lunes 03.10.2022

DECRETO MUNICIPAL

La Puerta del Puente Romano no se quedará sin música... de violín, celta o eléctrica

​El Ayuntamiento explica que el decreto que regula a los músicos callejeros es igualitario para todos los interesados, sin privilegios para nadie, y tan sólo busca fomentar el arte en las calles de la ciudad sin causar molestias a los vecinos lejos de cualquier tinte xenófobo hacia ningún intérprete

Músicos callejeros 1
Baltasar Viúdez, Balti, de Lugh´s Shamrock, tocando en la calle
La Puerta del Puente Romano no se quedará sin música... de violín, celta o eléctrica

Como en el mito de Pandora, tras abrir la caja de los truenos, a Epimeteo le quedó la esperanza, o al menos, el intento de calmar los ánimos para apagar las redes sociales incendiadas ayer por la publicación en la que decíamos que "El Puente Romano se queda sin su violinista". Preguntada por este periódico, Klara Gamboc expresó su desacuerdo con la regularización municipal de la actividad de los 'buskets' o músicos callejeros dado el perjuicio que a ella le ocasionaba el decreto municipal vigente desde el pasado 1 de julio mediante el cual se establecen cuatro recorridos por la ciudad en los que los artistas, en actuaciones de 90 minutos, van rotando. 

Esta situación provoca que la Puerta del Puente, el punto más cotizado por la cantidad de turistas que pasan por él, sea ocupada por el primero que llegue de entre los músicos autorizados que les toque esa zona. Los 23 artistas, individuales y grupos, hasta el momento autorizados están repartidos por la zona centro, el Casco Histórico, el eje Tendillas-Mezquita-Puente Romano, así como el área D, la que menos gusta tanto a Klara como al resto de músicos: Vial Norte, Avenida de Barcelona, Plaza de Colón, Gran Vía Parque y Ronda de Los Tejares.

Condiciones igualitarias, sin privilegios para nadie

El delegado de Seguridad Ciudadana y Vía Pública, Emilio Aumente (PSOE), ha explicado a este periódico que "decidimos regular la actividad mediante un decreto igualitario para todos y sin privilegios para nadie", cuando los músicos acudieron al Consistorio quejándose de que se les denegaba la autorización para tocar en la calle. Por ello, en un primer momento, Aumente preparó un borrador con una propuesta de regulación que no gustó, pues limitaba el número de artistas que podían tocar, si bien, tras escuchar a los interesados el pasado 18 de mayo firmó un decreto de una convocatoria, prevista de manera semestral, para el "Otorgamiento de Autorizaciones de Ocupación de la Vía Pública para Actuaciones Musicales o de Expresión Artística". 

"No queremos que haya agresividad ni mal rollo" entre los músicos, "no podemos crear un conflicto donde no lo hay" porque, según ha insistido Aumente, "nadie ha quitado a la violinista del Puente, sólo hemos regulado la actividad para que todos tengan las mismas oportunidades". Si bien, el concejal ha señalado que la normativa lo que sí ha hecho es "eliminar una situación de privilegios porque eslovenos, cordobeses, de Madrid o de Barcelona, aquí todos los músicos son iguales".

Además, "la vía pública no tiene titularidad privada", ni la Puerta del Puente ni ninguna otra zona, por lo que con la autorización pertinente y respetando el turno asignado así como el resto de indicaciones -tales como mantener una distancia mínima entre los músicos- todos los artistas pueden tocar en las zonas establecidas.

Los músicos callejeros, de acuerdo con el Ayuntamiento

Pero no sólo el concejal discrepa con la violinista. Al parecer, la veintena de músicos que tocan en las calles de la ciudad están satisfechos con el hecho de que por fin se regule de manera igualitaria la actividad, porque la situación anterior, cuando sólo Klara contaba con autorización, "no era justa". Así lo ha manifestado a este periódico el violinista José Milán, que ahora mismo le ha tocado el Casco Histórico como escenario para su música eléctrica y que recuerda que antes del actual decreto "pedí la licencia y no me la dieron, y, de hecho, me han multado en dos ocasiones con 400 euros de sanciones".

Él también es trabajador autónomo y diferencia sus obligaciones fiscales con tocar en la calle, porque pagar la cuota de autónomos es por la comercialización de tus servicios y en las actuaciones en la calle no se vende nada, sólo se ofrece música. "Nadie debe estar por encima de nadie" ha declarado, comentando, además, que "para algo que hace bien el Ayuntamiento...". 

Este músico, que ha recorrido escenarios de toda España con su violín eléctrico, ha defendido que "los músicos callejeros no somos vendedores ambulantes ni mendigos, exponemos arte", aclarando que tanta valía tiene la música clásica como el Blues, el Jazz, las versiones o la música celta. También asegura que "la Puerta del Puente es como la primera línea de playa", pero considera que "los músicos tenemos que saber tocar en plazas grandes y pequeñas".

José rechaza el "elitismo" y los "privilegios" y resalta que "es la primera vez que voto a un partido que ha cumplido con lo prometido", en alusión a Ganemos Córdoba, formación que, cuenta, medió entre los músicos y la Delegación de Seguridad Ciudadana y Vía Pública para que tuvieran en cuenta los intereses de los artistas de Córdoba.

Igualmente Balti, de Lugh´s Shamrock, que también cuenta con licencia como José, considera que "es un paso que se hayan eliminado privilegios" en las calles de Córdoba, aunque considera las rutas como algo "absurdo". Está convencido de que "la privatización de cualquier cosa pública es una vuelta al medievo". 

Así las cosas, Aumente defiende su decreto en aras de solucionar una situación que se venía abordando de manera "discrecional" desde siempre frente a la no existencia de ninguna normativa específica para músicos callejeros y mimos. Ante el vacío normativo, "se trató de ordenar" la situación "de manera igualitaria, porque todos tienen el mismo derecho de tocar en todos los lugares" acabando con la "arbitrariedad" anterior donde sólo Klara Gomboc contaba con autorización para tocar.

Por tanto, todos los músicos pueden ocupar la vía pública de manera siempre provisional mediante la autorización preceptiva, que tiene seis meses de vigencia. Por el momento, son 23 artistas quienes pueden actuar en la calle y habrá que confiar en el diálogo y entendimiento entre ellos para situarse tanto en la Puerta del Puente como en el resto de puntos concurridos de la ciudad.

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