MEMORIA HISTÓRICA

Los descendientes del maqui José Centurión pedirán la exhumación de sus restos del cementerio de Rute

Apresado el 22 de julio de 1950 en Cerro Mezquita, fue enterrado, como otro ruteño muerto en la misma escaramuza Miguel Borrego del Cabo, junto a un perro de la Guardia Civil

Las nietas van a solicitar la exhumación para enterrar a José Centurión junto a su esposa en Nerja. En la foto junto a Pascual Rovira. Foto: Radio Rute
Las nietas van a solicitar la exhumación para enterrar a José Centurión junto a su esposa en Nerja. En la foto junto a Pascual Rovira. Foto: Radio Rute

La memoria histórica aún tiene demasiados cabos sueltos; tantos como víctimas cuyos familiares desconocen en pleno siglo XXI el destino de sus antepasados. Es el caso de José Centurión Jiménez, maqui apresado en el término de Rute y enterrado en el cementerio. Natural de la localidad malagueña de Nerja, militó en el Partido Comunista antes de la Guerra Civil. Al finalizar, organizó una de las tropas antifranquistas conocidas con ese sobrenombre de “los maquis”. Su papel resultó clave para propiciar en Río de la Miel, aldea de Nerja, el desembarco de armamento para dicha guerrilla.

Por él se ha interesado Pascual Rovira, presidente de Adebo y concienciado con la memoria histórica. Quien más ha estudiado su caso ha sido el historiador jienense afincado en Lucena Arcángel Bedmar, aunque también lo han hecho homólogos suyos como Juan Morente o José María Azuaga. Sus investigaciones han permitido hallar el sumario de Centurión. De hecho, ese sumario aparece en el libro “Causa perdida”, del mencionado Juan Morente, y está al completo a disposición de su familia.

Centurión fue apresado el 22 de julio de 1950 en el emplazamiento de Cerro Mezquita. Junto a otro ruteño tiroteado en la misma escaramuza, Miguel Borrego del Cabo, fue “paseado” sobre mulos por las calles. Después se sospechó que había sido enterrado con un perro de la Guardia Civil. En las filas franquistas había dos primos de José, Ángel Centurión, oficial del Ejército del Aire y Antonio Centurión, capellán militar. Al enterarse, abrieron diligencias contra los sacerdotes de Rute que habían permitido tal humillación y solicitaron que se exhumara el cadáver de su primo.

A día de hoy aún no se conoce la ubicación exacta de los restos. Por eso, dos de sus descendientes, las nietas Carmen Centurión Sánchez y María Luisa Sánchez Centurión, van a solicitar a la Dirección General de Memoria Histórica la exhumación del cadáver. Quieren llevarlo a su Nerja natal para enterrarlo junto a su abuela y cumplir así el deseo de ésta. Desde hace años, vienen a Rute para el Día de Todos los Santos. Parte de la familia, como es la rama de Carmen, emigró a Francia, no por el exilio sino por trabajo. Con su acento galo relata que crecieron sin conocer toda la historia de su abuelo y quieren también que se sepa lo que le hicieron y honrar así su memoria.