Mi querido Cicerón, no creas que me olvide de ti, pero es que el mundo está tan mal que me cuesta trabajo hablar de cualquier tema y mucho más después de ver los derroteros que está tomando el planeta.
(Mi querío Siserón, no creâ que me orbidé de ti, pero êh que er mundo êttá tan mâh que me cuêtta trabaho ablâh de cuarquiêh tema y muxo mâh dêppuêh de bêh lô derroterô que êttá tomando er planeta.)
Estamos dirigidos por energúmenos con la mente enferma, personajes impresentables que no valoran para nada la vida, que asesinan a mujeres y niños sin ni siquiera parpadear, son gentuza con el alma negra, además nos hacen sentir un tremendo miedo en el cuerpo y hacen que perdamos la ilusión por un futuro mejor.
(Êttamô dirihíô por energúmenô con la mente enferma, personahê impresentablê que no baloran pa ná la bida, que asesinan a muherê y niñô sin ni siquiera parpadeâh, son hentusa con el arma negra, ademâh nô asen sentîh un tremendo miedo en er cuerpo y asen que perdamô la ilusión por un futuro mehôh.)
No se tú qué pensaras mi querido amigo, yo veo gente que no quiere cruzar la mirada con otras personas, no están tranquilas, escuchan las noticias como si lo que está ocurriendo fuese al gobierno cotidiano y con la esperanza perdida.
(No se tú que pensarâ mi querío amigo, yo beo hente que no quiere crusâh la mirá con otrâ personâ, no êttán tranquilâ, êccuxan lâ notisiâ como si lo que êttá ocurriendo fuese ar gobiênno cotidiano y con la êpperansa perdida.)
Por si todo esto fuera poco nos invade esta moda de fascismo rancio y de ser mala persona y al mismo tiempo tenemos una derecha que se esfuerza en ser aún más fascista que VOX, me quedo helado cuando oigo a un obrero que gana mil euros al mes que votará a esta gente, y que con el dictador que nos oprimió durante cuarenta años se vivía mejor, sin saber siquiera de lo que están hablando.
(Por si tó êtto fuera poco nô imbade êtta moda de fassîmmo ransio y de sêh mala persona y ar mîmmo tiempo tenemô una derexa que se êffuersa en sêh aún mâh fassîtta que BÔH, me quedo elao cuando oigo a un obrero que gana mîh eurô ar mê que botará a êtta hente, y que con er dîttadôh que nô oprimió durante cuarenta añô se bibía mehôh, sin sabêh siquiera de lo que êttán ablando.)
Me invade la impotencia, la rabia y la angustia cuando veo a la gente de todo el mundo quedarse indiferente ante miles de niños y mujeres asesinados en Palestina, como si todo fuese cotidiano.
(Me imbade la impotensia, la rabia y la angûttia cuando beo a la hente de tó er mundo quedarse indiferente ante milê de niñô y muherê asesináô en Palêttina, como si tó fuese cotidiano.)
Tenemos que alzar la voz Cicerón, no podemos permanecer callados sin hacer nada, tenemos que castigar a estos asesinos que quieren cambiar las leyes del planeta por el puto petróleo y seguir amasando dinero y poder a costa de la vida de miles de inocentes.
(Tenemô que arsâh la bôh Siserón, no podemô permanesêh cayáô sin asêh ná, tenemô que câttigâh a êttô asesinô que quieren cambiâh lâ leyê der planeta por er puto petróleo y segîh amasando dinero y podêh a côtta de la bida de milê de inosentê.)
Hay que salir a las calles, pero tenemos que hacerlo todos sin excepción, y tenemos que gritar todos a la vez con el arma más poderosa que tenemos, nuestra voz, tenemos que unirnos para hacer que estos asesinos paren de una vez.
(Ay que salîh a lâ cayê, pero tenemô que asêl-lo tôh sin exsepsión, y tenemô que gritâh tôh a la bêh con el arma mâh poderosa que tenemô, nuêttra bôh, tenemô que unînnô pa asêh que ettô asesinô paren de una bêh).
En fin mi querido Cicerón, sé que costará mucho esa unión, aunque cuando te veo comiéndote tus pipas y mirándome con esos ovillos redondos, llenos de expresión, de vida y de amor, si de amor, porque no decirlo, de ese amor que a ti te sobra y que al ser humano cada vez le queda menos.
(En fin mi querío Siserón, sé que côttará muxo esa unión, aunque cuando te beo comiéndote tû pipâ y mirándome con esô obiyô redondô, yenô de êppresión, de bida y de amôh, si de amôh, porque no desîl-lo, de ese amôh que a ti te sobra y que ar sêh umano cá bêh le queda menô.)
Bueno mi querido Cicerón, me voy a despedir con ese rayo de esperanza que veo en ti, y en algunas personas que como yo, pensamos que este mundo todavía tiene solución, nos vemos en el limbo, ese lugar de descanso eterno, a medio camino entre el cielo y la tierra, y haremos lo de siempre, yo pongo las pipas y tu el verdejo.
(Gueno mi querío Siserón, me boy a dêppedîh con ese rayo de êpperansa que beo en ti, y en argunâ personâ que como yo, pensamô que êtte mundo todabía tiene solusión, nô bemô en er limbo, ese lugâh de dêccanso etênno, a medio camino entre er sielo y la tierra, y aremô lo de siempre, yo pongo lâ pipâ y tu er berdeho).
Carlos Aranda Salmoral (Câl-lô Aranda Sarmorâh).