La plantilla de Hitachi Energy en Córdoba ha exigido este jueves a la empresa "la inmediata retirada de las cartas de apercibimiento que ayer entregaron al presidente y al secretario del comité de empresa", considerando que ello es "una cuestión fundamental para retomar la negociación del convenio colectivo", a la que "sigue abierto el comité de empresa, que lamenta la actitud beligerante de la empresa".
De hecho y según ha informado CCOO Córdoba en una nota, la dirección, "no contenta con impedir el acceso al turno de noche, ha decidido cerrar las instalaciones hasta el próximo lunes, enviando a casa a las personas trabajadoras que se encontraban en las instalaciones e impidiendo el acceso a las que se incorporaban tras las cinco horas de huelga de hoy".
A pesar de las presiones de la empresa, "cientos de trabajadores y trabajadoras han vuelto a secundar la huelga de cinco horas convocada para hoy jueves y se han sumado a la manifestación que ha recorrido algunas de las principales vías de la capital cordobesa", a cuyo término, los manifestantes "se han encontrado con la sorpresa del cierre de la empresa hasta el próximo lunes, por lo que han decidido impedir el desalojo de las instalaciones" con una sentada en la entrada.
Antes, los trabajadores han recibido el apoyo explícito de los diputados cordobeses Rafi Crespín (PSOE) y Enrique Santiago (Sumar), así como de la subdelegada del Gobierno central en Córdoba, Ana López, "que interrumpió brevemente la reunión del Consejo Oleícola Internacional, en la que estaban presentes los ministros de Agricultura de España y Marruecos, Luis Planas y Ahmed El Bouari, respectivamente, para transmitir a los manifestantes su respaldo".
Además, una vez más, tanto la secretaria general de CCOO Córdoba, como el secretario general del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Marina Borrego y Agustín Jiménez, han expresado su respaldo a la plantilla, participando en la manifestación y asesorando en todo momento al comité.
El presidente del comité de empresa, Álvaro García Leiva, ha agradecido el apoyo de los representantes políticos, así como de "compañeros de otras fábricas cordobesas", y ha lamentado "la actitud de la empresa", recordando que "estamos en nuestro derecho de defender nuestra reivindicación", dejando claro que "nosotros estamos dispuestos a negociar, pero la empresa se ha cerrado en banda".
La prueba de ello, según ha señalado, es que "no se personaron en el Sercla, imponen servicios mínimos a 10 minutos de empezar la huelga, amedrantan a la plantilla con sanciones y amenazas de ERTE, imponen la prórroga del convenio anterior, cuando no pueden, y nos quieren dividir y usan la política del miedo".
El presidente del comité ha hecho hincapié en que "nosotros queremos inversiones, queremos lo mejor para Córdoba. Lo que no queremos es que entre gente cobrando 10.000 euros menos" que los actuales trabajadores, "con unos salarios que no son dignos, cuando allí se hace un trabajo de primera calidad".
A este respecto, el representante sindical ha dicho no entender que la empresa "haya contratado unos servicios de seguridad privada, que anoche desplegaron a 70 efectivos, y que esté haciendo un gasto enorme cuando luego quiere imponer una doble escala salarial y que las personas que entren a trabajar en la empresa cobren 10.000 euros menos que los que ya están trabajando en ella".
"No somos delincuentes, no somos unos vándalos, en ningún momento se ha agredido a nadie ni se ha dañado ningún material de la empresa. Nosotros no vamos a agredir a nadie", pero sí "vamos a ejercer nuestro derecho y nuestras obligaciones como representantes legales de los trabajadores", ha remarcado.
García Leiva ha concluido indicando que no sabe por qué desde la empresa "no quieren negociar, ni qué están buscando. Hemos sido responsables y hemos rebajado nuestras pretensiones, pero cuanto más las rebajábamos, más se alejaban y así no podemos llegar a ningún acuerdo". Aún así, desde el comité seguirán "peleando hasta que se retome la negociación en condiciones de respeto a la labor sindical y de los trabajadores, porque nosotros queremos negociar".