LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Ecologistas acusa a la GMU de asfaltar zonas terrizas cuando los expertos recomiendan lo contrario

El colectivo verde pide al Ayuntamiento aplicar el trabajo que le encargó al profesor de la UCO Pedro Domínguez Bascón sobre 'Clima, medio ambiente y urbanismo en la ciudad de Córdoba'
Acondicionamiento del párking de La Asomadilla
photo_camera Acondicionamiento con asfalto del párking de La Asomadilla

La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) del Ayuntamiento de Córdoba ha intervenido recientemente en el entorno del campo de fútbol de La Asomadilla como aparcamiento provisional cubriendo esta zona de terrizo con una capa asfáltica. Frente a eso el colectivo Ecologistas en Acción lamenta que el Ayuntamiento no haya aprovechado esta oportunidad para utilizar alguno de los muchos pavimentos porosos que hay en el mercado que permiten el paso de vehículos a poca velocidad, típico de las zonas de aparcamiento, y que sin embargo haya optado por la solución más cómoda de gestionar impermeabilizando con asfalto una gran superficie, lo que choca con las nuevas tendencias de reducción del efecto isla de calor y con las peticiones de los vecinos y vecinas, cada vez más comprometidos en la lucha contra el cambio climático y con la necesidad de adaptar los barrios a las altas temperaturas.

Desde el colectivo ecologista se denuncia que este tipo de intervenciones sustituyendo una superficie de tierra por una superficie asfáltica que tiene un índice de absorbancia cercano al 100% de la radiación solar contribuyen a potenciar el efecto isla de calor.

Según la asociación, esta intervención es un paso más en el "negro" balance de asfaltado de zonas terrizas para aparcamientos que se está llevando a cabo desde hace ya años en la ciudad de Córdoba, y en la mayoría de casos, sin un triste árbol. Todas estas zonas asfaltadas innecesarias contribuyen a que las temperaturas en verano, y en el 'veroño' actual, en el interior de la ciudad se disparen. 

No es conveniente eliminar la tierra en el interior de la ciudad y sustituirla por asfalto. La tierra es un suelo permeable y el suelo devuelve el frescor potenciando la aparición de gradientes térmicos que contribuyen a enfriar la ciudad. Además, estas acciones son justo lo contrario que hay que llevar a cabo para implementar la adaptación del hábitat urbano al cambio climático.

En este sentido, hay un libro recomendable del geógrafo de la Universidad de Córdoba (UCO) Pedro Domínguez Bascón titulado 'Clima, medio ambiente y Urbanismo en la ciudad de Córdoba'. El profesor Bascón hace una serie de recomendaciones en su trabajo para mejorar la climatología de Córdoba: Evitar el granito como material que tapiza gran parte de las plazas y que, según sus mediciones, alcanza temperaturas de hasta 85º; búsqueda del elemento sombra, trazar itinerarios peatonales sombreados, tener en cuenta la orientación de los edificios o evitar las superficies asfaltadas.

El Ayuntamiento de Córdoba viene ejecutando desde hace años una estrategia basada en tomar medidas de planificación urbanística que van en la dirección contraria a lo recomendado por el profesor Bascón: Continuar usando el granito para rellenar las plazas del casco; evitar la presencia de árboles o vegetación en los espacios públicos, urbanizar sin alcorques, convertir los parques en zonas llenas de adoquines y hormigón, poda intensivas de los árboles que impidan que crezcan como lo hacen en otras ciudades o implementar nuevas superficies asfaltadas innecesarias.

Según Ecologistas en Acción esta estrategia está contribuyendo a que la ciudad sea cada vez más invivible desde un punto de vista climático y dañando el confort de los ciudadanos.