Que Córdoba es gastronomía pura lo sabe cualquier persona que venga a visitarla, pero eso no quiere decir que haya que relajarse y dejar que se promocione por sí misma. Al revés, la estrategia de la capital cordobesas se está centrando en la Feria Internacional del Turismo (Fitur) de Madrid bastante este año en ese elemento tan sabroso, y nada mejor para ello que predicar con el ejemplo.
Si ayer fue un show cooking con el rabo de toro cordobés como principal protagonista (dos platos y un postre), hoy se ha optado por generalizar y abrir más la oferta con cuatro platos de apellido 'cordobés' y de nombre salmorejo, mazamorra -que se esta poniendo en valor ahora mismo-, flamenquín y, de nuevo rabo de toro, porque es algo muy de Córdoba.
Tal y como ha señalado el chef Paco Morales, de Noor, que ha servido de maestro de ceremonias en el show cooking de esta mañana, la idea es relacionar los cuatro patrimonios de la humanidad que tiene la capital con cuatro tesoros gastronómicos con los que la gente nativa y también los turistas y viajeros demandan cuando vienen a comer a Córdoba: Los Patios enlazados con el Salmorejo de la mano de Rafa Castelló, de Bodegas Campos; el Casco Histórico, con el flamenquín, elaborado por Antonio Jiménez, de Taberna La Montillana; Medina Azahara, con la mazamorra, que la ha elaborado Celia Jiménez, y la Mezquita-Catedral, con el rabo de toro, a través de Juan Luis Santiago, de Garum 2.1.
Por su parte, el propio morales hoy se ha librado de ponerse la chaquetilla blanca, pero sí ha ido explicando, como experto que es en la cocina cordobesa, quién ha hecho qué y la ha hilado con. su correspondiente joya patrimonial.
"Es un show cooking muy especial, me ha tocado a mí poder presentarlo y como cordobés es un orgullo poder estar hoy aquí con todos los asistentes y poder mostrarles tanto lo que es la cultura de nuestros patrimonios como la riqueza gastronómica que tenemos", ha expresado.