PATRIMONIO HISTÓRICO

Vimcorsa adeuda toda su parte por la reforma del convento de Santa Cruz

La empresa pública debe todas las certificaciones de obra presentadas durante casi un año, que ascienden a unos 115.000 euros

Uno de los patios del convento de Santa Cruz, ya reformado.
Uno de los patios del convento de Santa Cruz, ya reformado.

La empresa municipal de vivienda, Vimcorsa, lleva casi un año acumulando las facturas mensuales con la parte que le corresponde abonar por la reforma del convento de Santa Cruz, en la calle Agustín Moreno, en pleno casco histórico. Así lo denuncia a Córdoba HOY el empresario José Carlos Calero, de la constructora Calero Infante, quien junto a Ros Zapata se hizo con la adjudicación en concurso público de la restauración del Palacete Barroco en el interior del convento, que está a punto de finalizar.

Según el empresario, Vimcorsa tiene acumulada una deuda con la UTE de unos 115.000 euros, sobre el total de 130.000 euros que tiene que pagar la empresa pública. La restauración del Palacete Baroco tiene un coste de 630.000 euros. La mayor parte la paga el Ministerio de Fomento con cargo a las partidas del 1,5% cultural (un fondo que se nutre de ese porcentaje de todas las obras que ejecuta el Ministerio); el resto, un 10%, lo abonan las propietarias, la congregación de las monjas clarisas. Sólo Vimcorsa se ha negado a pagar su parte, tal como han asegurado varias fuentes a este medio.

Vimcorsa recibió la primera certificación de obra hace ahora casi un año, en torno a mayo o junio. "Y hasta hoy. No nos dan ninguna explicación, ni si van a tardar más o menos en pagar", sostiene el constructor. A diferencia de otras obras de la ciudad, como la del Centro de Ferias, la UTE ha decidido seguir adelante con la obra a pesar del impago, y espera terminarla en un plazo de dos meses máximo. Ello supondría un retraso de en torno a un mes y medio sobre las previsiones iniciales, que los constructores achacan a la falta de compromiso de Vimcorsa.

"Hemos seguido con la obra porque no queremos que sea otra obra empantanada. Fuimos nosotros quienes decidimos tirar para adelante", indica José Carlos Calero. Ello ha supuesto, de momento, que las dos constructoras han tenido que hacer frente a la parte de Vimcorsa para abonar los pagos a proveedores. La semana que viene, por ejemplo, se instalará un ascensor que pagará la UTE de su bolsillo hasta que se solucione el conflicto.

Las constructoras buscan ahora "al menos un compromiso de pago" por parte de la empresa pública, aunque no han tenido reuniones, ni están previstas, con la responsable de Vimcorsa, Alba Doblas (IU). "No tenemos ni idea" de las intenciones de Vimcorsa, asegura el propietario de la empresa. Hasta el momento, las únicas explicaciones de la edil de IU han sido asegurar que el convenio firmado en su día tenía una serie de irregularidades. Sin embargo, no se ha hecho nada para solucionarlas y además Vimcorsa consintió que arrancaran las obras a pesar de esas deficiencias anunciadas por Doblas, que también desconocen los empresarios.

Respuesta de Alba Doblas

La presidenta de Vimcorsa, Alba Doblas, ha respondido hoy, a preguntas de este periódico, sobre su actuación en la reforma del Palacete Barroca. Doblas reconoce que Vimcorsa no ha pagado las certificaciones correspondientes porque "no tiene la encomienda" necesaria. Es decir, al parecer nadie le ha dicho a Vimcorsa que tiene que pagar los 130.000 euros que le corresponden, pese a que así está indicado en un acuerdo plenario. La presidenta de la empresa sí reconoce que existe ese acuerdo y que la obra está dentro de un convenio con el Ministerio de Fomento, pero nada más.

Así las cosas, "queremos mantener la inversión pero hay que darle forma jurídica"; ha dicho Doblas, quien ha culpado al anterior gobierno del PP por las irregularidades en el convenio, que no existe "en tal sentido" en el Consejo de Administración de Vimcorsa. "Vamos a ver cómo lo hizo el anterior gobierno, pero no vamos a perder este proyecto; estamos dándole forma y estamos en contacto permanente con la empresa" adjudicataria, pese a que la UTE asegura que nadie en Vimcorsa le ha dado explicaciones sobre los impagos.

Preguntada por qué Vimcorsa consintió en que se iniciara la obra, a sabiendas de que el convenio no era válido, Doblas se ha remitido únicamente al acuerdo del Pleno, que sí reconoce.