"Desde las asociaciones afectadas por la acumulación de actividades de ocio que generan ruidos, suciedad, inseguridad, inaccesibilidad y un largo etcétera de inconvenientes, manifestamos nuestro cansancio y hartazgo de tanta fiesta, que es un añadido más para los botellones", han indicado a través de un comunicado publico firmado por la presidenta de la Asociación Vecinal La Medina, Lourdes Martínez.
La nota es una respuesta a la Agrupación de Cofradías, cuyo presidente, Manuel Murillo, asegura que con las medidas de poner fin a las verbenas desde el Consistorio "se diferencia a los barrios", en alusión al Casco Histórico, y "nada más lejos de la realidad, puesto que la inmensa mayoría, por no decir todos, de las actividades se realizan en los mismos lugares de siempre", es decir precisamente en el Casco.
El comunicado añade que la Agrupación también comenta que las actividades que tienen lugar en el Centro de la ciudad corresponden a zonas con una oferta de ocio limitado en la que la población ha envejecido y no hay viviendas para jóvenes. A eso le responden que "se les ocurre entonces llenarles de ocio, y si se molesta a la población mayor es un daño menor; muy cristiano por su parte".
La presidenta del Consejo ha recordado que a la juventud, "a la que estamos continuamente viendo beber alcohol en las puertas de nuestras casas", no le hace falta la excusa de una barra para su ocio etílico, pero sí es cierto que cuando se monta un evento donde hay música y bebida el botellon se dispara y se multiplica, al igual que "todos sus desagradables inconvenientes".
La nota se remata diciendo que con esas acciones "lo único que se consigue es un rechazo firme a cualquier evento que esté relacionado con cofradías".

