Un nuevo atasco de vehículo demasiado grande en las calles de Córdoba. En esta ocasión ha sido un camión del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) que se ha quedado atorado en la calle Buen Pastor, en pleno Casco Histórico de la capital, cuando comprobaba precisamente si esos vehículos pueden o no pasar por determinadas calles. La presidenta de la Asociación Vecinal La Medina, Lourdes Martínez, ha lamentado que se haya producido "un atasco más", ya que "cuando no son las ambulancias, son los coches de repartir, y cuando no es el camión de reparto son ahora los bomberos, y cuando no, es la Policía, porque cada dos por tres se quedan atascados en esas calles".
El suceso ha tenido lugar en torno a las 18.45 horas, cuando el vehículo del SEIS acudirá a cubrir un servicio con incendio. "Son calles sumamente estrechas y la flota tanto de ambulancias como de bomberos y de servicios de emergencia, son más anchos que lo que es la calle", asegura Martínez, quien ha reclamado al Área de Movilidad municipal que actúe en consecuencia.
"Me hace mucha gracia cuando nos responde de Movilidad diciendo que hay una señal al principio de la calle que marca las limitaciones de tamaño para los vehículos, pero es que al final resulta que ahí se cuela todo el mundo", denuncia la representante vecinal, quien recuerda que las paredes están "arrasadas".
En su opinión, "después de tantos años que llevamos protestando y denunciando lo que está pasando, que la respuesta sea que ahí hay una señal a nosotros no nos convence". Se trata, según palabras suyas, de un ejemplo de "la poca empatía que tiene el Ayuntamiento con el Casco Histórico", de modo que al final "quieren conseguir que pase como en Venecia, que nos marchemos todo el mundo y que se quede esto como un decorado".
No obstante, la presidenta de La Medina ha advertido que "ese sueño que tienen en el Ayuntamiento es una ilusión, porque no van a conseguir echarnos".
Finalmente, el camión se vio obligado a retroceder marcha atrás. Para ello, la Policía Local ha desalojado en parte la iglesia de San Roque, donde se estaba celebrando un besamanos, al igual que ha obligado a retroceder a un taxi, igualmente marcha atrás. Finalmente, han dado la vuelta en la Plaza de San Roque, pero en todo su desplazamiento han causado daños en las paredes y también en una esquina de la propia plaza, según la misma fuente.
