Lunes 14.10.2019

INFRAESTRUCTURAS

El último campo de albero

La pista de fútbol del Sector Sur es la última de propiedad del Ayuntamiento a la que aún no se le ha implantado césped artificial. El equipo lleva una década pidiendo la reforma

Jóvenes entrenando en la pista de albero del Sector Sur, en la calle Marbella.
Jóvenes entrenando en la pista de albero del Sector Sur, en la calle Marbella.
El último campo de albero

La estampa recuerda a la de casi cualquier campo de fútbol de la provincia en los años 80: niños jugando o entrenando en una pista de albero, la tierra amarilla que prácticamente sólo se ve en Roland Garros y las plazas de toros. Pero tiene lugar un día cualquiera de la actualidad, en el campo de fútbol del Sector Sur, en la calle Marbella. Es el último estadio municipal que aún no dispone de césped -quedan otros de propiedad privada, como el cercano de San Eulogio-.

Allí entrenan y juegan cuatro equipos de categorías inferiores que dirige con pasión Manuel Cano, o Lolo, como todo el mundo lo conoce en el barrio. El míster recuerda que el campo del Sector Sur tiene mucha historia, al menos medio siglo. Y curiosamente, en sus orígenes la cancha tenía césped natural, muy caro y difícil de mantener, por lo que en algún momento antes de los años 90 -el tiempo que lleva Lolo al frente del club- se transformó en lo que es hoy. La tierra no suponía demasiado problema, al menos desde el punto de vista deportivo, porque hasta comienzos del siglo XXI casi todos los campos eran del mismo tipo y "los equipos partíamos con las mismas posibilidades". Ahora, por el contrario, todos los estadios municipales, una docena en la ciudad y otros tres en el extrarradio, son de césped. Y ya "los niños no quieren jugar aquí”, sostiene Cano.

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Quizás por eso la Unión Deportiva Sur hace tiempo que pasó sus mejores momentos, que atestiguan una sala cargada de trofeos. Eran los años en que en el campo de la calle Marbella se juntaban hasta 14 equipos con cientos de pequeños entusiasmados por el fútbol, aunque fuera en una pista de albero. La UD Sur llegó a jugar contra equipos de las categorías inferiores de Sevilla y Betis, como recuerda con nostalgia Lolo Cano. Hoy sólo quedan cuatro equipos de benjamín, alevín, infantil y cadete, que militan en Cuarta División. Poco más de 70 fichas en total, pero todos con su seguro médico correspondiente y las cuentas al día.

El porqué no se ha reformado aún el campo de la calle Marbella es un misterio para su presidente, pero apunta a las diferencias políticas entre las administraciones. Y no se corta a la hora de criticar a los políticos: "Son unos sinvergüenzas. Hace cuatro años la Junta era del PSOE y el Ayuntamiento del PP, por lo que la Junta no le quería dar dinero al PP", explica sin ambages. Ahora ambas administraciones están en manos de los socialistas, así que Cano se pregunta "¿a qué están jugando? ¿Por qué no le meten mano ya al campo? Los únicos perjudicados son los niños".

En su opinión, la Junta y el Ayuntamiento, propietario del campo, podrían ponerse de acuerdo para acometer una inversión elevada: el arreglo completo del campo, no sólo para poner césped, sino también para el vallado y arreglo de las gradas, entre otras cosas, cuesta unos 600.000 euros que Cano lleva reclamando desde hace más de una década. En otros municipios, la Junta y los ayuntamientos han llegado a acuerdos para llevar a cabo este tipo de intervenciones.

Cano afirma que el Sector Sur es "un barrio marginal" y quizá por eso las administraciones se han desentendido del campo. Si se trata de eso, "que me digan que no quieren saber nada, pero si yo me voy de aquí del estadio se llevan hasta las farolas". Si las infraestructuras deportivas de la UD Sur aún se mantienen de forma aceptable es porque "a mí me respetan", sostiene el entrenador. Y mientras tanto "tenemos a los niños recogidos de la calle, y aún así nos dan la espalda".

Por ello, Cano piensa pedirle al concejal de Deportes, Antonio Rojas (PSOE), una actuación inmediata en el campo y que le den una solución a sus demandas. Este periódico ha intentado sin éxito conocer la versión del responsable del área.