Pilló completamente desprevenido a todo el mundo. De repente, en torno a las 12.30 horas, el flujo eléctrico dejó de circular dejando a medias trabajos, traslados, negocios y cualquier tipo de actividad que se estuviera realizando en ese momento y que dependiera de la energía eléctrica. Eso incluye todo lo relacionado con Internet. Y uno de los primeros signos que se notaron, aparte de que los ordenadores se apagaran (incluidos los de este periódico, hasta bien avanzado el día), fueron los semáforos. No funcionaba ni uno solo en la ciudad.
Aún así, y salvo momentos puntuales de mayor circulación, el autocontrol del tráfico entre peatones y vehículos fue relativamente bien sin excesivos riesgos, ni siquiera en las grandes avenidas, aunque bastante pronto, menos de dos horas después del incidente, ya había Policía Local en las principales intersecciones urbanas haciendo que el flujo fuera más fluido.
También se hizo notar, y mucho, en la estación central del AVE, donde los trenes dejaron de circular, dejando a numerosos viajeros sin ni siquiera poder acceder al interior del edificio. Los trenes que se quedaron sin suministro a mitad de camino han tenido que ser remolcados a lo largo del día con locomotoras diésel y finalmente se ha dejado pernoctar en el interior de la estación a quienes debían viajar hoy, pero que finalmente no han podido.
El transporte público urbano también ha funcionado con normalidad, al igual que los centros hospitalarios, que tenían todos ellos generadores para poder rematar las intervenciones quirúrgicas que estaban ya iniciadas en el momento del apagón, si bien la actividad sanitaria no urgente ha sido suspendida durante toda la jornada y no se iniciaron nuevas intervenciones, ya que el suministro del generador es limitado.
Y como suele ser habitual en tiempos de crisis, la población ha acudido en masa a los supermercados y tiendas de alimentación a abastecerse porque nadie sabía lo que iba a durar el apagón, agotando en primer lugar el pan y el agua, además de productos imperecederos y que hubiera que cocinar con ningún aparato eléctrico (hornos, microondas o placas de inducción), aunque quienes tenían cocinas de gas no tenían reparos en llevarse alimentos que podían ser calentados con fuego directo.
A nivel político, en torno a las 17.00 horas, el alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), ha constituido el Comité de Emergencia de la ciudad ante el apagón eléctrico que ha afectado a la capital cordobesa, a la vez que ha llamado a la "tranquilidad" de los vecinos y vecinas de Córdoba, a los que también ha pedido que no cojan el coche, "salvo en caso de necesidad", ya que resultaba mucho más "peligroso" circular al no funcionar los semáforos.
Ello, según ha destacado Bellido en declaraciones a Canal Sur Radio recogidas por Europa Press, ha determinado que se haya reforzado notablemente la presencia de la Policía Local en las calles, para controlar y regular el tráfico, especialmente en el periodo de salida de alumnos de los colegios y de empleados de centros de trabajo, entre las 14.00 y las 15.00 horas, que se ha solventado sin mayores complicaciones, gracias a dicho dispositivo policial especial.
A este respecto, el alcalde ha agradecido especialmente que agentes de la Policía Local "se han presentado para incorporarse al servicio sin que se les haya llamado", lo cual evidencia "la profesionalidad" de los policías locales de la ciudad, que, hasta el momento, no han transmitido que se haya producido ningún accidente de tráfico de gravedad.
Los agentes han estado trabajando también en coordinación con los efectivos del Servicio de Extinción de Indendios y Salvamento (SEIS) de Córdoba, que, según ha precisado José María Bellido, se han ocupado en estas horas de apagón, principalmente, de restacar a personas atrapadas en cocheras y ascensores, habiendo sido "más de 100 personas" a las que los bomberos han ayudado a salir de ascensores, habiendo atendido múltiples incidencias de este y otros tipo, relacionadas con el apagón, que se han resuelto de forma satisfactoria hasta ahora.
De igual modo, el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes (PP), ha activado el comité de emergencias a con el objetivo de "hacer frente a cualquier incidencia que se pudiera producir".
Fuentes ha asegurado en una nota que todos los servicios de Diputación están activados y que por el momento no se han producido actuaciones de relevancia. Por causa del apagón que ha afectado a la provincial, la Institución provincial ha señalado que se han paralizado los trámites con la Administración, tanto de manera electrónica como presencial.
En este contexto, la Diputación ha asegurado que estaba trabaja para que en cuanto se restableciera el suministro se pudiera realizar una evaluación de la situación y recuperar los servicios de manera progresiva.
En cuanto a los servicios públicos esenciales se han seguido prestando con "normalidad". No obstante, el presidente de la Diputación ha hecho un llamamiento para hacer un "consumo de agua responsable" hasta restablecerse el suministro eléctrico. Igualmente, ha señalado que en la residencia de personas con discapacidad de la Diputación ubicada en Alcolea se ha estado trabajando con "normalidad" tras activarse un grupo electrógeno.
Los bomberos de la Diputación han tenido que actuar en Puente Genil (Campiña Sur), donde una mujer se había quedado atrapada en un local. También han actuado en Lucena (Subbética Cordobesa) donde dos personas se habían quedado atrapadas en sendos ascensores.
Al igualo que el alcalde, el presidente de la Diputación ha lanzado un mensaje de "calma y tranquilidad" a la población y ha recordado que es recomendable evitar los desplazamientos en vehículo y, si estos se producen, mantener libre las vías de evacuación y emergencias.