domingo 24.01.2021

DISTRITO SURESTE

Pepe Ciclo recuerda la vergüenza de los campos de refugiados al abrir la Velá

La alcaldesa recuerda que se trata de una fiesta de todos los cordobeses en la que se concentran los valores de amistad, convivencia y diversión

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Pepe Ciclo recuerda la vergüenza de los campos de refugiados al abrir la Velá

Amistad, diversión y convivencia. Con estas palabras definió ayer por la noche la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, lo que supone la fiesta de la Velá de la Fuensanta, no sólo para los vecinos del Distrito Sureste de la capital, y más concretamente de la Asociación de Vecinos de Santuario, que son el alma mater de esta feria, sino para el resto de cordobeses que se quieran a acercar a una zona donde el término vecindad es como una segunda piel para sus habitantes y que cobra pleno sentido y significado en este encuentro festivo que durará hasta el domingo próximo.

Pero no fue la regidora la que dio el banderazo real de salida a la fiesta, sino más bien la antesala a la presencia del payaso local Pepe Ciclo, quien ya advirtió en su día que venía a hablar de refugiados. Y de eso sabe un poco tras su viaje a Grecia y a los campos para desarrollar allí el proyecto Sonrisas Solidarias, en compañía de otros miembros de la miembros de la Asociación de Circo de Córdoba. Y nadie mejor que él, uno de los suyos, una más del barrio, para explicar la atrocidad de un fenómeno ante el que Europa ha vuelto a cerrar los ojos por segunda vez. La primera, cuando el fenómeno de los refugiados que huían de la guerra de Siria huyeron de su patria en busca de consuelo en el seno de la UE y se quedaron en las fronteras, y la segunda ahora, con ese voluntario olvido actual (especialmente durante el ocio veraniego) hacia un problema que queda lejos y que nadie parece querer solucionar.

Sin pelos en la lengua

El payaso -dicho con el mayor respeto del mundo hacia esa difícil profesión- actuó a modo de bufón ante la corte. Y eso significa contar con el derecho de decir las cosas a la cara, sin perder la sonrisa para que no duela, pero sin callarse y evitando los molestos pelos en la lengua que a más de uno callan. Pepe de la Fuensanta, el de la gran nariz colorada, lanzó críticas a diestro y siniestro, pero con conocimiento de causa por haber vivido en primera persona, y lamentó que nadie, ni institución política ni social ni organizaciones humanitarias estén haciendo todo lo posible para que esa vergüenza acabe.

Y fue sólo una parte de su pensamiento libre. El futuro incierto de los trabajadores de Eroski en el Centro Comercial de El Arcángel, las inmatriculaciones de la Iglesia, en especial la del Pocito, y en relación con esto último, las declaraciones polémicas del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, también estuvieron en su boca. Porque, como buen bufón y cronista del humor, Pepe Ciclo tiene derecho a no callarse. Y no los hizo.

La Velá está inaugurada. Quedan cuatro días de diversión y convivencia por delante.

Pregón Velá

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