domingo 17.01.2021
Opinión
Vicente Palomares
22:09
30/04/20

Más Primero de Mayo que nunca

Más Primero de Mayo que nunca

Nos encontramos ante un Primero de Mayo absolutamente excepcional. Hoy, cambiaremos las calles por las redes sociales, pero ello no restará en absoluto nuestro espíritu reivindicativo porque hoy, más que nunca, necesitamos luchar por una sociedad más justa y más igualitaria. Por eso, el lema escogido para este Primero de Mayo es “Trabajo y Servicios Públicos: otro modelo social y económico es necesario”. Un eslogan que refleja a la perfección el enorme reto que esta pandemia nos ha puesto por delante.

Y es que, cuando algunas personas aún no habían terminado de sufrir los coletazos de la crisis económica que se inició allá por 2008, un virus ha llegado para poner toda nuestra realidad patas arriba, aunque también para que demostrarnos el valor de dos conceptos como son “servicios públicos” y “trabajos esenciales”. En lo que concierne a los primeros, la alerta sanitaria ha dejado patente algo que en UGT ya sabíamos, que una sanidad pública fuerte y bien dotada es la mejor garantía para los ciudadanos. Además, junto con el resto de servicios públicos, son los que aseguran la verdadera igualdad entre todas las personas, pertenezcan a la clase social que pertenezcan.

Tenemos que dejar atrás ese desgaste, interesado, que ha azotado a los servidores públicos, que han sido objeto de estereotipos injustos y de acusaciones malintencionadas. Ahora, algunos han descubierto que los empleados y las empleadas de los servicios públicos son capaces de poner en riesgo su salud y la de sus allegados para velar por todos nosotros. 

Asimismo, el segundo de los conceptos, el de trabajos esenciales, lleva intrínseca una lección que no debemos olvidar cuando pase esta pandemia. Y es que, muchos de esos trabajos que ahora se consideran esenciales, han sido maltratados laboral y económicamente, pero ¿qué seríamos ahora sin las trabajadoras de los supermercados, sin el personal de limpieza o sin los transportistas? 

A lo largo de estas semanas, hemos visto como nuestros balcones se llenaban de reconocimientos y de aplausos para los trabajadores y trabajadoras que se han jugado la vida por salvar la de otros. Una unidad que es la única que puede conseguir que de esta crisis salgamos todos a la vez, ya que supone la única medicina eficaz para sumar, aportar, y mantener actitudes solidarias hacia los que más lo necesitan, sin retrasar ni torpedear al resto. Porque, por más que algunos parece que tengan el manual milagroso para superar esta pandemia, lo cierto es que no existen recetas infalibles. 

Este Primero de Mayo insólito está también dedicado a las víctimas humanas que se ha llevado por delante el COVID-19, así como a todos los enfermos que aún siguen luchando para ganar esta batalla. Sin olvidarnos, por supuesto, de los millones de trabajadores y trabajadoras que están sufriendo el otro gran drama que está provocando este virus, que no es otro que la tragedia laboral. Así, son cientos de miles las familias que viven con angustia esta situación, sin saber si podrán incorporarse pronto a sus puestos de trabajo o si esta crisis le impedirá acceder a uno nuevo. Trabajadores inmersos en ERTES y parados de larga duración. Un sinfín de historias por las que seguir luchando este Primero de Mayo y el resto de días del año. También por las mujeres, para que no sean ellas de nuevo las más perjudicadas, y por los más jóvenes, cuyas esperanzas y proyectos de vida se han visto por truncados una vez más. 

Pero si el Primero de Mayo es necesario en todo el territorio nacional, en Córdoba la cita es casi obligada. Hace sólo unos días conocíamos los datos de la EPA correspondientes al primer trimestre de 2020. Un jarro de agua fría que colocaba a nuestra provincia líder en tasa de paro. Un bochornoso primer puesto que, encima, ni siquiera refleja el verdadero drama laboral que se vive en una provincia cuya supervivencia sigue dependiendo de sectores precarizados y estacionales. ¿Quién sabe? Quizás esta pandemia sea el punto de inflexión para pasar, de una vez por todas, de los planes y maquetas al verdadero cambio de modelo productivo que nuestra tierra necesita. Si de verdad hay voluntad de las Administraciones, cuenten con UGT para ello. Eso sí, sin renunciar a una premisa que nos hemos grabado a fuego: “De esta crisis salimos todos a la vez”.

Por mí, por ti, por nosotros y por todos, este Primero de Mayo inundaremos las redes sociales con los hashtags #YoSoyPrimeroDeMayo y #OtroModeloEsNecesario.

¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO! ¡VIVA LA CLASE TRABAJADORA!

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