¿Cómo limpiar los uniformes policiales?

Tanto el lavado como el secado son dos cuestiones a tener en cuenta, ya que habrá de realizarse bajo la recomendación de la etiqueta; también es importante el almacenamiento y el planchado

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Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como el ejército o cualquier otro uniforme como el de Bomberos, Forestales y Guardas, deben contar con una correcta equipación textil que se adapte a la actividad propia de sus obligaciones, pero a otros condicionantes como el control de temperatura y elasticidad. 

Es por eso que hay que hacerse con un buen proveedor de uniformes policiales para que cada prenda cuente con las máximas garantías de calidad, pero también con la funcionalidad exigida. A eso, se debe añadir que los tejidos tienen que ser resistentes y soportar las condiciones de cada puesto de trabajo, así como el confort adecuado a los agentes. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta, también, que un proveedor y fabricante de uniformes oficiales debe saber que, además de las piezas de trabajo, la mayor parte de los cuerpos tienen su uniforme de gala. Ofrecer el conjunto de ellos es toda una garantía. 

Llegados aquí, es importante detenerse en el concepto de conservación de esas prendas que componen los uniformes. Como se ha dicho, ya sea el uniforme de trabajo diario, como el de gala, los tejidos tienen sus singularidades y mantenerlos en el mejor estado es indispensable. Sin duda, eso forma parte de la ergonomía para cada agente, así como de la propia imagen para el cuerpo al que pertenece en su conjunto. 

Conservar en perfecto estado los uniformes policiales

Esta es una de las tareas más importantes. En lo que respecta a los uniformes de diario, por el enorme trasiego que muchos de los agentes tienen, requieren de una buena atención al etiquetado y conservación de cada pieza. Cuando se trata del uniforme de gala, la delicadeza de alguna de las piezas también requieren una especial atención. 

Proceder a un lavado a un secado adecuado

En este caso, hay que leer muy bien el etiquetado de cada prenda, comprobar los materiales en los que está elaborada la pieza, ya que no será lo mismo una camiseta con alto porcentaje de algodón que unos pantalones con lycra o nylon. En todo caso, cada uno de esos tejidos requiere una temperatura de lavado concreta y un secado particular. Aquí otra de las cuestiones que se suelen tener muy en cuenta es conservar el tono y el color, un rasgo distintivo muy importante en los uniformes. Por eso, separar las prendas por colores será muy importante. 

Respecto al secado lo más recomendable es hacerlo siempre al natural, ya que las secadoras tienden a desgastar con más facilidad los tejidos y a alterar el color de las prendas y eso son dos cuestiones a evitar en los uniformes policiales. 

La plancha: calor y evaporación en su justa medida

Una vez se ha procedido al lavado y el secado, el siguiente paso es el planchado para eliminar las arrugas y que presente cada prenda el mejor aspecto. En este caso, el material del que esté elaborada cada pieza será determinante para comprobar qué temperatura soporta, incluso, si es recomendable no realizar el planchado. También hay que decir que siempre hay que aplicar la plancha a una temperatura media y no presionar demasiado las prendas, teniendo mucha delicadeza en aquellas partes donde hay insignias, bordados o galones. 

Después será necesario que el almacenaje de las prendas se haga en lugares que tengan una buena temperatura, que no existan humedades y siempre evitando que los rayos del sol den de forma directa a los uniformes porque eso desgasta tanto el tejido como el color. 

En definitiva, lo primero que hay que tener en cuenta para hacerse con los mejores uniformes es contar con un fabricante de este tipo de ropa de trabajo oficial que lo haga con materiales de primera calidad y tejidos adaptados y resistentes. Después, habrá que hacer una conservación de las prendas adecuada para que su vida útil sea lo más dilatada posible.