalde a que, por el bien de sus vecinos y vecinas cumpla con sus propias ordenanzas", ha explicado Manuel Ortega.
De igual modo, la Asociación Vecinal La Medina ha recibido quejas vecinales ante la imposibilidad de vivir en el entorno del Sojo Ribera y del Horno San Luis por "los ruidos insoportables de sus fiestas en las terrazas, al aire libre, y uno de ellos acumula ya 100 firmas registradas en la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) para que haya una inspección urbanística y se les sancione convenientemente".
Nodo Corduba solicita, ya de paso, que este tipo de ocio nocturno, unido a los macrobotellones del Casco y la presencia constante de borrachos callejeros y ruidosos, se añadan al mapa de ruidos que se está elaborando por el Ayuntamiento, porque "si queremos un barrio vivo y habitable habrá que compaginar las celebraciones de estas fechas con la vida vecinal; no estamos en contra de ellas y están para que todo el mundo lo pase bien, pero hablamos de eventos supuestamente de corte familiar y amable y no del fomento del consumo incontrolado de alcohol entre la juventud para que luego transformen las casas y calles del Casco Histórico en sus particulares letrinas mientras fuerzan sus gargantas al máximo para hacer ver lo bien que se lo pasan".