La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Córdoba ha presentado el libro 'Maneras de vivir. Mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas, está cambiando el mundo', de la periodista cordobesa Araceli Caballero García, que reside en la actualidad en Barcelona y colaboradora habitual de la revista Noticias Obreras de la HOAC.
El acto público tuvo lugar el jueves, 30 de enero, en el Centro Cultural San Hipólito de la capital cordobesa y contó con la presencia de la propia autora rozando el lleno en la sala, con la asistencia de aproximadamente 90 personas. Dicho acto fue presentado y moderado por Miguel Cruz Santiago, militante de la HOAC de Córdoba y acompañante de la JOC.
Cruz señaló que la presentación del último libro publicado por Ediciones HOAC se enmarcaba dentro del marco de actividades de la campaña 'Cuidar el trabajo, cuidar la vida', que la Hermandad Obrera de Acción Católica viene llevando a cabo en el bienio 2024-2025, porque cuidar el trabajo, decía, es cuidar de todas aquellas condiciones necesarias para que éste se realice en dignidad. "Si no se cuida el trabajo, la vida se deshumaniza, y al revés, sin condiciones de vida dignas, el trabajo se precariza, se deshumaniza, y todo esto incluye también todo lo que tiene que ver con nuestra casa común, con la Tierra, con la madre naturaleza".
Seguidamente, y tras presentar a la autora, se le cedió la palabra, quien hizo un breve recorrido por aquellos aspectos e ideas que ella consideraba más importantes resaltar de su pensamiento y de su obra.
Araceli invitó a la audiencia a reflexionar acerca del modo de vida occidental y las consecuencias que acarrea, en el actual contexto global de crisis climática y social que se está viviendo y, lo que es lo mismo, a concienciarnos de que las decisiones cotidianas que se toman repercuten positiva o negativamente en la difícil tarea de cuidar de la casa común; "una tarea urgente e ineludible", dijo ella.
Continúo expresando que su libro 'Maneras de vivir' no era una guía: "Lo que quiero es ofrecer caminos para unirse o inventar, y mostrar que existen muchas iniciativas en marcha", e identificó un buen número de entidades, con perfiles muy variados, que ya están trabajando con el objetivo de lograr otra maneras de vivir.
Dio a conocer, igualmente, muchos de los cambios que se están produciendo alrededor y propuso sumarnos a esos cambios, a realizar un 'magisterio ecosocial', a llevar a cabo acciones concretas y, de este modo, impulsar una transformación real, un cambio que debe empezar por nuestros propios hábitos de vida.
Para ello, la autora utiliza nueve verbos, en nueve capítulos: Comer, beber, habitar, calentarse, vestirse, moverse, comprar, informarse/participar y decrecer, cuyas acciones cubren, prácticamente, el día a día de cualquiera.
En cada uno de los capítulos de su libro, Araceli muestra y demuestra que, actualmente, el panorama mundial, como recuerda el papa Francisco ('Laudato si'), está regido por un sistema económico basado en la obtención del máximo beneficio con el menor costo, sin cuidar del bien común ni del planeta ni de las personas, descartando a las más vulnerables.
La lectura de 'Maneras de vivir' podría llevar al lector al desánimo si se cae en la tentación de perder la esperanza frente a la realidad que nos circunda, a todas luces inhumana e injusta, y a dejarse llevar por lo que, diariamente, tantas veces se escucha de "es lo que hay".
Sin embargo, frente a tal realidad, en palabras de Arcadi Oliveres que cita Araceli, "no podemos permitirnos el lujo de perder la esperanza", y demuestra en las páginas del libro que hay mucho más, empezando por la resistencia que esgrimen tantas personas empeñadas en demostrarnos que, actualmente, "mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, está cambiando el mundo", como se puede leer en el subtítulo del libro, y que podría considerarse un breve resumen del texto.
En definitiva, la esperanza y la resistencia deben ser los apoyos permanentes para ir construyendo y ampliando otro mundo que “ya existe” y es posible, afirma la autora, “si nos decidimos, como sociedad, a dar tres pasos: ampliar y cambiar nuestra concepción de la felicidad; cambiar los hábitos cotidianos; y cambiar las políticas, que en realidad no están muy alejados entre sí, porque el primero está en la raíz de los otros dos, muy vinculados también entre sí”.